UNO DE ESOS DIAS

Por Dawn

Nota de la autora: *comentarios telepáticos*

 

Si hay un sitio donde todos los habitantes de la escuela acaban al menos una vez a lo largo del día, ese es la cocina. Durante las 24 horas de la jornada siempre se puede ver a alguien comiendo, bebiendo o simplemente charlando aquí.

Hoy no es un día diferente y aunque la mayor parte de los estudiantes y profesores han decidido irse de picnic puede observarse a Pícara y a Júbilo charlando animadamente mientras devoran un tarro de helado.

-         Tenemos que hacer algo. – comenta Júbilo entre cucharada y cucharada de dulce de leche con cockies – Desde que Jono oyó decir a Annie que “lo más importante para una mujer es poder besar al hombre que ama”, hablando sobre el desinterés de Paige hacia él, anda por la escuela como un alma en pena.

-         ¿Has intentado hablar con él? – pregunta Pícara – Annie me cae bien, pero debería  tener un poco más de cuidado con lo que dice y, sobre todo, a oídos de quien llegan sus comentarios.

-         He hablado con ella - contesta  Júbilo arrebañando  el bote de helado – pero a veces pienso que tiene el  poder mutante de hablar antes de pensar. ¡Es peor que yo!

-         ¿Vas a ir a comer al lago con los demás?

-         Sí, ¿por? –  Júbilo se levanta y tira el bote al cubo de reciclaje – pensaba que ibas a ayudarme con  Jono.

-         Eso voy a hacer, pero necesito hablar con él a solas – afirma  Pícara mientras sale de la cocina – te veo luego allí.

-         Vale.

Pícara camina en dirección a la habitación  de Jono. Varios metros antes empieza  a escuchar los sonidos melancólicos de una guitarra,  y cuando llega a la puerta respira profundamente antes de abrir sin preguntar.

-         ¡Hola!

*No recuerdo haberte escuchado llamar*

-         Será por que no lo he hecho – responde observando la habitación con tranquilidad. Hay el típico desorden con decenas de CDs en archivadores y por el suelo, la ropa tirada en montones, la cama deshecha y varios folios con notas musicales dispersos por doquier.

*Es MI habitación, me gusta decidir quién entra y quién no*

-         Ya, pero si hubiera llamado no me habrías dejado entrar, así que he decidido no dejarte opciones. – Con tranquilidad coge una silla, la da la vuelta y se sienta frente a Jono apoyando los brazos en el respaldo – Júbilo dice que estás depre.

*Había olvidado que aquí las noticias vuelan.* Empieza a afinar la guitarra bajo la mirada de Pícara, cuando le queda claro que no va a irse aunque la ignore levanta la cabeza hacia ella. *¿Qué quieres?*

-         Charlar.

*Hay varias decenas de personas en el edificio con quién hablar*

-         Ya, pero me apetece hacerlo contigo.

*Eres cabezona*

-         Lo sé. Es uno de mis muchos talentos – responde con su mejor sonrisa

*¿De qué quieres hablar?  ¿De mi obvia incapacidad para mantener una relación?* Mira la guitarra unos segundos y la lanza sobre la cama, tras él *Basta mirarme para darse cuenta de que mis poderes al aparecer, decidieron desfigurarme.*

-         Así que tenemos uno de esos días de “soy un mutante y mi vida es una mierda.”

*Soy un mutante y mi vida es una mierda, así que si piensas animarme no lo estás haciendo muy bien*

-         Mira dulzura, el problema no es tu mutación, sino tu actitud – Pícara se levanta, le da la vuelta a la silla y vuelve a sentarse esta vez de la forma tradicional. – Todos hemos pasado por lo de “mi mutación me amarga la vida”

*Claro, por eso tienes a Gambito* Jono se levanta y empieza a recoger papeles de suelo mientras habla  *Sólo necesitaste un anulador de poderes, no te hizo falta una parte de tu anatomía que ya no existe*

-         Eso es cierto, pero tu problema es que te has obsesionado con los besos – insiste Pícara sin dejar de mirarle – no pareces entender que el amor y el cariño, sin olvidarnos del sexo por supuesto, se pueden disfrutar de muchas maneras, sobre todo cuando se disponen de poderes como los tuyos.

