(Artículo publicado originalmente en
Dolmen #100 Mayo 2004)
Superman: John Byrne
Years
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John Byrne |
La espera se nos ha hecho larga, demasiado
larga. Pero El Hombre de Acero, por
fin, ha vuelto. La fecha clave: Verano del
2006.
El evento: Superman Returns, el nuevo
film de Bryan Singer (Sospechosos
Habituales, Verano de Corrupción, X-Men). El
regalo: un nuevo coleccionable en los
quioscos españoles y una nueva oportunidad
de reencontrarnos con el recordado Man
of Steel de John Byrne. Una
miniserie de seis números escrita y dibujada
por Byrne y publicada quincenalmente en los
USA que, en 1986, renovaba el origen y todo
lo que rodeaba al kriptoniano Kal-El,
adoptado en la tierra como Clark Kent,
más conocido como Superman.
Probablemente, de todos los relanzamientos a
los que el personaje se ha visto sometido a
lo largo de los años que transcurren desde
que Jerry Siegel y Joe Shuster
nos lo presentaran en el valiosísimo
Action Comics #1 de Junio de 1938, hoy
por hoy, el más efectivo y recordado. Un
trabajo, en cualquier caso, muy cercano al
que fuera realizado por Denny O'Neil
en la década de los '70 donde, con objeto de
hacer un Superman más humano y vulnerable y,
por tanto, más cercano e interesante para el
lector, se optó por aplicar una precisa
reducción en sus enormes poderes a nuestro
querido Hombre de Acero. Ésta exitosa
miniserie, que llegó a vender en los Estados
Unidos la friolera de cerca del millón de
ejemplares, dio paso a toda una Era Byrne
para Superman la cual, durante
aproximadamente unos dos años, supuso un
firme empujón para un personaje legendario
que, a mediados de los '80, iba perdiendo
algo de gas conforme estaba dejando atrás el
boom que supusieron las primeras y
aclamadas entregas cinematográficas
protagonizadas por el tristemente
desaparecido Christopher Reeve
(¿Volverá alguna vez el personaje a contar
con una encarnación tan perfecta?).
Echaremos, pues, un detenido vistazo a toda
esa interesante etapa (¡Ojo si vas ha
leer por primera vez estos números y no
quieres conocer en detalle los hechos que en
ellos se narran! ¡El artículo es un absoluto
SPOILER en su segunda mitad!),
considerada por algunos como el último gran
trabajo de John Byrne (A los que les
recomendaría un acercamiento sin prejuicios
a otras de sus más injustamente subestimadas
obras tales como sus West Coast Avengers,
Namor, She-Hulk, Next Men,
OMAC o Superman/Batman:
Generations...)
Superman Post-Crisis
A principios de 1985, DC Comics,
coincidiendo con su 50 aniversario, puso a
la venta uno de los proyectos más ambiciosos
jamás gestados por la editorial:
Crisis en Tierras Infinitas. Una
maxiserie de doce números con guiones de
Marv Wolfman y dibujos de George
Pérez, autores del único cómic DC que a
principios de los '80 podía rivalizar con
los poderosos (y rentables) X-Men de Marvel:
Los Nuevos Titanes. Crisis, además de
contar una fabulosa y espectacular historia
de tintes épicos que afectaba a cada uno de
los personajes del Universo DC, pretendía
poner orden y concierto a ese mismo universo
abarrotado de multitud de personajes que
habitaban en varias realidades distintas, lo
que, a menudo, provocaba cierta confusión
entre los aficionados. Al final de la serie
todos los personajes de la editorial
acabarían habitando un único universo, en
principio, más simple y cohesionado y que
permitía, de paso, la posibilidad de generar
algunos cambios en los orígenes y ambientes
de los personajes de la casa con la
intención de actualizarlos y hacerlos más
atractivos de cara al público.
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Man of
Steel nº1 por John Byrne |
Así que, como Superman era el primero en la
lista de personajes de la editorial que
pedían a gritos una puesta a punto, se le
encargó al editor Andy Helfer la
búsqueda de un equipo creativo que
devolviera los días de gloria al vástago
extraviado de Kripton. Por aquel entonces,
John Byrne venía realizando para Marvel las
series de Hulk y Los 4 Fantásticos, pero
debido a una serie de enfrentamientos con
Jim Shooter, el Editor-Jefe de Marvel,
John tomó la decisión de no renovar el
contrato de exclusividad que hasta el
momento le ataba a Marvel. Eso abría la
posibilidad de que Byrne empezara a trabajar
en DC y fue entonces cuando el guionista
Marv Wolfman se puso en contacto con él
para ofrecerle colaborar juntos en una
historia de Los Nuevos Titanes que no
acabaría por concretarse (si bien Byrne
terminaría dibujando una historia corta del
joven grupo que fue publicada en nuestro
país en el Nuevos Titanes Especial #1
de Zinco). Byrne supo por medio de Wolfman
el interés que en DC tenían por relanzar
Superman, así que, durante una fiesta que
organizó en su nueva residencia de
Connecticut, aprovechó la presencia del
Vicepresidente de DC de aquella época,
Dick Giordano, y habló con él sobre el
personaje. Giordano tomó buena nota de todo
lo que su anfitrión planteó en aquel
encuentro. Byrne conocía muy bien los cómics
del Hombre de Acero desde niño y era fan de
la serie de dibujos animados de Max
Fleisher de los años cuarenta, de la
serie televisiva de George Reeves de
los cincuenta, del film de Richard Donner...
(Se podría decir que de los
films, en plural, ya que Superman II
se filmó justo a continuación, en la misma
época, que Superman I y aunque éste último
esté firmado por Richard Lester lo cierto es
que Lester se limitó a acabar lo que Donner
dejó inconcluso cuando fue despedido de la
realización del film por "desavenencias
creativas" con los productores) "Yo tenía
un montón de ideas" declaró en su
momento Byrne "Desde que ví la primera
película con Christopher Reeve, solía decir:
"Sabéis, no lo están haciendo bien." En los
comics. Y así estuve empecinado durante diez
años diciendo: "¡No estáis haciéndolo bien
en los cómics!" Y entonces decidieron de
verdad hacer algo al respecto, y Dick
Giordano, que era el Vicepresidente, me
llamó y me dijo "De acuerdo, bocazas,
demuestra que no fanfarroneas". Así que
entregué una lista de lo que llamé mis diez
peticiones irracionales y como ellos sólo
encontraron una de ellas irracional, terminé
haciendo la serie". Byrne esperaba
trabajar simultáneamente para Marvel y DC,
pero a Shooter no parecía agradarle la idea
y se recrudecieron los enfrentamientos con
el artista y con Mike Carlin, su
editor en Los 4 Fantásticos y
guionista encargado de la serie de La
Cosa a la marcha de Byrne, hasta que
ninguno de los dos continuó en la serie del
cuarteto y ambos terminaron mas adelante
trabajando en las series de Superman.
Con Byrne ya trabajando en lo que sería el
Superman Post-Crisis, con fecha de cubierta
de Septiembre de 1986, seis meses después
del último número de Crisis on Infinite
Earths y un mes antes de Man of Steel
# 1, aparecían el Superman #423 y el
Action Comics #583. Estos números
suponían un hipotético final a la historia
del Superman Pre-Crisis que se conocía hasta
el momento. Guionizando estos dos números
estaba, ni mas ni menos, Alan Moore,
que ya había trabajado antes con historias
centradas en el personaje. Concretamente en
dos ocasiones: en Superman Annual #11
USA en la historia "El hombre que lo
tenía todo", una de las mejores
historias jamás contadas de Superman
realizada en conjunta colaboración con el
dibujante de su obra maestra absoluta (de
nombre Watchmen): Dave Gibbons;
y en DC Comics Presents #85 USA,
serie que, para entendernos, había sido la
versión DC del Marvel Team-Up
teniendo a Superman en lugar de Spiderman.
