En una ciudad cualquiera, en un pueblo
cualquiera, en una casita un tanto rarita (a pesar que se veía normal por
fuera), un niño regordete y moreno, mejor conocido como Koni-chan, limpiaba el ático
de su casa, sacando toda la basura desechable (entiéndase pelotas de todo tipo,
aparatos electrodomésticos, un gigantesco piano y una nave espacial) hasta que,
después de revisar un montón de cajas, y solo alumbrado por la tenue luz de una
bombilla, dio con una extraña cinta de video VHS.
-
¿qué será esto? – dijo sacando la cinta
y revisando la etiqueta, sorprendiéndose - ¡esta cinta es de lo más bonita!
Hace tiempo que no veía esta película ^^.
Con una mirada
nostálgica, sus ojos redondos miraban el nombre de la película. Bajó las
escaleras del ático, dejó la cinta en una mesita, y tomó el teléfono.
-
Voy a llamar a Nari, a Moro y a High,
esta película les va a encantar ^_^.
Después de tocar todas
las teclas, y hablar con sus extraños amiguitos, se sentó a esperarlos en el
sofá, emocionado por las ganas de volver a ver a aquella película.
*** *** ***
Ya en la calle, tres niños de diez años
bastante raros caminaban acudiendo al llamado de su amigo.
-
¿y de qué creen que sea la película?,
espero que sea una de las Video Girls – dijo High, un niño pelipincho mejor
conocido como el “Fosforito”, porque se prende en llamas a cada rato.
-
No seas naco, a lo mejor es una
película del Wall Street Journal – le contestó Nari, un niño de lentes,
millonario, sifrino y adorador de todo lo que sea redondo y/o/u redondo.
-
Yo quiero que sea una de acción como
las películas del papacito de Jean Claude Van Dame ^^ - dijo Moro, la ninfomana
del grupo.
-
Cuidado y se te pegan las idioteces de
High, en realidad se llama Juan Claudio Ven y Dame ¬¬ - le espetó Nari.
Y así iban
discutiendo hasta que llegaron bastante rápido a la casa de Koni. Luego que se
saludaron, se sentaron todos en la sala con un envase lleno de confites y
comida chatarra.
-
Esta película les va a encantar – dijo
Koni emocionado – la tengo desde que tenía los pañales.
-
Ya no tardes y pon la película, ¿qué no
ves que ya me prendí por la Video Girl que va a salir? – dijo High cubierto de
llamas de emoción, que fue aprovechado por sus amigos para cocinar unas
salchichas.
Koni puso la cinta
de video dentro de la casetera, y después de una introducción de trompetas y
del Logo del Zorro del Siglo 20, comenzó la película.
La imagen de un
perro con un afro, sentado en una silla iluminada por la luz de un reflector,
apareció.
-
Saludos a todos los que están viendo la
película, me llamo Perro Afro y soy el Director... a continuación verán una
historia muy bella sobre un niño, y de cómo su nacimiento revolucionó al mundo
llenándolo de bondad y de dicha ^^...
Pero el Perro
interrumpió su discurso al ver los tres rostros mal encarados de los niños del
otro lado de la pantalla
-
Ejem... mejor le doy inicio a esta
historia, que se titula...
En alguna región del mundo, de cuyo nombre
todos ustedes se acordaran (porque yo no), existe una ciudad que más tarde se
le consideraría una ciudad santa: Jerusalén... todos sus habitantes eran dichosos,
y sus gobernantes eran justos. La comida abundaba y el pueblo era prospero...
hasta que un terrible día, el malvado Rey y Presidente de la Policía Secreta y
con Armadura (imaginen una placa con forma de águila) tomó el poder,
enriqueciéndose cada vez más y más, y sumiendo a la región en una pobreza
extrema.
Pero el rey no es lo importante, sino dos de
los habitantes de esta ciudad. En una humilde casita, ubicada cerca del centro
de la ciudad, vivía un orfebre llamado High, que era famoso por sus esculturas
de cristal.
-
¡Ahora van a ver como trabajo en otra de mis
esculturas! – dijo emocionado y prendido en llamas... que aprovechó para
prender el horno y ponerse a trabajar.
