Tras ser picado por una araña radiactiva, Peter Parker se convirtió en un
héroe diferente a todos, en... SPIDERMAN.
Años después de convertirse en el Trepamuros favorito de New York, El legado
y las mallas han pasado a su hija May "Mayday" Parker. Ahora ella es... La
asombrosa SPIDERGIRL.
Número 2: La hora del gato ,por Gonzalo Álvarez-Alija
BILLARES DE MARVIN, MANHATTAN. 11: 44 P. M
La luz era tenue. La música estridente. Pero allí las más de treinta personas se sentían a gusto.
-Perdonad, chicos.- Se oyó a la entrada del local.- Pero esta chica anda buscando a Scott Hogart.-
Casi todos miraron a la recién llegada. Vestida con una gabardina y una gorra roja de Popeye.
-¡Vaca sagrada!- Sonrió un tipo con los brazos llenos de tatuajes.-
Nenita, Si eres capaz de aguantar un asalto en mi apartamento, soy quien quieras.-
-¡Oh! ¡Qué macho!- Murmuró ella.- ¡Me pones
enferma!-
Acto seguido, la extraña chica lanzó una patada en la cara de aquel tipo tatuado, tirándolo al suelo.
-Veo que no me ayudareis.- Examinó ella mientras se quitaba su gabardina y su gorra, dejando ver su cabello rubio, sus ojos azules y su uniforme negro.- Pues tendré que ponerme dura.-
Lo que allí se sucedió fue una enorme pelea, todos contra la ágil chica que noqueaba a todos sin mucha dificultad.
Ante la escena, Scott se dirigió a la salida de emergencia sin mucho resultado, pues una garra metálica golpeaba su cara y le dejaba aturdido.
-¿Te vas ya, Scott?- Oyó.- Si yo venía a verte a ti, muchachito.-
-¡Aléjate de mí, Maldita @#$%&!- Gritó nervioso.-
-Tan solo deseo que me digas quién te proporcionó las armas que
vendes en el Instituto Cougars.- Explicó la recién llegada.
-¡No lo sé!- Gimió Hogart.
La chica sacó unas garras de sus guantes y las puso al lado de la cara de Scott.
-Veras, Scott.- Sonrió ella.- Si no me lo dices, clavare estas garritas
mías bañadas en un poderoso veneno en tu cara de mentiroso asesino.
¿Quieres? Porque a lo mejor me da por arañarte todo tu sucio cuerpo.-
-Muy bien.- Tartamudeó él.- Solo sé que le llaman el “Armador”.
Es un tío negro de 1,85. Ha estado en la cárcel dos veces. Siempre
nos reúne a varios distribuidores de las diferentes zonas en su lujoso
piso a 6 manzanas de Park Avenue cada viernes pasadas las doce de la noche.
¡Te lo juro!-
La chica sonrió y se marchó dejando una tarjeta de visita en el suelo, a la izquierda de Scott que decía:
“ LA GATA NEGRA ESTUVO AQUÍ”
FOREST HILL. CASA DE LOS PARKER. 7: 11 A. M
Peter y Mary Jane Parker estaba en la cocina, desayunando y conversando de un tema en cuestión: Su hija May.
-Estoy muy preocupado por May.- Dijo Peter.- Anoche vino llorando y he pensado
que tal vez no esté preparada para ser Spidergirl.-
-Ya lo sé, Peter.- Respondió Mary Jane.- Pero es una novedad para
ella. Veras como dentro de unos días se vuelve a poner el traje.-
-No sé si eso me tranquiliza mucho, M. J-
May bajó a la cocina con una enorme sonrisa en sus labios.
-Buenos días.- Saludó
-Buenos días, Campeona.- le saludó su madre
-¡Vaya! Pareces mucho más contenta hoy.- Confesó Peter.
-Ya, bueno.- Dijo May con voz apagada.- Anoche estuve pensando sobre todo lo
que sucedió y he llegado a la conclusión de que lo que ayer hice
fue lo que me pedía mi conciencia y que puede que la próxima vez
me salgan las cosas aun mejor.-
-¡Así se habla, Cariño! – La animó Mary Jane.