*¿Eh?* Jono la mira extrañado *¿Estas diciendo que lo que me falta es imaginación?*

-         Lo vas captando – se levanta y le dirige una de sus sonrisas patentadas – quizás necesitas echar un vistazo a lo que hacen los demás para sacarle partido a su situación en lugar de dedicarte a amargarte por lo que dijo una persona que no sabe nada de mutaciones y que habla sin pensar.

*¿Es una proposición?*  Hay un ligero tono de flirteo, medio en broma medio en serio.

-         Digamos dulzura, que es una oferta para dar un paseo, que te dé el sol y que descubramos juntos, si lo deseas, como sacarle partido a tus poderes. Un uso más… “interesante”

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*Esto es una perdida de tiempo, no sé por qué te acompaño* Escucha Pícara en su cabeza al poco de conseguir arrastrar a Jono con ella fuera de la mansión.

-         Por que estás cansado de aburrirte encerrado solo en la habitación y necesitas tomar un poco el aire y por que, reconócelo, sientes curiosidad.

*No siento curiosidad, sólo quiero que me dejes tranquilo*

-         Puedes refunfuñar lo que quieras, pero si he conseguido que Logan no discuta conmigo, tú no tienes ninguna posibilidad. – le dedica una sonrisa maliciosa mientras añade –Incluso logré bailar con Jean Paul.

*¿En serio?*  Jono la mira asombrado.*Pensaba que nadie consigue que haga nada que él no desee*

-         Si realmente piensas eso, ya tenemos un primer objetivo. ¿Sabes que Bobby y él están juntos, verdad?

*Es de dominio público, aunque algunas personas se preguntan cuanto durarán ahora que Bobby es completamente de hielo*

-         Dudo mucho que la mutación de Bobby les afecte, cómo te he dicho le das demasiada importancia a cosas muy superficiales – Pícara se para cuando llegan a la zona de picnic buscando con la mirada hasta que encuentra al grupo de personas que busca. – Sentémonos y veamos que nos ofrecen como entretenimiento nuestros amigos.

*¿Planeas dedicarte a espiar a la gente?*

-         No vamos a espiarles, vamos observar como se comportan normalmente sin molestarles – se sienta y señala un lugar a su derecha.

*Eso es un tecnicismo* Observa Jono mientras sin saber por qué se sienta a su lado.

-         Si quieres verlo así, cielo, no soy quien para discutírtelo – se tumba sobre la hierba unos segundos, cierra los ojos y se deja acariciar por los rayos solares –Me encanta sentir el sol en la piel, me recuerda a Jean.

*¿Jean?*

-         Sí, la culpa es de Logan, pero es una sensación genial

*¿Logan?*  La observaba asombrado mientras ella se quita un guante, levantaba la mano y deja que el sol le acaricie la piel.  *Vale, me he perdido*

-         Logan asocia la sensación del calor del sol a la sensación que le producían las “alas” de Fénix cuando le rozaban. Absorbí esa percepción junto con todo lo demás y pensándolo me di cuenta que a mi también me lo recordaba. Sentir las caricias del sol es como sentir el roce de la energía psiónica. Es una sensación muy agradable. ¿No te lo habían dicho?

*No*

-         Pues es una auténtica delicia, más suave que una caricia y cálida como el sol. – comenta mientras su mano sigue jugando con el sol – los telépatas sois la envidia de los demás. Poder estar en la mente de otro, sentir todo lo que siente, hacerle partícipe de todo lo sentís. Llevar las relaciones a otros niveles.

*Nunca lo había visto así* Comenta mientras sus ojos empiezan a fijarse en los demás habitantes de la escuela dispersos en diferentes grupos.

-         Yo tampoco hasta el segundo telépata que absorbí – asegura mientras se sienta otra vez y se vuelve a poner los guantes. – Echa un vistazo a tu izquierda.

