super

 

Número 8: Y LLEGÓ LA NOCHE

AEROPUERTO JOHN J. SIKELA. METROPOLIS.

El avión privado de Bruce Wayne había aterrizado hacía escasos minutos.

-Por fin Bruce Wayne viene a nuestra ciudad.- Dijo Lois Lane a Clark y a Jimmy.
-No le veo el interés tan grande que se le da a esta visita.- Confesó Clark.- ¡Es solo un hombre rico!-
-Sí, rico y guapo.- Intervino Lucy Lane, hermana pequeña de Lois e invitada por Jimmy a que les acompañara.- ¡Dios! ¡Si es más guapo incluso que Orlando Bloom!-
-¿De veras te gusta Orlando?- Hizo una mueca Jimmy.- ¡Pero si no tiene encanto alguno!-
-Jimmy, de encanto masculino yo sé más que tú.- Respondió sonriente Lucy.

Alguien tocó el hombro de Clark.

-Clark Kent.- Dijo una voz femenina. Era Chloe Sullivan.
-¡Chloe!- Se alegró Clark al girarse.- ¡Me alegra mucho verte!-
-Y a mí. Aun me debes cinco pavos.- Bromeó Chloe.
-Chloe Sullivan, te presentó a mi compañera de trabajo, Lois Lane.- Dijo Clark.
-He leído varios artículos tuyos, Lois.- Confesó Chloe mientras le estrechaba la mano a Lois.-Eres muy buena.-
-Gracias.- Fingió una sonrisa Lois mientras apretaba más y más la mano de Chloe.
-Me... Me haces daño.- Se quejó Chloe antes de poder soltarse del apretón de Lois.
-Y él es Jimmy Olsen, fotógrafo y compañero.- Prosiguió las presentaciones Clark.
-Tu columna mola.- Dijo Sonriente Jimmy.- Es tan... tan... tan... Eso.-
-Gracias... Creo.-
-Y ella es Lucy Lane, hermana de Lois. Vino a ver a Wayne.-
-¿Qué hay, Sullivan?- Saludó Lucy.
-Bueno, Clark... Espero que algún día quedemos y podamos hablar de los viejos tiempos.- Sugirió Chloe.
-Sí, sobretodo por que Lana vive conmigo.-
-¿Estáis saliendo?-
-No, solo es temporal... -

Entonces Bruce Wayne bajó de su avión con aires de grandeza.

-¡Hola, Metrópolis!- Sonrió Wayne.-¡Bruce Está en la ciudad!-

Miles de flashes cegaron a Bruce Wayne por un instante.

-¿Qué opinas, Clark?- Preguntó Jimmy.- ¡Es todo un carisma!-
-Eso parece.-

HOTEL BOB MAXWELL. 7.45 P.M

-Ya está toda su ropa colocada en los armarios, Amo Bruce.-
-Gracias, Alfred.- Dijo Bruce mientras miraba por el balcón de la enorme suite.
-Le recuerdo que mañana a las 9.00 tiene su cita con el señor Luthor.-
-Lo sé.-
-¿Algún problema, señor?-
-En realidad no, Alfred. Solo pensaba en que Gotham no se diferencia mucho a esta ciudad.-
-¿Sabe ya donde está ese tal Ricardo Tapia?-
-Aun no, Pero eso tiene solución. Ya esta atardeciendo.-
-¿Le preparo el traje de noche?-
-No, Alfred. Aun es pronto para mi traje de noche.- Sonrió Bruce.

DAILY PLANET

-Y... ¡Un día más que terminó el trabajo!- Anunciaba eufórico Jimmy Olsen mientras recogía sus cosas.- De camino a casa alquilaré una película y Katie y yo pasaremos una velada tranquila.-
-¿Tranquila? ¿Desde cuando Jimmy Olsen sabe lo que es la tranquilidad?- Preguntó Lois.
-Ríete, Lois... -
-Ya lo hago.-
-Bueno, pues eso... Pero te digo de corazón que aquí donde me ves, soy un hombre tradicional y fiel.-
-Hasta que se cruzó Lucy Lane.- Musitó Clark.
-¿Qué dices, Clark?-
-¿Yo? ¡Nada!-
-Lo que aun no me puedo creer es que conozcas a Chloe Sullivan, nuestra mayor rival, y no me lo hubieras dicho.- Le dijo Lois a Clark con una mueca de disgusto.
-Lois, no voy diciendo por ahí a quien conozco y a quien no, ¿O tú sí?-
-No hablamos de mí, Smallville.- Respondió Lois.
-Yo creo que sí.- Sonrió Jimmy.
-¿No te ibas ya, Olsen?- Preguntó una molesta Lois.