MIDTOWN HIGH SCHOOL. 8: 14 A.M
May llegó a su instituto y encontró al lado de la taquilla de
Courtney a Moose, Courtney, Jimmy y a Davida mirando el Bugle de hoy.
-Chicos, ¿Qué hay que os interesa tanto de periódico?-
Se interesó May.
-¿En donde estuviste metida? ¿En una cueva?- Dijo con sorna Moose
mientras le enseñaba el Bugle a May en el que se leía: “SPIDERGIRL,
¿NUEVA HEROÍNA DE N. Y?”
-¡Esa chica arácnida es de fábula!-Exclamó Davida.-
¡Salvó a la hija de ese ricachón y apenas le costó
esfuerzo!-
-Sí, además... ¿Habéis visto que cuerpo?- Preguntó
con una sonrisa picara Jimmy.
-¡Jimmy Yama! ¡Eres un cerdo!- Le riñó Courtney a
su compañero.
-¡Hey! ¡Si es verdad!- Justificó Jimmy.
May sonrió y se dirigió a su clase. Aquellos eran sus amigos, pero admiraban a Spidergirl porque hacía lo justo.
En silencio, Brad Miller se acercó a May.
-Hola, May.-Sonrió Brad.- Había pensado que... Bueno... Tengo
entradas para ExpoTecnology, y pensaba que... En fin... si no tienes nada que
hacer el sábado, pues tal vez... Podríamos ir juntos. ¿Qué
te parece?-
-Me encantara ir contigo.- Respondió May.
-¡Estupendo!- Manifestó Brad.- Te recogeré a las seis. ¿Te
parece bien?-
-Sí, perfecto.- Dijo ella
Fue entonces cuando May pensó que aquel día prometía. Prometía hasta que vio a Mary Strom, conocida como Spike de los 5F, por el pasillo.
May corrió tras de ella.
-¡Strom!- Llamó May a la hija de la Antorcha Humana.
Spike se giró despacio y frunció el ceño y miró con desdén a May Parker.
-¿Qué quieres tú, Parker?- Preguntó con frialdad.
-¡Eh! Vengo en son de paz.- Sonrió May.- Solo quería darte
la bienvenida al instituto de nuevo. Debió ser muy duro lo que pasasteis
tu familia y tú*.-
-Sí... Y seguro que te estabas riendo de mi desgracia ¿No?- Rugió
Spike.
-¡Venga ya! Yo no soy así. Ni siquiera te odio, como tu crees.-
Se defendió May.
-Entonces, ¿Por qué tanta amabilidad de repente? ¿Sabes?
Creo que te estas riendo de mí delante de mi cara.- Explicó Mary.
-No sé por que me molesté en hablar contigo, Strom.- Confesó
May.
-En eso tienes razón.- Secundó Spike.- Ahora, piérdete
y olvidate que existo.-
Si, un día que prometía en mucho y decepcionaba en otro tanto.
*Nota del autor: Eso sucedió en los 5F # 2. ¡No os lo perdáis!
WEST SIDE DE MANHATTAN. 7: 50 P. M
Un hombre peligroso esperaba en la oscuridad. El miedo es para él algo
extraño.
Rick Therrio era un hombre de pocas emociones, un teniente de policía
que confiaba en la acción.
-¡Alto!- Gritó Therrio mientras apuntaba a sus espaldas con su pistola.
La Gata Negra salió despacio.
-¿Gata?- Bajó el arma él.-¡ Podría haberte
matado!-
-Lo dudo, Rick.- Sonrió la joven.- ¿Me has traído lo que
te pedí?-
-Sí, Toma. La información que buscabas... - Therrio le entregó
unas hojas dobladas con datos y fichas policiales.- Sé que esto me traerá
problemas. Me juego mi puesto, chica.-
-Te recuerdo que me debías un favor, Rick.- Respondió la Gata.
