los Xmen Next
Una vez, un hombre tuvo un sueño que podía cambiar el mundo. Un sueño de tolerancia e igualdad. Hoy, ese hombre ha muerto, pero su sueño no. El nombre de ese hombre: Charles Francis Xavier. El nombre de su sueño: Los X- MEN.
Los X- MEN pretendían ser los guardianes del mundo que Xavier ideó, y ahora más que nunca... Lo serán.
Temidos y odiados es solo un principio para lo que vendrá a ellos.
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NUMERO 0: EL SÍNDROME DE UN HEROE por Gonzalo Álvarez-Alija

INSTITUTO XAVIER PARA JÓVENES SUPERDOTADOS. WESTCHESTER, N.Y.

La humanidad ha evolucionado desde tiempos inmemoriale Ya sea para bien o para mal Nadie sabe cuando ni porque han llegado a ese momento de la evolución.
El odio... El hambre... El caos...
Pero cuando duermen, alguien les deben proteger de ellos mismos.
Y creo que chuck lo hubiera querido así.
Él nos enseñó todo lo que debía hacer para ser un ser mejor, y no lo digo porque este muerto.

-¿Logan?- Escuche al otro lado de la puerta del salón principal.-Ya ha llegado la nueva "alumna".-
- Gracias, Jean.- Dije.-Será bueno mostrar la amabilidad al estilo Xavier.-

Aun recuerdo la primera vez que, como es el caso de nuestra nueva invitada, entre en la mansión. Y aun recuerdo más lo que Chuck me dijo:
"Sé como te sientes, Logan, pero veras como poco a poco o odias estar aquí o sentirás ganas de besarme por haberte traído".

Resultó que ni hice una ni otra cosa. Tan solo se lo agradecí.

-¡Que estatua más grotesca!- Oí que susurraba la recien llegada al ver la escultura de bronce que presidía el Hall de nuestro hogar.
-Esa estatua tan grotesca, Señorita, es una escultura en memoria del fundador de este sitio.- Maticé- Opino que se merece más respeto. Aunque también es cierto que no es muy bonita. Pero, ¿ Qué se puede esperar de la escultura de un Sátiro?

Note en su rostro un miedo extraño al verme. Seguramente me reconocería y sabría de mí.
-Bienvenida. Soy Logan. Tú debes ser "B". ¿No?-
-Sí.- Asintió.- ¿Me podéis ayudar?
-¿Ayudarte? ¿Ayudarte en que?- Preguntó Jean.
-Pues a olvidar lo del accidente.- Respondió muy apenada.- No quise hacerlo... No deseaba hacer daño.
-Lo sabemos, "B".- Sonreí para tranquilizarla.- Sabemos como te sientes y te vamos a ayudar en lo que podamos. ¿Te parece que te presentemos al resto de nuestros "Esbirros"?
- Sí, estaría encantada.- Contestó ciertamente animada.
-Guapa y educada. Tienes mitad del camino hecho, chica.- Bromeé mientras la conducía a donde se encontraba el resto: A la nueva sala de Peligros.

SALA DE PELIGROS.

-No os ofendáis.-Bramaron las dos cabezas del arrogante de Jim Marcus mientras esquivaba uno de los misiles que iban a por su grasiento trasero.- Pero odio que os quedeis con toda mi diversión.

-No esta mal, Jim.- Confesó William King, el niñito ingles de la camada de nuevos "talentos". Ver como "solidifica" luz para crear un guante de Boxeo Es un evento curioso- Pero debes aprender que nunca se debe entorpecer el trabajo de los demás con bobadas.
Por suerte para el muchacho bicéfalo, logró esquivar el ataque de su compañero que iba dirigido a uno de los tentáculos de metal electrificados de la sala.

-Todo lo que tú haces lo puedo mejorar, mi buen amigo.- Fanfarroneó King.

-¡Chicos! Son todos unos fanfarrones.- Oigo la dulce voz de Rachel Summers, la telépata y telequinesíca hija de Jean y Scott quién sobrevuela por encima de las cabezas de los demás e intenta aguantar una enorme bola de metal ella solita con ayuda de sus poderes.
Notó que pierde el control sobre la situación. No creo que aun pueda, y dudo aun más que se percate del cañón que sale del suelo a sus espaldas.

