![]() | Citas sobre Rincewind |
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Rincewind es una de esas personas que se mete en el camino de su propia felicidad. Si estuvieran lloviendo besos, él sería la única persona con paraguas. -- Terry Pratchett, CIX Conferencia de Pratchett.
Rincewind podía pedir piedad a gritos en diecinueve idiomas, y simplemente gritar en otros cuarenta y cuatro.
"Suerte es mi tercer nombre", dijo Rincewind. "Eso sí, mi segundo nombre es Mala".
A Rincewind le habían dicho que morir era somo entrar en otra habitación. La diferencia es que cuando se grita: "¿Dónde están mis calcetines limpios?", nadie responde.
Si siguiera todos los consejos que me han dado durante todos estos años, habría escrito 18 libros sobre Rincewind.
El viejo shaman dijo cuidadosamente: "No acabas de ver a dos hombres pasar cabeza abajo en una escoba y gritándose el uno al otro, ¿verdad?". El chico le miró. "Por supuesto que no", dijo. El anciano suspiró aliviado. "Gracias a los dioses", dijo. "Yo tampoco".
"¡Cállate y dime lo que eshtá hashiendo el otro idiota!". "No, pero mira, si me he de callar, ¿como quieres que...?". El cuchillo que había contra su garganta se convirtió en una punzada dolorosa y Rincewind decidió dejar pasar la lógica por esta vez.
"Los estudiantes lo hicieron hace mucho tiempo", dijo Rincewind. "Una manera rápida de entrar y salir después del toque de queda". "Ah", dijo Dosflores, "ya te entiendo. Saltaban por encima del muro para ir a tabernas bien iluminadas a beber y cantar y recitar poesía, ¿verdad?". "Casi casi correcto excepto por las canciones y la poesía, sí", dijo Rincewind.
Se habló de poner una estatua a Rincewind pero, por la curiosa química que tiende a aplicarse en estos asuntos tan delicados, enseguida se convirtió en una placa, después en una anotación en el Libro de Honor, y finalmente en una moción de censura por ir vestido incorrectamente.
"¿Y qué voy a hacer?" "Bueno, si ves que algo sale del mar e intenta respirar, podrías decirle que no se molestara".
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