High vivía con su esposa, una niña hermosa y
virgen llamad Moro...
-
¿POR QUÉ ESTOY CASADA CON ESTE IDIOTA?, QUIERO
VER AL LIBRETISTA >: ( - gritó Moro a los cuatro vientos, con un fondo de
rayos y truenos (cosa más rara porque ese día había sol).
En fin... High y Moro eran una pareja modelo:
pagaban los exorbitantes impuestos del Rey, respetaban a los demás, se comían
sus verduras y se cepillaban los dientes después de comer... pero aún así no
eran felices.
Ellos deseaban tener un hijo... pero por una
razón de peso, no podían tenerlo.
-
Es que me voy a ver gorda ;_; - dijo Moro frente
a su espejo, provocando que High y los televidentes se cayeran al suelo.
Pero a pesar de todo, deseaban con mucha
fuerza tener un descendiente.
Y así fue como una noche...
CLANG... CLANG...
El sonido de algo metálico se escuchaba aproximándose
hacia la casa, rodando como si no tuviera control.
-
me pregunto a que horas llegará High, espero
que no se haya fugado con otra mujer porque lo mato >: ( - dijo Moro
sosteniendo un rodillo.
En ese momento, vio como de una bajada,
apareció un bote de basura rodando hacia ella y haciendo un escándalo tremendo
(aunque sin despertar a nadie O_o). Cuando dejó de rodar, ya estaba en frente
de Moro.
-
¿y este bote de basura? O_o
-
¡hola! – dijo una voz que salió del bote.
-
AAAHHHH! UN BOTE DE BASURA QUE HABLA O_O –
gritó Moro asustada y levantando su rodillo.
-
Ni soy bote ni soy basura... soy Calamarita
El bote se puso de pie y salió un hada con
disfraz de calamar sosteniendo un báculo igualito al de Sakura la jugadora de
cartas
-
No te asustes chamaquita, vengo a darte un
mensaje urgente de mi papá ^^.
-
¿Tu... papá?, ¿y donde está? – dijo Moro
mirando a todos lados
-
Es demasiado grande para aparecer en la
pantalla ¬¬... pero bueno, vine porque quería darte un mensaje y como no me
gusta andar sola en la calle a estas horas, te lo doy.
Calamar, Calamarito
Calamar, Calamarita
Quiero que esta niñita
Se quede preñadita
Y tocó a Moro con la punta de su vara en la
cabeza.
-
ya está, estas embarazada ^^ - dijo triunfante
Calamarita.
-
¡Y COMO DEMONIOS PUEDO ESTAR EMBARAZADA! –
gritó Moro ocupando gran parte de la pantalla.
-
Si quieres te hago un ecosonograma – dijo el
hada apareciendo una camilla y la maquina en cuestión.
-
¿No que tengo que esperar unos meses? ¬¬U.
-
Ah, en ese caso, puedes ir a visitar a tu
prima lejana segunda por parte materna porque ya le hice la misma operación
hace unos 4 meses atrás, y esta a punto de tener un bebe – dijo Calamarita.
-
Si mi prima lejana segunda por parte materna
ya esta mayor, no puede tener bebes O_o
-
Para que veas que mi papá me dio mucha fuerza
para hacer encargos a domicilio ^^... bueno, si tienes tele, ahí te ves.
Calamarita nuevamente se metió en el bote y se
fue rodando calle abajo, dejando a Moro más confundida que loca.
A la mañana siguiente, High estaba trabajando
con mucho afán en sus esculturas de cristal, mientras su querida Moro lo miraba
detrás de una esquina. No podía decidir que hacer... si decirle que estaba
embarazada o dejarlo todo como está... pero no, ese era el sueño de los dos,
así que respiró muy hondo, y se acercó a su esposo lista para decirle todo. Eso
sí, con mucho tacto y delicadeza.
-
Hola querido, ¿sabías que estoy esperando un
bebe? ^^
La reacción fue una explosión del horno en la
cara de High
-
QUE TU ESTAS QUE???? O_O – gritó High
provocando un temblor tan grande en la Tierra que la Atlántida se hundió.