-Deja que te ayude, Rachel.- Comentó Sydney Jones al saltar en dirección al cañón y se convertía en un enorme oso pardo y golpeaba con dura rudeza el cañón ya que tomar la apariencia de lo que deseé es su poder.
-Gracias.- Respondió la jovencita Summers.
-Agradécemelo con un refresco cuando termine todo esto.- Rió Jones mientras se convertía de nuevo en su pueril forma de adolescente con hormonas revueltas.
-¿Un refresco?- Preguntó con burla la hija de Kurt, Jimaine Wagner, la niñita de papá más rara que un viejo canadiense puede ver.- ¿Qué chico pide en nuestros días que una chica le pague un favor con un refresco?-

Es curioso, conozco a la adolescente de Kurt desde que carecían de dientes y aun me asombra ver como atrapa con los pies una granada de gas y la lanza contra las maquinas sin afectar a ninguno de sus compañeros. Y con una rapidez pasmosa.

-¡Vaya! Y yo que esperaba algo mejor.- Fanfarronea Jimaine. Un defecto muy feo de estos niñatos.

Noto como cae un rayo sobre los demás cañones láser. Eso debe ser obra de una de mis chicas favoritas: Kendall Monroe. ¡Esa chica es pura adrenalida y fuerza! Se parece demasiado a mí, y eso que no soy su padre.

Fin del ejercicio- Chirría la maquina.- ¡Que tenga un buen día!

Salimos los tres a la sala de peligros, la cual ha sufrido mas daños de los esperados

-¿Qué opinas de nuestros modos, Lobi?- Preguntó irrespetuosamente Sydney. En mis viejos tiempos le hubiera rebanado como si fuera pan de molde, pero ya no son los viejos tiempos y tengo otras responsabilidades.

-Jones, Ahora soy vuestro instructor, no vuestro amigo.- Remarqué.- Así que menos confianzas.-

Jones asintió.

-Kendall, una demostración increíble de tus poderes, pero aun debes sofisticarlos más.- Explique.- El resto, debéis aprender a reaccionar con mayor agilidad, y todos sin excepciones, aun tenéis que aprender a actuar en grupo.-

Entonces señale a la vergonzosa "B" con mi mano extendida.

-Ahora me gustaría presentaros a nuestra nueva promesa. Estoy seguro que la tratareis como es merecido. Se llama "B" y viene de Los Ángeles.

- Eh... hola- Saludó torpemente ella.

-Permíteme que te presente a mis discípulos, "B".- Seguí con las presentaciones.- él tipo descarado de dos cabezas es Jim Marcus, le llaman Doble amenaza. El que esta a su lado es William King, Alias Rey Eclipse. Es de Liverpool, Inglaterra.
La señorita de su izquierda es Jimaine Wagner, con el sobrenombre de Nocturna.
El larguirucho es Sydney Jones, le gusta que le llamen Morfo.
La muchacha que le sigue es Rachel Summers, que tiene el apelativo de Fenix.
Y por ultimo, pero no por ello la peor, tenemos a Kendall Monroe, que responde al nombre en clave de Torrent.

-Creó que te olvidas de mí, Gran jefe.- Una voz cantarina surgío de la otra punta de la sala.
-¡Ah! Hank.- Le nombró Jean.- Me preguntaba dónde andarías.-

Henry no tardó en besar la mano de "B" en señal de galantería.

-Henry McCoy- Se presentó- Más conocido por Bestia, el ingeniero de los sistemas de este cuchitril y profesor de matemáticas y ciencias.
-Encantada, Doctor McCoy. Soy una gran admiradora de su trabajo.-
-¿De verdad?- Se ruborizó Henry.- No esperaba que lo fueras.
-¡Sus descubrimientos son tan grandiosos como los de Reed Richards! ¿Cómo no le iba alguien a admirar?-
-Bueno, digamos que no soy tan bueno como el Doctor Richards, pero sé hacer un Capuchino de vicio.
-Bien, gente, sí alguien quiere algo de mí que me llame.- Dijo Henry mientras daba un salto y se alejaba de la Sala- Y si me llama Diana Spears Álvarez, decidle que el viernes estoy libre. ¡Hasta luego!

