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#3
Metrópolis. 15:00
Un distraido Clark Kent daba vueltas a su tenedor sobre el plato de spaghetti, con la mirada perdida en algún punto del trozo de calle que se veía a través del cristal del restaurante en el que él y su esposa estaban comiendo.
-¿Juegas a marear las pasta? Le dijo Lois en un susurro, acercándose a unos escasos milímetros de su rostro. Clark salió de su ensimismamiento, y le pidió disculpas a su esposa. -Los siento Lois. Estaba intentando oir o ver algo.....Lo cierto es que lo de Gotham y lo de este tipo que se balancea no tiene mucho sentido. -Smallville-continuó Lois en voz baja-Casi nada de lo que te rodea tiene demasiado sentido. -Lo sé, Lois, pero esto es distinto. Tengo una.... corazonada. No se como explicarlo.Algo que estaban diciendo en las noticias llamó la atención de la periodista, y esta se giró mientras su esposo volvía a quedarse callado mirando a través de los cristales.
-Kent, echa un vistazo a la televisión, por favor. Clark alzó la cabeza y clavó sus ojos en la pantalla. -“Muchos testigos afirman que se trata de un nuevo Superman, ya que en solo dos días ha evitado varios delitos. Nuestras cámaras se han acercado a él por unos instantes y este es el mensaje que nos ha dejado” De pronto, los sentidos de Clark se agudizaron, hasta que le fue posible escuchar la caída de un alfiler en la acera de enfrente. En la televisión, una figura enmascarada vestida en azul y rojo decía escuetamente: -Solo quiero hablar con Superman, así que si me oye, que me busque, por favor.....no tengo mas declaraciones. La figura desapareció de delante de la cámara como si se la hubiese llevado el viento. “Este nuevo enmascarado, viene a engrosar las filas que....”-la televisión continuó. Lois y Clark se miraron mutua e instintivamente. -Tiene miedo. Dijo Clark, tajante. -¿Cómo lo sabes? -Su voz temblaba. De una manera inapreciable, pero lo hacía. -¿Vas a ir? -Si, Lois. Creo que aquí está pasando algo. Algo gordo. 16:35El joven Spiderman estaba sentado en la cornisa de una azotea desde la que se divisaba casi todo Metrópolis.
¡Chico!”-Pensaba-“Eso no tiene demasiado que envidiarle a Nueva York”. De vez en cuanto giraba la cabeza mirando al cielo, como esperando que su ruego televisivo fuese escuchado, pero no veía nada. -“No sé si habrá sido una buena idea”-Siguió pensando. -Creo que me buscabas- Interrumpió una imponente voz a sus espaldas.. Spiderman se giró y contempló la impresionante figura de un coloso que flotaba a unos escasos centímetros del suelo de la azotea, con los brazos cruzados sobre la gran “S” que se dibujaba en su pecho. De pronto, Spiderman se quedó sin aliento. Era un tipo realmente impresionante. Aunque su rostro emanaba cordialidad, algo en el destilaba poder puro. -Su....¿Superman?-Fue todo lo que acertó a decir el joven. El Hombre de Acero se miró burlonamente de arriba a bajo y respondió: -Eso creo, si. Le tendió la mano al joven en gesto de saludo. Sus sospechas de que estaba asustado eran mas que fundamentadas, y se había dado cuenta de que su repentina aparición no había hecho sino empeorar las cosas. Pero uno nunca sabe a que se enfrenta. Ni siquiera Superman. Spiderman le cogió la mano, e incorporándose de un veloz salto, intento apretarla correspondiendo al saludo. Era como intentar apretar diamante, aún con su fuerza. Superman descendió hasta posarse del todo en la azotea, y se quedó mirando un instante al joven que estaba frente a él. Su mente de periodista se puso a trabajar de forma inconsciente y comenzó a recordar algunos vagos datos. -¿Spiderman?