-
Como oyes – dijo Moro tranquilamente – y
además, hoy salgo para casa de mi prima lejana segunda por parte materna.
High estaba tan petrificado que se volvió
ceniza al viento.
-
Como es posible que tu estés embarazada si yo
no hice el esfuerzo necesario – dijo agachado en una esquinita de la casa, con
un aura negra rodeándolo.
Y así, dejando a High solo en aquella casucha,
y montando un caballo que no es caballo, sino dos hombres disfrazados de parte
delantera y trasera de un caballo, Moro partió hacia las afueras de la ciudad,
donde se reencontraría después de mucho tiempo con su familiar.
-
buf, por fin llegué – dijo Moro sonriendo al
ver la casa de su familiar.
Moro bajó del pseudo caballo y tocó a la
puerta de la casucha. Le abrió un anciano con bigotes multicolor y que le
temblaban las piernas.
-
Que quieres?, si vienes a vender baratijas, no
me interesa >: (
-
Yo no vendo baratijas – dijo Moro sonriendo
nerviosamente – solo vine a ver a mi prima lejana segunda por parte materna,
porque está embarazada.
-
Entonces viniste a ver a mi terroncito,
ahorita te la llamo ^^.
Al poco rato, la suave y angelical voz de su esposa
se escuchó como el suave canto de unos clarinetes.
-
QUE ESTAS HACIENDO ZAEMON, DEJA DE PERDER EL
TIEMPO Y BUSCAME MI PIZZA CON CHOCOLATE.
Esto provocó que los dos se fueran al piso de
la impresión.
-
¡Zaemon, viejo decrepito, tráeme mi...! – de
la casa y vociferando con su “dulce” voz, salió una señora más o menos mayor
(quizás de unos 40, pero con apariencia de veintitantos) que cargaba en su
espalda una gigantesca escuadra. Al ver a la visita, se le iluminó el rostro –
MORO, CUANTO TIEMPO ^^.
-
PRIMA ;_; - dijo Moro con lagrimas de
felicidad
-
Un momento, ¿no que éramos cuñadas políticas?
O_o
La caída de espaldas no se hizo esperar.
-
No has cambiado, sigues igual de despistada
^^U
-
Es que es demasiado estresante estar
embarazada y trabajar de medio tiempo como maestra amorosa -__-U, si supieras
la clase de escuincles que me toca cuidar ¬¬X – dijo la profesora amorosa.
Así comenzó a transcurrir el tiempo. Varias
semanas pasó Moro cuidando de su prima y del anciano Zaemon, lavando, fregando,
haciendo la comida... hasta que la barriga de Moro comenzó a notarse.
-
Zaemon, quiero mi Banana Split con muchísima
Mayonesa ^^ - dijo Moro acostada en una cama con una campanita.
-
ZAEMON, PRIMERO TRAE MIS HUEVOS EN SALSA DE
TOMATE – gritó la profesora amorosa recostada en otra cama, solo que
chasqueando un látigo.
-
Al final terminé cuidando de las dos ;_; no es
justo - le rogó Zaemon al cielo, pidiendo misericordia.
Pero Moro no se había enterado que un plan
maligno se estaba llevando a cabo en la ciudad.
-
¡Iván, donde se metió ese hijo del averno! –
gritó el Rey y Jefe de la Policía Secreta y con Armadura - ¡Donde está ese vago
y bebedor de aguardiente con el dinero que le doy!.
-
Aquí estoy, señor – dijo una voz sumisa y de
perdedor en la entrada del salón del trono del Palacio.
Allí estaba Iván el Terrible, que de terrible
no tiene sino el nombre, ya que es un completo fracasado. Solo viste una
armadura amarilla, y era el Primer Ministro de la ciudad.
-
Ya llegué señor, aunque es mentira eso que
dicen de mi... pero siempre lo dicen – dijo Iván haciendo una reverencia.
-
Eso no importa, te mandé llamar por una
situación de emergencia nacional – dijo el Rey con un tono de preocupación.
