¡Arriquitáun! -+-+-+-+-+-+-+-+-+-+-+-+-+-+-+-+-+-+-+-+-+-+-+-+-+-+-+-+-+-+-+-+-+- E L P U E R C O E S P Í N Boletín de la Legión Extranjera Klatchiana (Sección en Lengua Castellana) [86] [Septiembre 09] -+-+-+-+-+-+-+-+-+-+-+-+-+-+-+-+-+-+-+-+-+-+-+-+-+-+-+-+-+-+-+-+-+- Este boletín está diseñado para leerse con un tipo de letra de ancho fijo, como por ejemplo "Courier New" [Sumario] 1. Editorial. 2. Noticias. 3. Cartas de los lectores. 4. Textos de solapa: "El último héroe" 5. Extracto: Señálenme el cielo... por Terry Pratchett. 6. Extracto: ¿Por qué no se casó nunca Gandalf? por Terry Pratchett. 7. [Adjunto] Recortable de lord Vetinari por Iris Estrada. 8. Fin. -+-+-+-+-+-+-+-+-+-+-+-+-+-+-+-+-+-+-+-+-+-+-+-+-+-+-+-+-+-+-+-+-+- [1. Editorial] Buenas noches. Este mes traemos dos buenos tochos escritos por el Maestro. El pri- mero lo publicó hace poco en el periódico Daily Mail, y contiene su punto de vista sobre la muerte digna. El segundo, bastante más li- gero aunque igualmente extenso (y eso que hemos extractado un poco ambos), es una charla que dio antes de publicar "La luz fantástica", y al tratar la discriminación sexual en la literatura fantástica, posiblemente pueda considerarse la semilla de "Ritos iguales". Íba- mos a elegir, pero seamos sinceros: si tenéis más de cinco libros del Maestro en la estantería es que no os importa leer nada que escriba. Eso sí, posponemos la continuación del artículo sobre la Muerte mun- dodisquera escrito por Squallido hasta el próximo número. Sobre todo por vuestra salud, que leer tanto del monitor no puede ser bueno. En la sección 8 tenéis el enlace para descargar la plantilla del re- cortable de lord Vetinari cuya foto os mandamos adjunta. Si queréis ponerlo a vigilar la estantería igual que su autora, todo el mérito es de la legionaria Iris Estrada. Si hacéis fotos de vuestro patri- cio de papel protegiendo cosas, mandadlas y montamos una galería. En otro orden de cosas, septiembre de 2009 es claramente el mes de las cuentas atrás: "Unseen Academicals" en octubre, "El último hé- roe" ilustrado en noviembre y "Ronda de noche" en enero. Y eso si Tetimo Más y Almorzara no se descuelgan pronto con libro nuevo de Johnny Maxwell o de Tiffany Dolorido. Así pues, tic... tac... Y disfrutad mientras. -+- Editor y monje de clausura: Manu Viciano, [granatuin@gmail.com] Editores adjuntos: Blackadder, [ratongorri@gmail.com] Condesadedia, [muc7ster@gmail.com] Lord Greicha I, [greichai@gmail.com] Torredelarte, [luis.espinosa83@gmail.com] Squallido, [oberon83@gmail.com] -+-+-+-+-+-+-+-+-+-+-+-+-+-+-+-+-+-+-+-+-+-+-+-+-+-+-+-+-+-+-+-+-+- [2. Noticias] Menos un mes y contando para la próxima novela del Mundodisco, "El último héroe", el libro número 27 de la serie que aparecerá el 13 de noviembre, ilustrado por Paul Kidby y en formato grandote. Te- néis su portada completa (que se corresponde con la segunda edición inglesa) en . Sus textos de solapa están en la sección 4. El libro se puede reser- var ya en (Cyberdark.net). ¡Yupi! "Carpe jugulum" ya está disponible en edición de Aymibolsillo. La novela número 23 del Mundodisco, protagonizada por las brujas, tie- ne ahora 363 páginas y cuesta alrededor de 9 euros. Disponible en: Ha salido también ya la reedición de "¡Guardias! ¡Guardias!" en bol- sillo, sin los signos de interrogación que jamás debía haber tenido en el título. También trae un nuevo diseño de portada, centrado en Zanahoria y el dragón y, curiosamente, invertido respecto a la origi- nal. Podéis verla en: Parece ser que Andayá ha vuelto a coger el ritmito en septiembre y está enviando los ejemplares revisados, los que tenían las portadas cambiadas y todo lo demás. Nos consta que los lectores que los han solicitado están recibiéndolos en casa, que las portadas son más brillantes y que al menos a una persona del servicio de atención al cliente le molesta que le piquen con el cambio de portada. Podéis repasar todo el culebrón en las entradas (y sobre todo en los comen- tarios) del Ankh-Morpork Times: Reseña de "Thud!" (en castellano) en librosyliteratura.es: El grupo de la Legión Extranjera Klatchiana en Facebook cuenta ya con más de 350 miembros, con perdón de la expresión. Aparte de re- cibir avisos sobre lanzamientos en España, en el grupo hay un par de hilos de debate abiertos, más cartas de Magic como la que envia- mos el mes pasado y... bueno, y lo que os apetezca. Se accede, te- niendo cuenta de Facebook, en la siguiente dirección: -+-+- Las pruebas de "Unseen Academicals", la nueva novela del Mundodisco que saldrá el mes que viene, ya están distribuidas. Podéis ver una fotografía en . El libro 37 del Disco tra- ta de la creación de equipos de fútbol (en realidad, una mezcla de fútbol "normal" y rugby) en Ankh-Morpork. Según afirma Discworld