-Dijo-¿Nueva York? El hombre araña se quedó sorprendido y aliviado a un tiempo. Una explicación menos que dar. -Si, pero no te creas todo eso que dice el Bugle sobre mi ¿de acuerdo? Superman sonrió. -Tengo amigos en común con J.J. Jameson, y parece ser que no solo es un buen periodista sino que mataría a su madre para vender un solo periódico mas. No suelo prejuzgar. El muchacho entonces si que se quedó de una pieza. Aquel tipo parecía que tenía respuestas para todas las preguntas y este pensamiento de repente le inquietó, e instintivamente se tapo el rostro enmascarado. Disculpa Superman -Dijo con las manos sobre la cara- Pero por lo que dicen ves a través de las cosas y ... -No veo a través de nada que no sea imprescindible ver. Y mucho menos a través de la máscara de un persona que si la lleva puesta, evidentemente es por algo. Además podría verte el rostro igualmente a través de las manos. Relájate y dime que te pasa. Spiderman bajó las manos. -Entonces ¿Tú como te apañas sin la máscara?¿te maquillas o algo así?- Nada más decir estas palabras, el chico pensó- “Parker, acabas de ganarte un premio a la idiotez del tamaño de la Estatua de la Libertad” -Algo así-respondió lacónicamente Superman. -Perdóname pero verás tengo problemas y....-El joven parecía no saber como continuar. El rostro cordial de Superman, le tranquilizó y con un gesto de asentimiento de su cabeza, le invitó a continuar su narración. -Siéntate y cuéntame, dijo Superman, señalando una tubería que se encontraba tras él. El joven le hizo caso, y el último hijo de Krypton se puso frente a él dispuesto a escuchar lo que tenía que contarle. -No se por dónde empezar. -¿Por el principio? -Si. Tienes razón-asintió Spiderman. Verás-continuó-Llevo en el gremio de los “salta-rascacielos” solo dos años, y hay muchas cosas que aún me dan miedo. Tu y el Capitán América sois las mayores de las leyendas, pero los Vengadores no me tienen mucho aprecio,¿sabes? Así que como necesito ayuda de alguien con mas experiencia, el “cara de bandera” no recibe, y los 4 Fantásticos están de viaje cósmico o algo así, he decidido venir hasta aquí e intentar llamar tu atención. A esas alturas, Superman estaba mas que impaciente por escuchar la narración del muchacho. Estaba asustadísimo, y por su complexión física y su voz no debía tener mas de 16 o 18 años. -Créeme, has llamado mi atención-Contestó cordialmente, y se sentó junto al joven. Este gesto pareció tranquilizar a Spiderman, que comenzó a hablar de una forma más fluida. -El caso es que no llevo esta máscara porque tenga frío ¿sabes? Tengo familia y cosas que mantener a salvo cuando salgo a colgar tipos de las farolas. No puedo exponerme a que sepan quien soy realmente. Superman volvió a sonreirse casi de manera irónica-Sé a que te refieres, chico. -Bien, el caso es que hace dos días, en mi casa, en mi teléfono móvil, en mi taquilla (inconscientemente Spiderman acababa de revelar que era un simple estudiante), en todas partes han aparecido notas escritas o mensajes de voces irreconocibles que dicen saber quien soy. -¿Y como sabes que es cierto?-Preguntó Superman. -Porque dicen mi nombre, hombretón. -Respondió Spiderman. Superman se quedó pensativo. Estaba ante un muchacho disfrazado que tenía unos dones especiales y que había decidido ponerlos al servicio de sus semejantes. Exactamente igual que él. Solo que él tenía 35 años y aquel chico apenas 18. Fue entonces, cuando después de analizar pequeños detalles de su fisonomía y de su forma de hablar, todas las posibles dudas que había llegado a albergar acerca de que el chico supusiese un amenaza se disiparon.-Sinceramente, Spiderman, no veo como puedo ayudarte.