-
¿qué le pasó señor?, ¿se murieron sus
mascotas?, ¿le cortaron el suministro de agua?, ¿estaba usando el msn y se
colgó el Windows?
-
CALLATE DE UNA VEZ IVAN, NO SEAS TARADO –
gritó el Rey con una vena hinchada en su “cabeza” (recuerden que es solo una
placa que habla).
-
Entonces que le ocurre que no entiendo – dijo
Iván escondido detrás de una cortina por el miedo.
El Rey tomó un pequeño respiro, y comenzó a
hablar con más calma.
-
He escuchado por allí de una profecía... la de
un elegido que se convertiría en el Rey de los Hombres... que iba a nacer cerca
de estas fechas
-
La he escuchado por la calle señor, son solo
patrañas de los desocupados – dijo Iván con una vocecita complaciente.
-
No es que crea en leyendas y supercherías...
pero me quiero asegurar de quedarme en mi trono hasta que... digamos... EL
INFIERNO SE CONGELE ^O^ JAJAJAJAJAJAJAJA.
-
Es posible que haya una solución a todos sus
problemas, señor – dijo Iván con una sonrisa boba.
-
¿de verdad? – preguntó el Rey sorprendido
-
Solo que no se me ha ocurrido ^^U.
-
ENTONCES PARA QUE DEMONIOS HABLAS >: (.
El grito hizo que Iván el Terrible dejara su
apellido con su Rey y se escondiera detrás de una columna, prácticamente
aterrado.
-
Yo conozco esa solución, oh mi señor
todopoderoso Rey – dijo una voz desde la puerta del salón del trono.
-
¡Consejero Nari!, tus sabios consejos me
guiaran – dijo el Rey bastante complacido.
Nari, el ser más mezquino, vil, sucio y
traicionero de los seres humanos que hayan pisado la faz de la Tierra, era el
Consejero del Rey. De no ser por él, el Presidente de la Policía Secreta y con
Armadura nunca hubiera llegado al trono.
-
Por lo que acabo de deducir de los impuestos
de la supuesta profecía, está claro que todo el problema tiene una raíz
cuadrada – dijo acomodándose sus lentes de manera maquiavélica.
-
¿y cual es esa raíz? – le preguntó el Rey
bastante interesado.
-
Niños menores de un año >: )... si usted
los elimina definitivamente, permanecerá en el reinado mucho tiempo más.
El eco de la risa del Rey se escuchó en todos
los recovecos del castillo.
-
¡Entonces ordeno en este mismo instante que
todos los niños menores de un año sean eliminados a pedradas en la plaza
pública! JAJAJAJAJAJAJA.
-
Tampoco hay que ser tan extremistas su alteza
– dijo Nari tranquilamente, como si no le temiera a ese Rey despiadado y
déspota – si usted lo hace su popularidad bajará en las encuestas.
-
¿entonces que me aconsejas?
-
Solo déjeme esto en mis manos... mi rey >:
)
La risa de Nari y el Rey comenzó de una manera
estrepitosa, llenando de maldad el palacio y sus alrededores.
-
JAJAJAJAJAJAJAJAJA – rió el Rey
-
ÑACA ÑACA ÑACA – rió Nari.
-
JEJEJEJEJEJEJEJE – Rió Iván.
Allí los dos se le quedaron mirando con cara
de ¬¬.
-
jeje... jejeje... ¿je? ^^U.
Después que pasaron varios meses, por fin
había llegado el gran día del nacimiento del bebe de la profesora amorosa. Moro
y Zaemon caminaban lado a lado abriendo un surco en el piso mientras la
profesora gritaba del dolor por el parto.
-
MALDITA SEA, POR QUE NO VIENE EL DOCTOR –
gritó desesperada la Profesora.
-
Debes tener paciencia – dijo Moro tratando de calmarla
– recuerda que fue al baño en cuanto llegó
-
Pero parece que el Doctor se ahogó en la
cañería, porque no ha llegado – dijo Zaemon asomándose por la puerta.