Este número era un Team-Up con la Cosa
del Pantano, de ahí que la labor fuera
de Moore (Ambos números fueron publicados
por Zinco en el Superman Especial Verano
#1). El inevitable y pulcro Curt Swan,
cuyo nombre siempre asociaremos con el
Hombre de Acero, debía ser el encargado
evidente de plasmar sobre papel la última
historia del Superman Pre-Crisis (también
conocido como el Superman de Tierra-1) y
entintándole teníamos a un contentísimo
George Pérez en el número de Superman
(Realizando un buen trabajo, como
prácticamente siempre) y al no menos
inevitable Kurt Schaffenberger en el
Action Comics. Una despedida por todo
lo alto titulada "¿Cuál fue el destino
del hombre de acero?" en versión de
ediciones Zinco (Whatever Happened to the
Man of Tomorrow? en el original),
una historia fatalista, a ratos triste y
melancólica, pero con final feliz. Con un
aire muy "kistch", reminiscente del mas
clásico Superman de la década de los '60, no
faltaban a esta cita final todos los
personajes más trascendentes que habían
pasado por la serie y de los que
conoceríamos en el transcurso de la historia
sus correspondientes destinos finales: Lex
Luthor, Brainiac, Bizarro, Supergirl, Perry,
Jimmy, Lana, Lois... y un sorprendentemente
malévolo Mr. Mxyzptlk. Una pequeña joya con
encanto clásico. (Publicada por Zinco en el
Superman Especial Navidad #3). Era el
fin de una era y el comienzo de otra.
El Último Hijo de Krypton
Byrne no podía encargarse en solitario de
escribir las tres series de Superman que DC
tenía previsto publicar mensualmente una vez
acabara Man of Steel. El plan
consistía en continuar con Superman y
Action Comics y crear una nueva serie
que mostrara team-ups de Superman con
versiones Post-Crisis de superhéroes DC. Así
que también se pusieron en contacto con
Marv Wolfman, que ya había trabajado
anteriormente con el hombre de acero. "Después
de contratar a John, vinieron a mí para que
me encargara de otro cómic de Superman"
explicó Wolfman "Les dije que sí, que me
interesaba, pero que esperaran un poco".
A Alan Moore también se le ofreció
continuar con el kriptoniano. Sus trabajos
previos habian sido impecables y en DC
estaban dispuestos a dejarle a cargo de los
guiones de Action Comics, pero su
esforzado trabajo en Watchmen y
Swamp Thing, La Cosa del Pantano,
ya le tenían demasiado ocupado.
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La llegada de Kal-El a la Tierra |
Mientras, Byrne y Wolfman, con la aprobación
editorial de la casa, comenzaban a perfilar
lo que sería el nuevo Superman. Byrne lo
tenía claro: "Mi Superman rinde homenaje
a Christopher Reeve. Me gustó su refinado
sentido del humor. Superman es tan buen
chico que si no tuviera sentido del humor
sería intolerable. En cambio, mi versión de
Clark Kent está inspirada en George Reeves,
el actor protagonista de la serie de
televisión de los 50. Era un Clark más
fuerte, robusto. Ya no habrá demasiada
diferencia entre las personalidades de Clark
y Superman". Del film de Richard Donner,
Byrne tomó un par de ideas: "Una fue la
no existencia de Superboy. De esta manera,
debutando adulto, como en un principio lo
presentaron Siegel y Shuster, la historia y
la personalidad de Superman tienen mucho más
sentido. La otra fue como presentar su
poder. He mencionado muchas veces antes como
me percaté de que, tras verle mover montañas
y cerrar la falla de San Andrés, el público
del cine le aclamara con ganas cuando le
vieron arrancar la puerta de un coche.
Aquello era poder comprensible".
Curiosamente, a pesar de la fascinación que
le producía al artista el planeta natal de
Superman mostrado en la película, no podía
hacerlo de la misma manera para el cómic por
cuestiones de derechos: "Una cosa en mi
versión que mucha gente parece creer que
estuvo fuertemente inspirada por la
película, mi retrato de Krypton, no lo fue
del todo. Fui en una dirección completamente
diferente buscando aquel "look". Incluso fui
tan lejos como para hacer "mi" Krypton un
mundo desértico, para que no fuera
"confundido" con el planeta helado de la
película". Byrne y Wolfman establecieron
que el nuevo Superman debería ser el
único superviviente de la explosión de
su planeta natal. El último hijo de
Krypton. Superman dejaría de ser
único si Supergirl, los criminales de la
Zona Fantasma, los ciudadanos de Kandor,
etc... volvían a "colapsar" el Universo DC
de kriptonianos. El problema era que no se
quería prescindir de la existencia de la
kriptonita. "OK, la kriptonita mata a
Superman. ¿Pero cómo vamos a saberlo? Si
Superman es el único kriptoniano, ¿Cómo
sabremos que la kriptonita le mata?" se
preguntaba Byrne. "Tuve la idea de que no
fuera el bebé Kal-El quien llegara a La
Tierra, sino una Lara embarazada que diera a
luz en La Tierra y, entonces, que fuera la
primera kriptoniana en ser expuesta a la
kriptonita y morir y, de esa manera, es como
podríamos saber que la kriptonita mata a
Superman". Uhmm, interesante, pero
complicado, según el equipo editorial de DC.
"Oh, no, demasiado embrollo. ¿Qué tal si
llevamos la kriptonita de vuelta a Kripton y
en un principio matamos a la gente allí?"
A lo que Byrne replicó: "Eso
funcionaría también".
Luthor y Lois
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Luthor, Version Byrne |
A Wolfman, lo que más le atraía de volver a
escribir a Superman, era la posibilidad de
introducir una nueva versión de su
archienemigo, Lex Luthor, cosa que
hacía tiempo venía considerando. Luthor
había sido hasta el momento un genio
científico en búsqueda incansable de nuevo y
sofisticado armamento con el que poder
destruir al Hombre de Acero (como la
armadura verde, tipo Ironman, que
Luthor solía llevar en sus últimas
apariciones Pre-Crisis y con la que era
capaz de enfrentarse de poder a poder contra
Superman). Pero Wolfman quería transformarlo
en un nuevo Luthor que resultara de la
fusión del personaje de siempre, el Luthor
interpretado por Gene Hackman en
Superman, la película, el Ciudadano
Kane del clásico del cine filmado por
Orson Wells y la versión de Wilson
Fisk, Kingpin, que Frank
Miller nos mostrara en su aclamada etapa
en Daredevil. "Llamé a John y le
conté los cambios que había pensado para el
personaje, y le pregunté ¿Qué opinas?"
Explicó Wolfman. "Le agradaron. Pienso
que en parte fué porque las razones que ideé
para explicar el odio que Luthor siente
hacia Superman eran las mismas que las
suyas. Lo odia porque por su culpa, ha
dejado de ser el ciudadano más importante de
Metrópolis. Y en la mente de Luthor, él no
puede concebir ser inferior a nadie." El
nuevo Lex Luthor es un tiránico empresario
con intereses en todo lo que pueda dar
beneficios en Metrópolis, ya sea legal o
ilegal. Amoral, egoísta y egocéntrico, se
servirá de todo y de todos los que le rodean
en su búsqueda de poder. Su inteligencia y
sus artes embaucadoras le convertirán en
virtualmente intocable a los ojos de la ley,
lo que llevaría a Superman a recurrir a algo
más que a sus músculos para lograr vencerle.
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Luthor y Lane, version Wolfman y
Ordway |
Otra razón más por la que Luthor odiaría a
Superman radicaba en el triangulo amoroso
que se formaría entre él, Superman y Lois
Lane. Luthor llevaba un tiempo
interesado en la astuta periodista cuando
ésta comienza a interesarse por nuestro
héroe. Aunque es más probable que para Lex
sólo se trate del capricho egoísta de poseer
a alguien que no desea ponerse a su alcance,
algo que para Luthor empieza por resultar
muy molesto. Wolfman incluso planeó que Lois
fuera novia de Luthor cuando la vemos por
primera vez en esta versión Post-Crisis,
pero Byrne no estuvo de acuerdo con la idea.
