COLOCANDO LAS PIEZAS
Geoff Johns tenía claro cuál era la historia que quería contar desde el primer día que le dijeron: ‘Eres el nuevo guionista regular de Flash'. Con la llegada de Scott Kolins, ambos autores comenzaron a tejer un tapiz sobre el que dejar constancia de la evolución de los personajes secundarios, tanto antiguos como nuevos; de los villanos de la vieja escuela como de la nueva; de la propia ciudad de Keystone y, cómo no, del héroe protagonista: Wally West, el hombre más rápido del mundo.
Wally West creció siendo un superhéroe , comenta Johns . Esto marca una diferencia si se compara con otros. Él solía ser el compañero de Barry Allen, el Flash de la Edad de Plata, pero ahora Wally es el héroe. Creo que es el primer compañero de un héroe que cumple con lo que se supone que ha de cumplir: recoger el manto de su mentor cuando éste muere. No es un genio, la única razón por la que sabe física es porque ha tenido que aprender más sobre sus propios poderes, pero es un tipo muy sensible, pasional y con los pies en la tierra. Si Wally tuviera que describir lo que es ser Flash diría que es lo mejor del mundo y también diría que se siente muy orgulloso de llevar sobre sus espaldas la responsabilidad que soporta.
Johns dejaba de lado la interacción con los demás velocistas de la serie (Jay Garrick, Jesse Quick, Impulso, Max Mercury) y se centraba en el aspecto menos superheroico en cuanto a personajes secundarios se refiere, que no en cuanto a las historias. Así aparecieron personajes como Chyre y Morillo, dos detectives destinados al departamento de crímenes metahumanos y, por ello, en directo contacto con Flash. Un experto en villanos se hizo necesario y Johns se sacó de la manga a Hunter Zolomon. La relación entre Wally y Linda, su mujer, se explora desde nuevos prismas, algo que aporta reacciones usuales dentro de un matrimonio común y corriente. Johns no se conformó con eso: creó Iron Heights, una prisión especial para metahumanos que intenta ser tan famosa en el mundo del cómic como lo es el Asilo Arkham. Esto hacía de Keystone una ciudad con voz propia, una voz con ecos de acero al mostrarse metal por todas partes como principal ciudad de metalurgia del país.
Además de cuidar con sumo mimo todo nuevo trazo aplicado al tapiz, Johns también dedicó números sueltos a villanos. El primero fue el Capitán Frío en el #182 y le siguieron Piper en el #190 y Zoom en el #197. El guionista promete más. Ya los estamos esperando porque sin duda son números autoconclusivos excepcionales que no desentonan para nada con el fluir de la trama principal y, como debe ser, estas historias individuales no son porque sí, sino que aportan más información sobre el personaje en cuestión y sobre futuros acontecimientos. Wally para mí es un tipo disparatado, y eso es lo que quiero que refleje su cómic , explica Kolins. Creo que ése es el motivo por el que la conexión con los policías que Geoff ha puesto en la serie funciona. Está lo correcto y lo incorrecto y hay castigos para lo incorrecto. Sinceramente, no estaba muy emocionado con la idea de los policías al principio pero entonces, cuando empecé a dibujarlos, cobraron vida ante mis ojos. Geoff escribe unos diálogos geniales con los que sientes que entiendes a esta gente. Chyre y el resto han acabado formando parte de la serie, ¡casi tanto como Linda! Y todo esto nos lleva a tener a un plantel de personajes secundarios muy bien atado, cosa que le faltaba a la serie. Por la parte de su ‘trabajo' le hemos dado amigos en forma de policías y por la parte de la vida personal de Flash la hemos llenado con Iris, y también hemos jugado un poco con Piper. Es su familia. Pero la piedra fundamental en la que hemos trabajado ha sido en darle a Wally una galería de villanos formidable. Todo héroe es medido por a quién o a qué se enfrenta. Creo que ésta ha sido nuestra gran aportación a la serie. Creo que sus villanos nunca se han sentido mejor.