-
AAAAAHHH... DOCTOR, APRESURESE >: ( -
vociferó al Profesora sufriendo por las contracciones.
Mientras el Doctor, un viejito bonachón y
semicalvo estaba sentado en el “trono” del baño mientras pensaba en asuntos
extremadamente serios.
-
Allá en la fuente, había un chorrito, che
hachía grandote, che hachía chiquito ^^.
Pero cuando estiró la mano para tomar el
papel...
-
AAAHHH, ¡no puede cher, ya no hay papel!
AUCHILIOOOOOO o_O.
Por lo que Moro y Zaemon terminaron de atender
el parto. Moro se encargaría de recibir al bebe y Zaemon hacía de enfermero,
con cofia de Enfermera y todo.
-
Un poco más... un poco más... falta poco...
¡le veo la cabeza! ^^
-
HASTA CUANDO SE TARDARÁ EN SALIR – dijo la
Profesora haciendo muecas de dolor.
-
Ya te dije que el Doctor está en el baño.
-
NOOO... ME REFIERO AL BEBE O_o.
Fue un momento tenso, pero finalmente, el
llanto de un bebé llenó la habitación inundándolo todo de vida... una nueva
alma había llegado a este mundo, llenando de felicidad a la profesora y a
Zaemon.
-
Quiero... ver al bebé – dijo agotada la
profesora, con una sonrisa bastante grande.
Moro les pasó al bebé rodeado en una manta.
-
Es una hermosa niña ^^.
-
¡Quítale la manta querida! – dijo Zaemon
emocionado.
Cuando la Profesora le quitó la manta, Zaemon
abrió los ojos como platos de la menuda sorpresa que se llevó... pero no una cualquiera...
ya que la niña ¡nació con una armadura rosada!.
-
Un momento – dijo Zaemon mirando feo a su
esposa – esta niña parece que fuera hija del Primer Ministro Iván ¬¬.
-
No hagas caso querido – dijo la profesora
riendo nerviosamente – esta niña es tuya, jejejejejeje ^^U.
*** *** ***
Luego que pasó un poco el tiempo, esta vez le
toco el turno a Moro de regresar a Jerusalén, por lo que montó su seudo caballo
y tomó el rumbo. La profesora y Zaemon se despedían de ella parados en el
umbral de su casa, agradeciéndole la visita y su ayuda. El viaje de regreso fue
pesado porque la barriga de Moro ya había crecido bastante, y el “caballo”
prácticamente estaba arrastrándose. En total, pasaron casi nueve meses cuando
llegó el inicio de Diciembre desde que Calamarita visitara a Moro aquella
noche.
Al fin llegó a la puerta de su casa, y luego
de dejar amarrado al caballo en la entrada, atravesó la puerta rumbo a los
brazos de su amado.
-
Querido High, al fin he regresado, y pronto
nacerá nuestro bebé – dijo corriendo en el pasillo con ojos iluminados.
-
ABRÁN PASO, PELIGRO O_O.
High venía corriendo en dirección contraria y
chocaron estrepitosamente, ambos terminaron viendo estrellitas.
-
QUE DEMONIOS TE PASA, TARADO >: ( - le
gritó Moro a su esposo, que tenía cara de asustado.
-
¡Tenemos que huir pronto, algo malo está
pasando en la ciudad!.
-
Cuando yo llegué no estaba pasando nada ¬¬.
-
Pero ahora está pasando – dijo High
completamente aterrado – la última vez que bajé al mercado, escuché una
terrible proclama del Rey O_O.
Moro se asustó mucho al escuchar esa noticia.
-
¿qué cosa... proclamó el Rey? – dijo Moro
tragando saliva.
-
Lo que hizo fue... mejor te lo muestro, EMI,
VEN ACÁ.
Y del otro extremo de la ciudad, una chiquilla
robot con cabeza de televisión llegó rauda y veloz a la casa de la pareja,
dejando una estela de humo a su paso.
-
Aquí llegó Emi la televisión, haciendo
encargos a domicilio y repartiendo papiros informativos todas las mañanas ^^.
-
Emi, por favor, pon el “canal” – dijo High completamente
serio y con una voz sombría.