Monthly, cuyo odiable editor jefe ha tenido oportunidad de leer la novela, no hay demasiado fútbol para ser una novela de fútbol. Una copia firmada se subastó en eBay y alcanzó la friolera de 810 libras (unos 920 euros). Vale la pena entrar a la página aunque solo sea por ver la barba de Gandalf que se gastaba el maestro últimamente: Lo cual también se comentaba en... ¡eh, un momento! Que nos vamos del tema. "Unseen Academicals". Sí, eso. Según Amazon.co.uk sale el 1 de octubre y tiene 400 páginas. Se puede encargar en: Más sobre "Unseen". Los asistentes a la North-American Discworld Convention (de la que hablamos más abajo) pudieron escuchar un pasa- je bastante largo del nuevo libro, pero por lo que sabemos nadie tu- vo la decencia de grabarlo y subirlo a internet. La opinión general es que, a juzgar por el fragmento, el libro será de lo mejorcito de Pratchett. Los dos siguientes enlaces son a su portada americana y a un vídeo de Terry hablando del libro: y . Y por último antes de cambiar de tema, hay un fragmento the "The Folklore of Discworld" (escrito por el Hombre del Sombrero y Jacqueline Simpson) que tal vez indique por donde irán los tiros en el "fútbol" de Ankh-Morpork: > Los partidos de fútbol masivo, más temidos incluso, ya no se prac- > tican. El deporte se jugaba entre equipos de cincuenta estudiantes > cada uno, de la propia Universidad y de todas las escuelas gremia- > les. Los jugadores intentaban llevar una pelota, cargándola o a pa- > tadas, desde las afueras de las Sombras hasta la Torre del Arte. > Los goles se marcaban pateando la pelota para que cruzara la puer- > ta (o más a menudo la ventana) de ciertos Edificios Famosos que > había de camino, muchos de los cuales tenían nombres como el Tam- > bor Remendado, el Puñado de Uvas, etcétera. El equipo que marcaba > debía aceptar las bebidas pagadas por los equipos rivales. Tradi- > cionalmente se consumían cantidades ingentes de alcohol. En oca- > siones un solo partido podía durar meses. (La redacción de El Puercoespín al completo se unirá a cualquier iniciativa favorable a introducir ese fútbol morporkiano en Mundo- bola. Queda dicho.) La conocida página de tiras cómicas XKCD nombra el Mundodisco en una de ellas, que apareció el 9 de agosto: . Está traducida en . Como curiosidad, si le pasáis el ratón por encima se lee: "¿Sabes lo que ayuda mucho con las crisis existenciales? Preguntarse cuánto es- pacio hay que dejar en la estantería para una colección de Terry Pratchett". PJSM Prints (la página de Y-Voy-A-La-Ruina Kidby) anuncia que tiene disponible el pin de lord Vetinari, conmemorativo del 25 aniversario del Mundodisco. Podéis verlo en . También se pueden reservar, por un módico precio extra y recordad que en inglés, las ediciones con la rúbrica del Maestro de las nuevas no- velas de aparición el 1 de octubre: "Unseen Academicals" y la versión ilustrada de "The Carpet People". Todo en: . Nueva entrevista al Maestro aparecida en School Library Journal y centrada en la novela "Nation": . La cita de rigor: > Me sorprenden los premios que está recogiendo el libro en EE.UU., > sobre todo porque mi carrera en América fue más o menos nula hasta > 1990. Entonces, ¡oh, día glorioso! De pronto acabé con dos buenos > editores, para los libros juveniles y adultos, e incluso con un > publicista que sabía escribir mi nombre. El diario inglés "The Daily Telegraph" anuncia en su versión digital que en la nueva edición del Diccionario de Citas de Oxford podremos encontrar una del Hombre del Sombrero. Aquella en la que describía el alzheimer cuando se lo diagnosticaron y daba nombre a la carta con que lo hacía público. "An embuggerance", o sea, "una jodienda". Po- déis leer la noticia completa en inglés en . La cosa tendría más clase si Paris Hilton no hubiera entrado también en el Diccionario al mismo tiempo... La primera convención estadounidense del Mundodisco, North American Discworld Convention, se celebró entre los pasados 4 y 7 de septiem- bre en Tempe, Arizona. Como suele ocurrir con las convenciones gran- des, contó con la presencia de Terry Pratchett (que firmó ejemplares y leyó un fragmento de "Unseen Academicals") y otros notables del Mundodisco. Tenéis información sobre el programa de actos que se lle- vó a cabo en . Esperamos ofreceros un repor- taje (efectuado a distancia, por desgracia) en el próximo boletín. Mientras tanto, aquí hay un vídeo con la recepción que se ofreció al Hombre del Sombrero en el Gremio de Costureras, donde se evidencia que (desgraciadamente) se ha cortado la barba de Gandalf: -+-+-+-+-+-+-+-+-+-+-+-+-+-+-+-+-+-+-+-+-+-+-+-+-+-+-+-+-+-+-+-+-+- [3. Cartas de los lectores] Si tenéis cartas o comentarios, por favor enviad un e-mail a . Agradeceríamos que las cartas llevaran el asunto "Puercoespín". Asumiremos que todo e-mail puede aparecer en EL PUERCOESPÍN a menos que se indique lo contrario, incluyendo la dirección de e-mail de quien lo envía. También nos reservamos el derecho de editar vuestras cartas para haceros parecer un e-mail viral que vende Viagra. + + Palatina Lauralanthalasa, [palatinalauralanthalasa@hotmail.com] + Buenas. Solo escribo para decir que me habeís engañado miserablemente en el último número de El Puercoespín. Ya estaba yo tomando lápiz y papel para anotar los títulos de los siete libros que recomendabais con tanto bombo y platillo y leo "Geralt de Rivia". Vale, saga cono- cida, muy bien, siguiente. Le doy hacia abajo al mail y ¡oh! ya no había nada más aparte del libro no recomendado. Durante un milise- gundo cruzó por mi mente la idea de que me faltaba un trozo del mail pero gracias a los dioses me di cuenta rápidamente de que los siete libros eran los de la saga. La verdad es que me he echado unas risas a lo tonto y a lo bobo que seguro que me han alargado un poco la vi- da. Así que podéis decir que El Puercoespín es bueno para la salud (lea las instrucciones y consulte con su farmacéutico). + EL PUERCOESPÍN RESPONDE: ¡Ya lo habéis oído! Hasta cuando reseña- mos siete libros en uno somos buenos para la salud. Y sí, mejor con- sultad con vuestro farmacéutico... -+-+-+-+-+-+-+-+-+-+-+-+-+-+-+-+-+-+-+-+-+-+-+-+-+-+-+-+-+-+-+-+-+- [4. Textos de solapa] EL ÚLTIMO HÉROE Hace unos días llegó al Cuartel General de la Legión un mensaje pro- cedente de Paga&Jódete. Decía así: "Estamos hasta las narices de qui- tar de en medio los cadáveres (o partes corporales de los mismos) ca- da vez que enviáis un comando a robarnos los textos de solapa de los libros sin publicar. Hemos pensado que nos sale más a cuenta propor- cionároslos nosotros mismos. Son estos..." Tras muchas deliberaciones del alto mando, se llegó a la conclusión de que posiblemente se trate de una vil estrategia de desinformación, así que se decidió tirar el resto del mensaje a la basura sin leerlo y man- dar para allá un comando de todas formas. Su único (y por tanto heroi- co) superviviente nos proporcionó los siguientes textos. SOLAPA DERECHA: > Cohen el Bárbaro. > > Es una leyenda viva, el héroe más grande del Mundodisco. Todavía > se acuerda de las aventuras en los buenos viejos tiempos. Todavía > se acuerda de cuando los héroes no tenían que enfrentarse a los > dolores de espalda, ni a los chupatintas ni a las consecuencias de > la "civilización". Todavía se acuerda de cómo blandir con fuerza > su espada... > > ... aunque algunos días no recuerda dónde se ha dejado la dentadu- > ra postiza. > > Para escapar a la decrepitud y alcanzar una muerte gloriosa, Cohen > reúne a sus viejos (muy viejos) compañeros de la Horda de Plata con > la intención de llevar a cabo una última gesta heroica. Ascenderán > a la cima más alta del Mundodisco para ver a los dioses y devolver- > les lo que el primer héroe les robó. Con intereses. > > El único problema es que puede significar el fin del mundo si na- > die los detiene a tiempo. > > Una fábula de héroes de otros tiempos que sueñan con ser recordados, > de invenciones geniales, de dioses que juegan a los dados... "El úl- > timo héroe", la entrega número 27 de la serie del Mundodisco, es una > historia narrada mediante palabras e imágenes: un nuevo texto del ge- > nial Terry Pratchett que posee, como él mismo afirmó, "una dimensión > extra, pues algunas partes están escritas en los dibujos" realizados > por Paul Kidby, ilustrador oficial del Mundodisco. SOLAPA IZQUIERDA: (La biografía de Terry es la de siempre, no la ponemos.) > Paul Kidby leyó su primera novela del Mundodisco en 1993 y desde > entonces se ha dedicado casi exclusivamente a explorar los territo- > rios y estudiar a los habitantes del Disco: "Es un lugar enorme y > hay mucho por hacer". En 1996 publicó "The Pratchett Portfolio", su > primera recopilación de imágenes del Mundodisco, a la que siguieron > "El último héroe" y "The Art of Discworld". Desde 2001, y tras la > muerte de Josh Kirby, realiza todas las portadas de la serie del > Mundodisco. CONTRAPORTADA: > "¿Una fábula? Quizá. ¿Fabulosa? Sin duda." (The Times.) > > "Pratchett se formula tal vez la pregunta más difícil de todas: > ¿qué significa ser un auténtico héroe y no otro bravucón con una > espada muy grande? Sin embargo, 'El último héroe' no debería to- > marse >como una fábula al servicio de una moraleja. Es demasiado > divertido para eso. Y con sus deliciosas ilustraciones a color, > Paul Kidby añade a esta diversión su particular homenaje a todo, > desde el tapiz de Bayeux hasta las maravillas del cosmos: tortuga, > elefantes y demás..." (Locus.) > > "Pratchett va lanzando voleas contra la civilización actual y en- > sarta