-Sí, pero ahora estamos en paz.- Matizó él.- ¡No
deseó volver a oír tu nombre jamás!-
-Eso me ha dolido.- Siseó la Gata.- ¡Y yo que pensé que
esto era el inicio de algo bonito!-
-Antes de que te marches...- Murmuró Therrio.
-¿Sí?-
-Intenta no montar espectáculos como el de ayer en aquellos billares.
¿Serás capaz?-
La Gata Negra rió y lanzó su garfio a uno de los edificios cercanos y se marchó.
EN ALGUN PUNTO CERCA DE LA CALLE 35. 8: 33 P. M
May se sentía libre. El balancearse de red en red le hacía sentirse llega de energía. Con suerte llegaría para la cena y después estudiaría algo de Historia.
Su sentido arácnido se disparó. Miró a su derecha y en uno de los edificios cercanos se movía alguien vestido de negro.
-¡Mira por donde!- Pensó- Empezamos bien la ronda.
Spidergirl lanzó una telaraña a los pies de aquel desconocido y oyó un gemido de disgusto.
-Perdona, pero creo que es mi deber decirte que por este tejado no va a pasar el autobús de la línea 14.- Bromeó May mientras descendía y veía a una chica de unos quince años vestida de negro. -¿Qué se supone que haces aquí?
La chica sonrió y sus ojos se iluminaron.
-¿May Parker? ¿Eres tú?- Preguntó ilusionada la
chica de negro.
-Tú... ¿Quién eres?- Se asombró May.
-¿No te acuerdas de mí? ¡Soy Lucy Thompson, la hija de Felicia
y Flash!-
-¡Dios mío!- Exclamó May.- Hace años que no te veía.-
-Lo sé.- Se rió Lucy.- ¿Así qué tú
eras Spidergirl? Lo supuse, pues mi madre me contó todo sobre la vida
heroica de tu padre.-
-Bueno... ¿Y quién se supone que eres y que haces aquí?-
Se interesó May
-Soy la Gata Negra, bueno, la nueva Gata Negra.- Explicó Lucy.- Investigaba
a un gran capo de las armas ilegales de New York, ya que un... buen amigo mío
fue herido cuando una pistola del calibre 48 se disparó por error.-
-¡Menudo caso!- Se sorprendió May.- Pero lo mejor será que
te marches a casa, es muy peligroso para ti.-
-¡Ni hablar!- Se enojó la Gata.- ¡Estoy muy cerca de acabar
con ese maldito traficante de armas y no pienso dejarlo ahora! ¡Si quieres,
pues unirte a mí, si no vete por donde has venido!-
May miró fijamente a la Gata Negra.
-En fin... ¡Adiós a estudiar Historia!- Susurró May.
ÁTICO DEL “ARMADOR”. A 6 MANZANAS DE PARK AVENUE. 12: 22 A. M.
La brisa nocturna de la ciudad que nunca duerme era fría. Dos figuras en lo alto de un edificio cercano, vigilaban aquel iluminado ático. Dos figuras femeninas.
-¿Estas segura que hoy es el día de la reunión?- Susurró
Spidergirl bajo su mascara.
-Sí.- Respondió La Gata negra.- Mi informante no pudo haber mentido.
Se lo hizo en los pantalones cuando le conté el engaño de que
había bañado mis garras en veneno.-
-Por cierto, ¿Cómo están tus padres?- Se interesó
May.
-Divorciados.- Sonrió Lucy.- Desde hace seis meses.-
-Vaya... Lo siento-
-No tienes por que, era lo mejor. Ahora vivo con mi madre.-
Entonces, La Gata negra vio moverse gente en aquel ático. La fiesta
estaba apunto de comenzar.
En el enorme salón, aparecieron siete tipos de distinta guisa. Entre
ellos estaban Cary Lewis, Antiguo visitante de comisarías por asuntos
de drogas; Roberto Santos, que ya a los quince años había estado
involucrado en robos a mano armada, intentos de asesinato y violación;
Jack “Comadreja” Asbury, Un pobre ladronzuelo que por suerte llegó
a ser un importante distribuidor de armas de la zona norte; Y Glen Lake, un
matón venido a menos. Los demás eran casi unos desconocidos en
el ámbito callejero.