Jono dirige la mirada hacia donde le indica Pícara, puede ver un grupo de gente sentada en una especie de picnic medio improvisado. Hay varios miembros del profesorado y algunos XSE sentados comiendo, charlando o simplemente descansando; un reflejo brillante hace que se fije en una pareja en especial. Los rayos de sol hacen que el hielo en que se ha convertido Bobby desprenda reflejos en las partes que no cubren los vaqueros y la camisa de manga corta que, no puede evitar pensarlo, tiene colores algo menos chillones de lo habitual, casi se siente tentado de pensar que los colores conjuntan. Está tumbado con la cabeza en el regazo de Jean Paul adormilado, mientras el canadiense charla con Kurt que se encuentra a su derecha, pero al observarle se da cuenta que no ha dejado en ningún momento de acariciar el rostro o los hombros de Bobby. Puede ver sus dedos deslizarse suavemente sobre el hielo, en caricias que dicen más que miles de besos o que cualquier palabra. Cada caricia es una expresión de amor. Está tan absorto observándoles que se sobresalta al escuchar a Pícara

-         ¿Sigues pensando que le va a dejar ahora que es de hielo?

*No*  Se vuelve unos instantes a mirarla antes de volver a observar al canadiense. *Dudo mucho que lo dejara pasase lo que pasase*

-         ¿Aunque nunca pudiese volver a tocarle? – pregunta Pícara inquisitiva

*¿Cómo es? ¿Qué se siente al saber que no puedes tocar a nadie?* No puede evitar emitir el pensamiento.

-         Solitario – le observa unos segundos antes de dejar la mirada perdida mientras le contesta – Había momentos en los que hubiera dado mi vida por poder sentir un mano en mi cara, por sentir el abrazo de mi madre sin notarla asustada, por que alguien me limpiase las lágrimas sin un guante. Te preocupa que no vayan a besarte, yo he tenido momentos en los que hubiera matado por sentir sólo una caricia. No me interpretes mal, el sexo es estupendo, genial, fabuloso, pero si me diesen a escoger una única cosa en mi vida sería poder seguir despertándome con los dedos de Remy acariciándome la mejilla todas las mañanas.

Según termina de hablar se incorpora, limpiándose los restos de arena de los pantalones con sus manos enguantadas; se estira y mira tranquilamente alrededor observando los diversos grupos de alumnos y profesores hasta que encuentra a la persona que busca entre la multitud, le hace un gesto con la mano y se vuelve hacia Jono.

-         Es tu decisión cielo, pero deberías darle una oportunidad a la vida. Logan siempre dice que no hay malas cartas, sino malos jugadores. La vida te ha repartido unas cartas marcadas, pero eso no quiere decir que no puedas sacarles el mejor partido.

*Remy es un hombre afortunado*

-         No estaría de más que se lo recordaseis de vez en cuando – bromea mientras le dedica una radiante sonrisa.

*Anna*

-         ¿Si?

*¿Puedo besarte?*

-         Si no se lo dices a Remy – dice guiñándole un ojo

Jono se incorpora junto a ella, retira las vendas de rostro haciendo que la energía psiónica chisporrotee al liberarse, se acerca hasta tocar con su mano enguantada el rostro de ella y mientras Pícara cierra los ojos la energía la envuelve, puede sentir el cálido roce en su mejilla, en sus ojos, en sus labios hasta que cesa. Cuando abre los ojos puede ver como Jono vuelve a colocar sus vendas.

*Gracias*

-         Gracias a ti, ha sido increíble – responde mientras le arden las mejillas – Olvídate de los besos, “eso” es infinitamente mejor.

*Ja, ja, ja* - la risa alegre de Jono resuena en los mente de Pícara - *Creo que voy a bajar a charlar un rato con todos. Júbilo estará preocupada*

-         Ha enterrado a muchos amigos, no puede evitar preocuparse por los pocos que la quedáis. A todos nos encantará verte un poco más para variar. Remy me espera, nos vemos.

La observa caminar hacia el cajún, cuando está junto a él observa cómo este le acaricia la mejilla con una mano enguantada antes de sujetarla por la cintura y comenzar a andar junto a ella por la orilla del lago. Jono vuelve la mirada hacia el lugar donde Júbilo está sentada con Kitty y la descubre mirándole interrogante. Cuando comienza a avanzar hacia ella le sonríe y le señala un lugar junto a ambas. Mientras camina recuerda las palabras de Pícara y no puede evitar sentir que hoy ya no es “uno de esos días”

Fin

 

Todos los personajes pertenecen a Marvel, pero la historia me pertenece a mi. Para cualquier utilización fuera de mi web, deberás pedirme permiso. Agradecería cualquier comentario que quisieseis hacer, podéis poneros en contacto conmigo en la dirección de correo Dawn