|
THE WORLDS se enorgullece en presentar:
LOS 5 FANTÁSTICOS Nº1: Una vida de todos los días por Gonzalo Álvarez- Alija
NEW YORK, TORRE DE LAS 5 LIBERTADES. 12:35 P.M.
Ben Grimm, Alias la Cosa, llegó a su peculiar hogar tras dos días y medio en la residencia de Alicia Masters, con sus maletas debajo de sus enormes brazos y camuflado con una gabardina, unas gafas de sol y un sombrero de ala ancha negro.
-¡Bienvenido, Señor Grimm!- Le saludó Roberta- ¿Tuvo un grato viaje?-
-No preguntes, Roberta.- Refunfuñó la Cosa.
Ben tomó el ascensor hasta la 8ª Planta del edificio, en donde estaba su habitación.
-¡Hey, Grandullón!- Saludó Johnny a su pétreo amigo.- No tienes muy buena cara...
¿Te pasa algo?-
-¡Estoy destrozado, Cerilla!- Manifestó Ben.- Primero, en el avión, me ha tocado
una anciana que no paraba de hablar, después no pude encontrar un taxi hasta
pasados 30 minutos de esperar y para colmo de males, se me han acabado los Habanos.
Sólo quiero dormir durante unas cinco o seis horas. Así que si llama a la puerta
Galactus o alguno de otro de esos Idiotas, no me despiertes.-
Johnny sonrió.
-Que descanses, Benjy.- Le deseó.
Mientras, en uno de los cuartos continuos al de La adorable Cosa de ojos azules, Mary Storm Amaquelin, Más conocida por Spike, hablaba por teléfono con Oz, su novio.
-Ya, Oz, ya lo sé... Sé que ya va siendo hora de que te presente a mis padres,
pero creo que hay que esperar un momento aun mejor.- Explicó Spike.
-¿Mejor que ahora?- Se asombró Oz al otro lado del teléfono.- ¿Y eso cuando
será? ¿Cuándo el hijo de Madonna saque su segundo disco? ¡Venga, Spike! ¿No
será que tienes miedo acaso?-
-¿Miedo? ¡Ja!- Respondió ella.- Para que te enteres, Yo no tengo miedo a mis
padres. Tengo mucha confianza con ellos.-
-Pues haz uso de ella e invítame a tu casa.- Propuso Oz.
-¡Muy bien! El sábado que viene te vendrás a casa a cenar y así te presento
a todos.-
-Me parece una muy buena idea, Spike.-
La Cosa dio una honda calada a su puro y miró a Alicia con complicidad.

Franklin Richards, Hijo de Mister Fantástico y la Mujer invisible, Acababa
de llegar al pequeño ático que su novia, Danika, compartía con dos amigas más.
Danika le dio un frío recibimiento a Franklin nada más abrirle la puerta y le
invitó a entrar.
-Me alegra verte, Franklin.- Dijo Danika.- Teniendo en cuenta que llevo más
de dos semanas sin tener noticias de ti. Lo ultimo que supe es que estabas luchando
en el espacio exterior contra los Skrulls.-
-Ya lo sé, Danika.- Se sonrojó Franklin.- Pero creí que entendías mi labor.-
-Y la entiendo. Pero no que ni me llames entre misión y misión, como antes hacías.-
Franklin no sabía que decir.
-Yo también necesito muchas cosas de ti, Franklin Richards.- Danika frunció el ceño.-¿Y que hay de salvar lo nuestro? Llevamos cinco años juntos y me resigno a penar que esto acabe de un modo tan estúpido.-
Justo entonces sonó la señal de alarma del símbolo de Franklin.
-Danika... Yo... Me debo ir.- Intentó explicar él.
-Bien, vete ya.- La voz de su novia minaba un poco el animo de Franklin.- Pero
no tengas prisa en regresar. No me apetece verte hoy.-
-No seas así, Mujer.-
-¡Vete ya! Te necesitan ¿No?-
Franklin salió por la puerta a toda velocidad.

LA QUINTA AVENIDA. NEW YORK. 1: 23 P. M
La calle era un enorme bullicio de gente huyendo, ruidos de batalla y amenazas.
-¡Rendios ya, 5F!- Bramó Tucker Reece, más conocido por Maestro Molecular.-
Desde la ultima vez, he aprendido un par de trucos para derrotaros.- La Cosa se lanzó sobre Tucker.