Nada de lo que ocurre en Flash es porque sí. Eso hay que tenerlo muy claro a la hora de leer esta serie. Cada comentario, cada escena, cada diálogo, cada momento puede tener la clave para el desarrollo de la siguiente trama que a su vez desembocará en más subtramas y, en definitiva, en un excelente cómic.
FUEGO CRUZADO
En abril de 2002 sale el Flash #183. En meses anteriores, como se ha comentado más arriba, Johns ha predispuesto el tablero. Ha colocado las fichas. Y ahora quiere jugar. Junto con Kolins ha completado el tapiz. Ahora va a mezclar los colores. Va a trastocarlo todo porque comienza Crossfire , saga que promete ser una de las mayores historias que se han contado alguna vez en la serie. Es como un partido de rugby y Flash es la pelota , comenta Kolins.
Johns ha tratado con tanto mimo a todos los jugadores que el lector está completamente encariñado con ellos. Y esto incluye las ciudades, tanto Keystone como Central City son tan personajes como Linda, Chyre o Morillo. Y qué mejor manera de desarrollar una historia llena de épica que haciendo sufrir a los protagonistas. En este caso a dos de ellos en especial: las ciudades. Ambas sufrirán el mayor acoso que han sufrido jamás en un ataque impresionante organizado por todos los villanos. Los mismos villanos que uno a uno han ido apareciendo a lo largo de los últimos meses confluyen aquí bajo el liderazgo de un enemigo que no había hecho aparición pero que lleva observando a Flash desde hace mucho. Todos los habitantes de Keystone, algo que incluye a los seres queridos de Flash, son asediados con tal de doblegar completamente al héroe. La saga finaliza en el #188 y sus consecuencias son tan grandes que Johns se toma todo el #189 para tratarlas: Linda, Chyre, Morillo, Jay, Impulso, Zolomon, Iris Allen... todos tienen su espacio en alguna de las veintidós páginas de este número. Toda una demostración de cómo hacer un cómic de este tipo.
De muchos villanos pasamos a una historia con uno sólo a batir: Gorila Grodd. A Kolins le encanta dibujarlo, y sobre todo le gusta dibujar destrucción a borbotones. Con Grodd tiene las dos cosas así que Run Riot comienza en Flash #192. La situación de Grodd acaba afectando también a todos los villanos recluidos en Iron Heights, algo que provoca la apertura de nuevas subtramas en torno a ellos que se ven entre viñeta y viñeta de destrucción. Son tres números a toda máquina, con mucha acción y que suponen un punto de inflexión para el personaje de Hunter Zolomon, quien no volverá a ser el mismo tras lo que le hace Grodd, y aquí entran repercusiones tanto físicas como psicológicas, unas repercusiones que se dejan ver a lo largo del Flash #195 y 196, con su culminación en el #197, inicio de la saga Blitz , última historia del tándem Johns/Kolins.
TE ESTOY ENSEÑANDO A SER MEJOR HÉROE
Flash lo tiene todo. Una mujer preciosa, una familia a su alrededor, su trabajo le gusta, tiene compañeros dentro de ese trabajo, como Chyre, Morillo y Zolomon, con quienes se lleva bien. La situación no puede pintar mejor. Por eso Johns y Kolins van a destruirlo todo en Blitz ( Flash #197-200), la que es sin duda una de las sagas más trascendentales en la historia de Wally West como Flash. Puede parecer una frase publicitaria, pero no lo es. Johns y Kolins cumplen y para ello destruyen todo lo que han construido a su alrededor. Todo lo que le hace ser a Wally West lo que es, es aplastado por Zoom, el villano de la saga con una importante tradición en la historia de Flash. Tenemos mucha presión a la hora de usar a Zoom porque este villano siempre ha significado un rito de transición para Flash , explica Johns Éste va a ser otro rito de transición... si es bueno o malo ya se verá. No puedes hacer una historia de dos partes con Zoom. Es demasiado grande y Mark Waid lo demostró en El Regreso de Barry Allen, la que es seguramente mi historia favorita de Flash. Cambió la vida de Flash para siempre. El Capitán Frío puede aparecer aquí y allá, igual que los demás pero cuando aparece Zoom, la cosa es más seria.