-Bueno, "B", creo que será mejor que te enseñen tu cuarto.- Comentó Jean tras partir Henry.-
-Sí, me vendría bien una ducha y descansar un poco.- Afirmó "B".
-Me lo imagino.- Prosiguió hablando Jean-William, ¿serias tan amable de acompañar a nuestra nueva amiga a su cuarto?
-¿Yo?- El niñato Ingles se quedó entonces fuera de juego.-Eh... Claro...Encantado.-

X

La noche llegó temprano. Ya, ya sé, sueno algo pedante, pero vereís porque lo digo.
En aquellas horas incestuosas de la noche, y acostumbrado a permanecer en vela como hice muchas otras veces, oí pasos de pies que se dirigían al salón de "Trofeos".
Casi podía notar la mano tomando el picaporte de una puerta.
Cuando me dirigí sigilosamente a donde se suponía que estaba la persona que caminaba en la noche por aquellos lugares, me dí cuenta de que se trataba de "B" con una camiseta de un angelito y unos pantalones de chándal, ante ese salón de recuerdos de unos héroes olvidados por muchos: De izquierda a derecha hay una vitrina con los trajes de los miembros originales, después encontramos, en otra vitrina varias cosas variadas. En el centro del Salón está el enorme retrato de Chuck. A la derecha del retrato vemos varias fotos de los miembros originales, más a la derecha encontramos un casco militar, un osito de peluche, un libro abierto por la mitad y otras cosas más. Y por ultimo vemos en un marco una especie de carta escrita a mano.

"B" avanzaba por el salón, sorprendida.

-¿"B"? ¿Qué haces levantada tan tarde?- Le pregunté haciendo que se asustara.-
-Tenía pesadillas y pensé que dar un paseo me despejaría un poco y olvidaría esos malos sueños- Explicó ella.- Pero no pretendía ofender a nadie entrando aquí, pero es que es tan... tan...-
-Triste.-
-No, quería decir que era maravilloso.-Aclaró al mirar a mis ojos.- ¿Por qué es triste?
-Porque al entrar aquí uno se da cuenta de lo mucho que extrañas a la gente.- Expuse con cierto tono de dignidad.-Aun lo sorprendente que fuera todo, nadie puede entender las cosas que se han perdido en el camino.-
-Leí sobre vosotros antes de venir aquí... Mucho antes.- me reveló "B"- Sé que sufristeis innumerables penurias, y debió ser duro.-
-Lo fue. Pero estaba Xavier para ayudarnos en ello, y ten por seguro que te entendemos mejor de lo que piensas, "B".-
-Ahora si que lo creo así, Mister Logan.- Sonrió con una luz especial en su cara. Una luz que hacía siglos que no veía.
-Cuando no estemos de misión o entrenando, puedes llamarme Logan.-
-Bien, lo haré.
-¿Te apetece un poco de helado de vainilla?- Le pregunté
-No tenéis de ron con pasas ¿Verdad?
-Me temo que no.-

Xavier prometió que el mundo no volverá a tener miedo y por una parte, tenía razón, pero por otra no tuvo ninguna, pero lo intentó con todas sus fuerzas.
De eso estoy seguro.

Reunió a la esperanza y la insufló en los corazones de los suyos. Puso en chicos muy distintos su fe y logró milagros.
Nosotros fuimos el presente del deseo de paz de Charles Xavier, pero ahora los chicos que nos han tomado el relevo son el futuro.
Nadie vitoreó nuestras hazañas, si se pueden llamar así y sospecho que tampoco lo harán con estos muchachos.
Sea como fuere, esperaremos que no piensen que han perdido nunca su vida haciendo lo correcto.

¿No os dije porque hay noches que no duermo? Pues porque me paso esas noches en vela pensando en que hubiera pasado si Chuck no hubiera muerto victima de un cáncer, pensando que los grandes hombres también mueren cuando menos te lo esperas, de lo perdidos que nos encontramos todos sin un timón como era Xavier.

Chuck, Viejo amigo, Que donde quiera que te encuentres, que sepas que esperamos que nos guíes.

-Este relato está dedicado a la memoria de Manuel Camarero. Te extrañamos demasiado, maestro. -