Para Wolfman, a Lois Lane "Le atrae el
poder. Es una de las debilidades del
personaje. Aunque dicha atracción no quiere
decir que no pueda ser capaz de amar a
Superman con sinceridad". "Mi Lois
Lane es fuerte, confiada, conocedora de sí
misma pero, al fin y al cabo, femenina"
explica Byrne. "Es posible ser femenina
sin ser débil".
A Wolfman le asignan definitivamente hacerse
cargo de los guiones de la serie
Adventures of Superman, título sugerido
por Byrne que evocaba tanto la antigua serie
de televisión del personaje como a
Adventure Comics, una clásica colección
DC que llegó a los 503 números publicados y
que vió en sus páginas aventuras de Superboy,
Supergirl, Kripto, la Legión de
Superhéroes... En realidad, Adventures of
Superman continuaría la numeración de la
clásica Superman por lo que su primer
número sería el #424 USA. Pese a que Wolfman
ha reconocido en varias ocasiones su
debilidad por Superman, al que considera su
héroe favorito, "si John no hubiera
admitido a "mi" Luthor, posiblemente no
hubiera escrito los guiones de Adventures".
Man of Steel
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la otra
portada de Man of Steel nº1
por John Byrne |
Byrne también llegó a decir por aquella
época que "Superman siempre ha sido mi
personaje favorito. Todo mi trabajo previo
en series como X-Men y Fantastic Four no ha
sido más que una preparación para afrontar
el reto más importante de mi carrera:
Superman". Declaraciones que
sorprendieron en su momento, pero que en
declaraciones algo mas recientes, Byrne no
confirmaba: "¿Mi personaje favorito?
Habría un empate entre Batman y el Capitán
América". Sea como fuere, la expectación
ante la aparición de la miniserie Man of
Steel fue enorme, lo que se tradujo en
un éxito considerable. Con el tiempo, las
ventas finales de Man of Steel #1
fueron tales como no se habían visto en un
titulo DC desde la Golden Age. No
solo fue un éxito comercial. Las críticas
fueron buenas y los aficionados se
entusiasmaron con el nuevo Superman. Hasta
periódicos como el New York Times y
diversos medios dedicaron tiempo y espacio
al celebrado relanzamiento.
Man of Steel #1, del cual también
existe una collector's edition con
cubierta alternativa, cuando aquello no
estaba tan visto (¿y desprestigiado?) como
ahora y aún resultaba una novedad, tenía
guión y dibujos de John Byrne,
entintado de Dick Giordano y color de
Tom Ziuko. Todos realizaron una labor
destacable. La implicación de todo un
"mandamás" de DC como Giordano en el proceso
artístico demuestra la importancia que se le
concedió al proyecto. En ese primer número,
de 32 páginas, dividido en cuatro pequeños
capítulos, fuimos testigos del destino final
de Kripton, la juventud de Clark, la
aparición de sus poderes y su primera
aparición pública ¡con ropa de calle! (Con
Superman rescatando un avion espacial, el
Constitution, con Lois Lane a bordo, en
lo que parecía un homenaje a una de las
primeras aventuras de Spiderman en el
Amazing Spiderman #1) y de las primeras
apariciones Post-Crisis de unos fríos y
extraños Jor-El y Lara, los
padres de Kal-El, de Lana Lang, de
Lois y, sorpresa, de los encantadores
padres adoptivos de Clark, Jonathan y
Martha Kent, que en ésta nueva
versión serian parte muy importante en la
vida de Clark y no desaparecerían al poco de
ser presentados, dejando huérfano al
protagonista de la serie. Superman iba a
tener su propia Tía May,
¡multiplicada por dos!
Desde luego, el Superman enfundado en ese
uniforme rojo y azul cosido por Martha Kent
y con el inconfundible símbolo colocado en
el pecho y espalda, diseñado a medias por
Jonathan y Clark Kent, que veíamos
presidiendo la última página del número, no
podía tener más energía y fuerza. El
Superman dibujado por Byrne transmite
nobleza, poder, heroísmo y encanto de la
misma manera que el irrepetible Superman
encarnado por Reeve en la gran pantalla y
hasta puede que un poco mas. Sin ser de lo
mejor de Byrne, Man of Steel #1 daba
lo que prometía, resultaba un paso en la
dirección correcta y devolvía la ilusión a
los que esperaban volver a ver a Superman en
lo más alto. El resto de la miniserie no
hacía más que confirmar los buenos
augurios...
En el número #2, "The Story of the
Century" (La Historia del Siglo),
ya tenemos a Superman volando por
Metrópolis. Apariciones de Perry White
y Jimmy Olsen. Byrne nos descubre el
nuevo y decidido carácter de una Lois
Lane que no duda en arriesgar su vida
con tal de conseguir una entrevista de la
nueva sensación en la ciudad: el propio
Superman. Éste tampoco se queda corto, Clark
no duda en falsear una entrevista "a sí
mismo" para conseguir un puesto en la
plantilla del Daily Planet... En el #3, "One
night in Gotham City" (Una noche en
Gotham City), John establece la nueva
relación Post-Crisis existente entre
Superman y Batman, una relación en la que
preponderaría la desconfiaza. "Voy a
tenerte vigilado, sólo para asegurarme de
que no nos hagas estallar a todos..."
-Advierte Superman a Batman.- "Lo mismo
para tí, Superman" -Responde el señor de
la Noche. El #4, con un título como "Enemy
Mine" (Enemigo mío) no podía más
que estar centrado en Lex Luthor. Invitados
a un crucero enorme propiedad de Luthor,
Clark y una muy elegante Lois Lane se las
han de ver con el retorcido millonario y un
grupo de asalto terrorista de acento hispano
que amenazan la seguridad de la tripulación.
Al final del episodio, Superman se habrá
ganado un incansable enemigo...
En "The mirror crack'd" (El
Espejo, Roto), la penúltima historia de
la miniserie, Byrne continúa su exploración
del nuevo Luthor cuando éste y el científico
asiático Dr. Teng desarrollan una
máquina con la que pretenden clonar a
Superman. A consecuencia de un fallo en el
proyecto, Luthor descubre que Superman es
alienígena y se crea a un Bizarro, el
clásico duplicado imperfecto de Superman,
más "frankesteiniano" y turbador que nunca.
También conoceríamos en éste número a esa
hermana de Lois Lane de la que ningún
guionista parece acordarse, Lucy.
Desde éste episodio, pasaría bastante tiempo
hasta llegar a ver a un nuevo Bizarro por
las páginas de Superman, concretamente hasta
la saga "Mundo Bizarro" de principios
del '94. El último número de la miniserie,
el #6, con la historia "The haunting"
(Conocida en España como "Fantasmas")
redondea ésta miniserie de presentación
cuando, tras regresar a Smallville, lo que
provoca un incómodo encuentro entre Clark y
Lana Lang que pone de manifiesto la
relación que hubo entre ellos, Superman
descubre sus orígenes kriptonianos a través
de una proyección holográfica de su
verdadero padre, Jor-El. La primera
fase del relanzamiento había finalizado con
éxito. Los aspectos principales del nuevo
Superman estaban debidamente establecidos.
Empezaba la fase dos...
Nuevos encargos para Byrne
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El nuevo Universo DC Post-crisis |
Al final de la miniserie quedaría un cabo
suelto. La desaparición de la nave espacial
que trajo a Kal-El desde Kripton al planeta
Tierra. No habría que esperar mucho para
saber el destino de ésta: en el número 1 de
la nueva serie Superman, a secas, con
fecha de portada de Enero de 1987.
Guionizada y dibujada por John Byrne,
la acción de éste primer número de
Superman ocurre tres meses después de lo
narrado en el último número de Man of
Steel. Lo cierto es que no fue la
primera vez que Byrne dibujaba a Superman
tras los hechos de Man of Steel ya
que dos meses antes, con fecha de portada de
Noviembre de 1986, se puso a la venta el
número 1 de la Limited Serie de 6 números
Legends, tambien dibujada por él y con
Superman apareciendo en ella.
