RAPIDEZ
Parte 1 de 2
por GONZALO ÁLVAREZ-ALIJA
KEYSTONECITY. AHORA
-¡HUAAAAAAG!-
Vomitaba Wally West -¡Ugh! ¡Dios! ¡Aggggh!-
-Levanta muchacho.- Oyó detrás de él.-Este no es el modo
de actuar para un “elegido de la velocidad”-
-¿Qué? ¿Quién? ¿Otra vez tú?-
De las sombras de un callejón pareció un vagabundo de unos sesenta años, con una gorra negra y un abrigo rojo.
-Mi nombre es Jay,
Jay Garrick y seré tu instructor.- Dijo el vagabundo.
-¿Mi instructor? ¡Creo que has bebido demasiadas cervezas, colgado!-
Dijo Wally.
-Tranquilo, campeón. Tenemos cosas importantes que hablar y nos sobra
el tiempo.-
-¡Dejame en paz!- Wally lanzó un veloz puñetazo a la mandíbula
del vagabundo. Pero, para sorpresa de Wally, el llamado Jay paró su
puño y le dio una bofetada en la cara.
-Reacciona.- Le dijo.
-En... Entonces es verdad.- Se asombró el chico.
-Eso intenté decirte.-
CASA DE LOS WEST. HACE DIEZ HORAS.
-Tía Iris,
me voy ya a clase.- Dijo Wally tras coger su mochila.
-¿No quieres que te lleve, cariño?-
-No si quiero llegar hoy. Conduces como una ancianita.-
-¡Que gracioso eres!- Dijo con ironía Iris West.-¿Te pasarás
más tarde por la tienda?-
-Creo que sí.- Contestó Wally.- Ya nos vemos a la tarde.-
-¿Llevas dinero para el almuerzo?-
-Sí. Adiós.-
INSTITUTO B. KANIGHER.
Wally llegó a su instituto puntual, por una vez en su vida.
-Buenos días,
Wally.- Saludó Sally, acompañada de Dana. Ambas eran las reporteras
del periódico del instituto.
-¡Hey, chicas!- Saludó Wally.- ¿Qué gran noticia
tenéis para hoy?-
-Aun nada. Pero estamos preparando la conferencia anual del “Héroe
del año de Keystonecity”. Si quieres dar tu voto...- Confesó
Sally.
-¿Quién está nominado este año?- Se interesó
Wally.
-El ex piloto militar Barry Allen.- Respondió Dana.
-¡¿Ese?!- Se enfadó Wally.- ¡Ya bastante tengo con
que ese imbécil salga con mi tía como para que me vengáis
con esas!-
-Pero...-
Wally se marchó de allí malhumorado. Hasta, claro estar, encontrarse a Linda. Linda era la mejor amiga del mundo para Wally. La conocía desde siempre.
-¡Hey! ¿Por
qué tanta prisa?-
-Ah... Hola, Linda.- Dijo con sequedad Wally.
-¿Un mal comienzo del día?-
-Algo así. Es por culpa de Dana y Sally... ¿A qué no
sabes con que me han salido ahora?-
-Con la candidatura del novio de tu tía para la conferencia anual del
“Héroe del año de Keystonecity”.-
-¿Lo sabías? Espera... ¡¿Lo sabías y no
me dijiste nada?!-
-Es que no tiene tanta importancia.-
-Será para ti, Linda.-
-¡Oh, venga ya!-
-¿Qué?-
-Te estás comportando como un niño de cinco años. Tú
tía sabe lo que hace. Se ha enamorado de un hombre y eso, te guste
o no, no es un delito. Deberías darle una oportunidad.-
-¡No me comas el coco, Linda!- Gruñó Wally. Fue entonces
cuando notó una extraña vibración en su mano derecha.
-¿Estás bien? No tienes buena cara.-
-Creo que sí... Sí.-
Wally vio todo a su alrededor moverse a cámara lenta. Se sentía raro. Sus músculos estaban vibrando. Entonces se desmayó.
-Despierta...- Oyó
Wally mientras volvía en sí. Era Linda.
-¿Qué pasó?- Preguntó él.
-Te desmayaste.- Respondió la enfermera Weringo.- Parece que estés
enfermo... tal vez sea...-
Y el mundo se volvió a parar... A ir a cámara lenta.
-Parece que no controlas
tu poder.- Dijo una voz. Era la de un extraño vagabundo.
-¿Qué @#$%& pasa aquí?- Preguntó nervioso
Wally.
