AEROPUERTO JOHN J. SIKELA. METROPOLIS.
El avión privado de Bruce Wayne había aterrizado hacía escasos minutos.
-Por fin Bruce Wayne viene a nuestra
ciudad.- Dijo Lois Lane a Clark y a Jimmy.
-No le veo el interés tan grande que se le da a esta visita.- Confesó
Clark.- ¡Es solo un hombre rico!-
-Sí, rico y guapo.- Intervino Lucy Lane, hermana pequeña de Lois
e invitada por Jimmy a que les acompañara.- ¡Dios! ¡Si es
más guapo incluso que Orlando Bloom!-
-¿De veras te gusta Orlando?- Hizo una mueca Jimmy.- ¡Pero si no
tiene encanto alguno!-
-Jimmy, de encanto masculino yo sé más que tú.- Respondió
sonriente Lucy.
Alguien tocó el hombro de Clark.
-Clark Kent.- Dijo una voz femenina.
Era Chloe Sullivan.
-¡Chloe!- Se alegró Clark al girarse.- ¡Me alegra mucho verte!-
-Y a mí. Aun me debes cinco pavos.- Bromeó Chloe.
-Chloe Sullivan, te presentó a mi compañera de trabajo, Lois Lane.-
Dijo Clark.
-He leído varios artículos tuyos, Lois.- Confesó Chloe
mientras le estrechaba la mano a Lois.-Eres muy buena.-
-Gracias.- Fingió una sonrisa Lois mientras apretaba más y más
la mano de Chloe.
-Me... Me haces daño.- Se quejó Chloe antes de poder soltarse
del apretón de Lois.
-Y él es Jimmy Olsen, fotógrafo y compañero.- Prosiguió
las presentaciones Clark.
-Tu columna mola.- Dijo Sonriente Jimmy.- Es tan... tan... tan... Eso.-
-Gracias... Creo.-
-Y ella es Lucy Lane, hermana de Lois. Vino a ver a Wayne.-
-¿Qué hay, Sullivan?- Saludó Lucy.
-Bueno, Clark... Espero que algún día quedemos y podamos hablar
de los viejos tiempos.- Sugirió Chloe.
-Sí, sobretodo por que Lana vive conmigo.-
-¿Estáis saliendo?-
-No, solo es temporal... -
Entonces Bruce Wayne bajó de su avión con aires de grandeza.
-¡Hola, Metrópolis!- Sonrió Wayne.-¡Bruce Está en la ciudad!-
Miles de flashes cegaron a Bruce Wayne por un instante.
-¿Qué opinas, Clark?-
Preguntó Jimmy.- ¡Es todo un carisma!-
-Eso parece.-
HOTEL BOB MAXWELL. 7.45 P.M
-Ya está toda su ropa colocada
en los armarios, Amo Bruce.-
-Gracias, Alfred.- Dijo Bruce mientras miraba por el balcón de la enorme
suite.
-Le recuerdo que mañana a las 9.00 tiene su cita con el señor
Luthor.-
-Lo sé.-
-¿Algún problema, señor?-
-En realidad no, Alfred. Solo pensaba en que Gotham no se diferencia mucho a
esta ciudad.-
-¿Sabe ya donde está ese tal Ricardo Tapia?-
-Aun no, Pero eso tiene solución. Ya esta atardeciendo.-
-¿Le preparo el traje de noche?-
-No, Alfred. Aun es pronto para mi traje de noche.- Sonrió Bruce.
DAILY PLANET
-Y... ¡Un día más
que terminó el trabajo!- Anunciaba eufórico Jimmy Olsen mientras
recogía sus cosas.- De camino a casa alquilaré una película
y Katie y yo pasaremos una velada tranquila.-
-¿Tranquila? ¿Desde cuando Jimmy Olsen sabe lo que es la tranquilidad?-
Preguntó Lois.
-Ríete, Lois... -
-Ya lo hago.-
-Bueno, pues eso... Pero te digo de corazón que aquí donde me
ves, soy un hombre tradicional y fiel.-
-Hasta que se cruzó Lucy Lane.- Musitó Clark.
-¿Qué dices, Clark?-
-¿Yo? ¡Nada!-
-Lo que aun no me puedo creer es que conozcas a Chloe Sullivan, nuestra mayor
rival, y no me lo hubieras dicho.- Le dijo Lois a Clark con una mueca de disgusto.