-¡ES LA HORA DE LAS TORTAS!- Gritó Ben antes de quedar paralizado en el aire
por el poder de su contrincante. El monologo de Tucker quedó incompleto tras ser atacado por el "rebelde" cabello
de Spike.
-Bla, Bla, Bla. ¡Me empiezas a dar dolor de cabeza, Cicatrices!- Rugió la hija
de la Antorcha. Tucker chasqueó los dedos y el rosado cabello de Spike se marchitó.
-¡Mi pelo!- Gimió furiosa Spike. Maestro molecular hizo un movimiento de su mano y la inmóvil Cosa, que levitaba
sobre sus cabezas, cayó en picado sobre Spike dejándoles inconscientes.
La Antorcha se lanzó con todo su poder sobre Tucker Reece, sin ningún éxito,
ya que el Maestro Molécula quitó todas las moléculas de oxigeno de alrededor
de Johnny Storm.
-Tucker... ¿Por qué...?- Habló a duras penas Johnny. Un torbellino de aire golpeó a Tucker y le atrapó en su interior.
-¡Ahora veras de lo que somos capaces, Maestro Molecular!- Rugió Crystal, causante
de ese extraño ataque. -Casi me olvido de ti.- Rió Tucker.- Te llamas Crystal ¿No es así?-
De pronto, el torbellino se detuvo dejando libre al enemigo de los 5F.
-Parecéis bobos. Tenéis que daros cuenta de una vez por todas que os enfrentáis
a alguien que manipula las moléculas como un escultor lo hace con la arcilla.-
Maestro Molecular miró a Crystal, chasqueó los dedos de nuevo y Crystal se
convirtió en una estatua de cristal.
-Muy adecuado a tu nombre, querida.- Se burló Reece.- Y ahora, Johnny Storm,
vas a ver como hago pedazos a tu mujer.-
Johnny se reía a duras penas.
-¿De que te ríes? ¡Os esto derrotando! ¿No te das cuenta?- La voz del hijo
del Hombre Molécula sonó algo irritable. Entonces, Franklin Richards descendió del cielo y disparó a Tucker con un extraño
aparato.
Maestro Molecular gritó... Y cuando la descarga de luz desapareció...
-¿Qué pretendías, Richards?- Sonrió Maestro Molecular.- ¿Acaso crees que tus
chismes van a detener al ser más poderosos de todos los...? Tucker notó como algo le agarraba del cuello. Era la Cosa.
-Estoy muy, muy furioso, colega. Y cuando estoy muy furioso no soy amigable.-
La Cosa echó el puño atrás y se preparaba para golpear a Maestro Molecular.
THUD!
-¡Claro, Chaval!- Respondió con ironía la Cosa.- Veras, El sobrino preferido
de la Tía Petunia ha tenido un horrible día y ningún hijo del Hombre Molécula
le va a estropear de nuevo su sueño reparador.-
-¡La necia y grotesca Cosa!- Se mofó Maestro Molecular.- La anterior vez me
rompiste la mandíbula, y lo justo sería que yo... -
-¡Vaya! ¿Insultos infantiles para mí, Spike?- Sonrió Maestro Molecular.- ¿Sabes?
Tienes un pelo muy sedoso... Me preguntó sí...-
-¡Aguanta, Mary!-Ordenó La Antorcha Humana mientras apuntaba a su enemigo.-
¡Le voy a freír un poco el Ego!
-Reconozco que es una pena, dulzura.- Se burló el hijo del Hombre molécula y
Volcana.- Pero he de confesar que te quedaba mejor tu color rubio natural.-
-¿Por qué hago esto? En un principio era por sentir el Poder, por hacer que
el mundo me temiera más que a mi padre...
Pero, después de ser derrotado por vosotros, solo deseaba Venganza. Me pasé
dos años y cuatro meses recreando en mi celda de la prisión el momento en el
que os mataría. Y ahora estoy apuntó de hacerlo.-
-Crys... No... lo...- Advirtió torpemente la Antorcha.
-Me rió... de... de que no sabes... contar bien.- Explicó Johnny.