Legends fue un encargo asignado al
editor Mike Gold por parte también
del vicepresidente de DC, que hacía
funciones de Editor-In-Chief, Dick
Giordano. Tras Crisis en Tierras
Infinitas, se necesitaba una historia que
mostrara a los lectores como era el nuevo
Universo DC Post-Crisis. Además serviría
como plataforma para relanzar varias series
y personajes importantes de la editorial. A
petición de Giordano, Gold asignó el guión
de la serie a dos guionistas: John
Ostrander y Len Wein. Prevista
inicialmente para que fuera dibujada por
Jerry Ordway, que no pudo encargarse al
hacerse cargo (brevemente) de los dibujos de
Fantastic Four a la marcha de John
Byrne de Marvel, Legends fué a parar,
de nuevo, a manos de éste último. Su
reconocida velocidad dibujando le permitiría
hacerse cargo de Legends, si bien
Byrne exigiría varios cambios en el
argumento de la historia así como una
reducción de su extensión: de los ocho
episodios previstos en un principio, a solo
seis. Con ayuda del editor Bob
Greenberger, se organizaría toda una
serie de crossovers e historias paralelas
que profundizarían en la trama (Como la
Serie Limitada de Cosmic Boy, uno de
los miembros fundadores de la Legión de
Superhéroes, cuyos 4 números corrían
paralelos a la acción de Legends. O los
Justice League of America #258 al 261
USA, últimos de la serie, donde el grupo
liderado por el Detective Marciano acabaría
disolviéndose).
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El Darkseid de Byrne |
En la historia, Darkseid, el maligno
dictador del oscuro planeta Apokolips,
busca venganza contra los héroes de La
Tierra que tantas veces se han entrometido
en sus planes en el pasado. Para ello,
Darkseid busca hacer perder la confianza da
la humanidad en su héroes por medio de
varios planes bien ejecutados por sus más
estimables acólitos. Cuando Legends se puso
en marcha, la gran cantidad de cambios que
se venían llevando a cabo en muchos de los
personajes que aparecían en la historia, ya
fuera en sus propias series o en proyectos
que empezaban a gestarse con estos,
dificultaron el trabajo de los autores de la
serie, que no pudieron manejar la historia
con la libertad deseada. Con todo, se
realizó un correcto trabajo. Legends le
supuso a John Byrne empezar a trabajar con
el magnífico entintador Karl Kesel,
la gran revelación de la serie. Y sirvió de
punto de partida a tres importantísimas
series de DC de finales de los ochenta:
Suicide Squad, el emocionante Escuadron
Suicida de Ostrander, McDonnell y Kesel; el
nuevo, genial y, desgraciadamente, breve
Flash de Mike Baron y Jackson Guice y el
"mega-hit" que resultó la divertidísima
Justice League de Giffen, DeMatteis y
Maguire.
Mas o menos por aquellos tiempos, la
Cannon Group ponía en marcha su proyecto
para la realización de Superman IV y
Byrne, como máximo artista del Hombre de
Acero en las viñetas, fue invitado a
colaborar en el proyecto. "Escribí varios
tratamientos para la cuarta película de
Superman, por los cuales pasaré un millón de
años en el Infierno" reconoció Byrne. "No
llegarían a usar ninguna de mis ideas, pero
el hecho de que estuviera vinculado con
aquel pedazo de mierda es suficiente para
enviarme al purgatorio para siempre".
Mientras su relanzamiento del Hombre de
Acero ponía al personaje en lo más alto para
los aficionados al cómic, Superman IV. En
Busca de la Paz resultó un fracaso en
todos los aspectos y supuso el final
(temporal, al menos) de la franquicia en la
gran pantalla.
Al final, con fecha de portada Enero de
1987, aparecieron los tres títulos que DC
terminó editando mes a mes del nuevo
Superman Post-Crisis: El primero sería
Superman, segunda serie, título que
encabezaba la nueva etapa y que iniciaba
numeración como toque de atención a los
nuevos lectores. Tendría, en un principio,
al legendario Terry Austin ayudando a
Byrne en las tintas, como hiciera en los
míticos tiempos de Uncanny X-Men. El
segundo, Action Comics, sería llevado
a cabo finalmente por el equipo artístico de
Man of Steel: Byrne y
Giordano. Action se convertiría en el
título de Team-Ups que quería la
compañía, iniciando su nueva etapa en el
número 584. Y Wolfman realizaría el tercer
título, el anteriormente comentado
Adventures of Superman, desde el número
424, con aquel dibujante que venía siguiendo
los pasos de Byrne desde los 4 Fantásticos:
Jerry Ordway.
Superman
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Superman, en las manos de Metallo |
La estancia de Byrne en la colección
Superman duró solo 22 números, aunque el
autor comentó en su momento sus intenciones
de ver realizados al menos 100 números con
el personaje, más o menos los números que
Lee y Kirby llegaron a realizar
en Los 4 Fantásticos. Sumando su trabajo en
todos los títulos apenas si realizó tres
cuartos de lo que era su meta. Sus comics
con Superman prácticamente siempre fueron
entintados por otros artistas, muy buenos en
la mayoría de los casos, lo que benefició
bastante el aspecto visual de sus comics.
Especialmente en esta serie. Sobre entintar
o no sus lápices, Byrne comentó: "Voy por
ciclos. A veces quiero hacerlo todo. A veces
quiero hacer lo menos posible. La mayoría de
las veces estoy en el termino medio".
Terry Austin solo realizó el entintado
de los tres primeros números. Los demás
fueron llevados a cabo por Karl Kesel,
autor que ficharía en exclusiva para la
editorial en el transcurso de esta etapa. El
enorme talento de este neoyorquino ya había
dado excelentes muestras de buen hacer en
Legion of Superheroes, donde supliría la
labor limpia y precisa de Larry Malhstedt,
y en History of DC Universe,
trabajando sobre los magníficos lápices de
George Pérez.
A lo largo de esos números fuimos testigos
de las siguientes historias:
En el número 1, aparece Metallo
luciendo, además de su corazón de kriptonita,
un aspecto de lo más "Terminator". La nave
desaparecida de Superman había caído en
manos de un desquiciado científico que, tras
estudiarla, dio con el origen alienígena de
Superman, así como con un trozo de
kriptonita con la que generar energía para
alimentar el cuerpo robótico de Metallo.
Éste casi consigue acabar con Superman sino
fuera por la intervención en el último
momento de Luthor, que desea hacerse con el
fragmento de kriptonita. Superman revela
entonces a Lois sus orígenes alienígenas. En
el #2, Luthor va demasiado lejos y en su
intento de conocer la verdadera identidad
tras Superman, rapta y tortura a Lana Lang.
Al final, aunque Luthor llega a descubrirla,
se nos muestra incapaz de reconocer
encontrarse ante el hallazgo, dudando de su
veracidad (¿?). Luthor construye un anillo
donde portar en todo momento la kriptonita
como medida de protección contra las
acciones de Superman. Con el tiempo, la
radiación de la kriptonita iría corroyendo
la mano en la que se encontraba el anillo,
llegando a perder ésta y sustituyéndola por
una mecánica.
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El hombre de acero tampoco es de
piedra |
Superman #3, Adventures of
Superman #426 y Action Comics
#586 forman una aventura en tres partes
relacionada directamente con Legends.
Al final de Legends #4, Darkseid
atrae a Superman mediante su Rayo Omega
hasta Apokolips. Allí encabezaría una
rebelión contra Darkseid que acabaría con
Superman aliado al tirano en contra de su
voluntad y enfrentado a su hijo Orion. En el
#4, aparece un sanguinario Bloodsport,
en lo que hoy en día podría parecer una
crítica adelantada a su tiempo a ese tipo de
superhéroe ultra-violento que Rob Liefeld
repitiera hasta la saciedad en su época con
Image. El #5 y el #6 forman una aventura que
combina descubrimientos arqueológicos,
momias, robots y aliens... Destacar las
deliciosas primeras páginas del número 5,
las conocidas como "el sueño erótico de
Superman", donde éste se nos muestra muy
"tocado" por su reciente encuentro con
Wonderwoman en el transcurso de
Legends. En el #7, se nos presenta un
nuevo personaje, la científica super-musculosa
Rampage. ¿No buscaría novia, Dr.
