El cómic es, obviamente, un medio visual que se basa en las imágenes. De eso no cabe ninguna duda. Pero también es una maravillosa forma de transmitir historias, con un lenguaje propio y una infinita capacidad de representación de las mismas. Y, por tanto, las obras realizadas bajo este arte narrativo, son susceptibles de englobarse dentro de los mismos géneros que lo son las realizadas en cualquier otro medio de contar historias. En Crónicas de Mesene (CdM, de ahora en adelante) nos encontramos, en definitiva, con un cómic de género.
A lo largo de los salones y jornadas a las que he asistido, en las entrevistas que me han realizado o en los artículos que sobre la serie he leído, más de una vez me he encontrado ante el error de ver considerar CdM como género Manga. Podría hablarse de estética Manga, sí. O pudieran simplificarse las influencias de sus autores como única y exclusivamente japonesas, ya que mayoritariamente lo son. Sin embargo estaríamos refiriéndonos única y exclusivamente al aspecto, a la forma, y desde luego no al género. Por que CdM es, ante todo, un cómic de fantasía. Ese es el género al que pertenece. Y sus historias, todas ellas del género fantástico, presentan las mismas características que el cine de este género, que la literatura de este género, o que la poesía de este género. Tan sólo cambia el lenguaje utilizado para expresarlas.
Por eso, y a sabiendas de que todos los lectores de cómic, lo son de las buenas historias. Y sabiendo igualmente que los lectores de CdM lo serían también de la fantasía en cualquier otra forma, decidí, desde el segundo número de CdM: Cantares, inaugurar la sección Mundo de Sueños en la que trataba de, siempre bajo mi modesta opinión, acercaros a algunos de los libros de la literatura fantástica que me apetecía compartir con vosotros. La elección, siempre subjetiva (como lo ha de ser al hablarse de gustos) trató de ser lo más ecuánime posible, eligiendo para ello a los autores más representativos y a los libros que mejor ejemplificasen el género. Empezando para ello por La Historia Interminable de Michael Ende, el libro que más veces a servido, probablemente, de puente entre el niño y la lectura, y acabando el primer ciclo con El Hobbit, obra del imprescindible J.R.R.Tolkien. La buena acogida, y la confirmación de que todos vosotros amabais también la literatura fantástica, llevó a afianzar de modo definitivo la sección.
Otro factor a tener en cuenta es que, muchos de los autores a los que me refería en la sección, habían realizado grandes sagas, que era imposible abarcar en un artículo tan breve con la justicia que merecen. Además, estas sagas formadas por varios volúmenes son costosas de conseguir generalmente, así que mi intención en ese primer momento era elegir libros unitarios, o al menos con sentido completo, de esos mismos autores, para que fuese más fácil que los que los desconocierais os decidieseis a hacerles un hueco en vuestra librería. Hueco siempre merecido. Del mismo modo, he ido buscando libros que recogiese formas distintas de ver la fantasía, ya que es un género de una variedad riquísima.
En fin, creo que he triunfado, permitidme la soberbia, pero es algo que noto cuando recibo una carta diciéndome que os habéis comprado alguno de los libros de la sección, algo que habitualmente ha sucedido. Y es que ese es el triunfo al que aspiro, a compartir con vosotros algunas de las páginas que me formaron como amante del género. Un género por el que estamos trabajando desde Dude, mostrando a través de los especiales el mundo en el que se desarrollan las aventuras, trabajando una novela, realizando más series ajenas a CdM también representativas de la fantasía (Corazón Negro o próximamente Los reyes Elfos) y, ahora, colaborando intensamente en el desarrollo de esta web, no tanto en el aspecto técnico como en el logístico. Y por eso, al igual que en el cómic, queremos que podáis acceder a estas recomendaciones literarias desde un entorno de acceso sencillo, pudiendo verlas, a menudo, antes incluso que en su forma impresa.
Espero que os guste y que os sumerjáis entre las páginas de alguno estos libros próximamente. Sería un objetivo cumplido.
Jorge Iván Argiz
Editor de Crónicas de Mesene