Se narra la historia de Cassiel, el ángel de las lágrimas. Igual que Raphaela, su amiga, Cassiel es uno de los ángeles de la guarda que vuelan por Berlín. Ambos son invisibles y llenos de benevolencia, pero no tienen ningún poder, no pueden intervenir en la vida de la gente. Entonces Cassiel se convierte en humano para saber cómo sienten y perciben el mundo de las personas.
Crítica
Puntuación del crítico: 4
Debe ser que como no he visto "El cielo sobre Berlín" no me ha gustado mucho esta secuela, no lo sé. La película se presenta como algo muy pedantorro y aburrido. La idea es buena y me parece original, ángeles que quieren ser humanos, pero el ritmo narrativo es lentísimo y precisamente es cuando Cassiel se convierte en humano cuando la cosa mejora un poco (bien avanzada la peli). Creo que no la he entendido muy bien, a ver si veo la predecesora, hay muchos personajes cruzados y la película se vuelve surrealista (quiero decir, más aún)... si hasta sale Peter Falk haciendo de Colombo!!.
En fin, pretenciosa y muy extraña. Lo único bueno son las actuaciones de Bruno Ganz, Nastassja Kinski y Willem Dafoe, y la música. Wim Wenders se llevó el gran premio del jurado en el festival de Cannes. Con franqueza, una de sus peores películas; y eso que sería objeto de un remake norteamericano bastante peor. Olvidable.
Entiendo que Der Himmel über Berlin básicamente trata de presentarte el mundo que ven los ángeles. Es decir, la vida de un modo poético pero a la vez frío, distante, gris, y con un desarrollo totalmente anticlimático. Lo cual por un lado consigue de modo brillante y por otro redunda en el aburrimiento del publico.
No vengo de defensor de este tío, ni muchísimo menos (porque a mí no es que me entusiasmara la otra), pero imagino que para entender bien estas pelis lo que hay que conocer es la trayectoria del Wenders, incluyendo su labor como crítico, para reconocer en la película sus postulados, su discurso formal, su reflexión...o sea, una película que en todo caso entenderían él y los cuatro que le planataron la Palma de Oro en Cannes.
Y no, ese premio no es sinónimo inequívoco de calidad. Ahí está Elephant.