Pocas leyendas encarnan de un modo tan exacto el heroísmo, los ideales de la justicia y del amor, pero también la sensación de venganza, traición y desengaño, como el mito del Rey Arturo y sus ya legendarios Caballeros de la Mesa Redonda. Y es que la historia de Camelot es la historia del reino legendario por excelencia y de unos personajes (desde Arturo a Lancelot, pasando por Merlín, Tristán Perceval…..) que han alcanzado, de un modo indiscutible, la categoría de mitos universales y sobre los que se han vertido ríos de tinta que han dejado algunos de los momentos más memorables de la literatura fantástica. Precisamente, hablando de ello, el crítico y novelista americano Lin Carter afirmaba: "La novela fantástica más hermosa escrita en nuestro tiempo, y también que se haya escrito nunca, es, cualquiera que sea el criterio adoptado, Camelot (The Once and future king) de T.H.White". Una afirmación muy categórica pero que en cualquier caso no debe andar muy lejana de la verdad y que, alude a la versión más importante y deliciosa que del mito artúrico se ha hecho, lo que es ya decir bastante.

Conformado por cuatro libros (La Espada en la Piedra, La Reina del Aire y la Tinieblas, El Caballero Malhecho y Una Vela al Viento) escritos entre 1938 y 1941, el libro cuenta, en conjunto, nuevamente la historia del rey Arturo comenzando por su educación al lado del mago Merlín, pero en un tono más divertido y fantástico si se quiere, y menos serio que versiones anteriores y posteriores, aunque este último detalle es forzado de un modo intencionado por el autor buscando un efecto encantador, hasta el punto de permitirse incluir algunos anacronismos y referencias a la actualidad, al menos a la del momento en el que fue escrito. Recordemos que la versión definitiva del libro no vio la luz hasta 1958 (en España tuvimos que esperar hasta 1986).

Sea como sea, el carácter ligero que White imprime a la obra, agrandado por su enorme dulzura al tratar ciertos temas, engancha al lector desde la primera página y lo retiene con sus divertidas recreaciones de personajes y con su talento para la caracterización, casi automática, de personajes; a los que va introduciéndonos a través del propio Rey. Su prosa ligera y sencilla (pero no simple), que contribuye a darle un gran ritmo a la historia, es otra de las grandes bazas que permitieron que el libro resultase accesible a casi cualquier lector, lo que acabó convirtiéndolo en todo un best-seller. Según el libro se adentra en la edad más adulta de Arturo y a sus problemas para gobernar Camelot con justicia y honor, y a toda la parte del trágico amor de Ginebra hacia Lancelot, y el triángulo amoroso formado entre estos y Arturo, el libro gana en seriedad y se va ensombreciendo un poco, pero sin dejar de tener presente ni por un instante, el toque ligero que reside en cada página de la obra.

Sobre el autor, decir que Terence H. White vivió apartado de todo, dedicandose al estudio y a la invesigación, una gran parte de su vida. Primero vivió en Irlanda y luego en la isla de Alderney, aunque anteriormente había trabajado como maestro. Entre sus otros trabajos publicados podriamos destacar England Have My Bones (1936) y Mistress Masham's Repose (1947), ambos oscurecidos ante la importancia y repercusión de esta su gran obra. Además, editada de un modo póstumo en 1977, apareció El Libro de Merlín, título que sirve de divertida conclusión a toda la saga y que en algunas ediciones españolas podéis encontrar reunida a la ya célebre obra.

Un musical de Broadway y un par de adaptaciones cinematográficas, sin contar con la innumerable cantidad de obras inspiradas, son sólo una pequeña muestra de lo que esta obra significó desde un punto de vista de repercursión social, pero además hay que tener en cuenta que afrontar una nueva visitación de un mito tan universal como el del Rey Arturo, y no sólo salir airoso, sino erigirse como la novela más representativa en torno a la figura de dicho personaje está al alcance de muy pocos. Terence H. White lo ha conseguido, y se ha asegurado de este modo que su nombre quede grabado entre los autores más importantes de la historia del género y la presencia en todas las bibliotecas de fantasía que se precien. ¿A que esperáis para incluirlo en la vuestra?

 

Jorge Iván Argiz.

Comentario aparecido en Mayo de 2001 en el número 2 de Cronicas de Mesene, Periplo