-
¿Estas seguro, ese canal es muy peligroso? –
dijo Emi preocupada.
-
Por favor Emi... querida, prepárate porque
esto es traumante - Dijo finalmente High.
El rostro de Emi desapareció formándose
estática, pero al cabo de un rato, la imagen se volvió nítida y clara...
El terror...
El miedo...
Nada se compara hasta ahora...
Siendo Moro la más afectada...
-
NOOOOO... EL PROGRAMA DE LOS TELETUBBIES NOOOO
Varios truenos resonaron en la lejanía,
mientras veían a los cuatro más terroríficos muñecos amorfos cantando en la
pantalla y hablando en su lenguaje nativo.
Moro estaba recostada en el piso apoyándose en
las piernas de su arrodillado esposo, personificando una escena trágica con el
vuelo de flores de Sakura... aunque estamos en un país árabe (si, es un fallo
^^).
-
querido... ahora que podemos hacer para
proteger a nuestro futuro hijo – dijo Moro sollozando.
-
No nos queda otra solución que irnos de aquí.
Los ojos de High se prendieron en llamas de
valentía y coraje, aunque hablaba en voz baja.
-
Tenemos que partir a otro lugar y alejarnos de
estas malas influencias... tendremos que partir con el corazón destrozado y
llamas en los ojos, abandonando todo lo que amamos.
-
¿Y a ti que te pica? ¬¬ - le espetó Moro.
-
¡Lo que me pican son las córneas de la
achicharrada que me estoy dando!.
La Pareja se despidió de Emi, y montando su
caballo que no es caballo, sino que son dos hombres disfrazados de parte
delantera y parte trasera, viajaron al lugar más cercano que podían tratando de
buscar un lugar donde quedarse hasta que nazca el bebé de Moro.
Así que se fueron, después que comenzaba el
atardecer, al hotel cinco estrellas que habían construido en las afueras de la
ciudad.
-
quehobolas, así que quieren una habitación –
dijo sonriente el señor Romeo, un hombre vistiendo como inglés de las obras de
Shakespeare y con una nariz que lo hace parecer familia de Pinocho – pues están
de suerte, porque tengo las mejores habitaciones por temporada baja, quehobolas
^^.
High y Moro se quedaron maravillados ante los
lujos de la habitación que les mostró el señor Romeo. Era un hotel majestuoso
con suites de lujo, yacuzi, televisión por cable, y camas de agua.
-
¿entonces, se quedaran una noche o dos?,
quehobolas – dijo el señor Romeo extendiendo su mano?
-
Lo que pasa es que andamos sin blanca ^_^U –
dijo High
-
¿sin qué? O_O.
-
Que no tenemos dinero – dijo Moro visiblemente
agotada por el peso de su barriga.
-
Ya sabe... Lana, Pasta, Cash, Money... solo
buscamos que nos den posada porque mi esposa va a dar a luz.
-
Ah no, eso si que no – dijo Romeo agarrandolos
del cuello de sus túnicas – nadie pasará una noche aquí gratis, quehobolas
>: (
Y los echó a la calle, sacudiéndose las manos.
-
pero si estamos en una noche fría – rogó Moro
– y hay luna llena.
-
¿luna... llena? – dijo Romeo mirando al cielo.
En ese momento, High y Moro vieron un extraño
espectáculo digno de una película de terror. Cuando Romeo vio la luna, comenzó
a mutar y a transformarse en algo más.
-
Quehobolas, ya miré la luna ;_; - dijo
cambiando de forma y sujetándose la cabeza
High y Moro se abrazaron, Romeo se estaba
convirtiendo en algo terrorífico... en algo dantesco... en...
-
Quehobolas ^^
Una dulce viejecita hospedera.
“TOING”.
Pero aún así, la viejecita no les dio posada en
el hotel cinco estrellas, por lo que nuevamente High y Moro partieron rumbo a
un destino incierto... ya que tendrían que atravesar el desierto para tratar de
llegar a la ciudad más cercana... Belén.
