
El E-zine sobre comics, tebeos,
Star Trek y la ciencia ficción
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El famoso episodio de las drogas de Spider-man.
En este artículo os trataré de explicar lo que
supuso para mi y para toda una generación el famoso episodio de las drogas aparecido
en Spiderman.
Antes que nada trataré de explicaros los antecedentes de la
publicación de este episodio, cómo nació, los problemas que tuvo para aparecer y las
repercusiones que trajo posteriormente su publicación.
El Cómics Code Autority (CCA).
Fue creado en el año 1.953 tras los ataques realizados a la industria
del cómic por parte de la publicación "Rider Digest", del Dr. Wertham
y su libro "La seducción del inocente" y de la sociedad conservadora
de la época en estados unidos. Un grupo de fanáticos puritanos que hacía liberal
a la censura Franquista imperante por aquel entonces en España.
Los ataques a la industria del cómic iban dirigidos a la supuesta perversión
y corrupción moral que ejercían los cómics sobre la población infantil.
Los editores de cómics vieron peligrar su negocio, puesto que quienes
compraban los tebeos eran los padres y si un tebeo era acusado por dañar la
moral de los menores difícilmente podría ser vendido.
Por ello todas las editoriales que había por aquel entonces en los Estados Unidos,
a excepción de "Dell Publishing" fundaron una asociación y se sometieron
voluntariamente a un control sobre sus productos que garantizaría la integridad
y rectitud moral de sus cómics: había nacido el Cómics Code Autority.
Las normas del CCA eran básicas: No sangre, no mutilaciones, no sexo,
no discriminación, no drogas...
Dirigido por el juez de talante conservador Charles F. Murphy se encontraba
un grupo de mujeres que deberían leer todos los cómics que se iban a publicar
para señalar todas las faltas morales que encontraran en estos.
El episodio de las drogas, porqué se hizo.
En el año 1971 los cómics de Spiderman eran los mas populares
entre la juventud, por ello el presidente de un comité de la lucha y prevención
contra las drogas del gobierno de los Estados Unidos le sugirió a Stan Lee,
por aquel entonces guionista de la serie, que sería buena idea publicar en un
cómic de Spiderman una historia que alertara de los peligros de las drogas.
Stan Lee aceptó y la historia de las drogas aparecería en una saga en la que
el tema estaría presente y siendo Harry Osborn, el mejor amigo de Peter Parker
una de las víctimas de la adicción a las drogas.
Dada la estrechez de miras de los sectores puritanos en los U.S.A. y
del CCA en particular, hubo una gran polémica sobre la conveniencia de
la publicación de los citados cómics. Si serían cerrados de mollera los de la
CCA que por cumplir a rajatabla su código serían capaces de enfrentarse
al mismísimo gobierno de los Estados Unidos, promotor del cómic sobre las drogas.
¿No entendían que esos cómics servían para concienciar a los jóvenes de los
peligros que acarrea el consumo de drogas? Yo creo que no: eran tan fundamentalistas
en sus ideas que no sabían distinguir el bien del mal.
Stan Lee zanjó el tema sacando los cómics de Spiderman sin el famoso
sello de control de la CCA.
A partir de entonces la CCA sería más tolerante y paulatinamente
las editoriales comenzaron a perderle el miedo a un código que ellos mismos
habían creado. Publicando desde entonces cómics mas creativos sin estar sujetos
estrictamente a un código de dudosa moral (por lo visto ante la reacción que
tuvieron al leer los cómics de la saga droga de "Spiderman"),lo que
los sectores conservadores intentaban combatir se volvió en contra suya tras
la aparición de este cómic: Intentaban combatir la perversión en los menores
con tanto ahínco que casi son ellos los que "pervirtieron" los cómics
al no dejar aparecer un cómic que avisaba del peligro de las drogas.
El cómic de la discordia.
El que yo recuerdo apareció originalmente en el "Amazing Spider-man"
nº96 (mayo 1.971), aunque yo lo leí y que todavía conservo en el número 16 de
"Spider-man" de editorial Bruguera del año 1.978. Se que Bruguera
no fue la editorial que mejor ha publicado los cómics de Spider-man, pero cuando
leí ese cómic en 1.980 con sólo cinco añitos no era muy selectivo y desconocía
otro material.
En esta historia no importaba la enésima lucha de Spidey contra el Duende
Verde; lo que importaba era la historia y el tono que impregnaba esta sobre
el mundo de las drogas.
Os voy a contar la escena que se me quedó grabada en la memoria,
y seguro que a muchos de vosotros si leísteis el cómic igual os ocurrió.
En una de sus continuas patrullas nocturnas Spider-man se encuentra
con un joven negro que está en la azotea de un edificio del Bronx, tiene tal
chute de haberse tomado tantas pastillas (era la época del LSD) que se creía
un pájaro que podía volar. Está a punto de saltar al vacío y la gente se arremolina
alrededor del edificio en donde se encuentra el joven. En el lugar también se
encuentran un par de parejas de policías que intentan disuadir al joven para
que no salte.
El joven salta y Spider-man no puede detener su caída y ante los ojos
de todos cae como un bloque de cemento sobre el suelo. Los policías y Spider-man
se dirigen al lugar en donde está el joven, que milagrosamente vive, para intentar
reanimarle. Los policías se lamentan por el daño que las drogas están haciendo
a la gente. Y por iniciativa de Spidey le realizan al joven una reanimación
cardiobascular con la que éste logra sobrevivir. Los polis le agradecen la ayuda
a nuestro héroe y éste se aleja pensando en la maldad de las drogas, peor que
la de los supervillanos.
Imaginaos el efecto que puede suponer para un crío, siempre influenciable por lo que ve, la lectura de este ejemplar: con personas reales que tienen problemas por ser adictos a las drogas y ver cómo por culpa de las drogas esas personas pueden morir o cosas aún peores. Seguramente gracias a estos tebeos mucha gente que ha estado a punto de caer en el mundo de las drogas no lo han hecho. Afortunadamente la CCA no se salió con la suya y Stan Lee nos pudo ofrecer una de esas historias que se quedan en la memoria de quien las lee.
Ahora que la CCA es mas permisiva los cómic tienen mas violencia, aun así muchos de estos tebeos son ahora más infantiles y no muestran la realidad como lo hizo este cómic. Una pena, porque cómics como este siempre hacen falta.
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