sin piedad casi todos los clichés sobre los bárbaros tan > extendidos en muchos libros y películas." (Publishers Weekly.) > > "Una impresionante, y cómica, misión para salvar el mundo." (Daily > Telegraph.) > > "Profusamente ilustrado por Paul Kidby, un experto en el Mundodisco, > la última entrega de Terry Pratchett reúne a algunos de los perso- > najes más queridos e inolvidables de la serie, en un homenaje a uno > de los mundos de literatura fantástica más elogiados. (Library > Journal.) Aprovechamos para recordaros que el cabo Mi Hermana Estuvo En Howon- dalandia Y Solo Me Trajo Este Estúpido Taparrabos está buscado por sedición y crímenes contra la L.E.K. Y también os recordamos que el rumor de que dicho cabo Taparrabos leyó el texto recibido de P&J y coincidía exactamente con el que obtuvieron nuestros comandos es ab- solutamente falso. -+- Depto. de Sincronía y Panceta L.E.K. -+-+-+-+-+-+-+-+-+-+-+-+-+-+-+-+-+-+-+-+-+-+-+-+-+-+-+-+-+-+-+-+-+- [5. Extracto] SEÑÁLENME EL CIELO CUANDO LLEGUE EL ÚLTIMO CAPÍTULO El pasado 3 de agosto Terry publicó un artículo sobre la muerte asistida en el Daily Mail, que parece haber removido la conciencia sobre el tema en los países de habla inglesa. Os ofrecemos aquí un extracto, aproximadamente el 75% del texto. Podéis leerlo íntegro, respectivamente en castellano y en inglés, en estas direcciones: (El rincón de Squallido) (Dailymail.co.uk) Nos estamos comportando como unos estúpidos. En el último siglo he- mos tenido tanto éxito a la hora de alargar nuestra vida que nos hemos olvidado de cómo morir, y a menudo lo acabamos aprendiendo por las malas. Y cuando la generación del baby-boom vaya llegando a la edad de jubilarse, más costará todavía aprender la lección. Por lo menos, esta era mi forma de verlo hasta hace una semana. Ahora, sin embargo, vivo con esperanza. Esperanza de poder saltar al abismo por voluntad propia antes de que la enfermedad me borre el ce- rebro del todo, arrastrando conmigo a mi némesis a la perdición como hizo Sherlock Holmes al luchar con Moriarty mientras ambos caían por una cascada. Por lo menos, pensar así confiere una maravillosa sen- sación de poder, de que el enemigo puede ganar pero no triunfar. La semana pasada una encuesta desveló que más de tres cuartas par- tes de la población británica está a favor del suicido asistido en caso de enfermedad terminal. El jueves, la cámara de los lores dictó una sentencia histórica en el caso de Debbie Purdy, que sufre de es- clerosis múltiple y temía que su marido fuera procesado si la acom- pañaba a morir fuera de su país. Quería que se clarificara la ley de muerte asistida y los magistrados han ordenado al Fiscal General que diseñe las políticas según las que se iniciarán procesos legales o no. Parece que el baby-boom ha hablado y por lo menos algunos de ellos esperan morir antes de hacerse viejos. Bueno, demasiado viejos. Al- gunos vieron lo que pasó con sus padres o abuelos, y no les gusta. Yo recuerdo todos los días la muerte de mi padre. Las enfermeras se portaron muy bien pero allí había algo muy equivocado. Los resultados de la encuesta llegaron al mismo tiempo que el Cole- gio Real de Enfermería anunciaba que dejaría de oponerse a la muerte asistida. Hay otros signos que también apuntan a que la profesión médica en general está preparada para, al menos, afrontar el tema. Odio la expresión "suicidio asistido". He presenciado las consecuen- cias de dos suicidios, y en mi época de periodista asistí a demasia- dos levantamientos de cadáver, donde me asombraban y horrorizaban las muchas formas que encuentra una persona desesperada para quitar- se la vida. El suicidio es temor, vergüenza, desesperación y dolor. Es locura. En cambio, esos valientes que buscan la muerte fuera de su país me parecen estar bendecidos con una sensatez febril. Han vis- to su futuro y no quieren formar parte de él. Para mí, lo escandaloso no es solo que haya gente inocente bajo la amenaza de ser considerados asesinos por cometer un claro acto de piedad; lo más injusto es que la gente tenga que ir a otro país a morir. Debería ser posible morir aquí con ayuda benigna. No hace falta leer mucha historia ni moverse en círculos médicos para con- cluir que la profesión siempre ha considerado parte de su ámbito ayudar a los moribundos a marcharse con más confort. En la época vic- toriana esperaban la muerte en sus casas, asistidos sin duda por la profesión médica. Entonces no existía control sobre las drogas (ni sobre las armas). El laúdano y los opiáceos estaban a la orden del día y todo el mundo sabía dónde conseguirlos. ¡Incluso Sherlock Holmes! Cuando era periodista, una enfermera jubilada me contó una vez cómo ayudó a un paciente de cáncer a llegar al más allá utilizando una almohada. Sin mejores