Justo entonces David llegó a la redacción, el novio de Lois Lane.

-¿Terminaste ya, cariño?- Preguntó a Lois.
-Ya casi estoy.-
-No nos han presentado.- Se acercó Clark a David.- Soy Clark Kent.-
-David Prince.- Se presentó David.- He leído tus artículos. Eres bastante bueno, Clark.-
-Gracias.-
-¿Nos vamos?- Preguntó sonriente Lois a su novio.
-Claro. Adiós Clark, un placer conocerte.-
-Lo mismo digo, David. Hasta mañana, Lois.-
-Que tengáis buena noche.- Deseó Lois.

Cuando Lois y Jimmy se hubieron ido, Clark se acercó al ascensor, bajo hasta la entrada cercana y, metiéndose en un callejón, se cambio de ropas, pasando a ser Superman.

RESTAURANTE LUIGI. SUBURBIOS DE METROPOLIS. 12.42 A. M

Aquel restaurante, tapadera para asuntos sucios, quedó destrozado. Los hombres de la familia Toscone yacían heridos en el suelo. Solo una figura negra levantaba por las solapas de su camisa a una de las autoridades de aquella familia mafiosa.

-No te lo voy a preguntar otra vez, Mike.- Decía el oscuro enmascarado con una voz áspera.-¿Dónde está Tapia?-
-¿Qué te hace pensar que lo sé?-
-La familia Toscone hicisteis tratos con los hombres de Ricardo Tapia antes de iros de Gotham. Algo podrás decirme, rata italiana.-
-De verdad que no lo sé... - Confesó Mike.- Hace cuatro meses que no sé nada de él.-
-¿Piensas que soy idiota? Tapia llegó a la ciudad hace dos meses y seguro que estuvo por aquí. Lo huelo.-

Una ráfaga de aire y, flotando en el aire, apareció una figura altiva: Superman.

-No sé quien eres, amigo.- Indicó Superman.- Pero no me gustan los monta bullas en mi turno. Deja a ese hombre en el suelo.-

Batman miró fijamente al hombre de acero.

-Superman, supongo.-Musitó Batman.
-No te lo diré dos veces, amigo.- El hombre del mañana descendió al suelo y se acercó al sombrío hombre.
-No te metas en mis asuntos.-
-¿Tus asuntos? ¿Destrozar un local así es un asunto importante?-
-Vete.- La voz de Batman sonó furiosa.
-Mi paciencia tiene un limite.- Advirtió Superman.

Batman sacó de su cinturón una granada de humo y la lanzó a los pies del Titán de Metrópolis. Actos seguido, el señor de la noche lanzó varias cuchillas con forma de murciélago al hombre de acero, sin tener demasiado éxito.

-Intenté ser amable.- Confesó Superman tras coger, a gran velocidad, a Batman por el cuello.

Superman usó su visión de rayos X para averiguar quien se escondía tras la mascara del justiciero oscuro y su sorpresa fue enorme al averiguarlo.

-¡Dios santo! ¿Eres Bruce Wayne?- Musitó Superman.
-Así es. Veo que tienes una curiosidad desmedida.-

Lo que ninguno de ambos sabía era que Mike Toscone había sacado su 48’ y apuntaba a Superman.

-Si me disculpas un momento.- Dijo Superman al oír como Mike quitaba el seguro de su arma.

Con una extraordinaria rapidez, Superman paró la bala con su mano y destrozó la pistola de Mike.

-No empeores tu situación.- Dijo Superman al mafioso.

Cuando el hombre del mañana se quiso dar cuenta, Batman había desaparecido.

EDIFICIO LUTHOR. 9.00 A. M

-Lex.- Saludo Bruce Wayne a Luthor.
-Bruce.- Lex le estrecho la mano a Bruce.- Se ve que eres más puntual de lo que se rumorea.-
-Ya sabes: Es mejor que hablen de uno, aunque sea mal.- Sonrió Bruce.- ¿Cómo estás, Lex? Se te ve mejor de tu enfermedad.-

Luthor miró fijamente a Wayne a los ojos.

