Ultima actualización:30/11/2007


Nombre Original: Fortress of Solitude

Primera aparición: Superman: The Man of Steel # 100 (mayo de 2000)


 

 

Después de la destrucción de la primera Fortaleza de la Soledad durante el evento Rey del Mundo, Steel III (John Henry Irons) ayudó a reconstruir la morada de Superman. Según Steel el "cuerpo material aniquilado de la Fortaleza se aferró a lo que tendría que haber sido un estado transitorio antes de pasar a converse en energía pura. Y eso nos ha permitido recoger el recuerdo atómico de todo lo que existió en su interior." El primer paso fue reparar a Kelex, el robot kriptoniano de ayuda, el cual almacenaba todos los archivos de la Fortaleza. Después se recurrió a toneladas de materia prima de la que se sacaría sustancia molecular, además de otros muchos procesos que sólo la privilegiada mente de Steel podía manejar con soltura, siempre con la ayuda del eficiente Kelex. El científico definió a la nueva Fortaleza como un rompecabezas chino: se encontraría en un teseracto, que a su vez estaría en el interior de una esfera de contención. Esto significba que aunque por fuera la Fortaleza parecía muy pequeña, en su interior era verdadera inmensa. Dicha esfera tendría que reconfigurarse y alinearse debidamente para poder ser abierta. Existiría a través de varias dimensiones y sólo sería visible cuando estuviese en fase. Los elementos "fantasmas" de la anterior Fortaleza fueron recuperados y tomaron su puesto en la nueva configurándose, por fin, la Fortaleza de la Soledad II. Además, todo el material terrestre fue reemplazado por originario de Kripton. Entre los elementos recuperados estaba:

  • las estatuas en honor a Jor-El y Lara I,
  • la ciudad embotellada de Kandor,
  • un portal de acceso a la Zona Fantasma,
  • el resto de robots kriptonianos de servicio,
  • los robots Superman (creados precisamente durante Rey del Mundo), etc.

Después del evento Regreso a Kripton II se ampliaron las estatuas honoríficas con dos dedicas a Jor-El y Lara III. La Fortaleza de la Soledad II recibió más de una visita inesperada como la del Superman Cyborg o la de Cir-El.

Autor: Raúl G. Peribáñez