medicinas en aquel tiempo y lugar, y con su esposa histérica ante el dolor que sufría, la muerte iba a llegar como un amigo: era la vida, la vida fuera de quicio, la que le es- taba matando. "Lo llamábamos señalarles el cielo", me dijo. Décadas más tarde se lo comenté a una enfermera más joven. Puso cara de pó- ker y después me dijo: "Nosotros lo llamábamos mostrarles el camino". Se marchó rápidamente, consciente de que había dejado un rehén en manos de la suerte. Se dice que a los doctores no les gusta que los pacientes sepan que, teóricamente, su médico de cabecera dispone de los medios para matar- los. ¿Por quién nos toman? Yo supongo que hasta mi dentista podría matarme si quisiera. Pero no me preocupa lo más mínimo y supongo que, igual que mucha gente, estaría encantado de que la profesión médica me ayudara a dar el paso. Ya he dejado un escrito con mi voluntad si llego a esa situación, y de hecho este artículo del domingo en el "The Mail" servirá como prueba de mi determinación en este asunto. Yo no puedo hacer leyes, pero no tenéis ni idea de lo mucho que me gustaría que me escucharan quienes sí pueden. En los últimos años he conocido a gente encantadora que decía tener una pasión innata por cuidar a los enfermos, y no tengo razones para dudar de ellos. Pero ¿pueden aceptar que haya gente que desee con fer- vorosa pasión que no se los cuide? Parece estar extendida la creencia de que los doctores y enfermeras, al menos en el hospital, aún tienen "cosas que pueden hacer" cuando un paciente está al límite. Y desde luego espero que así sea, pero me gustaría que pudiéramos aventar las nubes que ocultan el tema y aceptar la idea de terminar, si así lo pi- de, la vida de un enfermo terminal en el momento y, si es posible, el lugar que elija. Escribo esto como alguien que, desgraciadamente, se ha hecho famoso por padecer alzhéimer. Y aunque ser famoso esté muy de moda última- mente, podría vivir sin esa fama. He investigado lo suficiente como para saber que no veré la cura, y sé que las últimas fases de la en- fermedad pueden ser muy desagradables. De hecho, es una de las enfer- medades más temidas entre los mayores de 65 años. Naturalmente me preocupa mi futuro. Existía una expresión: "muerte piadosa". No creo que la ley la haya amparado jamás pero estaba ahí y aún sigue presen- te en la conciencia pública, y en general la conciencia pública suele acertar. No nos marcharíamos si vemos que un monstruo ataca a alguien y, si no consiguiéramos librarle de la bestia voraz, podríamos con- cluir que una muerte rápida e indolora es preferible a que el monstruo lo devore vivo. Desde luego, lo que no haríamos es meterle al monstruo en la cama y seguir el combate allí, lo cual es una metáfora bastante acertada de lo que se está haciendo en la actualidad, especialmente con los enfermos de "anciano". (Mi programa de reconocimiento de voz sigue empeñado en transcribir "alzhéimer" como "anciano" [*]. De hecho, he escuchado a mucha gente hacer lo mismo involuntariamente. No dejo de preguntarme si la per- cepción sobre la enfermedad sería algo más benévola sin ese cortante acento alemán.) Mi padre era un hombre muy comprometido con la sociedad. El día antes de que le diagnosticaran cáncer de páncreas me dijo: "Si alguna vez me ves en la cama de un hospital rodeado de máquinas y tubos, diles que me apaguen". Un año después, cuando los médicos se quedaron sin recur- sos y su cuerpo pasó a ser un campo de batalla entre el cáncer y la morfina, no hubo manera de hacerlo. No tengo ni idea de lo que le ron- daría la cabeza entonces, pero ¿por qué tuvimos que pasar por aquello? Le habían dicho que le quedaba un año de vida, el año había pasado y él era un hombre práctico; sabía para qué lo habían llevado a la resi- dencia. ¿Por qué no pudimos tener un final victoriano, quizá una se- mana antes, con tiempo para palabras cariñosas, buenos consejos y lá- grimas justo antes del final? Habría convertido en algo humano y com- prensible lo que en la práctica se volvió surrealista. No fue culpa del personal; ellos, como nosotros, eran presos del sistema. En el caso de mi padre, al menos el problema era el dolor y eso se puede controlar hasta el mismo desenlace. Pero no se me ocurre cómo controlar la pérdida gradual de la consciencia mientras el cuerpo si- gue vivo, resultado del mal de "anciano". Sé que mi padre era la clase de hombre que no monta el número, y puede que yo tampoco, si el dolor fuera el único problema. Pero no es el caso. Estoy disfrutando la vida al máximo y espero poder seguir así por mucho tiempo. Pero, antes de que me llegue la hora, mi intención es morir sentado en el sillón de mi jardín con una copa de brandy en la mano y Thomas Tallis sonando en el iPod (esto último porque la músi- ca de