Banner?. Superman #8 y
Action Comics #591 buscan hallar la
respuesta a un problema: Si Superboy
no existe en la continuidad Post-Crisis,
¿como pudo éste inspirar a la creación de la
Legion de Superhéroes? Solución: sí
existe un Superboy, pero no es el Clark Kent
habitual. Éste habita únicamente en un
extraño universo "de bolsillo" (sí, como el
de los Heroes Reborn) que ha sido creado por
el poderoso ser conocido como el Señor
del Tiempo. Éstos dos números
continuaban de Legion of Superheroes #37
(Serie de mediados de los ochenta),
publicado por Zinco en su número 6 de la
anterior colección del grupo del siglo XXX,
y la historia terminaba en el siguiente
número de la Legion, en el cual éste nuevo
Superboy sacrificaba su propia por la
permanencia de su mundo y de la Legion de
Superhéroes.
Un muy especial Superman #9 contenía
dos historias. La primera, de 17 páginas,
contaba un simpático enfrentamiento contra
el Joker. Pero lo más destacable del
número estaba en la segunda historia, una "delicatessen"
de solo 7 páginas titulada "Metrópolis
900 millas". Una historia considerada
por el propio Byrne como una de los mejores
de su carrera, si no la mejor. En la línea
de aquel mítico Fantastic Four #258
USA, ésta historia está protagonizada por el
principal villano de la serie sin que el
protagonista aparezca en momento alguno. En
ella se nos muestra como Lex Luthor
juega con las esperanzas y anhelos de una
simple camarera de un bar de carretera a la
que Luthor ofrece un millón de dólares a
cambio de que ella pase un mes con él. En
realidad Luthor no está dispuesto a mantener
la oferta el tiempo suficiente para que ella
pueda llegar a aceptarla, dejando a la
víctima con el tormento que supone el saber
cual hubiera sido finalmente su decisión...
Por cierto, sí, ésta historia fue publicada
antes de la aparición del film de Adrian
Lyne "Una proposición indecente" (¡!). Ya en
el Superman #10, Luthor pone en
marcha el Proyecto Potenciación, que provoca
una pequeña crisis al causar un descontrol
en los poderes de Superman.
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Mr. Mxyzptlk |
La mala relación entre Jim Shooter y
John Byrne dió pie en Legends #5
(Fecha de portada Marzo'87) a una
descaradísima y nada disimulada parodia del
ex-editor en jefe de Marvel. A lo
largo de cuatro de sus páginas, Guy
Gardner, el pendenciero y macarra
Green Lantern miembro de la Liga de
la Justicia en los tiempos de Giffen
y DeMatteis, se enfrenta a un nuevo
villano de nombre Sunspot, que tenía
el aspecto del propio Shooter y los mismos
poderes y atuendo, marca de poder incluída,
de su más conocida creación para su propio
Nuevo Universo Marvel: Star Brand. Ni
que decir que los diálogos del personaje
estaban repletos de dobles sentidos y que
éste acaba vencido y ridiculizado (¡Y con
una pierna carbonizada!). Así que no es de
extrañar que en Superman #11 Byrne
continúe con la broma y nos encontremos en
la primera página con un tal Ben DeRoy
(¡Ese nombre!) que es calcado al
Todopoderoso de las Secret Wars.
DeRoy resultará ser la puesta al día
del temible Mr. Mxyzptlk, que acabará
complicando las vidas de Lois y Clark. A
finales de los '50, principios de los '60
aparecieron varias historias de Superman
donde éste vivía una historia de amor con la
sirena Lori Lemaris, por supuesto una
conocida de los comics de Aquaman. En
el número 12 recordamos esa bonita historia
en el episodio "Amor Perdido", uno de
los más recordados y sentidos de ésta etapa.
Los números #13 y #14 son cross-overs
con Millennium (No confundir con la
serie de TV de Chris Carter). Realizada por
Steve Englehart y Joe Staton (con
tintas de Ian Gibson, muy conocido
por el “eastwoodiano” Sam Slade, Robo-Hunter),
equipo artístico que habían trabajado juntos
en Green Lantern y Green Lantern
Coros. La serie limitada contaba como
Los Guardianes del Universo y las
Zamarons, razas evolucionadas
procedentes del planeta Maltus, aparecían en
la Tierra buscando a diez elegidos para dar
un importante paso evolutivo. Pero los
androides Manhunters, enemigos
acérrimos de los Guardianes, buscan a
cualquier precio que éste paso no llegue a
darse y sólo los héroes del Universo DC
pueden evitar que éstos últimos eliminen a
los elegidos. El problema es que los
Manhunters tienen agentes infiltrados
entre la raza humana y muchos de éstos están
muy cercanos a varios superhéroes. Uno de
estos agentes resultará ser Lana Lang,
como descubrirá Superman tras un encuentro
con El Juguetero, Toyman, en el
número #13. En el siguiente número, el mas
clásico Green Lantern, Hal Jordan, y
Superman se enfrentan al Supremo Gran
Maestro de los Manhunters. En el #15,
Byrne profundiza en los orígenes de la
capitana Sawyer y nos descubre su
homosexualidad. Como ya hiciera con
Estrella del Norte en Alpha Flight,
lo haría de una forma bastante sutil, no
fuera que algún "cerrado de mollera"
considerara que esos no son temas para
mostrar en los tebeos... En el #16 tenemos
al Prankster, el Bromista. Y en el
#17 reaparece Silver Banshee, que
vimos antes en un episodio de Action, y
conoceremos a la joven madre de Jimmy
Olsen, muy “impresionada” por el Hombre
de Acero.
El #18, "Regreso a Kripton", era una
especie de epílogo a la serie limitada
World of Krypton dibujado también por el
artista de ésta, Mike Mignola, muy
bien acompañado aquí por las tintas de
Kesel. En el #19, Superman se las tiene
contra el pequeño profesor Killgrave
y los alienígenas Psi-Fon y el
Aniquilador, que le roban sus poderes.
La historia continuaría en Adventures of...
Las tintas serían en éste número de John
Beatty, que empezaría así a convertirse
en el nuevo entintador regular de la serie,
labor que seguiría desempeñando tras la
marcha de Byrne. En el Superman #20,
que supone la despedida de Karl Kesel
de la serie, un encuentro contra,
nuevamente, Metallo sirve de excusa para
organizar un cross-over con la Doom
Patrol de Paul Kupperberg y
Erik Larsen. La historia se iniciaba en
Doom Patrol #10 USA (Serie de
mediados de los 80 donde recalaría Grant
Morrison unos números después), publicado
por Zinco en su Patrulla Condenada
#10, para terminar finalmente en éste número
de Superman. La Patrulla Condenada es un
grupo por el que Byrne siente cierto aprecio
y del que llegó a dibujar su origen
Post-Crisis en Secret Origins Annual
#1 USA, número publicado por Zinco en
Patrulla Condenada #1. En los
Superman #21 y #22, junto con el
Adventures of Superman #444 colocado
entre ambos, conoceremos el asombroso y
polémico "canto del cisne" de la etapa de
Byrne en Superman: ¡la saga del retorno de
Supergirl! Cinco números atrás, un
grupo de investigadores habían descubierto
bajo el hielo de la Antártida el cuerpo de
una chica rubia vestida como Superman. Ésta,
una vez recuperada la consciencia, abandona
algo confusa el lugar para viajar hasta
Smallville, donde contacta con Lana Lang y
los padres de Clark, con los que no se
siente muy cómoda, al haberlos creído desde
siempre muertos. Un siguiente encuentro con
el propio Superman revela, en un principio,
que ésta Supergirl no es sino la Lana Lang
de la Tierra del universo "de bolsillo" que
conocimos unos números atrás, creación del
Señor del Tiempo. Superman regresa
allí con Supergirl para descubrir que, tras
la muerte de Superboy, el Luthor de aquella
Tierra ha liberado por error a los
kriptonianos criminales de la Zona
Fantasma: el general Zod,
Zaora y Quex-Ul. Tras ser éstos
los responsables de la muerte de ¡todos los
habitantes del planeta! sólo queda Superman
para hacer de juez, jurado y ¡verdugo! de
los criminales. Lo que causó polémica en
ésta saga, y, curiosamente, lo que la hace
inolvidable, es el hecho de que Superman
decidiera exponer a los tres criminales a la
letal y definitiva kriptonita verde mientras
los veía morir lentamente. La muerte de los
criminales infligida deliberadamente por un
héroe cuya principal constante de actuación
ha sido siempre el "imprescindible, no
matar" no fue nada bien vista por los
aficionados (algo muy similar a lo que
posteriormente ocurrió con la famosa escena
del metro en el film de Daredevil de
Mark Steven Johnson) que empezaron a
protestar por ello en cuanto se corrió el
rumor de lo que iba a ocurrir, antes incluso
de que Superman #22 apareciera en los
puestos de venta. Éste último numero de John
Byrne con Superman terminó siendo escrito,
dibujado y entintado por el propio autor.
