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4 de Julio, 9:10 p.m., Sevilla
Rincewind corre como loca en dirección a Plaza de Armas, a sabiendas de que, para variar, llegará tarde a la kedada. Pero por fin sólo se retrasa 5 minutos para descubrir que.. ¡¡¡¡NO HAY NADIE!!!! Vale, vale. Tranquilidad, respira hondo, relájate. Ya aparecerá alguien.
Y así es. Flan de Huevo es reconocido y comienzan las presentaciones. Al poco tiempo llega Ptaclusp, que trae bajo el brazo la edición de bolsillo de Imágenes en Acción. Vale, ya somos tres. A eso de las 10:10 decidimos marcharnos al Dragón Verde, puesto que no aparece nadie más. Vamos caminando los tres hacia el susodicho bar, hablando de temas dispares (vaaale, entre ellos Pratchett) y conociéndonos mejor. Una vez en el Dragón, se nos acerca un tipo de 2x2 metros, con cara de pocos amigos que le suelta a Ptaclusp: ¿De quién es ese libro? Creo que hablo en nombre de los tres cuando digo que se nos pusieron de corbata. Este tío se cree que le hemos birlao el libro... ¡¡Pues no!! Es Fanpire y su novia, a la que llamaremos Fanpira, por no dar nombres propios. Así que cuando ve que Flan de Huevo, Ptaclusp y Rincewind tenían los ojos como platos y un extraño bulto a la altura del cuello, nos aclara: "¿Vosotros sois los de Plaza de Armas?" Ahhh.. Menos mal... Ahora sí que comienza la auténtica kedada.
Pillamos una mesa en el Dragón Verde y comenzamos a hablar de temas varios (creedme, hablamos de todo, todo y todo), regando las horas con bebidas y el famoso chupito de absenta. Cada uno se tomó uno, menos Rincewind que se limitó a probar un buchito del de Fanpira (menos mal que no tomó más, porque si no se nos muere el mago. O al menos se queda afónica toda la noche).
Comentar que en algún momento de la velada entraron en escena dos compañeros de clase de Rincewind, que se hicieron gustosamente una foto y nos invitaron a beber a su casa si nos animábamos.
Al cabo de unas horas pedimos la cuenta y... ¡¡¡HORROR!!! Los precios parecían sacados de una película de terror. Así que con el bolsillo mucho más ligero, los cinco kevins (incluimos a Fanpira, aunque en realidad no lo sea), refunfuñantes y lanzando juramentos de venganza, comienzan a buscar un lugar para cenar. Entramos en una pizzería cuyos precios también estaban muy acordes con los del Dragón, así que huimos hacia el coche de Fanpire rumbo a La Manchega. La Manchega es un bar que se encuentra en el barrio de Rincewind (cada uno tira para casa...), donde se come estupendamente y a precios muy razonables. Rincewind, famosa por su pésimo sentido de la orientación, les lleva sanos y salvos hasta el susodicho bar, donde no pillamos la cocina cerrada por gracia de Ío el Ciego. Los kevins piden tanta comida que no les cabe en la mesa, y proceden a llenar sus estómagos. Y creedme, quedaron llenos. Flan de Huevo nos hace partícipes de su intención de volver a comer allí algún día, y Rincewind (cliente habitual y amante de la buena comida) se ofrece a acompañarle cuando quiera.
Volvemos al coche de Fanpire y partimos rumbo a su oficina en el centro. Allí podemos descansar unos minutos y mandar un grito informativo al foro para poner al resto los dientes largos. Después, vamos en dirección al Burbuja, para continuar la fiesta.
Pero por el camino, a la altura de la catedral más o menos nos encontramos con una partida de rol en vivo. Gente vestida de vampiros y uno con unos pantalones dorados ajustados que parecía sacado del anuncio de Freixenet. Los cinco valientes kevins vana dar un paseo por las callejuelas de Santa Cruz, visitando la famosa esquina donde se rodó Nadie Conoce a Nadie. Llegamos al final del trayecto, y como estaba cerrada la reja, tuvimos que volver a dar la vuelta. Durante todo el trayecto tuvimos variedad de ideas extrañas, historietas interesantes y continuas interrupciones a Flan de Huevo, que demostró paciencia infinita para tratar de terminar su propia narración.
Ya acabado el paseo vimos de lejos al Cabo Nobbs y Zanahoria sentados a la puerta de un edificio, pero no parecieron reconocer a la legión de acérrimos seguidores que cruzaban la plaza ante ellos. Enfilamos finalmente el camino hacia el bar Burbujas, guiados por Ptaclusp y Flan de Huevo. Y creedme, llegamos sanos y salvos.
Pillamos allí una mesa y comenzamos a pedir bebidas para desarrollar, finalmente, la partida del duro. Se hizo con cerveza, aunque Rincewind tomó una bebida llamada Océano Pacífico que no tiene alcohol. Resumiendo, Fanpire y Fanpira se pusieron las botas, porque los veinte céntimos parecían tener predilección por sus copas. Además Fanpire era un poco lento a la hora de beber cuando caía en el centro, y siempre le tocaba a él apurar la sexta copa de cerveza. (Aggg. A mí me tocó una vez. Odio la cerveza.)
Y después de otra tanda de charla variada, a eso de las cinco de la madrugada decidimos dar por concluida la kedada. Flan de Huevo, que se lo montó de vicio, se larga para su casa que estaba a un metro del bar; no sin antes dejar de manifiesto que tenemos que repetirlo y proponer algunas fechas. El asunto se deja para confirmación en el foro. Rincewind se pilla un taxi en Plaza de Cuba y Fanpire, Fanpira y Ptaclusp van hacia la oficina de Fanpire para buscar el coche y el libro de Ptaclusp, que después se fue andando a la residencia.
¡¡A ver si se repite pronto la jugada!!
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