Thomas es capaz de acercar un poco al cielo hasta a un ateo). Y puede que un segundo brandy si me da tiempo. Y dado que esto es Inglaterra, será mejor que añada: "Si llueve, que sea en la biblio- teca". ¿Quién puede decir que eso es malo? ¿Dónde está la abominación? [...] En este país hemos perdido la fe en la sabiduría de la gente corrien- te, de quienes mi padre era un brillante ejemplo. Y es esa gente co- rriente la que debe tomar tales decisiones en última instancia. [...] Como sociedad, deberíamos establecer si deseamos o no la política de "vida a toda costa". Al parecer ya existe algo oficial llamado "índi- ce de calidad de vida"; no sé si tenerlo me asusta más que la posibi- lidad de que no lo tuviéramos. En el primer libro de mi saga Mundodisco, publicado hace ya más de 26 años, introduje a la Muerte como personaje. No es algo particu- larmente original: la muerte ha aparecido en la literatura y otras artes desde la época medieval, y durante siglos la figura del Sega- dor Oscuro nos ha fascinado. Pero la Muerte del Mundodisco tiene una particularidad. Se ha convertido en un personaje popular. Después de todo, como explica él mismo con parsimonia, no es él quien mata. Quienes matan son las armas, los cuchillos, el hambre. La Muerte aparece después para tranquilizar a los confusos recién llegados en el inicio de su viaje. Es un personaje amable; es un ángel, al fin y al cabo. Y le maravillamos con nuestra forma de complicar nuestra corta existencia y con nuestros esfuerzos. A mí también. Al cabo de uno o dos años empecé a recibir cartas sobre la Muerte. Las enviaba gente desde las residencias, sus familiares, personas que se habían quedado viudas, jóvenes con leucemia y padres de chicos que habían sufrido un accidente con la moto. Recuerdo una en la que el firmante me decía que los libros le habían sido de gran ayuda a su madre mientras estaba ingresada. La gente me pide frecuentemente per- miso para utilizar pasajes del Mundodisco en los servicios en memoria de sus familiares fallecidos. Todos ellos, de alguna manera, intenta- ban darme las gracias. Y hasta que me acostumbré, cada una de estas cartas me conmovía tanto que ya no escribía en todo el día después de recibirla. La persona más valiente que he conocido era un joven que padecía una enfermedad muy fea, complicada y poco común, y estaba pasando por un tratamiento durísimo. La última vez que lo vi fue en una convención del Mundodisco, donde eligió el papel de asesino en un juego. Murió poco después, y ojalá yo tuviera su fortaleza y su estilo. Me gusta- ría pensar que mi rechazo a recibir asistencia en la última etapa de mi vida deje libres los recursos para gente como él. Permitidme dejar bien claro lo siguiente: no creo que exista algo co- mo "el deber de morir"; deberíamos atesorar la edad avanzada como la presencia tangible del pasado, y honrarla como tal. En septiembre del último año la baronesa Warnock hizo unas declaraciones que posiblemen- te fueran malinterpretadas, diciendo que la gente mayor tenía "el de- ber de morir", y conozco a gente con miedo de que la regularización de la muerte asistida pueda llegar a convertirla de algún modo en par- te de la política nacional de salud. Dudo mucho que se diera ese caso. Estamos en una democracia y ningún gobierno democrático llegaría a ninguna parte con una política de eutanasia obligatoria o siquiera recomendada. Si alguna vez tuviéramos un gobierno así, estaríamos me- tidos en un lío tan enorme que este problema sería la menor de nues- tras preocupaciones. [...] Pero la gente sí pasa miedo, y no porque se les incite a ello sino porque recuerdan alguna muerte desagradable en su historia familiar. A veces me veo inmerso en conversaciones extrañas, porque soy una persona de aspecto afable a quien la gente cree que conoce y, lo más importante, porque no soy una figura de autoridad. Más bien lo con- trario. He conocido a enfermos de Alzheimer que esperan que otra en- fermedad se los lleve antes. Algunas ancianitas se me han confiado para decirme: "Estoy ahorrando pastillas para el final, cariño". Lo que hacen, en realidad, es conferirse una sensación de control. He conocido enfermeras retiradas que se han llevado sus provisiones pa- ra el futuro, con bastante más conocimiento de causa. Desde la experiencia personal, creo que la reciente encuesta refleja la forma en la que la gente del país percibe el problema. No les ho- rroriza la muerte; es lo que pasa antes lo que les preocupa. La vida es fácil y barata de producir. Pero las cosas que le añadimos, como el orgullo, el respeto propio y la dignidad humana, son también dig- nas de preservarse, y podemos perderlas a causa de nuestro fetiche por la vida a toda costa. Creo que si la carga se hace demasiado pesada, debería