Action Comics
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Action Comics, Superman "Team-up" |
La nueva etapa "team-up" de Action
Comics con John Byrne y las tintas de
Dick Giordano daría comienzo en el
número #584. El honor de ser los primeros
invitados en esta nueva etapa de la serie
recaería en Los Nuevos Titanes. La
historia de éste número es bastante
convencional y muestra a las claras que
Action no es un título de planteamientos
ambiciosos, sino más bien una serie "ligera"
especialmente destinada a aquellos lectores
que no tenían bastante con una sola ración
mensual del Superman "byrneano" o que
ansiaban ver a otros personajes DC
interpretados por el maestro. Ya en el #585
se nos iba preparando para el crossover con
Legends que había de aparecer el
próximo mes en todas las series y nos
muestra una primera toma de contacto entre
el Hombre de Acero y uno de los personajes
importantes de aquella misma saga, el
Phantom Stranger, el Fantasma
Desconocido o Fantasma Errante. Saltándonos
el enfrentamiento con Orion, de Los
Nuevos Dioses, en el mencionado
cross-over, el #587 es un número también co-protagonizado
por una creación de "King" Kirby con la que
trabajaría bastante en el futuro: Etrigan,
the Demon. En los dos episodios
siguientes, Superman viaja, primero, al
espacio con Hawkman y Hawkwoman
(En una historia que transcurría entre los
Hawkman #10 y 11 USA de la serie del
personaje de 1987, números de cierta
importancia para entender al completo la
trama que aquí se desarrollaba) para después
terminar volviendo a casa con los Green
Lantern Corps. Las raritas creaciones
robóticas del Dr. Will Magnus, los Metal
Men, aparecen en Action #590, último
trabajo de Dick Giordano en la serie,
planteando un misterio que sería revelado
unos números más adelante...
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Byrne, Un gran admirador del trabajo
de Kirby |
En Action #591, nos encontrábamos
inmersos en el anteriormente comentado
cross-over con la Legion de
Superhéroes por el misterio de
Superboy. Como podéis comprobar, muchos
de los episodios de Action formaban parte de
algún cross-over. Éste número suponía
el estreno de un nuevo entintador regular en
la serie: Keith Williams, un correcto
profesional que ya había trabajado antes con
Byrne durante su brillante etapa en Alpha
Flight. Los dos números siguientes
formaban una atrevida historia con
Mr.Miracle y su voluptuosa esposa,
Big Barda, en la que ésta última y
Superman son obligados contra su voluntad a
protagonizar un ¡vídeo erótico! Booster
Gold sería el co-protagonista de un
nuevo cross-over que empezaba en el
Action #594 y que concluía en Booster
Gold #23 USA. Destacar que la serie de
Booster Gold estaba escrita y dibujada por
un autor que sería muy importante para
Superman en el futuro: Dan Jurgens.
La siguiente historia, la del #595,
presentaba a un personaje que cobraría
cierta importancia durante esta etapa:
Silver Banshee. Curiosamente, aunque en
ésta historia contara con un papel destacado
J'onn J'onzz, el Detective Marciano,
su presencia es tan escasa que parece que
estemos ante una historia pensada para la
serie principal de Superman y no para
una de Action Comics. El número #596
es otro cross-over, esta vez con Millennium,
donde el Espectro ayuda a Superman a
tratar con el problema de los habitantes de
Smallville que fueron manipulados por
los Manhunters.
En Action #597, Lois Lane y
Lana Lang se encuentran en un episodio
muy especial que rinde homenaje a las
historias clásicas centradas en los
enfrentamientos románticos entre ambas por
el corazón de Clark, circunstancia que puede
apreciarse incluso en el dibujo. La agencia
gubernamental Checkmate, entre cuyos
miembros tenemos a personajes surgidos de
series DC como Batman (Harvey Bullock),
Doom Patrol (Val Vostok) o Vigilante
(Harry Stein), se presentaba en el
#598 para luego contar con serie propia,
realizada por el equipo regular de los
últimos números USA de la primera colección
del Vigilante: Paul Kupperberg
y Steve Erwin. Checkmate era una
creación de Kupperberg y el propio Byrne.
Estaño, el miembro de los Metal Men
que había sido aparentemente destruido en
Action #590, vuelve en el #599
completamente recuperado. Dibuja Ross
Andru, creador del grupo, en uno de sus
últimos trabajos en vida. Tras el magnífico
especial Action Comics #600, la
clásica historia de Superman y
Wonder Woman realizada por John Byrne
y George Pérez, la serie pasó a
denominarse Action Comics Weekly y se
convirtió en una antología semanal de
episodios de corta extensión que iban
apareciendo en forma de seriales (Un claro
precedente de la más conocida por estos
lares Marvel Comics Presents...)
en la que también venía apareciendo uno de
Superman escrito por Roger Stern y
dibujado por Curt Swan.
Adventures of Superman
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Clark Conoce a su nueva compañera:
Cat Grant |
La única serie de Superman que, en un
principio, se encontraba algo alejada de las
acaparadoras manos de John Byrne iniciaba
etapa en sus números #424 y #425, con una
solvente historia que enfrentaba a Superman
contra la incursión en Metrópolis de las
fuerzas terroristas de Qurac (ese
conflictivo país del Universo DC al que es
tan difícil conseguir encontrar una
contrapartida en el mundo real...) Wolfman y
Ordway nos presentaban también a dos nuevos
personajes secundarios que se convertirían
en asiduos de los títulos del Hombre de
Acero: la sensual periodista Cat Grant
(tan importante se convirtió esta nueva
aportación a los secundarios habituales de
Superman que incluso llegó a aparecer como
personaje relevante en la exitosa serie de
Lois y Clark: Las Aventuras de Superman)
y el siempre útil Profesor Hamilton
(también un asiduo de la mas reciente serie
de animación de Superman). Destacar
que, aunque el #424 USA estaba entintado por
Mike Machlan, Ordway pasaría a
hacerse cargo del entintado de la serie en
los números siguientes. Tras el cross-over
con Legends del que ya hablamos
arriba, y que estaba proféticamente
guionizado por Byrne, el Adventures
#427 narra como Superman toma represalias
contra Qurac y se presenta allí mismo para
buscar armas de destrucción mas... esto, no,
quería decir... para enfrentarse a un
extraño grupo conocido como El Circulo.
En el número siguiente conoceríamos a
Jerry White y a Bibbo. No cabe
duda de que Wolfman aportó un buen número de
importantes personajes secundarios a la
leyenda de Superman, eso sin contar lo vital
que fue su aportación a la creación del
nuevo y celebrado Luthor.
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Superman y Los viejos conocidos de
Wolfman |
En el Adventures #429 se indaga en el
pasado de Cat Grant y continúa acechando El
Círculo. En el #430, Superman se enfrenta a
unos grandes conocidos de Wolfman: los
Cinco Temibles. El #431, con las
maquinaciones del Doctor Stratos por
controlar el tiempo atmosférico, no estaba
dibujado por Ordway, pero sí por un novato
Erik Larsen que pronto empezaría a
darse a conocer dibujando la anteriormente
mencionada Doom Patrol escrita por
Paul Kupperberg. Entre los números #432
al 434, números entintados
correspondientemente por P.Craig Russell,
Bob Smith y José Marzan, se
nos narra las intrigas de Luthor con un
grupo de jóvenes delincuentes entre los que
se encuentra el hijo ilegítimo de Perry,
Jerry (su verdadero padre resultaría ser
Lex Luthor, como se cuenta con mas detalle
en la serie limitada World of Metropolis).
