Por Dawn
Confirmado, mi vida es un desastre. Además empiezo a estar convencido de que Lebeau me odia. Ya tenía un restaurante pensado y ahora no hago más que repasar mentalmente todos los italianos que conozco. O son demasiado vulgares o demasiado elegantes. Son las 12 de noche y tengo oficialmente dolor de cabeza. Opto por bajar a la cocina a buscar un vaso de leche o un cuchillo para acabar con mis sufrimientos, aún no lo he decidido.
Me sorprende encontrar a alguien un viernes por la noche a estas horas delante de un tazón de cacao y aún más descubrir que ese alguien es Tormenta. Se supone que una mujer como ella debería estar en una cita con algún tipo capaz destrozar soles con su sonrisa.
- No esperaba encontrar a nadie – comento mientras me acerco a la nevera, ha ganado la leche.
- Yo pensaba que todo el mundo había salido – comenta con una sonrisa – es agradable saber que no soy la única sola un viernes por la noche.
- Yo no suelo salir mucho.
- Eso se comenta – al notar que la mira algo molesto continua – En la mansión todo se sabe o se comenta. ¿Quieres saber algún cotilleo? Pregunta.
- No suelo sentir curiosidad por la vida de los demás. – respondo un poco mas borde de lo que pretendía.
- No quería ofender, sólo intentaba tener una conversación con el que parece ser el único ser despierto en la escuela. De todas formas deberías salir de vez en cuando. Es bueno para despejarse y para relacionarse. – espera unos segundos antes de continuar con una sonrisa – Aunque me han dicho que has decido apuntarte a los maratones de Buffy.
- Definitivamente los cotilleos vuelan.
- Júbilo está a punto de explotar de pura felicidad y le ha comunicado a todo el que la ha escuchado e incluso a quien no, que opinas que Spike es más guapo que Ridley. Kitty y Paige llevan desde entonces refunfuñando que la culpa es de Bobby por llevar a alguien sin gusto al maratón. Te puedo asegurar que están furiosas.
- Se enfurecen por cosas muy pequeñas – no puedo evitar una sonrisa recordando la noche. – Supongo que a su edad todos éramos muy irascibles.
- No estoy tan segura que sólo a su edad – se ríe y continua - ¿Qué te tiene despierto a estas horas? Antes de que digas nada mi excusa es estupenda. Me toca guardia.
- En realidad no podía dormir.
Dudo por unos instantes y decido que si todo se sabe, tarde o temprano se enterará y puede que sepa de un buen restaurante, lleva varios años viviendo aquí y su gusto es excelente. Es elegante y con clase. Supongo que no tengo nada que perder.
- Le debo a Bobby una comida por hacerme la declaración y había pensado en llevarle a un italiano pero me temo que no conozco ninguno que me convenza en la zona. ¿Me sugieres alguno?
- Conozco varios pero el mejor con diferencia es “Viaggiatore”. Es pequeño, casi le definiría como íntimo pero sin ser demasiado obvio y no tienen problemas con los mutantes. Es ideal para una primera cita.
- No es una cita – respondo de forma automática – sólo quiero agradecerle el favor.
- Por supuesto, si no quieres que lo sea no lo será Jean- Paul – Se levanta y apoya una mano en mi hombro antes de irse – pero te tomas muchas molestias para una “no-cita”. Como te he dicho, esta casa tiene su propio poder mutante y es el de los rumores. Y si estos son ciertos, hay dos hombres jóvenes y guapos que puede que quizás, tal vez, estén empezando a sentirse interesados el uno por el otro. Hemos sufrido tanto últimamente que la idea de un posible romance hace que la rumorología se dispare.
- El problema de los rumores es que no siempre se acercan a la verdad – me mira frunciendo el gesto y me permito algo que no hacía años que no hacía. Me acerco y la golpeo suavemente con el índice en la nariz – Gracias por el restaurante, si no le gusta podré echarte la culpa.
Riéndome me despido agitando la mano de una sorprendida Ororo y me voy a mi cuarto. Así que el servicio de rumores oficial piensa que Bobby podría estar interesado en mí. Tengo prácticamente descartado que sea gay, una opción posible es que sea bisexual y reconozco que es una opción que no me molesta en absoluto ya que la tercera opción es que sólo esté jugando a sentirse interesado, que esté burlándose y es una opción que no me gusta nada de nada.
No me gusta sentirme inseguro sobre la orientación del hombre que me interesa. Odio el rechazo y algo me dice que voy a tener que arriesgarme para averiguar si Bobby Drake está interesado. Espero que la comida me resuelva las dudas que me empiezan a corroer. Si ya era duro estar enamorado de quien creía un hetero la opción de que no lo sea me está desquiciando. Yo siempre deseo lo que no puedo tener.
Decido no darle mas vueltas y dormir, mañana tengo una “no-cita” y al menos se supone que tengo que tener buen aspecto.
Le despiertan unos golpes en la puerta que hacen que casi salte de la cama. El sol entra por la ventana y llena la habitación indicándole sin mirar el reloj que ha dormido más de lo que tenía en mente.