-¿No sé contar bien?-
-Somos los 5F... Y solo has derrotado a...cuatro .-
-¡Oh! ¡Cállate ya!- Se quejó Franklin.- Si no fueras tan creído, tal vez te
darías cuenta de que ya vistes esto la anterior vez que te dimos tu merecido.
Es el Anulador de control Molecular. En otras palabras, tu poder ya no surtirá
efecto en las próximas 72 horas.-
-¡Oh-Oh!- Susurró Tucker.
-Y por lo tanto, Ni Johnny, ni Ben, ni Crystal están ya bajo los efectos de
tus poderes.-
-Eh... ¿No sabes aguantar una broma?- Tartamudeó Tucker.

NEW YORK, TORRE DE LAS 5 LIBERTADES. 5: 34 P. M
Franklin Richards estaba absorto en sus pensamientos. En ese momento, ni una
taza de cacao caliente le levantaba el animo como antes.
-Cinco pavos por tus pensamientos, Franklin.- Dijo al entrar en la cocina la
Cosa. Mientras esto sucedía, Susan Richards hacía recogida de las cajas apiladas
en lo que una vez fue el cuarto de invitados, antes de que Reed hiciera dos
pisos para las visitas y para la numerosa familia que ahora eran.
Justo entonces, Sue sacó de una caja una vieja y enorme foto de todos juntos.
-¡Cómo cambian las cosas!- Pensó Sue.- Parece ayer cuando nos hicimos estas
fotos y ya han pasado más de diez años. Muchas veces preferiría que el tiempo
no pasara.-
-¡Eres un mal criado!- Oyó Susan gritar a su sobrina Spike.- ¡Mamá te dijo
que no podías picar antes de cenar! Sue salió del cuarto y miró a sus dos sobrinos discutiendo.
-¡No cambies de tema, mocoso!- Dijo Spike. Los dos se callaron al instante
-Ahora, decidme alguno de los dos que sucede aquí o me veré obligada a castigaros
a ambos.- Amenazó Susan. Furiosa, Spike se dirigió a su habitación como un torbellino.
Sue quiso detener a su sobrina, pero sabía que no habría nada que pudiera hacer
ahora. Mary estaba frustrada, y era normal, antes era la chica del pelo raro
y ahora era una más. Había nacido siendo lo que era: La hija Mutante de uno
de los 4F.
En ese mismo instante, todo el edificio Baxter se quedó sin luz.
-¿Reed?- Llamó Susan a su marido- ¿Qué ha sucedido?
Mister Fantástico surgió con una bengala de luz de su laboratorio.
-No lo sé, Cariño.- Reconoció Reed.- Al parecer las comunicaciones al exterior
se han cortado y Roberta no responde. Alguien nos a desconectado del mundo,
por así decirlo.-
Johnny y Crystal salieron de su habitación semidesnudos.
-¿Se puede saber que...?- Preguntó Johnny antes que un helicóptero enfocara
con un foco el salón principal del hogar de los 5F.
-Les habla la policía.- Se oyó un megáfono.- Miembros del edificio de las cinco
Libertades, están detenidos. Si se resisten tendremos que hacer fuego sobre
cualquiera de los que están en el interior.-
-¿Qué?- Se despegó de sus pensamientos por un momento.
-¡Venga, chaval! ¿Qué tripa se te ha roto?-
-Ben, ¿Tú entiendes a las mujeres?-
-¿Yo? - Rió Ben Grimm.- Franklin, ningún hombre puede entenderlas. Ni tu padre
el Estirón con todos sus estudios lo haría.-
-Hoy Danika me ha dicho que se siente un tanto desatendida.- Explicó Franklin.
-Es normal.- Confesó la Cosa.- Veras, Tú no elegiste que familia ibas a tener,
pero es la que tienes, pero por desgracia, Tu familia se dedica a salvar el
mundo casi todos los días. Pero, debes entender que Danika tampoco desea esta
situación, desea estar contigo a solas dos horas por lo menos. Te quiere, chaval
y eso, créeme, no es algo que se encuentre fácilmente en nuestra profesión.-
-Puede que... Tengas razón, Ben.-
-Pues si la tengo, ahora mismo cogerás ese teléfono y la llamarás, que un servidor
se marcha a su partida semanal de póker en la mansión de los Vengadores.-
-¡Que no te desplumen mucho, Ben!- Sonrió Franklin.- y gracias una vez más.-
-No las merecen, Franklin.-
En la foto que sujeta aparecían Reed de pie, ella sentada a la derecha de su
marido, en el regazo de May estaba Valeria con ocho años. Detrás de Sue estaba
su Hermano Johnny, con Mary en brazos con seis añitos, a la izquierda de Johnny
podía ver a Crystal y a Franklin , con tan solo catorce año, a caballito en
los hombros de la Cosa cuando aun no había "mutado" en la cosa de pinchos que
ahora era.
