Peter Johnson y su amigo Childress trabajan para una agencia secreta del Gobierno de Estados Unidos en programas sobre la telequinesia, los poderes psíquicos y el dominio de la mente. Pero esta amistad se verá brutalmente truncada cuando Childress intente matar a Johnson y secuestre a su hijo Robin, un muchacho con poderosas cualidades sensoriales. Después de un año de búsqueda y con la ayuda de una joven, Johnson averigua el paradero de su hijo.
Crítica
Puntuación del crítico: 6
Pese a su gran reparto encabezado por Kirk Douglas, John Cassavetes, Amy Irving o Charles Durning, es una de las "peores" películas de DePalma, algunos críticos se atreven a decir que es su película menos "DePalma". Gran parte de la culpa la tiene su destartalado guión, una historia de conspiraciones políticas y poderes telequinéticos que no acaba de cuajar, además de que fue pensado como un producto más comercial (tras exitos como Fascinación y Carrie), por lo que puede resultar bastante predecible y simplón (el bueno persigue al malo que quiere quedarse con su hijo y hacerlo malo, el malo quiere matar al bueno, una chica atractiva también con poderes acompaña al bueno, persecuciones, momentos de amor...) , además de un repentino y exagerado final, muy Cronenberg. Los actores no están nada mal, Kirk Douglas se lo curra, en cambio John Cassavetes... mejor como director.
Aún así es entretenida, aunque le sobren unos cuantos minutos.
nadsat
Película enviada por raccordboy el 22 de Junio de 2005
Siempre se ha insistido en que esta cinta es puro oportunismo por parte de Brian De Palma, ya que guarda parecidos razonables con CARRIE, un enorme éxito del director sólo un año antes. A mi entender, el planteamiento de este film dista mucho del de la cinta protagonizada por Sissy Spacek, siendo el punto común el poder de la mente desarrollada por una jovencita (en este caso Amy Irving). Esto no quiere decir que LA FURIA me parezca un buen trabajo de De Palma, más bien todo lo contrario, es uno de sus trabajos más pobres, zarrapastrosos y fallidos. Movimientos de cámara imposibles, humor zafio, indefinición génerica, carencia de densidad dramática,... Rescatar la escena de la huida de la protagonista a cámara lenta, el clímax final (de la mano del siempre fascinante Rick Baker) y un sorprendentemente autoparódico John Cassavetes y su compañera de cartel Carrie Snodgress (excelente actriz, por cierto). Mediocrísima.