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Tenía pensado para hoy una disección de alguna serie española, pero, en un acto de lucidez, he decidido verme el capítulo del lunes de Urgencias, por lo que el grito va sobre la programación nocturna de la Dos.
Es una serie cojonuda, no entiendo el horario, que quiten cualquiera de esas mierdas y la pongan en su lugar, y si creen que es tan minoritaria que la pasen por La Dos, lo que no es normal es poner la Dos por las noches y que te salga esa programación asesina.
Lunes, ¡Que grandes somos!, el grupito de ex pertos y sus escorzos asesinos y una vez al mes John Huston o Wester, según precepto. Por suerte hay días que el nivel de chorradas es tan alto que puedes reírte a gusto.
Martes, Perversión Española, se salva una de cada cinco películas, la idea es, dos partes, por un lado damos jabón (a los asistentes) y luego metemos la peli, gracias a este programa mi cultura se enriqueció con cosas como Fotos o el Kronen, no me extraña que Cayetana se pase el rato con esa cara de asco.
Miércoles, creo recordar, que hace tiempo, cuando no había fútbol cinco días a la semana, ponían un programa de música con un Bosé asesinable, quicir,.. eeehh..., quicir,... Realmente fue todo un logro el apartarle de las entrevistas, el programa ganó mucho, pero todavía sigue saliendo demasiado, además de que te tiene que gustar el invitado, pero eso es esperable.
Jueves, La Abierta, programa de entrevistas de Pedro –Miradme, miraeme, MIRADME- Ruiz, en el que el presentador pone ojitos a los invitados, se mueve raro, hace preguntas raras y se queda quieto en posturas extrañas, lo que hace falta en ese programa no es un pianista, es un exorcista.
Viernes, Hart-Arte, un programa muy bueno, si conectas con el tema, si trata de algo ajeno como la cría de moluscos, la instalación del butano o Pedro Almodovar, poco vamos a hacer.
Sábado, Tras la película de Manolo Escobar o cualquier otro sobrante de Cine de Obituario, después el teatro a la hora que les da la gana (vulgo Sale del Papo) y sin decidirse entre el teatro u otras obras musicales, pero, claro, a unas horas muy convenientes.
Domingo, Estudio Estadio, fútbol, fútbol, fútbol y, errrr, fútbol, además hacen desconexiones para hablar de fútbol. Y después el programa de sanchedragó, que es aaargggh, brfff, ghhg...
Está fibrilando, está fibrilando, hay que abrir el torax.
Bueno, ya estoy un poco mejor, así que evitaré una recaída y no hablaré de en lo que se ha convertido el Cine Club, sniff, sniff, ¿dónde están los programadores de esos ciclos de Hitchcok, Fritz Lang, Billy Wilder, Cary Grant, Katharine Hepburn, Los Hermanos Marx, etc... que ponían antes?
Así que sigo los consejos de un amigo: “si no te gusta, cambias y se acabó”, sabias palabras.
Total, que lo dejo, voy a repasar mentalmente Urgencias, para tratar de decidir si me gusta mas Weaver o Romano y para tratar de encontrar una hipótesis al inesperado, electrizante e inquietante final que me ha dejado con ganas de más.
No me esperaba que al final del episodio de Navidad se vier......
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