-Lois, no voy diciendo por ahí a quien conozco y a quien no, ¿O
tú sí?-
-No hablamos de mí, Smallville.- Respondió Lois.
-Yo creo que sí.- Sonrió Jimmy.
-¿No te ibas ya, Olsen?- Preguntó una molesta Lois.
Justo entonces David llegó a la redacción, el novio de Lois Lane.
-¿Terminaste ya, cariño?-
Preguntó a Lois.
-Ya casi estoy.-
-No nos han presentado.- Se acercó Clark a David.- Soy Clark Kent.-
-David Prince.- Se presentó David.- He leído tus artículos.
Eres bastante bueno, Clark.-
-Gracias.-
-¿Nos vamos?- Preguntó sonriente Lois a su novio.
-Claro. Adiós Clark, un placer conocerte.-
-Lo mismo digo, David. Hasta mañana, Lois.-
-Que tengáis buena noche.- Deseó Lois.
Cuando Lois y Jimmy se hubieron ido, Clark se acercó al ascensor, bajo hasta la entrada cercana y, metiéndose en un callejón, se cambio de ropas, pasando a ser Superman.
RESTAURANTE LUIGI. SUBURBIOS DE METROPOLIS. 12.42 A. M
Aquel restaurante, tapadera para asuntos sucios, quedó destrozado. Los hombres de la familia Toscone yacían heridos en el suelo. Solo una figura negra levantaba por las solapas de su camisa a una de las autoridades de aquella familia mafiosa.
-No te lo voy a preguntar otra vez,
Mike.- Decía el oscuro enmascarado con una voz áspera.-¿Dónde
está Tapia?-
-¿Qué te hace pensar que lo sé?-
-La familia Toscone hicisteis tratos con los hombres de Ricardo Tapia antes
de iros de Gotham. Algo podrás decirme, rata italiana.-
-De verdad que no lo sé... - Confesó Mike.- Hace cuatro meses
que no sé nada de él.-
-¿Piensas que soy idiota? Tapia llegó a la ciudad hace dos meses
y seguro que estuvo por aquí. Lo huelo.-
Una ráfaga de aire y, flotando en el aire, apareció una figura altiva: Superman.
-No sé quien eres, amigo.- Indicó Superman.- Pero no me gustan los monta bullas en mi turno. Deja a ese hombre en el suelo.-
Batman miró fijamente al hombre de acero.
-Superman, supongo.-Musitó
Batman.
-No te lo diré dos veces, amigo.- El hombre del mañana descendió
al suelo y se acercó al sombrío hombre.
-No te metas en mis asuntos.-
-¿Tus asuntos? ¿Destrozar un local así es un asunto importante?-
-Vete.- La voz de Batman sonó furiosa.
-Mi paciencia tiene un limite.- Advirtió Superman.
Batman sacó de su cinturón una granada de humo y la lanzó a los pies del Titán de Metrópolis. Actos seguido, el señor de la noche lanzó varias cuchillas con forma de murciélago al hombre de acero, sin tener demasiado éxito.
-Intenté ser amable.- Confesó Superman tras coger, a gran velocidad, a Batman por el cuello.
Superman usó su visión de rayos X para averiguar quien se escondía tras la mascara del justiciero oscuro y su sorpresa fue enorme al averiguarlo.
-¡Dios santo! ¿Eres
Bruce Wayne?- Musitó Superman.
-Así es. Veo que tienes una curiosidad desmedida.-
Lo que ninguno de ambos sabía era que Mike Toscone había sacado su 48’ y apuntaba a Superman.
-Si me disculpas un momento.- Dijo Superman al oír como Mike quitaba el seguro de su arma.
Con una extraordinaria rapidez, Superman paró la bala con su mano y destrozó la pistola de Mike.
-No empeores tu situación.- Dijo Superman al mafioso.
Cuando el hombre del mañana se quiso dar cuenta, Batman había desaparecido.
EDIFICIO LUTHOR. 9.00 A.
M
-Lex.- Saludo Bruce Wayne a Luthor.
-Bruce.- Lex le estrecho la mano a Bruce.- Se ve que eres más puntual
de lo que se rumorea.-
-Ya sabes: Es mejor que hablen de uno, aunque sea mal.- Sonrió Bruce.-
¿Cómo estás, Lex? Se te ve mejor de tu enfermedad.-
Luthor miró fijamente a Wayne a los ojos.