Todos estaban allí, reunidos, como Scott Hogart dijo.
-Mira.- Señaló la Gata a su compañera de tejado.
De lo que parecía una biblioteca o sala de recreo, surgió un tipo grande y de piel negra. El llamado “Armador”.
Spidergirl le indicó a la Gata que se acercarán más al
piso, para oir lo que allí pasaba. La Gata asintió.
Una vez se acercaron, cubiertas por las sombras, se situaron cerca de la piscina
de aquel enorme piso.
En el interior, “Armador” se servía una copa de Brandy y
miraba con gesto magnánimo a los recién llegados.
-Tengo malas noticias.- Anunció “Armador” – Según
sé, Hogart ha sido detenido. Dicen que le sigue una niña con nociones
de artes marciales o algo así.-
-¿Acaso le tienes miedo a una especie de súper nena con leotardos
ajustados?- Se mofó Asbury.- El “Gran” chico de las armas
tiene miedo de una niñita que seguro aun juega con muñecas. ¿Por
qué no vas a las faldas de Lex Mosses y le dices lo asustado que estás?-
El enorme anfitrión encajó un gancho de derecha en la cara de Jack, rompiéndole la mandíbula.
-Primera regla: No seas sarcástico conmigo.- “Armador” levantó del suelo a Asbury.- Segunda Regla: Aun que le deba mucho al señor Mosses, no me gusta que le nombren sin motivo. Y tercera regla: Las faltas de respeto se pagan muy caras.-
“Armador” cogió del cuello a Jack y se lo partió con las manos enguantadas.
-Cuando os vayáis, tirad el cadáver a las cloacas.- Ordenó él.
May y Lucy no daban crédito a lo que habían visto. Sus corazones se desbocaban. Tenían miedo de lo que sucediera.
-Debemos hacer algo.- Susurró Lucy.
Spider girl se quedó mirando a los hombres del interior.
-¿Lista para entrar en acción?- Preguntó May.- Es hora de hacer lo correcto.-
La Gata sonrió y ambas se lanzaron, rompiendo el cristal de la puerta que daba a la terraza y la piscina.
-Hola, chicos.- Saludó Spidergirl.- Mi amiga y yo pasábamos por
aquí y decidimos meternos en esta reunión de amigos de las armas
ilegales. Espero que no os molesté mucho.-
-¡Es esa Spider Woman y la gatita fisgona!- Gritó Glen Lake tras
sacar su pistola.
-No es Spider Woman.- Corrigió May tras pegarle una patada en la cara
a Lake.- Es Spider girl. Suena más novedoso.-
-¡Matadlas de una vez!- Ordenó “Armador”.
-¿Por qué todos los criminales siempre dicen “Matadlas de
una vez”?- Preguntó irónicamente la Gata negra tras golpear
a uno de los allí presentes.
-Debe venir así en el manual del criminal chapucero.- Respondió
con mofa Spider girl.
-¡Eh! ¡Se están riendo de nosotros dos mocosas!- Se quejó
Cary Lewis.
-Tal vez preferías que se riera de vosotros los 5F o el Capitán
América, pero, la verdad, estaban muy ocupados.- Siguió con las
bromas la chica arácnida tras esquivar balas y repartir puñetazos.
En cuestión de minutos, todos los representantes de “Armador” se encontraban inconscientes.
-¡Vaya!- Exclamó Lucy.- ¿Hemos ganado?
-Me temo que no aun, señorita.- Respondió “Armador”-
No sé que creéis que va a ocurrir, pero no hay forma humana de
que salgáis con vida de aquí.-
-¡Oh! ¡Ha sonado como una amenaza!- Se rió la Gata.
