Diosa de la luna y los animales. La cazadora. Protectora de los niños. La joven doncella Arta era adorada en el norte de la península en tiempos protohistóricos. Posiblemente es también la base en la que se fundamentan todas las leyendas de las salvajes "monteras", espiritus de los bosques que solían asesinar y hasta devorar a los hombres que penetraban en sus dominios. Se la representa como a una doncella con túnica corta y arco. Su animal consagrado es el oso y suyo es el quinto mes del año.