Sark -- 15 de Octubre de 2000

El arte del zapeo

Cuantas veces habremos oído cosas como ”pues ayer mientras zapeaba...“, ”lo vi cuando hacia zapping...“,“fue solo un momento, durante el zapeo...“ Estas frases, usadas para enmascarar curiosos la visión de programas con mala prensa esta dejando en evidencia a muchos practicantes de l arte del Zapeo. Por esta razón creo necesario dar un repaso lo que realmente es Zapear.

El problema es la difusión de esos programitas en los que se ven distintas imágenes de diferentes cadenas y a los que llaman en muchas ocasiones Zapeo. Eso no es zapear.

Zapear es ese cambio de canales de manera compulsiva con el que consigues dos objetivos fundamentales, repasar lo que están echando en las cadenas en muy poco tiempo y volver loco a la persona que esta viendo la tele contigo. Un zapeo bien hecho tiene que tener los mismos efectos sobre el resto de televidentes (curiosamente nunca afectan al zapeador) que , por poner un ejemplo, esos minutos censurados del capítulo de los Pokemons.

La idea fundamental es batir el propio record, comenzando por una cadena hasta el final, muy deprisa, mucho.

En ocasiones corres el riesgo de encontrar algo que llama tu atención, en ese caso puedes parar, pero nunca más de un minuto, pues en ese caso no estarías haciendo zapeo, estarías Cambiando de Canal.

Un zapeo bien hecho no tiene por que estar en orden, sobre todo si estas viendo los canales a la espera de algo en concreto, en ese caso es aun más divertido zapear con continuidad, como si solo se ofreciera un mismo programa, bueno, si es la hora de los informativos no hace falta echarle mucha imaginación, pero si se trata de uuuh, eeeh, bueno, hay programas que los echan a las mismas horas y no son iguales, no del todo, tiene sus diferencias, algunas, ejem.

Una de las ventajas del zapeo es la posibilidad de seguir tres programas a la vez, o más, como realmente la televisión actual no tiene cohesión no hay problemas de que te pierdas algo importante, especialmente si es una serie español o un dibujo japonés, en cuyo caso los momentos importantes son, sin excepción, alargados hasta el infinito (una violación, una agresión, un beso pueden durar medio capítulo) y repetidos sistemáticamente, de hecho, en ocasiones el personajes, uno de ellos, ha abandonado la serie y siguen poniendo esa escena.

El zapeo permite ver escenas raras que no te interesan pero que puedes comentar, así, puedes afirmar haber visto algo del programa de Boris, pero ten por seguro que siempre te habrás perdido lo mejor, o, peor aún, habrás visto lo más importante., el porque en los momentos de zapeo ocurren estas cosas es una de esas extrañas leyes de la televisión y el marketing, nadie lo tiene claro, pero funciona. Lo peor en este caso es que al ser el momento famoso los que lo vieron por casualidad no son creídos mientras que muchos que no lo vieron trataran de fingir que si lo hicieron, esto crea un clima extraño, pues los primeros no quieren que se les vincule con el programa y los segundos quieren formar parte de la audiencia así que ambos actúan de manera ”extraña“ cuando se les menciona este suceso.

Una de las funciones principales que cumple el zapeo es lograr que veamos esas cadenas que habitualmente no veríamos ni locos, es decir, las alegales, regionales, locales o como quieran llamarlo. En esos momentos te encuentras con que los telepredicadores se parecen, que las teletiendas se parecen y que los pequeños programas se parecen (excepto el Capitán Mostoles, que caló hondo en aquellos que lo vieron [yo no tuve la suerte])

En resumen, que un buen zapeo tiene todas las ventajas de ver mucha tele y los mismos inconvenientes, porque, afrontémoslo, no hay forma humana de mejorarla.

Buenas Noches.

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