-¿Para quién trabajáis?- Preguntó “Armador”
-Para nadie, grandullón.- Contestó Spider girl.- Solo venimos
a meterte en una celda por los próximos cuarenta años.-
-Creo, queridas mías, que eso no lo vais a lograr.- Explicó “Armador”
tras quitarse su chaqueta.- Veréis, fui boxeador hace más de diez
años, antes de acabar por primera vez en la cárcel. Era muy bueno.-
Fue entonces cuando “Armador” se abalanzó sobre ambas chicas y empezó a lanzar ganchos, golpeándolas severamente.
Lucy notaba como se había hecho daño en la rodilla al intentar
esquivar los golpes, sin mencionar los dolores en el abdomen.
May seguía aun en pie, las costillas le ardían.
-¿Tenéis suficiente?- Preguntó con una sonrisa “Armador”.-
A lo mejor queréis más.-
-¿Qué harás? ¿Nos mataras como a la pobre Lara Kutcher?-
Preguntó la Gata.
Aquella pregunta irritó extrañamente a “Armador” .
-¡No menciones ese nombre!- Gritó “Armador”
-En realidad eres un maldito asesino.- Expresó Lucy.- Robas y usas a
la gente sin importarte el daño que puedas hacer. Me das asco.-
-¡Te matare!- Rugió “Armador” mientras se lanzaba hacia Lucy.
En un alarde de reflejos, Spidergirl saltó delante de la Gata y golpeó una, y otra y otra vez, duramente, en la cara al traficante de armas, llegando en su pelea hasta el jardín de aquella lujosa casa y, más tarde, dejándole cae estrepitosamente en la piscina, sin sentido.
-¿No es irónico?- Sonrió Lucy.- La segunda vez que fue a prisión, le mandó Daredevil y ahora dos chicas aspirantes a heroínas lo volverán a hacer.-
May miró a Lucy.
-¿Estás loca?- Preguntó indignada.- Has estado apunto
de dejar que te mataran. ¿Por qué le hiciste que se enfadara así?-
-Era parte de mi plan, Spider Girl.- Respondió la Gata.- Supe al momento
que si le molestaba removiendo su pasado, tal vez flaqueara y le podrías
detenerle a tiempo.-
May se quedó con la mirada fija en la enorme sonrisa de Lucy.
-Necesitas ayuda profesional.- Musitó Spider Girl.
La policía entró en la casa de “Armador”
-¡Alto! ¡No se muevan!- Ordenaron los agentes a las dos enmascaradas.
Lucy y May salieron corriendo de allí, como alma que lleva el Diablo.
-Teniente.- llamó uno de los agentes a la Teniente Alison Belmonte.-
¿Las seguimos?-
-No, creó que les debemos esta captura a esas dos jovencitas.- Confesó
la teniente.
PASADA LA CALLE 86. NEW YORK. 2:10 A. M.
En los tejados cercanos, las dos Chicas, sin mascaras ya, se despedían.
-Gracias por todo, May.- Dijo Lucy.- Sin ti, no lo hubiera logrado nunca.-
-No hay de que. Siempre me gusta ayudar.-
-Si necesitas mi ayuda, para lo que sea, házmelo saber.- Y diciendo,
Lucy le dio un trocito de papel con un numero de teléfono a May.- Este
es mi móvil. Llamame cuando de veras lo necesites.-
-Muy bien, lo haré.- Respondió May dándole un abrazo a
Lucy.- Siempre es bueno tener una nueva amiga.-
May se colocó su mascara, lanzó una de sus redes y se columpió lejos de allí.
-¡Oye! ¡Esto de ser luchadora contra el crimen se me da bien!- Pensó Lucy.- Tal vez debería seguir haciéndolo... O tal vez me haga ladrona de joyas como lo fue mamá. Bueno... Ya lo pensaré... Todo se andará.-
Lucy lanzó su garfio y se alejó de allí, en sentido contrario al de May.
NOTA DE AUTOR: Nuestra amiga y vecina Spider Girl tiene
una nueva aliada... ¿ O no? Si quieres saber más sobre Lucy, no
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Spider Girl le esperan otros retos. ¿Te los piensas perder?