-He leido que no solo eres el rey de... ya me entiendes de todos los que salimos con los calzoncillos a la vista, sino que eres también el mejor detective del mundo. Quizá podrías ayudarme a saber quien está detrás de todo esto-Hizo una pausa y miró hacia otro lado- Tengo miedo, Superman. -He sabido que tenías miedo desde el momento en el que hiciste el llamamiento ante las cámaras, hijo, y también se que tu edad no es muy adecuada para este “oficio”. -Spiderman se giró- ¿Se me nota mucho? -A pesar de que intentes cambiar tu voz, y por mucho que ayude la máscara, no tienes mas de 18 años. -17-Respondió Spiderman. -Por otro lado, me estás confundiendo.- Sentenció Superman. -No lo entiendo- Respondió un sorprendido Spiderman. -Puede que sea por tu juventud, o mas bien porque él no se deja ver con gran facilidad. Mucha gente cree que ni existe, pero no es a mi a quien buscas. -¿”Él”? -Pregunto Spiderman. -Si. Batman. El es el mejor detective del mundo, y vive a unos kilómetros de aquí, en Gotham. Spiderman estaba desconcertado por completo. -Lo sé , lo sé. –Acertó a decir. El desconcertado ahora era Superman -No lo entiendo, chico. -Quiero decir, que sé que Batman es un gran detective y que actúa en Gotham y todo eso, pero siempre he pensado que era una leyenda urbana y que en realidad eras tú mismo con otro traje. No hay documentación gráfica ni de ningún tipo sobre ese Batman, así que nunca me lo he creído. Había llegado yo solo a esta conclusión. Superman no pudo reprimir una carcajada “Maldito Bruce”-Pensó-“es un auténtico genio”. Spiderman le miró extrañado. -Bastantes problemas tengo ya con este traje, hijo. Si tengo alguno mas, son los de repuesto, por si se me mancha el que llevo puesto si alguien me tira un edificio encima. -Comprendo-Dijo Spiderman abochornado. -No obstante puedo ponerte en contacto con Batman. No es Mister Sonrisa 2005, pero es un buen tipo. Hemos trabajado juntos un par de veces. Pero no puedo garantizarte que tenga interés o tiempo para ocuparse de tu caso. Spiderman sonrió bajo la máscara. Superman se puso en pie y volvió a tenderle la mano al chico , esta vez para ayudarle a levantarse. -Gracias Superman- Dijo Spiderman. -No me las des aún. No he hecho nada por ti, y primero tienes que contarme un par de cosas mas sobre ti y ese traje que llevas. -Lo que sea grandullón-respondió el chico, esperanzado. Cuando estuvieron al borde de la cornisa de la azotea, Superman le echó un vistazo de arriba abajo a su compañero de charla. Este se miró a sí mismo, y se palpó por todas partes. -¿Qué pasa?¿Se ha vuelto a romper el traje?-Preguntó intrigado-Porque no es la primera vez que llego a casa con el culo literalmente al aire... -No. No es eso. –Dijo Superman. -Simplemente es que los colores de tu atuendo me llaman la atención...Quizá le falte un toque de amarillo.-Concluyó, sonriendo con ganas. -Uh...si. es cierto. Nunca me había parado a pensarlo. Sería inconsciente-Dijo Spiderman-¿Vas a demandarme o algo? -No- respondió Superman-Creo que ya tienes suficientes problemas. Antes de echar a volar le dijo al chico: -Mañana a esta misma hora en este mismo lugar ¿de acuerdo? -Spiderman asintió. -Y una cosa mas. Reprime tus instintos de héroe durante 24 horas. Por tu propia seguridad. Spiderman volvió a asentir, como quien reverencia a un viejo sabio. Superman comenzó un vuelo muy suave en dirección al mismo cielo. -Cuídate-Le dijo, antes de desaparecer a una velocidad inapreciable para el ojo humano. -¡Muchacho!-pensó Spiderman en voz alta, mientras lanzaba su red contra el mástil de una bandera-Todo lo que dicen sobre él se queda cortísimo...Al instante, otra figura azul y roja volaba por entre los rascacielos de Metrópolis.
Continuará