| |

Todo comenzó hace 10 billones de años con la evolución de los habitantes del planeta Maltus en seres inmortales, de vasto poder e increíble inteligencia. Con la eternidad por delante llevaron a cabo todo tipo de experimentos e investigaciones para saciar su apetito de conocimiento. Tan sólo el origen del universo se les escapaba de las manos por temor a una leyenda que aseguraba que de intentar descubrirlo se desataría un gran mal.
Por sus vidas inmortales las tasas de natalidad eran muy altas y duraderas, así que cada vez había más niños, todos ellos con grandes poderes pero sin la experiencia y conocimiento de un adulto. Cuando se sentían molestos por el picotazo de un insecto o porque su progenitor había muerto a causa de un terigar (un animal similar al tigre de la Tierra) los niños empleaban sus habilidades de manera impetuosa acabando con la raza de todos esos seres. Después de mucho meditarlo se optó por la solución más drástica: suprimir el proceso de reproducción entre varones y hembras para llegar un punto en que toda la sociedad estuviese formada por adultos. A este problema se añadió la destrucción de la fauna, convirtiendo Maltus en un lugar inhabitable.
Ante esta situación muchos grupos de maltusianos emigraron a otros mundos, en ocasiones llevando la civilización y en otras dejándose llevar por la barbarie propia del lugar. Unos colonizaron un planeta que se encontraba justo en el centro del universo y que recibió el nombre de Oa. Otros, por ejemplo, llegaron a la Tierra.
En paralelo a toda esta serie de hechos, el científico Krona quiso descubrir el origen del universo haciendo caso omiso de la profecía. Mediante sofisticada tecnología consiguió ver una imagen del comienzo de la realidad que mostraba una mano gigante que sostenía el todo. Seguidamente se produjo una gran explosión que, aunque no le mató por su inmortalidad, sí tuvo terribles consecuencias. Molestos por su actuación, los malatusianos castigaron a Krona dispersando su espíritu por todo el universo, pero difícilmente podían hacer ya nada contra el mal que se había expandido por planetas y especies. La osadía del científico produjo también el nacimiento del Universo de Anti-Materia, una réplica oscura y siniestra que causaría muchos problemas con el paso del tiempo.
Los maltusianos machos emigraron definitivamente a Oa ante los problemas que sufría Maltus. Ya sin posibilidad de procrear, los ahora oanos serían seres inmortales de aspecto envejecido según los parámetros terrestres. Sintiéndose culpables por lo ocurrido con Krona, los oanos se organizaron como los Guardianes del Universo dispuestos a salvar al universo.
Los Guardianes crearon los robots Manhunter para su cruzada, pero pronto éstos se rebelaron contra ellos, pasando de ser sus agentes a enemigos. Tras esta primera mala experiencia los oanos confiaron en seres vivos, todos ellos capacitados y de diferentes puntos del universo. Les entregaron anillos de poder cuyas energías procedían de la denominada Batería Central, una gigantesca linterna esmeralda en Oa. A su vez, estos anillos debían ser recargados cada 24 horas con una pequeña linterna. Nació así el Cuerpo de Green Lantern, quienes velarían por la seguridad de todo el universo, ahora dividido en 3600 sectores.
Entre los oanos también surgieron dos facciones motivadas por cómo había que actuar. Los Guardianes del Universo querían que sus Green Lantern luchasen contra el mal pero de manera benigna. Otros, en cambio, pensaban que había que ser más reaccionario. Terminaron por abandonar a sus compañeros y evolucionaron por su cuenta convirtiéndose en los Controladores. Son ellos quienes crearían a los Darkstars.
En el sector 2814, en la Tierra, apareció un primer Green Lantern en los años 40 del siglo XX d.C. Su poder procedía también de un anillo que recargaba con una pequeña linterna, pero su origen no estaba ligado directamente al de los Guardianes como uno de sus agentes. Alan Scott estaba unido al Corazón Estelar, una entidad creada por los Guardianes milenios atrás en la que encerraron la magia fortuita del universo que se fusionó con el alma de Yalan Gur, un Lantern caído en desgracia. Décadas después Alan tuvo una hija, Jade, que heredó los poderes de su padre sin necesidad de anillos y con el rasgo característico de que su piel era verde.
|
|
En el mismo sector los Guardianes tenían como Lantern a Abin Sur. Cuando fue mortalmente herido se dirigió a la Tierra en busca del sucesor digno que eligió el anillo: Hal Jordan. Con el paso de los años aparecieron otros dos Lantern, el arquitecto John Stewart y el polémico Guy Gardner. Los Guardianes se vieron metidos en muchas discusiones con estos terrestres que, cada dos por tres, desafiaban sus órdenes por no estar de acuerdo con ellos. En una ocasión uno de los Guardianes terminó por acompañar a Hal Jordan y Green Arrow I en su viaje por el interior de Estados Unidos cuando éstos criticaron sus decisiones.