-He logrado mejoras, sí.-Confesó Lex.-Pero aun estoy en observación. Ahora, hablemos del tema por el que te he reunido.-
-Como gustes, Lex.- Dijo Bruce tras seguir a Lex hasta una sala de montaje. La sala de montaje de los Guardianes de la ciudad.

-Bruce Wayne, te muestro la solución a la delincuencia de ciudades como Gotham, Star city o incluso Metrópolis: Los Guardianes de la ciudad.-
-Pero... ¿No fue un fracaso?¿No mataron esos robots a varias personas hace unos meses?-
-Sí, fue una terrible tragedia.- El rostro de Luthor se ensombreció.- Pero mis equipos técnicos arreglaron todas las anomalías y ahora estas maquinas son controladas con mayor éxito.-
-¿Estás seguro?-
-Bruce, amigo mío, nunca te ofrecería un negocio así si no estuviera seguro al cien por cien. Piénsalo, La seguridad de tu ciudad posiblemente dependa de estas maquinas.-
-No me atosigues, Lex. Dejame 24 horas para pensarlo.- Pidió Bruce.- De todos modos, tanto Metrópolis como Gotham tienen los mejores cuerpos de policía del país y aun así, existen defensores independientes de la justicia en ella.-
-¿Te refieres a Superman y ese tal Batman?-
-Así es.-
-Tengo mis reservas sobre esos “justicieros”.- Dijo con severidad Luthor.- Por ello creo que la justicia la debe repartir las autoridades, y que mejor que una ayuda como los Guardianes de la ciudad.-
-Eres un gran embaucador, Lex.- Bromeó Bruce.

LIMUSINA DE BRUCE WAYNE. 10.49 P. M

-¿Una reunión fructífera, señor?- Preguntó el mayordomo de Wayne.
-No tanto, Alfred.-
-Le notó preocupado por algo.-
-Sí. Es ese tal Superman. Entorpeció mi trabajo y eso me dolió.-
-Perdone, Amo Bruce, pero sabiendo de su vida, me es extraño pensar que no se hubiera acostumbrado al dolor ya. ¿O es solo que su orgullo no es aprueba de heridas?-
-Para ya, Alfred.- Dijo con tono extraño Bruce.- Es solo que me intriga ese tipo volador.-
-No lo dudo, Amo Bruce. Pero, ¿Qué le puede hacer al respecto?-
-Aun no lo sé.-

PUERTO DE METROPOLIS. 8.16 P. M

-¿Qué tienes sobre ese cabrón para mí, Frank?- Preguntó Ricardo Tapia tras quitarse su americana y dejarla en su sillón.
-Bueno, jefe... Después de lo de los Toscone no supimos nada más.- Explicó Frank Vansciver, el lugarteniente de Tapia.
-¡Pues quiero su cabeza!- Ordenó molesto Tapia.-Por su culpa los muchachos están más nerviosos que de costumbre.-
-Al menos no es Superman.- Sonrió nerviosamente Frank.
-¿¡Al menos no es Superman!?- Ricardo Tapia golpeó su mesa furioso.-¡Me da igual! Haz lo que sea, pero no quiero a ningún tipo con pijama estropeando nuestras actividades.-
-Sí, jefe.-
-¿Está todo listo?- Preguntó Tapia.
-Sí, todo está listo. Esta noche a las 2 de la noche tendremos todo como quiere y se sentirá satisfecho.-
-Bien. Muy bien.-

ÁTICO DE CLARK KENT. 12.30 A. M

Clark dormía placidamente en su cama.

Entonces oyó como alguien golpeaba uno de los cristales de su ventana. Miró algo aturdido a la ventana y vio delante de él la negra figura de Batman.

-Clark Kent.- La voz ronca de Batman sonó tremenda.
- ¿Qué... Qué hace aquí? -
-¿Te desperté? Lo siento.- Dijo el justiciero oscuro.- Ahora, ponte tu traje, Clark... ¿O prefieres que te llame Superman?-
-¿¡QUÉ?!- El asombro de Clark era notable.

CONCLUIRÁ