Primeras apariciones de José Delgado,
el hispano vigilante conocido como
Gangbuster. Problemas de puntualidad en
la entrega de guiones, así como un cierto
malestar entre Wolfman y los demás
responsables artísticos de los títulos de
Superman (especialmente Byrne) deribaron,
por parte de las altas esferas de DC, a una
no renovación del contrato del propio
Wolfman, que se despidió de la serie en el
número 435, donde concluyó su historia sobre
El Círculo (si bien de manera algo
brusca). El abandono de Wolfman del cómic de
Adventures of Superman derivó a un
nuevo trabajo para el Hombre de Acero en el
The Adventures of Superman serie
de animación. En efecto, por aquel
entonces la cadena televisiva CBS
puso en funcionamiento una nueva serie de
animación basada en el personaje que
mantenía un "look" muy cercano al de estos
cómics. Wolfman escribió algunos de los
guiones de la serie y colaboró activamente
en el desarrollo de argumentos y personajes
para la misma. Aunque tuvo, en un principio,
bastante buena acogida, la serie no llegó a
mantenerse durante mucho tiempo en antena.
Aquí en España fue vista muy fugazmente por
nuestras televisiones.
El nuevo equipo creativo formado por John
Byrne a los guiones, Jerry Ordway
a los lápices y John Beatty a las
tintas, tras el Adventures of Superman
#436, que era uno de los crossovers
con Millennium, repetían, en el #437,
un experimento que Byrne y Ordway ya
realizaron en su Fantastic Four #277
USA: contar dos historias
paralelamente mostrándonos cada una en la
mitad superior o en la mitad inferior del
tebeo. Al final del número, Gangbuster
recibiría una soberana paliza a manos de
Combator que le haría perder el uso de
las piernas. El siguiente episodio trae de
vuelta a Brainiac a la continuidad
Post-Crisis: un mentalista circense,
Milton Fine, es poseído por la mente del
alienígena Vril Dox. En números
sucesivos se iría perfilando mas y mas este
ansiado retorno de uno de los enemigos más
poderosos y turbadores que jamás haya tenido
el Hijo de Krypton. En el #439 aparece un
Superman robot y, en el #440,
Batman y Superman deducen ambos la
identidad secreta uno del otro. En el #441
vuelve Mxyzptlk y los números que
restan hasta el último de Byrne en la serie,
el #444 USA, forman parte de historias de
las que ya hemos hablado: la de los
alienígenas Psi-Fon y el
Aniquilador y la Saga de Supergirl.
Annuales, World of...
Durante la etapa de Byrne se publicaron
varios Annuales. Superman Annual #1,
por John Byrne y Ron Frenz, dibujante
que repetiría en el Annual #2 (como también
lo haría el entintador, Brett Breeding)
y que aquí trabajaría mano a mano con Byrne
en la historia, nos presentaba un relato que
hacía hincapié en los derechos de los
animales, cuando los experimentos realizados
a un chimpancé convierten a éste en una
amenaza.
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Superman Annual #1 |
Aparecían Amanda Waller
(Escuadrón Suicida) y, ojo, Sarge Steel,
“el hombre de hierro con el puño de acero”.
La historia se titulaba "Tears for Titano"
(Lágrimas por Titano). Inédito
está el Adventures of Superman Annual
#1, “The Union” era una historia sobre
cerebros extraídos enmarcada en Trudeau,
Dakota del Sur. Escribía Jim Starlin
y dibujaba Dan Jurgens, en lo que
resultaría su primer trabajo para el
Superman Post-Crisis. Byrne no apareció por
aquí. El más interesante, sin duda, de los
tres annuales de las series de Superman
aparecidos en 1987, resultaría el Action
Comics Annual #1. Batman,
siguiendo un siniestro rastro de cadáveres a
los que no les queda gota de sangre, llega a
un pueblo en la zona del Gran Bayou donde
habitan vampiros, por lo que decide
pedir ayuda al Hombre de Acero. Guioniza
Byrne, por supuesto, y dibuja el siempre
espléndido ¡Arthur Adams!, entintado
por Giordano. Zinco lo editó
en el Superman Especial Verano #2.
Byrne, a punto de dejar las series del
kriptoniano, colaboraría muy brevemente en
el Superman Annual #2 de 1988, cuyo
título no deja lugar a dudas: “The Cadmus
Project” (El Proyecto Cadmus). Su contenido
surgía a raíz de un argumento de Roger
Stern para una historia corta del Action
Comics #600 que reintroducía a Guardián
y a la Newsboy Legion en el Universo
DC Post-Crisis. Cadmus y sus personajes
resultarían muy aprovechados en las series
de Superman en el futuro. El Annual incluía
una deliciosa historia corta, “Love’s Labors…”
(Trabajos de Amor…), escrita, dibujada y
entintada por Byrne y centrada en la
relación entre los "cabecillas" de la Unidad
de Crímenes Especiales: Dan "Terrible"
Turpin y la Capitana Sawyer.
También colaboraría en un relato corto del
Adventures of Superman Annual #2, que
también contaría con trabajos de Dan
Jurgens, Bob McLeod, Curt Swan,
Kerry Gammill y Dick Giordano
y donde en la historia principal Superman se
las vería con Vril Dox, el hijo de
Brainiac, y su L.E.G.I.O.N.’90. Existe un
interesante material extra publicado en los
Annuales de Superman de 1995, año en que
todos los annuales publicados por DC
trataban como tema común el "Year One"
(Año Uno) de sus protagonistas, que narraban
hechos inéditos ocurridos durante el inicio
de las carreras de los héroes protagnistas.
Los Action Comics Annual #7,
Adventures of Superman Annual #7,
Superman Annual #7 y Superman: The
Man of Steel #4 expandían y alteraban
números del Man of Steel de Byrne con
páginas nuevas o las intercalaban entre lo
narrado en esos números. En estos "extras"
descubríamos como Maggie Sawyer se convertía
en la jefa del Departamento de Crímenes
Especiales, la creación de Intergang, la
primera experiencia de Superman con la magia
gracias al Dr. Occult, etc... Hay también un
especial Prestige editado durante la Época
Byrne titulado Superman: The Earth
Stealers (En su edición Zinco:
Superman: Los Ladrones de la Tierra).
Escrito por Byrne, dibujado por Curt Swan y
entintado por Jerry Ordway, reuniría a estos
tres importantísimos autores de la leyenda
del Hombre de Acero en 1988 para una
historia donde una amenaza alienígena pone
en peligro la existencia de nuestro planeta.
 |
|
Krypton por
Mike Mignola |
Con fecha de portada Diciembre de 1987
aparecía el número 1 de la miniserie de 4
números World of Krypton. Era la
primera de tres miniseries de idéntica
extensión que empezaban con las palabras
World of... (Mundo de...) que, a
lo largo de todo un año, buscaban enriquecer
el trasfondo del Superman Post-Crisis.
Centradas en los hechos acontecidos durante
el pasado de Superman en los ambientes y
lugares de Krypton, Smallville y Metrópolis,
respectivamente, todas los números de las
miniseries eran guionizados por John Byrne.
World of Krypton fué dibujada por
Mike Mignola, en su primer trabajo tras
una estancia en Marvel dándose a
conocer en la realización de portadas y en
las series de Hulk y Alpha Flight,
dibujando guiones de Bill Mantlo en
ambas. Los tres primeros números fueron
entintados por un Rick Bryant que no
pudo aportar calidad suficiente a los aún
algo inexpertos, pero muy prometedores,
lápices del genial creador de Hellboy.