-He logrado mejoras, sí.-Confesó
Lex.-Pero aun estoy en observación. Ahora, hablemos del tema por el que
te he reunido.-
-Como gustes, Lex.- Dijo Bruce tras seguir a Lex hasta una sala de montaje.
La sala de montaje de los Guardianes de la ciudad.
-Bruce Wayne, te muestro la solución
a la delincuencia de ciudades como Gotham, Star city o incluso Metrópolis:
Los Guardianes de la ciudad.-
-Pero... ¿No fue un fracaso?¿No mataron esos robots a varias personas
hace unos meses?-
-Sí, fue una terrible tragedia.- El rostro de Luthor se ensombreció.-
Pero mis equipos técnicos arreglaron todas las anomalías y ahora
estas maquinas son controladas con mayor éxito.-
-¿Estás seguro?-
-Bruce, amigo mío, nunca te ofrecería un negocio así si
no estuviera seguro al cien por cien. Piénsalo, La seguridad de tu ciudad
posiblemente dependa de estas maquinas.-
-No me atosigues, Lex. Dejame 24 horas para pensarlo.- Pidió Bruce.-
De todos modos, tanto Metrópolis como Gotham tienen los mejores cuerpos
de policía del país y aun así, existen defensores independientes
de la justicia en ella.-
-¿Te refieres a Superman y ese tal Batman?-
-Así es.-
-Tengo mis reservas sobre esos “justicieros”.- Dijo con severidad
Luthor.- Por ello creo que la justicia la debe repartir las autoridades, y que
mejor que una ayuda como los Guardianes de la ciudad.-
-Eres un gran embaucador, Lex.- Bromeó Bruce.
LIMUSINA DE BRUCE WAYNE. 10.49 P. M
-¿Una reunión fructífera,
señor?- Preguntó el mayordomo de Wayne.
-No tanto, Alfred.-
-Le notó preocupado por algo.-
-Sí. Es ese tal Superman. Entorpeció mi trabajo y eso me dolió.-
-Perdone, Amo Bruce, pero sabiendo de su vida, me es extraño pensar que
no se hubiera acostumbrado al dolor ya. ¿O es solo que su orgullo no
es aprueba de heridas?-
-Para ya, Alfred.- Dijo con tono extraño Bruce.- Es solo que me intriga
ese tipo volador.-
-No lo dudo, Amo Bruce. Pero, ¿Qué le puede hacer al respecto?-
-Aun no lo sé.-
PUERTO DE METROPOLIS. 8.16 P. M
-¿Qué tienes sobre
ese cabrón para mí, Frank?- Preguntó Ricardo Tapia tras
quitarse su americana y dejarla en su sillón.
-Bueno, jefe... Después de lo de los Toscone no supimos nada más.-
Explicó Frank Vansciver, el lugarteniente de Tapia.
-¡Pues quiero su cabeza!- Ordenó molesto Tapia.-Por su culpa los
muchachos están más nerviosos que de costumbre.-
-Al menos no es Superman.- Sonrió nerviosamente Frank.
-¿¡Al menos no es Superman!?- Ricardo Tapia golpeó su mesa
furioso.-¡Me da igual! Haz lo que sea, pero no quiero a ningún
tipo con pijama estropeando nuestras actividades.-
-Sí, jefe.-
-¿Está todo listo?- Preguntó Tapia.
-Sí, todo está listo. Esta noche a las 2 de la noche tendremos
todo como quiere y se sentirá satisfecho.-
-Bien. Muy bien.-
ÁTICO DE CLARK KENT. 12.30 A. M
Clark dormía placidamente en su cama.
Entonces oyó como alguien golpeaba uno de los cristales de su ventana. Miró algo aturdido a la ventana y vio delante de él la negra figura de Batman.
-Clark Kent.- La voz ronca de Batman
sonó tremenda.
- ¿Qué... Qué hace aquí? -
-¿Te desperté? Lo siento.- Dijo el justiciero oscuro.- Ahora,
ponte tu traje, Clark... ¿O prefieres que te llame Superman?-
-¿¡QUÉ?!- El asombro de Clark era notable.
CONCLUIRÁ