DC PREMIERE

 
         

 

ALL-STAR SUPERMAN & BATMAN

Dibujo de Quitely para la portada del primer número

Cuando se anunció el lanzamiento de la línea All-Star los lectores pronto comenzaron a referirse a ella como la versión Ultimate de DC. Parecía claro que la intención era hacer lo mismo que Marvel, o sea, recrear la leyenda de sus personajes desde un punto de vista más actual y en un universo nuevo, sin entorpecer en el clásico. Sin embargo, la intención de DC era muy distinta. Los cómics de All-Star, en efecto, no entran en la continuidad del resto de publicaciones, pero tampoco trazan una nueva. Simplemente se busca dejar sus principales superhéroes en manos de los mejores autores, ofrecer historias icónicas sin estar atado a continuidad alguna.

Las dos primeras series fueron Superman y Batman and Robin, the Boy Wonder, realizadas por Grant Morrison y Frank Quitely y Frank Miller y Jim Lee respectivamente. Aunque se habló también de una Wonder Woman hecha por Adam Hugues en el momento de escribir estas líneas aún no existe ese cómic. Así pues, este artículo se centra en las dos series que han visto la luz.

ALL-STAR SUPERMAN

En lo que se refiere a Superman la primera imagen que la editorial ofreció fue, cómo no, la de la portada del número 1. Probablemente sea una de las ilustraciones más bonitas que ha protagonizado el Hombre de Acero, mostrando un momento sencillo y agradable que transmite la sensación de maravilla que va a caracterizar a esta serie. Porque con un guionista como Grant Morrison y la libertad de una línea como ésta sólo puede esperarse de todo menos convencionalismos. Es verdad que un Morrison desatado puede hacer obras tan personales como poco digeribles, pero los personajes están por encima de él, sobre todo unos por los que siente aprecio y admiración, así que no hay que temer encontrarse con algo radicalmente distinto. Como en New X-Men o JLA autor no rompe con los conceptos clásicos, sino que les da su toque personal y característico.

Superman muy bien acompañado

Toma como base de inspiración el Superman de la Edad de Plata, unos cómics que eran todo un alarde de imaginación y locura y en los que podía pasar prácticamente cualquier cosa. Ese modelo de historia va como anillo al dedo para un autor de historias con tintes de ciencia ficción y cierta extravagancia. Sin ánimo de destripar el argumento, el primer episodio cumple perfectamente con las expectativas. Se resuelve el manido origen de Superman en una sola página y de ahí pasa a la acción poniendo al personaje en el mismísimo sol, introduciendo una sub trama que nos acompañará en los siguientes capítulos y terminando con una inesperada conclusión. Engancha lo suficiente como para animarse a seguir con los siguientes que, para postre, van a más.

En All-Star Superman pasa de todo, y lo mejor es que quien se encarga del dibujo es Frank Quitely, otro con un estilo personalísimo que si en el primer número ya se marcaba un tanto con la mencionada portada, el resto de su trabajo sólo se puede valorar como sobresaliente. Quitely destaca por lo de siempre: excelente narración y el detallismo en aquellos aspectos que, normalmente, otros dibujantes solventan con cuatro rayas, esto es en la rugosidad de un monstruo o en la cavidad bucal de una persona, por poner dos ejemplos. También llama la atención la cantidad de planos en los que se aprecia a los personajes en cuerpo completo, cosa poco habitual en otros artistas. No menos hay que destacar el espectacular color de Jamie Grant que le da un toque diferenciador a esta serie. Hay páginas que son para estar mirándolas durante un buen rato por lo preciosas que resultan.

La Fortaleza de la Soledad

 

ALL-STAR BATMAN AND THE BOY WONDER

La historia de siempre

Si Frank Miller es el autor de Batman más recordado de la década de los 80, Jim Lee lo es de estos tiempos recientes. Juntar al autor de El regreso del Señor de la Noche con el dibujante del exitoso Silencio sólo podía redundar en un cómic a seguir.

Vicky Vale...

La historia se sitúa en una especie de Año Dos o Año Tres del personaje, justo el día en que Dick Grayson va a perder a sus padres, los también trapecistas Grayson Voladores. De hecho todo gira en torno a él de principio a fin, pero Miller ya introduce cambios suficientes para que al lector no le sepa a sabido. Son cambios sutiles pero que permiten traer un poco de interés a una historia que todos se conocen de carrerilla. Uno de esos pequeños cambios, por ejemplo, consiste en que el encuentro entre Bruce Wayne y Dick Grayson no sea fortuito, sino que el multimillonario ha estado observándole desde tiempo atrás.

Desde el principio la serie engancha por el poderoso dibujo de Lee en todas sus formas: la ciudad de Gotham, las escenas de acción, los objetos de alta tecnología, las mujeres… Ya en el primer capítulo Lee se marca varias páginas en las que alegra la vista con una exuberante Vicky Vale. Y qué decir de los cachivaches de Batman, que nunca han tenido mejor aspecto. Por cierto, el murciélago en pecho de Batman está tomado directamente del de El Señor de la Noche, todo un detalle que llama la atención. El problema de esta serie es que aunque visualmente es impresionante, deja un sabor agridulce por la parte que toca a Miller. Ya en El Señor de la Noche Contraataca el autor daba la sensación de haber radicalizado la forma de tratar a los personajes, y en esta serie vuelve a pecar de lo mismo. Su Batman no es que sea un vigilante que lucha obsesivamente contra el crimen, es que directamente es un desequilibrado mental de sonrisa perpetua que deja a un crío a merced de los bichejos de su Batcueva. Ni siquiera se redime en el trato dado a Superman, que lo sigue presentando como un papanatas al que se puede manipular.

El Batman sonriente

A decir verdad cada episodio cuenta más bien poca cosa. La historia avanza muy lentamente entre splash-pages y frases repetitivas. El paso a paso del argumento del primer capítulo se puede escribir perfectamente en unas pocas líneas. Lee cumple de sobras, sí, pero Miller termina por aburrir, como si no tuviese interés y se limitase a contar lo primero que le ha venido a la cabeza.

¿Para cuándo en España?

En Estados Unidos tanto la una como la otra aún están siendo publicadas. Aunque comenzaron en enero de 2006 la periodicidad ha sido bastante inusual. Ya se sabía de antemano que Quitely no era muy dado a cumplir con las fechas de entrega y Lee ha estado ocupado con otros encargos, por lo que ambos títulos han aparecido sin regularidad alguna. De todas formas a DC poco le ha debido importar porque la línea All-Star puede ir a su marcha al no estar ligada al resto de series.

Aunque en otros países de habla hispana las dos series han comenzando a ser publicadas por Vid Editorial, en España es de suponer que serán editadas una vez hayan concluido en su país de origen. Mientras que Superman puede disfrutarse número a número y de manera individual, con Batman es preferible leer de tirón todos los episodios. Que finalmente sean editadas en España en formato grapa o tomo ya dependerá de los responsables de Planeta DeAgostini.

Raúl G. Peribáñez