- Bobby, soy yo Pícara.
- Pasa – dice mientras sale de la cama a tropezones.
- ¿Estás bien? Es que te has saltado el desayuno y eso no es normal.
- Me he dormido, ayer me acosté tarde y de un humor de perros, así que me olvidé de poner el despertador.
- Pues son casi las 12 y creo que tenías una cita para comer.
- ¡Jean Paul! – dice mientras busca desesperado un reloj - ¡Mierda!
- ¿A que hora habíais quedado? – pregunta mientras Bobby entra en baño, al poco se oye el sonido de la ducha.
- A las 12:30- la voz amortiguada por el agua – voy pilladísimo de tiempo.
- Ya veo, ya, menos mal que se me ha ocurrido subir a ver que te pasaba- mientras habla Pícara se entretiene haciendo la cama. Cuando termina abre el armario y empieza a revisar su contenido. - ¿Qué te vas a poner?
- Lo único que tengo seguro son los pantalones. Voy a ponerme los chinos. No creo que unos vaqueros sean apropiados para ir a un restaurante. – ha terminado de afeitarse, duda unos segundos y finalmente se decanta por un After Shave que le regaló Ororo, no recuerda haber tenido ocasión de usarlo.
- Ponte el polo color crema que te regaló Kitty por tu cumpleaños, queda bien con los pantalones tostados y puedes usar el cinturón que te regaló Scott. Te dejo todo encima de la cama. No iras a usar los zapatos que hay aquí verdad, los marrones.
- Si – intenta peinarse, pero no hay manera. Necesita cortarse el pelo desesperadamente- ¿Les pasa algo?
- Me los llevo a mi habitación a limpiarlos, vuelvo en un segundo.
Dimitiendo por el pelo, sale del baño. Encima de la cama está toda la ropa dispuesta, se comienza a vestir pensando que esto está empezando a parecerse a una cita, con Pícara en el papel de madre nerviosa por la primera cita de su retoño. Aunque quizás no esté tan desencaminada y esto al final resulte ser su primera cita con alguien de su mismo sexo. La puerta al abrirse corta sus pensamientos.
- Ya está. Póntelos – le mira de los pies a la cabeza y se acerca a colocarle el pelo.- Umm, hueles bien. ¿Opium?
- Creo que si, me lo regaló Ororo en la última navidad, y tranquilízate que pareces mi madre en mi primera cita. Sólo salgo a comer con un amigo.
- Lo siento – un suave rubor la cubre el rostro. - ¿Qué opinas de JP?
- Es agradable, si no me cayese bien no le hubiera hecho la declaración de la renta y no hubiese aceptado ir a comer con él.
- ¿Sólo es eso? – hay un ligero tono inquisitivo en la pregunta
- ¿Has dimitido en buscarme novia y ahora intentas buscarme novio? – Bobby hace un gesto divertido, aunque en el fondo no está tan seguro de estar bromeando.
- No es eso, bueno quizás sí, es que como parecéis llevaros tan bien últimamente, he estado recordando lo que hablamos hace tiempo y he pensado que quizás no seas tan reacio a… ya sabes, una relación diferente – demostrado, su cara aún puede alcanzar nuevos tonos de rojo.
- No lo sé, es algo que aún no tengo claro – se acerca a ella y la besa tiernamente la frente - ¿Te escandalizarías mucho?
- Yo no – le mira completamente seria – Con mamá e Irene aprendí que el amor es mas importante que las concepciones morales. A algunos les dará un infarto, Scott el primero aunque en estos momentos encabeza mi lista de personas non gratas y me importa un bledo lo que opine, pero la mayoría sólo querrá que seas feliz. Sea con la persona que sea, mientras no vuelvas con Lorna. Está loca.
- Gracias, no sé lo que siento aún, pero es un alivio saber que algunos de mis amigos estarán si les necesito.
- Siempre. Será mejor que me vaya, no queremos que JP piense nada raro – se ríe y le da un beso en la mejilla. – estás muy guapo.
Sale por la puerta y Bobby mira el reloj. Las 12:27 y ha conseguido estar arreglado a tiempo. Parece ser que Hank no es el único que no tiene problemas con su interés por Jean Paul. Dando por sentado que Remy no haría nada para disgustar a Pícara y que Logan es un viejo amigo de Estrella eso serían al menos 4 personas que no le harían la vida imposible. Sólo queda el resto de la escuela. Ha pasado por cosas peores, y por motivos que valían menos la pena. Respira hondo, recoge su cartera y las llaves y toma una decisión: “Averigüemos si realmente estoy interesado, por que como lo esté, vas a tener que poner a prueba tu velocidad si deseas escapar de mi”
Unos golpes en la puerta rompen sus pensamientos y hacen que su estómago se llene de mariposas. Armándose de valor se dirige a la puerta para abrir.
Fin Capítulo 5
Todos los personajes pertenecen a Marvel, pero la historia me pertenece a mi. Para cualquier utilización fuera de mi web, deberás pedirme permiso. Agradecería cualquier comentario que quisieseis hacer, podéis poneros en contacto conmigo en la dirección de correo Dawn