permitirse a quienes lo deseen que alguien les señale la puerta. En mi caso, cuan- do llegue el momento, espero que sea la que da a mi jardín, bajo un cielo inglés. O, si llueve, que sea la de la biblioteca. [*] Alzheimer's y old-timers en el original. (N. del T.) -+- Terry Pratchett (Traducción: Squallido.) -+-+-+-+-+-+-+-+-+-+-+-+-+-+-+-+-+-+-+-+-+-+-+-+-+-+-+-+-+-+-+-+-+- [6. Extracto] ¿POR QUÉ NO SE CASÓ NUNCA GANDALF? Allá en 1985, antes de que se publicara "La luz fantástica", Terry dio una charla en la Novacon sobre la magia y el género. Aquí tenéis un extracto (bastante extractado) de su transcripción. Podéis leer la charla completa (en castellano e inglés) en: (Torre del Arte) Quiero hablar de la magia, de cómo se representa la magia en la fan- tasía, de cómo la literatura fantástica ha contribuido en la prácti- ca a crear una imagen muy definida de la magia y, quizá lo más impor- tante, de cómo el mundo occidental ha terminado aceptando una cierta y extremadamente sospechosa imagen de sus usuarios. Vaya por delante que en realidad no creo en la magia más de lo que creo en la astrolo- gía, porque soy Tauro y no nos va ese rollo rarito de lo oculto. Pero hace un par de años escribí un libro llamado "El color de la magia". Tenía algunas payasadas. Fue mi intento de hacer con la fan- tasía clásica lo mismo que "Sillas de montar calientes" hizo con los westerns. También fue mi tributo a 25 años leyendo fantasía, que em- pezaron a los 13 acabándome "El señor de los anillos" en 25 horas. Ese maldito libro fue un ladrillo en el carril bici de mi vida. Em- pecé a leer libros de fantasía a esa velocidad que sólo se alcanza de adolescente. Se me iban los ojos cuando veía un libro. Incluso com- pré y leí todos los libros de Narnia de una sentada, que venía a ser como un empacho de ostias consagradas. Me daba todo igual. Un día las autoridades dieron conmigo y me metieron en una sala oscura con peque- ñas dosis de ciencia-ficción hasta que se fue el mono, y ahora puedo pasar junto a un libro con un dragón en portada casi sin que me suden las manos. Parte de mi mente, aun así, permaneció enchufada a lo que llamaría el universo fantástico consensuado. Existe, y todos lo sabéis. Hay, para la satisfacción de escritores parásitos como yo, lo que casi podría llamar "elementos argumentales de dominio público". Hay dra- gones, y gente que hace magia, y objetos de poder, y raras ciudades: los escenarios que tendríamos en la Tierra si Dios hubiera tenido mejor presupuesto. Para ver en detalle el universo fantástico con- sensuado sólo hay que leer el juego de rol "Dungeons and Dragons". Es un mosaico de todas las historias fantásticas que hayáis leído. Por supuesto, el universo fantástico consensuado está lleno de este- reotipos, casi por definición. Los elfos son altos y justos y usan arco, los enanos son bajitos y oscuros y votan laborista. Y la magia funciona, a diferencia de la de aquí. En la fantasía, un mago señala y le salen lucecitas azules chisporroteantes, y entonces hay una ex- plosión y algún pobre diablo acaba convertido en algo horrible. Y mientras yo escudriñaba el mundo de la fantasía en busca del próximo cliché para sacarle algunas risas, encontré uno que estaba tan arrai- gado que a duras penas lo notabas. De hecho, me golpeó con tanta fuer- za que empecé a fijarme en él seriamente. Se trata de la clarísima división entre la magia hecha por mujeres y la hecha por hombres. Hablemos de magos y brujas. Hay una tenden- cia a nombrarlos seguidos, como si solo fueran etiquetas sexuales para el mismo trabajo. Eso no es verdad. En el mundo de la fantasía no existen los hombres bruja. Ciertamente no existen las mujeres ma- go. ¿Hechiceras? Nada más que brujas con más clase. ¿Pitonisas? Bru- jas con buenas piernas. A la fantasía, de hecho, le va haciendo fal- ta una visita de la gente de igualdad de oportunidades porque allí la magia de mujeres es habitualmente de mala calidad, de tercera di- visión, negativa, mientras que los magos son normalmente reflexivos, listos, poderosos y sabios. A los magos les toca el mejor tipo de ma- gia, y las brujas te ponen verrugas. Merlín, el mago arquetípico, tuvo muchos problemas con las mujeres. Morgana Le Fay (una bruja) era su peor enemiga, aunque finalmente lo atrapó una alumna. El mensaje está bien claro, chicos: eso es lo que os pasará si dejáis que la ma- gia realmente fuerte caiga en las manos de las mujeres. ¿Os imagináis a una mujer intentando conseguir plaza en la Universidad de Gont? O, dicho de otra forma, ¿os imagináis a Gandalf mujer? Y eso por no men- cionar a las brujas de cuento de hadas, tan malévolas como podáis ima- ginar. La magia femenina es barata y fea. Pero ¿cuál es el motivo de todo esto? ¿Hay algo en el mundo real que se ve