En "Pieces" ("Piezas"), la
historia del número 1, se nos presenta a un
antepasado lejano de Kal-El, llamado
Van-El, que habita en un Krypton en el
que está a punto de estallar una guerra por
los derechos de los clones que los
kriptonianos utilizan como medio para lograr
un alto grado de longevidad. La guerra ya es
realidad en el segundo número, "After the
Fall" ("Tras la caída"), donde la
famosa ciudad de Kandor es destruida
por un grupo terrorista. Al final de "History
Lesson" ("Lección de Historia"),
en el número 3, acaba la guerra y damos un
salto en el tiempo para conocer a dos de los
abuelos de Superman, Seyg-El y
Nara, y a un jovencito Jor-El. En
el número 4, entintado por Carlos Garzón,
algo mejor que Bryant y con el que Mignola
contaría para la realización de la Limited
Serie Prestige Cosmic Odissey,
retomamos un hilo argumental del número 1 de
la nueva colección de Superman,
cuando Lois conoce la procedencia
alienígena de Superman y desea conocer más
sobre ello. Es durante una entrevista entre
ambos en éste número, donde Kal-El
terminará contándole su "Historia
Familiar": todo lo que sabe sobre sus
padres y la destrucción de su mundo natal.
World of Krypton contiene un guión
muy original y trabajado de su autor y es,
sin duda, la mejor de las tres series
limitadas. Elogiada por George Pérez,
World of Krypton tenía magníficas
portadas de Byrne entintadas por el
talentoso Walt Simonson. Fué editada
en nuestro país por Zinco en los números 1 y
2 de Universo DC.
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World of Smallville
nº3 |
World of Smallville estaba dibujada
por Kurt Schaffenberger y Alfredo
Alcalá. Contaba con un guión hasta
cierto punto interesante, pero un
decepcionante apartado gráfico. El número 1,
con fecha de cubierta de Abril del 88,
presentaba "Secrets" (Secretos),
la historia de Martha Kent con su
primer y millonario prometido, Daniel
Fordman, su noviazgo definitivo con
Jonathan y la posterior llegada a sus
vidas de cierta nave espacial. La historia
acabaría en boda en el número 2, "Stolen
Moments" (Momentos Robados). En
los números 3, "Stolen Souls" (Almas
Robadas), y 4, "Return to Smallville"
(Retorno a Smallville), se
profundizaría en el pasado como Manhunter de
Lana Lang, tras lo sabido en
Millennium. Portadas de Byrne y
Alcalá. World of Metropolis,
la última en publicarse de la trilogía de
series limitadas, cuyo primer número tenía
fecha de portada Agosto de 1988 y contenía
la historia "A Reporter's Story" (Historia
de un Reportero), estaba centrada
principalmente en los orígenes de los
famosos trabajadores del Daily Planet.
Así, éste número nos contaba como Perry
White y Lex Luthor fueron amigos
durante la infancia, para pasar de adultos a
ser encarnizados rivales. Luthor era
propietario del Daily Planet antes que Perry
llegara a convertirse en editor del mismo.
Además, éste es el número que revela como
Jerry White, que conocíamos como hijo de
Perry, era en realidad hijo de Luthor.
Durante un trabajo como corresponsal en el
extranjero de White, Luthor tuvo una
aventura con la chica de Perry, Alice
Spencer, la cual quedó embarazada. "How
I Spent My Summer Vacation" (Como
Pasé Mis Vacaciones de Verano), el
número 2, nos presentaba a una quinceañera
Lois Lane investigando a Lex Luthor y
consiguiendo trabajo en el Daily Planet. "Mr.
Kent Goes to Metropolis" (El Sr. Kent
vá a Metrópolis), la historia del número
3, revela, evidentemente, como fueron los
primeros días de Clark en la ciudad. Para
finalizar, en el número 4, "Friends in
Need" (Amigos en la Necesidad) o
como surgió la relación entre Superman y el
joven reportero Jimmy Olsen. Así como
el origen del reloj que éste utiliza para
avisar al Hombre de Acero. World of
Metropolis estaba dibujada por Win
Mortimer a los lápices y Frank
McLaughlin, Dick Giordano y Sal
Trapani a las tintas. Las portadas eran
todas de Byrne y Dick Giordano.
La historia no estaba nada mal y era un
trabajo algo más pulido que el de su
limited predecesora. World of
Smallville y World of Metropolis
están inéditas en nuestro país, si es que
finalmente el coleccionable de Planeta no lo
remedia.
Bye, bye, Byrne
"DC me contrató para relanzar Superman"
recuerda Byrne "Y poco después se
asustaron. Dejaron de apoyarme al primer
soplo de desaprovación por parte de los fans,
lo que llegó a ocurrir meses antes de que
nadie hubiera visto el trabajo. Durante los
dos años enteros que estuve en el proyecto,
aunque nada ocurrió que no fuera aprobado
por DC, no tuve su apoyo consciente."
 |
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El regreso del hijo prodigo |
John abandonó las series de Superman debido
a una serie de discrepancias con las altas
esferas de DC, que ejercían un férreo
control sobre su más importante licencia.
Byrne se encontró demasiado limitado con lo
que, según la editorial, podía hacer o no
con el personaje y acabó sintiéndose
frustrado por el hecho. Según Byrne: "La
diversión se había ido". Agotado por el
tremendo esfuerzo que le supuso encargarse
de tantos comics de Superman durante
aquellos dos años, Byrne siguió trabajando,
aunque esta vez escogiendo proyectos menos
opresivos. Sin abandonar del todo DC, Byrne
volvió a colaborar principalmente para
Marvel, aprovechando la marcha de Jim
Shooter. Primero recayó en la serie
bimestral Star Brand y, luego,
accedió a la oferta de trabajar con los
West Coast Avengers, los Nuevos
Vengadores, que le había ofrecido el
editor Howard Mackie, amigo personal
durante muchos años venideros.
A su marcha de las series de Superman, Byrne
había dejado establecidas varias líneas
arguméntales que sus continuadores, Roger
Stern y Jerry Ordway, siguieron
fielmente pese a todo. Además de la
resolución de la historia de Silver
Banshee o la continuación de la saga de
Brainiac, Byrne dejó preparadas las
bases para "El Exilio de Superman".
Ésta historia vendría a mostrarnos el
purgatorio personal en el que el Hombre de
Acero se vería sumido en su sufrido intento
por asumir la culpa subyacente al triste y
duro final de la "Saga de SuperGirl". Número
a número, escala tras escala, la historia
mostraba como Superman vagaba solo por el
espacio, de planeta en planeta corriendo
varias aventuras, mientras decidía que iba a
hacer con su vida. Byrne era consciente de
que la decisión de matar voluntariamente a
los criminales de la Zona Fantasma no podía
ser olvidada a la ligera por un personaje de
tal nobleza y fuertes ideales y que lo
ocurrido debía marcar a fuego el futuro
inmediato de la serie. Por desgracia, la
marcha de Byrne pudo haber dejado la
impresión en los lectores de que Stern y
Ordway estaban "arreglando" un posible
desaguisado causado por Byrne en su etapa,
cuando no era así. Mas bien terminaron lo
que él empezó.
El paso del tiempo ha fortalecido la huella
indiscutible que esta etapa ha dejado en el
personaje, lo cual ya es una razón de peso
para justificar como buena y meritoria la
labor de Byrne. Su esfuerzo mereció la pena
y ahí quedan unos muy buenos cómics de
Superman que siempre es agradable revisitar
y atesorar. Posteriormente John Byrne no
dudó en reencontrarse en numerosas ocasiones
con el personaje y hasta ocuparse muy
recientemente de la parte gráfica de Action
Comics (junto con Gail Simone y el
“retocador” artista Nelson, que no parece
tener muy contento al propio Byrne) y eso
aunque declaró tan solo hace unos años: "Nadie
me ha ofrecido Superman y dudo mucho que
aceptara el ofrecimiento si me lo hicieran.
Prefiero hacer trabajos con él no
directamente relacionados, como en los
Superman/Batman: Generations. Lugares donde
puedo practicar mi propia versión del
Juramento Hipocrático: ¡Primero, no hacer
daño!" ¡Nunca digas de ese agua no
beberé, John!
Tony Ruiz