TEMPLARIOS NEGROS
Publicado en la WD UK 249
Traducido por Víctor García
Orígenes
En el nacimiento del Imperio, durante la Gran Cruzada, el Señor de la Guerra Horus fue poseído por los Dioses Oscuros de la Disformidad y se autoproclamó legitimo gobernante del Imperio. Junto con Horus casi la mitad de las Legiones de Marines Espaciales se sublevaron contra el liderazgo del Emperador, y de entre sus filas surgieron guerreros cuya devoción hacia los Dioses les convirtió en Paladines infundidos con la energía del Caos, más poderosos incluso que un Marine Espacial. Cuando las fuerzas de Horus asaltaron el Palacio Imperial al final de la Herejía, Rogal Dorn eligió un guerrero de entre las filas de sus Puños Imperiales para convertirse en el Paladín del Emperador. El Hermano Sigismund, el mejor de los guerreros de la Tierra, recibió las mejores armas y armadura y tomó como sagrada misión el buscar y exterminar a los Paladines del Caos. Y así lo hizo, dos docenas de disformes criaturas ingresaron en su sangrienta cuenta antes de que Horus fuera derrotado y las Legiones Traidoras huyeran al Ojo del Terror.
Al final de la Herejía, el Primarca Roboute Guilliman de la Legión de los Ultramarines creó una organización militar que dividiría el poder de las Legiones Astartes, la Armada y el Ejército Imperial a lo largo de la galaxia, de forma que nunca un individuo detentara el poder de una Legión entera de nuevo. Para los Marines Espaciales estas normas se plasmaron en el Codex Astartes, un gran tomo que también trata de la organización de las unidades, emblemas, doctrina táctica y todos los otros aspectos de la estructura de los Marines. Rogal Dorn, Primarca de los Puños Imperiales, responsable de la defensa de La Tierra, rehusó dividir su Legión en Capítulos más pequeños, declarando que era su sagrado deber proteger al Emperador y que no podía permitirse separar sus fuerzas a lo largo del Imperio. Dorn llamó a Guilliman cobarde, ya que su Legión no había participado en la defensa de Palacio Imperial, mientras el Primarca de los Ultramarines acusó a Dorn de ser un rebelde y un hereje por rechazar los dictados contenidos en su Codex Astartes.
Dorn no cedió y tampoco lo hizo Guilliman; Leman Russ de los Lobos Espaciales y Vulkan de los Salamandras estaban de acuerdo con Dorn ya que ellos tampoco querían dispersar sus legiones por los confines de la galaxia, pero Ferrus Manus, Primarca de los Manos de Hierro y Corax de la Guardia Implacable apoyaron a los Ultramarines. En el abismo causado por la casi-muerte del Emperador, parecía que los Marines Espaciales estaban destinados a destrozarse a sí mismos en un sangriento conflicto. Cuando los Puños Imperiales empezaron a ser violentamente perseguidos por sus supuestas herejías, y la Armada Imperial abrió fuego sobre la astronave de ataque Angel Terrible, era casi inevitable que una vez más una guerra de aniquilación hundiera a los Marines Espaciales y al Imperio. Pero, cuando los recién creados Capítulos y las antiguas Legiones se estaban preparando para la batalla, Dorn cedió. Accedió a la creación de dos nuevos Capítulos a partir de su Legión - los Puños Carmesíes y los Templarios Negros se unirían al Capítulo Puños Imperiales. Eligió al Paladín Sigismund para liderar a los Templarios Negros y el Capítulo tomó para sí la panoplia blanca y negra de su armadura.
Sigismund había sido elegido Paladín del Emperador por su ferviente fe en él y su eterna devoción por la humanidad. Viendo las disputas que rodeaban a las Legiones Astartes, y la suspicacia con la que él y sus hermanos de batalla eran tratados, decidió que era necesario un gesto de suprema fe. Como Gran Mariscal de los Templarios Negros, Sigismund declaró que después de abandonar La Tierra, probaría su lealtad no descansando nunca en la prosecución de sus deberes contra los enemigos del Emperador. Es un juramento que cada subsiguiente Gran Mariscal ha renovado, y así comenzó la mayor, y más larga, cruzada de los Marines Espaciales.