Durante el evento Crisis en tierras infinitas se produjo una guerra cósmica de la que aunque se guarda un recuerdo muy vago, se sabe, por ejemplo, que trajo el desastre a los Guardianes con el arrasamiento de Oa. El Anti-Monitor, un ser del Universo de Anti-Materia, quiso destruir nuestro universo con su energía negativa. Muchos campeones de la Tierra perecieron y el Cuerpo de Green Lantern quedó terriblemente debilitado.
Uno de los Guardianes, Ganthet, engatusó a Jordan para que le acompañara en la búsqueda de los oanos que siglos atrás emigraran a la Tierra. Esto llevó al oano a relatarle el origen de su mundo, explicándole además que cuanto sabía de Krona era falso. Según Ganthet lo que provocó Krona fue la supresión de varios billones de años y, por tanto, la exterminación de quién sabe cuántas razas potencialmente excepcionales. Esto sería lo que motivó realmente a la formación de los Guardianes. Además, la mano gigantesca sería en realidad una imagen creada por los propios oanos. A sabiendas de los acontecimientos más actuales esta historia no parece ser veraz.
Precisamente fue Ganthet el último superviviente del ataque de Jordan a Oa. Enloquecido por la reciente pérdida de sus seres queridos, el Green Lantern mató a todos sus compañeros y destruyó la Batería Central, no sin antes absorber toda su energía convirtiéndose en Parallax. Ante esta situación los Guardianes dieron su vida para crear un nuevo anillo que Ganthet entregó a Kyle Rayner. El joven se convirtió entonces en el nuevo y único Lantern. Su anillo era especial; no estaba ligado a la Batería y no tenía la habitual debilidad hacia el color amarillo de los anillos anteriores. Como se sabría tiempo después, esta imperfección se debía a un monstruo amarillento llamado Parallax que fue encerrado en el interior de la Batería. Los Lantern no tenía más límite que su fuerza de voluntad, pero no podían hacer nada nada contra el amarillo, ya que Parallax les afectaba. Además, este ser podía influirles desde la distancia, como bien hizo con Jordan, de quien se aprovechó de sus temores y miedos para manipularlo a su antojo.
Algún tiempo después Kyle Rayner se convirtió en un semidiós, pero renunció a su omnipotencia descargando sus energías en la creación de una nueva Batería Central y la de decenas de bebés oanos. Ganthet dejó de ser el último de los suyos y se abría el camino al regreso de los Guardianes y del Cuerpo, cosa que no tardó mucho en ocurrir.
Ganthet volvió a tener un papel destacado cuando se supo la verdad acerca del parásito Parallax y de cómo había llegado a Jordan desde el interior de la Batería, manipulándolo para que cometiera todos aquellos asesinatos y destrucción. Ahora, Jordan estaba unido al Espectro, pero incluso el monstruo podía desafiar a este ser divino. Esto llevó a una serie de acontecimientos por los que Jordan volvió a la vida y como Lantern. Junto a Gardner, Stewart y Kilowog vencieron al parásito volviéndolo a encerrar en la Batería Central. A partir de ahora los anillos sólo serían vulnerables al amarillo si su poseedor caía preso del miedo.

Por los acontecimientos ocurridos durante la Crisis Infinita el planeta Oa dejó de estar en el centro de universo. Se produjo una grieta dimensional que permitió momentáneamente el regreso del Multiverso pre-Crisis.
Una vez superados estos hechos los Guardianes siguen velando por la seguridad del universo junto a un renovado Cuerpo de Green Lantern entre los que se encuentra el revivido Hal Jordan, Kilowog, John Stewart y Guy Gardner. Ahora la principal preocupación de los Guardianes es el misterio que hay sobre algo llamado 52.
|
|
La de los oanos es una de las razas más poderosas del universo. No se sabe con exactitud el alcance de sus poderes, pero son muchas las cosas que han demostrado poder hacer.
Por sus orígenes maltusianos tienen poderes telequinéticos que les permiten desplazar grandes objetos. Gracias a su gran inteligencia los oanos están rodeados de sofisticada tecnología en su planeta Oa.
También en Oa está la Batería Central, creada por los propios oanos a partir de la fuerza de voluntad de todos los seres vivos del universo y que transformaron en energía bruta. Es esa energía la que alimenta los anillos de los Lantern. Los oanos pueden manipular esa energía para crear hologramas de si mismos, por ejemplo. Aunque los Lantern tienen que recargar los anillos cada 24 horas, Ganthet demostró que puede hacerlo él mismo con un simple gesto.
-
Clásicos DC: Green Lantern (Planeta DeAgostini, 2007)
-
Green Lantern: La historia de Ganthet (Ed. Zinco, 1993)
- Green Lantern: Amanecer esmeralda (Ed. Zinco, 1994)
- Green Lantern: Renacimiento (Planeta DeAgostini, 2006)
-
|
|