-Cuida ese lenguaje, campeón.- Dijo el vagabundo.- Si quieres más
respuesta, tendrás que esperar. Nos veremos dentro de unas horas.-
-¿De que me hablas?-
Entonces el mundo volvió a su ser. El vagabundo desapareció.
FLORISTERÍA WEST. CALLE 10. NORESTE DE KEYSTONECITY.
-Un poco más
a la derecha.- Indicaba Iris West a su novio, Barry Allen.
-Decídete ya, mujer.- Se quejó Barry.- No tenemos toda la tarde.-
-Paciencia. ¿Acaso tienes prisa?-
Wally entró
a la Floristería. Linda le dijo que si de verdad ya se sentía
mejor, ella podía irse a casa para hacer sus deberes sin que le remordiera
la conciencia.
-Hola, Wally.- Saludó Iris a su sobrino.- ¿Un buen día
hoy en clase?-
-Los tuve mejores.- Contestó Wally.- ¿Puedo ayudar en algo?-
-No, no es necesario.- Respondió Barry.- Yo me hago cargo.-
-Claro. Tú siempre te haces cargo de todo, Barry. Hasta de lo que no
es de tu incumbencia.- Dijo Wally.
-¡Wally West!- Le riñó Iris.- ¿A qué viene
ese comportamiento?-
-¡Viene por él!¡Viene por mister perfecto!- Bramó
Wally.-¡Estoy harto de Barry”Héroe Americano” Allen!-
-¡Wally! ¡No te consiento...!- Dijo Iris.
-No, cariño.- Intervino Barry.- No discutas por mí. Wally, no
tengo por que gustarte. Nadie te obliga. Pero soy el novio de tu tía
y debes admitirlo. Te guste o no.-
Wally no dijo nada, tan solo cogió su mochila y salió de la tienda.
-No te preocupes.- Le dijo Barry a Iris tras abrazarla.- Se le pasará.-
AHORA.
-No entiendo nada
de esto.- Se quejaba Wally.- ¿Por qué yo? ¿Por qué
a mí?-
-No lo sé.- Confesó el vagabundo.- Nadie sabe por que la fuerza
de la velocidad escoge a quien escoge. Solo lo hace.-
-¿Y ahora que se supone que debe pasar conmigo?-
-Yo debo instruirte y enseñarte para ser un digno “elegido de
la velocidad”-
-Pero yo no quiero...-
-¡Debes!- Jay ayudó a levantarse al joven West.- Sé que
sientes miedo... Pánico... Pero huir ya no es la solución, campeón.
Afronta lo que te da el destino.-
El vagabundo le ofreció la mano a Wally en señal de ayuda. No sabía si Wally la tomaría y se dejaría guiar.
PARQUE WAID. HACE UNA HORA.
Wally caminaba sin rumbo fijo. No quería volver a casa. No quería ir a la floristería. Tan solo quería estar solo.
-¡Vaya! Eres
poco puntual.- Dijo una voz proveniente de los columpios cercanos. Era el
mismo extraño vagabundo de la enfermería del instituto.
-¿Tú otra vez? ¿Qué eres? ¿Un producto
de mi mente?-
-Más quisieras tú, campeón.- Sonrió el vagabundo.-
Soy tan real como tú.-
-¡Alejate de mí!- Gritó Wally.
-Mira en tu interior. Sabes que no eres igual. Ahora eres el responsable de
un poder más grande y viejo que el mundo, tal vez.- Explicaba el vagabundo.-
-No entiendo nada.- Dijo Wally.- ¿Poder? ¿Qué poder?-
Fue entonces cuando el joven West notó como todos los músculos de su cuerpo vibraban. Sus pies se movían como nunca lo hicieron y en cuestión de segundos, estaba en la otra punta de la ciudad.
-¡HUAAAAAAG!-
Vomitaba Wally West -¡Ugh! ¡Dios! ¡Aggggh!-
-Levanta, muchacho.- Oyó detrás de él.-Este no es el
modo de...-
AHORA.
-¿Y bien?-
Sonrió Jay.- No tengo todo el tiempo del mundo.-
-Pero... Yo no quería esto.-Balbuceó Wally.-Yo era normal...Yo
no...-
-Nadie lo quiere al principio.- Explicó el vagabundo.- Cuando la fuerza
de la velocidad me eligió estaba aterrado. Igual estarás tú,
¿No? Es normal, Campeón. Muy normal. Pero terminaras acostumbrándote
a él y él a ti. Te ayudaré en todo lo que pueda.-
Wally miró con ojos de cordero degollado la mano extendida del vagabundo y la tomó fuertemente.
-Buena elección.- Dijo Jay.
CONTINUARÁ.