Existió un decimotercer dios. Aquel que precedió a todos en el tiempo y que se rebeló contra Osir por amor. Él fue quien abatió a Osir de los cielos y sojuzgó a los dioses con un ejército de dragones y elfos renegados. Él fue también el tirano contra el que se rebelaron los cuatro jóvenes dioses encabezados por Corion. Los Cuatro Luceros: Corion, Tanit, Sucelus y Arta. El dios que no tiene nombre fue destruido en un colosal combate y abatido por Corion. Resultado de aquello fue la destrucción de Atlantis y la maldición que pesa sobre elfos y dragones.

Pero algunos dicen que el Inombrable no murió, que de alguna forma sobrevivió a sus heridas y que aguarda el momento para su retorno y para desatar sus pasiones prohibidas sobre el mundo.