-Te crees muy importante por ser mayor ¿Verdad?- Respondió Quelín.
-¡Yo no soy un mocoso!-
-¡Si lo eres!-
-¡No lo soy!-
-¡Basta ya!- Ordenó Sue.
-Pillé a Quelín comiéndose una galleta cuando tanto mamá como tú le tienes prohibido
picar entre horas.- Explicó Spike.
-¡Chivata!- Susurró Quelín.
-Quelín, Le contaré a tu madre lo sucedido hoy.-
-¡Jo, tía Sue! ¡No es justo! ¡Si se lo dices a mamá me castigara sin salir!-
-Lo siento, cariño, pero así aprenderás a hacerme caso a tu madre y a mí.-
-Tía, yo no ceno aquí. Lisa me ha invitado a cenar en su casa.- Confesó Spike
mientras se ponía su chupa de cuero.
-¿Y qué hay de tu examen de ciencias? - Preguntó Susan.
-No te preocupes. Lo tengo más que sabido, además, me lo atrasaron para el jueves
y hoy estamos a lunes. Aun tengo tiempo de sobra.-
-No, Mary. No saldrás de aquí... Y menos si tu madre y tu padre no lo saben.-
-¿Qué?... Pero... Yo quiero ir.- Se enojó Spike.
-No iras.- Dijo tajantemente Susan.
-¡Esto es el colmo! Primero pierdo mis poderes y ahora mi familia me retiene
en contra de mi propia voluntad en esta @#$%& de edificio... ¡ Morios todos
y dejadme en paz de una vez!-
-Mamá, tengo miedo.- Manifestó Quelín mientras abrazaba a Crystal.
-No te apures, hijo, nada sucederá si permanecemos juntos.-
-¿Y ahora que, Cuñado?- Preguntó entre dientes Johnny.
-No lo sé.- Musitó Reed.- Por una vez en mi vida, no lo sé.

EN ALGUN PUNTO DEL OCÉANO ATLÁNTICO. 20 MINUTOS DESPUÉS.
Los silenciosos motores de la enorme nave agitaban las aguas a su paso, sobrevolando
a ras de las aguas. -Amo, los radares no detectan nada anómalo.- Informó a su señor el admirante
de aquel vehículo. El amacerado dueño de aquel medio de transporte tan especial hizo un gesto
a sus Servo guardianes para que le sirvieran más vino en su copa de oro.
Bajo su fría mascara se ocultaba una sonrisa. Una sombría sonrisa de satisfacción
y dolor entre mezclados.
-Pronto, Reed Richards, ansiaras que estuviera muerto. Como lo esta ahora mi
nación. Mi pobre nación, moribunda y rota como una vez estuvo mi alma y mi rostro
hace ya varios años... Pero eso cambiara.- Pensó él.
-Almirante, ¿Cuánto tardaremos a esta velocidad en llegar a nuestro destino?-
Una nave de tal magnitud que seguramente midiera mas de 40 Metros. Un vehículo
que solo podía ser diseñado por un autentico genio, y ese genio viaja a 600
KM/ H, dirección a EEUU.
-Excelente.- Siseó tras su mascara de hierro el enigmático monarca de Latveria.-
Puede retirarse.
-50 Minutos, excelencia.- Respondió.
-Paladea estos últimos 50 minutos, Richards.- Volvió a sus pensamientos.- Porque
cuando pise suelo Americano, desearas que te mate con las manos desnudas.-

Nota del Autor:
¿Los 5 F detenidos? ¿Por qué? ¿Quién arreglará este asunto? Y además, para colmo
de males, el mayor enemigo de Reed Richards se dirige con oscuras intenciones.
¿Hay que decir acaso que esto continuará? Yo que tú no me lo perdería, Marvel
Fan.