Un hombre que se ha escapado de un penal vuelve a su localidad en donde sus convecinos se dedicarán a darle caza. Solo el sheriff, un hombre integro, se opondrá a su linchamiento, pese a que debe su puesto a las mismas personas que persiguen al fugitivo.
Crítica
Puntuación del crítico: 9
Un Arthur Penn en plena forma, antes de dirigir su popular BONNIE & CLYDE, supo plasmar perfectamente en pantalla la degradación moral de un pequeño pueblo de Texas: lucha de clases, racitas y xenófobos, envidias, crisis matrimoniales y personales, culto al dinero, hipocresía, crueldad, maldad, arrogancia, linchamiento,... Vamos, que hay donde elegir. La cinta técnicamente está muy lograda, con música de un clásico como John Barry, una genial fotografía que absorbe perfectamente los colores, y un guión adaptado modélico. Pero este largometraje aún tiene otra gran baza; un espectacular reparto, que además posee uno de los mejores enparejamientos femeninos que recuerdo, nada menos que Jane Fonda y Angie Dickinson (una de mis favoritas desde que la ví en RÍO BRAVO y VESTIDA PARA MATAR), que no salen casi juntas en cámara, pero nos alegran la vista y por supuesto convencen con su talento, que no solo son caras bonitas. Robert Redford, que encarna a un presidiario fugitivo, se pasa toda la película sin despeinarse un pelo y más limpio que el bebé de "Nenuco". Eso como observación. Por lo demas, la cinta es feroz, crítica, poderosa y por supuesto, emblemática de los turbulentos años 60.
Soberbio retrato de la sociedad norteamericana dirigido por Arthur Penn en su mejor momento. Brutal crítica al "american dream" enfocada en un pueblecito de Texas donde el odio, la xenofobia, los prejuicios y la lucha contra la autoridad explotan en una inolvidable noche. Un gran reparto encabezado por Marlon Brando, Robert Redford, Angie Dickinson y la espléndida Jane Fonda. Violenta y trágica.