Las noches y los días avanzaban al igual que
la pareja en el desierto, y nuestros queridos amigos Moro y High continuaban
sin detenerse por la arena caliente, pasando hambre y necesidad tratando de
llegar al único lugar cercano donde el Rey no les pudiera hacer daño... aquella
noche, la luna llena reflejaba sus sombras en una arena más fría.
Moro era la que iba más agotada, jadeando el
resto del camino
-
Que duro es viajar sin un destino fijo – dijo
High con los ojos cerrados
Moro seguía sudando a chorros
-
Nadie nos espera, y tenemos que mendigar
posada
Cada vez más, Moro se veía más cansada.
-
Esto se pondrá cada vez más...
-
YA DEJA DE HABLAR, IDIOTA, ¿POR QUÉ TENGO QUE
SER YO LA QUE HALE DEL CABALLO SI TU NO ESTAS EMBARAZADO? >: (
High viajaba cómodo sobre el caballo todo el
tiempo, y Moro iba a pie halando las riendas.
-
No manches y sigamos caminando, que tengo
sueño – dijo High bostezando
La ira de Moro se desató cual EVA en estado
berserk y de una sola patada, lo mandó a la estratosfera, chocando con varios asteroides
y con la nave Yamato (la de Leiji Matsumoto) como si fuera una pelotita de
pinball antes de aterrizar otra vez, dejando un hueco gigantesco en el suelo.
-
¿Alguien anotó la matricula del transbordador
O_o? – dijo antes de desmayarse.
*** *** ***
Caminaron... y caminaron... pasaron muchos
sufrimientos... los dolores del parto eran más fuertes... pero aún así no
perdían la fe... cuando creyeron que no quedaba más por hacer, la luz de la
esperanza los iluminó, mostrándoles al frente las luces del pueblo de Belén.
-
¡Lo logramos cariño, llegamos ^^! - exclamó
High
Pero Moro estaba demasiado débil, en pocos
días sería el parto, por lo que High se apresuró a entrar al pueblo, y empezar
a pedir posada. Una a una, las puertas se iban cerrando, y las esperanzas de
High se extinguían cada vez más.
Ya solo les quedaba preguntar en el último
lugar que quedaba en el pueblo
MOTEL RENACIMIENTO
Atendida por Nazobar
*** *** ***
High tocó la puerta de la casa con las pocas
fuerzas que le quedaban, y la voz de una anciana se escuchó del otro lado.
-
¿Quién anda ahí?, ¿no saben que hora es? –
preguntó la anciana desconocida con enojo.
-
Lo sentimos mucho señora – contestó High
bastante cansado y flaco por no haber comido nada – mi esposa va a tener un
bebé y necesitamos un lugar donde quedarnos.
La puerta de la casa se abrió, y de ella salió
algo que los asustó mucho más que un episodio repetido de Cristina.
Era un brazo.
-
así que necesitan posada... pues... – dijo pensativo
el brazo de anciana, que no tenía boca ni nada, era solo un brazo.
-
Oiga, ¿usted es Nazobar? O_O – preguntó Moro
bastante recuperada después de semejante susto.
-
La misma – contestó el brazo, que ahora
llamaré Nazobar – ahora, si me disculpan, iré a ver si aún quedan vacantes.
Y arrastrándose como una serpiente, Nazobar se
alejó por un lado de la casa. High y Moro vieron estupefactos como el brazo
seguía serpeando por fuera de la casa a pesar que la mano ya estaba lejos...
pero después de un rato, se aburrieron de ver salir el brazo larguísimo.
-
si ese es el tamaño del brazo, no me quiero
imaginar el resto del cuerpo O_o – dijo High, asintiendo Moro detrás de él.
*** *** ***
La pareja, cansada de esperar que la mano de
Nazobar regresara, se pusieron a jugar con un mazo de cartas que High había
sacado antes de salir de viaje... jugaron Poker, Black Jack, Romi, Seguidilla,
Carga la Burra, Magic, Yu-Gi-Oh... (¿ein? O_o).
Hasta que una mano huesuda agarró a High por la espalda asustándolo y arrojando las cartas al aire, resu