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Fue la guerra más cruenta que se recuerda, y la más antigua guerra entre planetas, anterior incluso al registro de los Vigilantes. Las seis razas primigenias se enzarzaron en una guerra que duró eones, y cuyo origen, confuso por las versiones deformadas y contradictorias que actualmente pueden verse en los archivos históricos de las razas supervivientes, que algunos hoy en día consideran mera leyenda.
Fueron los kree los primeros en recorrer la tierra en máquinas. También
fueron los primeros en recorrer el agua y el aire, y, finalmente, fueron los
primeros en surcar el espacio. Exploraron cada rincón de la galaxia,
conocieron a sus cinco razas hermanas, compartieron e intercambiaron su sabiduría.
Entablaron amistad. Reunían en un consejo a los sabios de cada raza,
a los poseedores de las gemas, y juntos decidían el futuro del universo,
pues las seis gemas otorgaban poder absoluto y en sus manos estaba el destino
de sus pueblos.
Pero el Nido era envidioso por naturaleza, ambicioso en esencia, y pronto codició
la tecnología kree, la riqueza shi’ar y las gemas de sus hermanos.
Comenzó a envenenar las relaciones de unos y otros, levantó desconfianzas.
Convenció a los aleb del ansia de los shi’ar de conquistar su planeta,
convenció a los skrulls de su superioridad genética y de la envidia
que despertaban en krees, xandarianos y shi’ar. Comenzó la mayor
guerra de la historia del universo conocido, que tuvo unas consecuencias determinantes
para la configuración genealógica y política actual del
universo conocido.
Al comienzo de la guerra, la alianza Nido-Skrull invadió el planeta Xandar.
Los xandarianos, un pueblo pacífico de gran riqueza económica
pero escasa capacidad militar, pidieron ayuda a sus aliados kree. El poderío
del ejército del Nido y de los Skrull puso contra las cuerdas a kree
y xandarianos, hasta que los aleb, antaño tan pacíficos como Xandar,
comenzaron a sentirse incómodos por la expansión shi’ar,
y surgieron las tiranteces que acabarían con una declaración de
guerra y una posterior pareja de triples alianzas.
Bien es sabido por todos que el bando Kree-Shi’ar-Xandar fue el vencedor
de la contienda, pues los shi’ar eran, como aún lo son, la raza
más poderosa del universo, y su poderío militar inclinó
la balanza hacia este bando sin un desgaste especialmente acusado. Sin embargo,
para el resto de razas el número de muertos fue incalculable, especialmente
para el Nido, que fue exterminado, destruido por su propia Reina Madre viendo
que su derrota era inminente.
Después de la guerra, las razas supervivientes se reunieron en un consejo,
en el que decidieron el destino de sus pueblos y de las Gemas del Infinito.