reflejado en la fantasía? Es evidente que ha existido gente a la que se llamaba "brujas". En cierto modo, están creadas por el folclore, por lo que yo llamo el Proceso del Platillo Volante: ya sabéis, alguien ve algo en el cielo que no puede o no quiere explicar, sabe que hay una historia popular sobre avistamientos de platillos volantes, decide que lo que ha vis- to es un platillo volante, y muy pronto ese "avistamiento" añade unos copos a la gran bola de nieve de la platillología. De la misma forma, el campesino sabe que las brujas son viejas feas que viven solas por- que así lo dicta el folclore, luego la arpía local debe ser una bruja. Pronto, todo el mundo SABE que hay una bruja en el valle de al lado, le empiezan a atribuir ciertas triquiñuelas del destino y así el gran mito sigue adelante. Si alguien busca pruebas evidentes y extendidas sobre los magos, será en vano. Solo he podido encontrar unos doce si no se tiene en cuenta a los druidas, y la mitad de ellos se identifican mejor como alquimis- tas o charlatanes. También había unos pocos cultos vagamente masónicos, como los Horseman's Word en Anglia Oriental. No hay demasiado Gandalf por ahí. El tema se puede enfocar desde el "pues claro que es así", porque si el cayado tiene la punta sucia, siempre irá para las mujeres. Cual- quier cosa que hagan ellas se degrada automáticamente. Ésta es la vi- sión más extendida (bueno, la más extendida por mi mujer desde que em- pezó a ir a grupos de concienciación) y la que implica que es ridícu- lo especular sobre este tema porque la respuesta es demasiado obvia. La magia, según esta teoría, es algo en lo que sólo los hombres pue- den ser buenos, y por eso cuando las mujeres intenten entrar en terre- no sagrado se las debe pisotear con rigor. También se habla mucho del miedo natural del hombre a una mujer poderosa: las brujas eran mujeres pobres que seguían uno de los pocos caminos al poder que tenían abier- tos, y el hombre las combatía con torturas, fuego y burla. Me gustaría saber si eso es todo y no hay más. Pero el hecho es que el universo fantástico consensuado ha captado la idea y la perpetúa. Yo me inclino por la visión alternativa, aunque sólo sea por mante- ner viva la discusión, de que todo el meollo es mucho más metafórico que eso. La verdad es que el sexo del practicante de magia tampoco influye demasiado. El clásico mago, creo yo, representa el ideal de la magia: todo aquello que confiamos en que nos convertiríamos, si tuviéramos el poder. La clásica bruja, por su parte, con su habitual interés malévolo en los posos de los asuntos humanos, es todo aque- llo en lo que nos resulta facilícimo creer que realmente nos trans- formaríamos. En fin, no me sacaré un doctorado por esto. Sospecho que a través del insidioso medio de los libros ilustrados para niños, los magos continuarán practicando su alta magia y las brujas ejecutarán sus hechizos diabólicos y malhumorados. Va a pasar mucho tiempo antes de que haya sitio para ritos iguales. -+- Terry Pratchett (Traducción: Torredelarte.) -+-+-+-+-+-+-+-+-+-+-+-+-+-+-+-+-+-+-+-+-+-+-+-+-+-+-+-+-+-+-+-+-+- [7. Recortable] LORD VETINARI DE PAPEL Por si no sois de los que miran primero los adjuntos, este mes os hemos enviado la foto de un muñeco de papel de nuestro dirigente ab- soluto favorito: lord Havelock Vetinari, patricio de Ankh-Morpork. Sabemos que queréis uno. Así que aquí tenéis la plantilla para poder haceros el vuestro: (Mundodisco.dreamers.com) Si lo colocáis frente a algo curioso (o simplemente frente a vuestra colección del Mundodisco), le sacáis una foto y nos la mandáis por e-mail a con el asunto "Foto", el mes que vie- ne haremos una galería con ellas. Si la subís a algún servicio en línea que mantenga buena calidad en las imágenes, también nos vale un enlace directo a la foto. ¡A disfrutar montándolo! -+- Iris Estrada -+-+-+-+-+-+-+-+-+-+-+-+-+-+-+-+-+-+-+-+-+-+-+-+-+-+-+-+-+-+-+-+-+- [8. Fin] Circulación actual: 2212. ¡Dominemos el mundo! ¡Pero ya! ¡Obliviscor! Foro de discusión: Feeds de noticias: + Contacto + Podéis contactar por e-mail en: . (Agradeceríamos que el asunto fuera "El Puercoespín") + Suscripción + Si queréis que alguien se apunte a la L.E.K. (y que, de paso, reci- ba este boletín), decidle que envíe un e-mail en blanco a esta di- rección: . 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Además, garantizamos que será utilizada únicamente para la adquisición de libros de Terry Pratchett. Vamos a la ruina, amigos. Los enlaces a Cyberdark los ponemos porque nos cae bien. Gracias por haber leído este número de EL PUERCOESPÍN. Esperamos que lo hayáis disfrutado. Hasta el mes que viene, y recordad que al Puercoespín jamás se le puede jod... -+-+-+-+-+-+-+-+-+-+-+-+-+-+-+-+-+-+-+-+-+-+-+-+-+-+-+-+-+-+-+-+-+-