Mundo Natal
Los Templarios Negros no tienen un único mundo natal, en lugar de ello viven en sus flotas de cruzada, con multitud de transportes de combate, cruceros de ataque y otras naves, como las de entrenamiento y las gigantescas astronaves-forja. El Gran Mariscal tiene su propio transporte de combate, el Eterno Cruzado, y puede viajar de Cruzada en Cruzada prestando su genio militar y guía espiritual a aquellos bajo su mando. El Eterno Cruzado es gigantesco incluso para ser un transporte de combate, a lo largo de diez mil años ha sido reformado con muelles extra para naves de escolta, rampas de lanzamiento adicionales para lanzaderas y Thunderhawks, así como con espacio para acomodar al doble de Marines Espaciales que un transporte de combate normal.
Los Templarios Negros establecen Templos del Capítulo en cada mundo que conquistan o reclaman para el Emperador. La tarea principal de estos Templos es reclutar nuevos Marines Espaciales de entre la población, y como puntos de reunión de las Cruzadas. Estos Templos son bastante grandes, con cámaras para acomodar dos o tres compañías de Marines Espaciales, aunque son, de lejos, bastante más pequeños que las Fortalezas Monasterios de otros Capítulos. Sin embargo, se han establecido cientos de Templos a lo largo de los milenios, algunos de los cuales todavía se mantienen mientras que otros se han convertido en ruinas y ya no están habitados.
Doctrina de Combate
Los Templarios Negros han continuado el estilo de su fundador, Sigismund, prefiriendo el combate cuerpo a cuerpo antes que la guerra a distancia. Cara a cara con su enemigo, un Marine Espacial puede ganar honor y respeto y estar seguro de que el rival está realmente derrotado.
Esto está enfatizado por el fanatismo de los hermanos de batalla de los Templarios Negros, cuya cólera justiciera les hace impacientes y obstinados. Avanzarán hacia el enemigo sin descanso, únicamente sirviendo las bajas para espolearles, hambrientos de venganza, hacia los asesinos de sus hermanos.
Como parte de su dedicación hacia el Emperador, los Templarios Negros prestan juramentos de fe y protección. Antes de una batalla, es costumbre renovar uno de esos votos, el tipo de voto hace que se enfoquen los pensamientos de Iniciado en un aspecto particular de sus deberes, incitando a una valentía extrema, a una implacable y sagrada repulsión hacia el enemigo.
Organización
Los Templarios Negros son un Capítulo basado en astronaves. Rara vez se reúnen como tal, el lugar de ello están divididos en varias Cruzadas al tiempo. Cada Cruzada está liderada por un Mariscal, mientras que el Gran Mariscal es responsable de vigilar el progreso de todas las Cruzadas.
Normalmente hay tres o más Cruzadas al mismo tiempo - la historia muestra que durante la Traición de Dalmark hubo catorce Cruzadas combatiendo a lo largo del Segmentum Solar. El tamaño de una Cruzada puede variar enormemente, a veces puede estar formada por cincuenta/cien Marines, mientras que otras puede ser el equivalente a varias compañías de un Capítulo Codex. Sólo los Templarios Negros tienen una idea aproximada de cuantos Marines forman el Capítulo, aunque es obvio que son, de lejos, mucho más numerosos que la mayoría de los Capítulos convencionales, aunque dispersos en un área mucho mayor. Si ciertas cuentas se toman como verdaderas podrían ser entre cinco y seis mil Hermanos de Batalla en total, una fuerza que en el Imperio actual sería imparable si alguna vez se reuniera en el mismo lugar.
Las Cruzadas más grandes a menudo son divididas por sus Mariscales en Compañías de Combate, son dirigidas por un Hermano de la Espada al que se le da el título honorífico adicional de Castellano. Tanto si estas Compañías se forman como si no, las escuadras individuales son reunidas o dispersadas de forma completamente deliberada, y los Iniciados luchan juntos regularmente movidos por la camaradería mas que por cualquier organización impuesta.