Blitz es una historia de la que no se puede decir nada porque cualquier dato acerca de la misma es crucial, no sólo para la saga en sí, sino para toda la etapa de más de dos años de Johns y Kolins. Todo lo que han ido haciendo converge en este punto. Todo. Ambos autores demuestran una vez más lo buenos que son elevando a Flash al podio más alto en cuanto a las mejores series DC del momento, podio que comparte con otras como Catwoman o Gotham Central . El propio Johns no se atreve a comentar de qué va Blitz : No es sólo sobre Wally West luchando por su vida, hay mucho más. Puedo decir de qué no va: no es sobre venganza. No es sobre reemplazar a Wally. No es sobre destruir el mundo. No es sobre ser malo. Estoy seguro que mucha gente se sentirá decepcionada por lo que ocurre en la serie durante esta saga. Estoy convencido de ello pero es algo positivo porque significa que creará reacciones. Una fuerte reacción hacia la serie es un buen paso hacia delante. Flash nunca ha sido controvertida pero tal vez esta historia lo consiga. No es ser controvertido porque sí: estamos haciendo que la historia dé un paso hacia delante en todos los sentidos. Hemos estado construyendo esta historia desde que Scott y yo comenzamos nuestra etapa. Sabíamos qué iba a pasar, cuándo iba a pasar y que tenía que ser en el #200.
Sin lugar a dudas, no hay mejor momento para lo que le ocurre a Wally West que el especial #200. Zoom se empeña durante toda la saga en hacer de Wally un héroe mejor porque cree que puede serlo. Le enseña sus flaquezas delante de sus ojos y las aplasta sin compasión. Le muestra los despistes que ha tenido a lo largo de su carrera, los fallos y errores que ahora les están causando dolor y sufrimiento a sus seres queridos. Le enseña lo que un héroe debe y no debe hacer, todo esto mientras lo que constituye la identidad de Wally como sujeto e individuo se ve destruido: amor, amistad, trabajo,... todo pasa por las manos de Zoom y éste lo moldea para darle a Wally una lección que no olvidará jamás. Johns no sólo muestra la lucha contra Wally, sino que en el primer capítulo de Blitz , le da voz a Zoom, descubrimos su origen, sus motivaciones, todo lo que le ha llevado a hacer lo que hace y, por ello, la escena final de Zoom en el Flash #200 no puede ser más emotiva.
El final del #200 marca un antes y un después en la vida de Wally. Sufre una crisis que debe ser resuelta. La manera en que Johns lo hace significa el punto y final de su etapa con Kolins e incluso podría serlo del propio personaje si no fuera porque ha de seguir funcionando como icono que es y dada su infravalorada importancia dentro del mundo del cómic.
Tras la despedida de Kolins, llega Alberto Dose, excelente autor novel a medio camino entre Tim Sale y Eduardo Risso para encargarse de Ignition , actual saga en curso de seis números con la que arranca un estilo de cómic totalmente distinto al Flash de los últimos años. A partir del #207 llegará Howard Porter como nuevo dibujante regular, lo cual, viendo su dibujo de promoción, parece un paso hacia atrás.
La duda existente durante mucho tiempo fue si Johns seguiría o si levantaría el vuelo junto a Kolins en el #200. La respuesta es una muy positiva: La nueva dirección de la serie fue tomada a mediados del 2002, cuando Dan Didio (vicepresidente DC) habló con nosotros sobre Flash y desarrollamos las consecuencias de lo que teníamos pensado que pasara en el #200. Gracias a esto es por lo que me quedo en la serie, porque la próxima carrera va a ser muy divertida. Ahora más que nunca comienza una nueva vida para Flash. Literalmente.
Flash ha sido el cómic más superheroico de toda la línea DC. Los demás deberían regirse por estas historias a la hora de hacer frente una serie de superhéroes que quiera tener el enfoque clásico del género. Johns y Kolins han hecho historias clásicas con un sabor a moderno, recogiendo las semillas plantadas al inicio. El resultado no podría ser mejor. No hay palabras para describir la enorme calidad que desprenden todas y cada una de las páginas realizadas por este equipo desde que comenzaron su colaboración en el #170. Son treinta números para la historia.