
Capítulo 1: Dos Agentes
por Dan J. Herbie
Afueras de Nueva Jersey, 1982
-¡A todas las unidades! Se ha producido un 17 en el Banco de la Calle
Timely. Hay rehénes.
-¡10-4¡ ¡Vamos hacia allá!
El teniente Richardson enciende la sirena del coche patrulla, cambia de sentido haciendo chirriar las ruedas y acelera.
-Señor, ¿cómo es que un gato encaramado a un árbol tiene rehénes? – le pregunta su compañero (y novato) agente Davidson.
-¿Gato?¡Maldita academia! ¡Un jodido gato en un puto árbol es un 71! ¡Un 17 es un atraco con rehenes!
Los agentes llegaron en seguida el lugar indicado por la radio de la policía. A su vez llegaron otras dos unidades que se unieron a dos agentes que ya estabn allí.
-¿Qué coño tenemos McClane? – comentó el teniente Richardson a uno de los agentes que ya estaban allí-
-No está claro, Teniente. Los testigos han descrito a varias personas diferentes....
-¿Y qué cojones tiene eso de raro?
-...que todos coinciden en haber visto a una sóla persona entrando en el banco, y la entrada principal es la única que existe. Nadie más ha accedido.
-Pareces tan jodidamente novato como Davidson, McClane. ¡No siempre coinciden las putas descripciones de sospechosos!
-...sí, Teniente...pero de los testigos que tenemos uno dice haber visto una mujer de raza negra, otro a un hombre blanco, otro a una niña pelirroja y otro...bueno, otro dice que el asaltante era Kareem Abdul Jabbar
Richardson abrió los ojos de par en par y asintiendo comentó:
-¡Joder! ¡Qué mal deben pagar en Los Ángeles!
Coincidiendo con este comentario llega un Ford Falcon negro del 79, con una de esas sirenas de quita y pon encendida y se para junto a los coches patrulla.
Del vehículo bajan dos hombres de unos 30 y poco años; el que conducía, de complexión delgada, con una incipiente calva y un bigote a lo Clark Gable se va quitando las gafas de sol mientras se baja. El otro, de complexión más fuerte, con una poblada barba, el pelo algo alborotado y una tez más bonachona. Se dirigireon al grupo de agentes y habló el primero:
-Buenos días, somos los agentes Lehnsherr y Xavier del FBI. Ahora estamos al mando. ¿Qué es lo que tenemos aquí?
-¡Joder! Una patrulla de novatos inútiles y ahora los federales. ¿Quién coño viene ahora?¿Colombo?
A regañadientes Richardson les cuenta lo que le había dicho McClane.
-Vaya. Este es nuevo –comenta Lehnsherr cuando termina el relato- A lo que Xavier responde con una mueca semejante a una sonrisa.
-Verá, teniente Richardson – prosiguió Lehnsherr-, vamos a entrar ahí. Si no hemos salido en 10 minutos, ya sabe qué hacer.
-Si, claro...¡Y una mierda! Son federales, y por mucho que digan estar al mando, cuando se los carguen, el marrón me lo como yo...
Mientras habla, Xavier lo mira de forma rara, y el agente cambia de discurso:
-...bueno, sí que pueden entrar. Mis hombres y yo les cubriremos. Que tengan suerte. –y dirigiéndose al resto de agentes- ¡Venga muchachos! Cubridlos.
Los agentes alucinados acataron la orden: desenfundaron sus armas y se dispusieron a cubrir la entrada de los agentes del FBI, los cuales emprendieron el paso hacia el banco mientras comentaban:
-¿Y esa forma de mirar al agente, Charles?¿La viste en una película? – preguntó Erik sonriendo-
Xavier pareció ignorarlo y ya en la puerta, antes de abrirla gritó: “¡Al de ahí dentro: Tranquilo, somos los mediadores, vamos desarmados!” Abrió la puerta y mientras Erik entraba lentamente con las manos en alto le dijo “Sí, de una película, De la misma de la que tú sacaste lo de si no hemos salido en 10 minutos ya sabe que hacer”. Sonrió y entró tras Erik.
-¿Qui...quién sois? ¡Parad ahí! El secuestrador estaba nervioso, se trataba de un hombre de unos 2 metros y aspecto nórdico.
-Somos Charles Xavier y Erik Lensherr, somos agentes del Departamento X del FBI
-¿Del qué? -Mientras decía esto, su aspecto cambiaba al de una mujer pelirroja de avanzada edad, que de forma nerviosa apuntaba a uno u otro con su arma-
Xavier se acercó a él...bueno, a ella:
-¿Sabes por qué te ocurre eso... –le tendió la mano- Sydney?
-¡¡¿Qué coño..?!! ¿Cómo sabes mi nombre?- su aspecto cambió al de un joven latino-
-Porque es telépata –afirmó Erik-. Ambos somos mutantes, como tú. Formamos parte de un programa para ayudar a mutantes como tú, que necesitan orientación y aprender a controlar sus poderes.
Sydney dejó de apuntarles con su arma, mientras con cara extrañada tomaba el aspecto de James Dean
-Mu...¿mutante?
-Homo Sapiens Superior, si quieres ser más específico –le aclaró Xavier-, cada uno de nosotros tiene un poder único que nos hace diferentes a las personas normales: Erik controla el magnetismo, yo leo mentes, y tú puedes cambiar tu forma.
El atracador se relajó con lo que le decían, como si fuera algo que esperara que le dijeran desde hacía tiempo. Se relajó y mantuvo un aspecto durante el resto de la conversación.
-¿Me váis a detener? Ne..necesitaba el dinero, no tengo trabajo..no puedo tenerlo, cada día voy con una cara diferente y me tratan como a un loco.
-Tranquilo Sydney, ya te hemos dicho que estamos aquí para ayudarte – le comentó Erik mientras Charles tranquilizaba a los rehenes - Pertenecemos a un nuevo proyecto del Gobierno, buscamos a los jóvenes mutantes que habitan nuestro país y les ayudamos a controlar sus poderes y entrenarlos en su uso.
El nuevo mutante depuso su arma y se la dio a los dos agentes. Xavier se acercó a él, lo cual hizo que se volviera a poner nervioso y cambiara al aspecto de Albert Einstein, le puso la mano en el hombre y le dijo:
-No te preocupes Sydney. Te ayudaremos. Ahora síguenos la corriente, nuestro proyecto no es aún de carácter público.
Erik sacó unas esposas y se las puso a un dubitativo Sydney. Lo cogió por el brazo y tiró de él hacia la salida. Charles le siguió tras asegurarse de que los rehenes sólo recordaban una rendición sin presentar resistencia de un atracador, y nada de ningún proyecto o mutante.
- ¡Agentes! – vociferó Erik- Asunto solucionado. El secuestrador está bajo nuestra jurisdicción. Los rehenes se encuentran perfectamente. Mi compañero ya ...les ha tomado declaración. Pueden dejarlos ir.
-Disculpe Agente Lehnsherr –preguntó medio asustado McClane-. Para poner en el informe...¿bajo la jurisdicción de...?
-X. Departamento-X
El Principio...