Otro pronunciado incumplimiento de las doctrinas del Codex Astartes es la manera en que los nuevos reclutas son entrenados. Los Templos del Capítulo reclutan a unos cuantos individuos cada año que pueden ser apropiados para convertirse en Marines Espaciales. Aquellos a los que se considera adecuados en el Templo, reciben los primeros implantes que finalmente convertirán a los Neófitos en Marines Espaciales de pleno derecho. Cuando aproximadamente hay dos docenas de reclutas listos para la bio-ingeniería adicional y el comienzo de su entrenamiento, son transportados a una de las Flotas de Cruzada. Aquí determinados Hermanos de Batalla del Capítulo, o Iniciados como son propiamente conocidos, aceptarán a uno de los reclutas como su Neófito. Es responsabilidad del Iniciado, supervisado por los Capellanes, entrenar al Neófito en el arte de la guerra y enseñarle los rituales de los Templarios Negros. Durante este tiempo los Neófitos sufren el resto de la cirugía para implantar todos los órganos especialmente cultivados que les convertirán en Marines Espaciales. Los Neófitos actúan como sirvientes de sus maestros, atendiéndoles en los grandes banquetes y en las tareas domesticas; mientras en el campo de batalla el Iniciado enseña a su joven pupilo a través de su ejemplo. Esto significa que los Templarios Negros no tienen una Compañía de Exploradores, en vez de ello los Neófitos se despliegan por todo el Capítulo ganando una valiosa experiencia en una gran variedad de situaciones de combate y recibiendo la especial atención y tutela de los Iniciados.
Los mejores guerreros de la Cruzada ingresan dentro de la Casa del Mariscal, en lo que sería el equivalente de la Primera Compañía de un Capítulo Codex. Conocidos como Hermanos de la Espada, esos endurecidos luchadores reciben entrenamiento adicional, especialmente en el uso de las Armaduras de Exterminador y dejan de ser responsables del entrenamiento de los Neófitos. Cuando un Mariscal muere, o es elegido por lo otros Mariscales para suceder a un Gran Mariscal muerto, es uno de los Hermanos de la Espada el que tomará su lugar. Esto es decidido a través de combate ritual, durante el cual todo el que compita por el derecho a liderar la Cruzada luchará contra los otros con varias armas, a la vez que confronta su destreza táctica y estratégica frente a ellos. El vencedor se gana el derecho a ser Mariscal y, tras la aprobación del Gran Mariscal (sólo ha habido un caso en el que no se concedió), los Hermanos de la Espada prestarán nuevos juramentos de fidelidad.
Creencias
Todos los Marines Espaciales son conocidos por su ferviente dedicación, pero la fe extremista de los Templarios Negros suele ser descrita como fanática, ¡incluso rabiosa! Desean aniquilar a los enenmigos de la humanidad; y no toleran en absoluto a los herejes, mutantes, psíquicos, alienigenas y cualquier otra abominación contra el Emperador. Durante diez mil años han participado en la Cruzada para demostrar su lealtad, y este credo está tan incrustado en sus dcotrinas que son totalmente despiadados con cualquiera percibido como una amenaza hacia el Emperador. Liquidarán sin compasión la poblacion de un planeta para borrar el pecado de la herejía, mientras que la mera presencia de un brujo en el campo de batalla les conduce a un odio rabioso y a una vengativa carnicería.
Semilla Genética
La semilla genética de los Templarios Negros procede de la de los Puños Imperiales, la segunda en estabilidad y pureza después de la de los Ultramarines. Algunos suponen que ligeros defectos en los órganos hormonales de los Templarios les hacen ligeramente hiperactivos, esto explicaría su reputación de ser rápidos en el enfado. De todas formas, esto parece poco probable y este rasgo es más probable que se deba a la naturaleza fanática de su credo.
Lema del Capítulo
¡Sin piedad! ¡Sin remordimientos! ¡Sin miedo!