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ZOTHIQUE, de
Clark Ashton Smith
Crítica
de Óscar Camarero
Datos bibliográficos:
Título: Zothique
Título original: Zothique
Autor: Clark Ashton Smith
Año: 1970
Traducción: Inmaculada de Dios
Editorial: Edaf
Colección: Icaro/Fantasía
Presente edición: 1990
Ilustración portada: George Barr
Páginas: 378
Formato: tapa blanda
ISBN: 84-7640-394-1
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Decadencia.
Si alguien me pidiese que escogiera una palabra para definir esta novela, sin duda elegiría "decadencia".
Y es que Zothique rezuma todo lo que esa palabra significa o sugiere; moho, necromancia, vampiros, perversiones, caníbales, lujuria, viscosidad, incienso, asesinatos, demonios, robos, zombis, hedor, repugnancia, dioses, necrópolis, oscurantismo, acólitos, regicidios, venenos...
En la contraportada de la novela pueden leerse las siguientes palabras de Ray Bradbury: "...Mundos increíbles, ciudades de imposible belleza y criaturas todavía más fantásticas".
Y si bien es cierto que la fantasía de CAS es muy completa y crea un mundo coherente en Zothique, no menos cierto es que ese mundo que comenta Bradbury, a pesar de su ocasional belleza, despide un hedor a corrupción sin igual.
Y es así que las ciudades de esta novela son o sugieren necrópolis, ciudades pobladas por muertos en vida, o surgidas de los sueños. Y si aparecen cúpulas brillantes, columnas de basalto, estatuas de adamanto o altares de jade, son vestigios de tiempos pasados, u objetivos o moradas del Mal.
Y es que CAS ahonda no sólo en el horror de los lugares y las gentes de Zothique, si no que pone el lenguaje a su servicio para describir las pustulencias de los muertos vivientes, los hedores de los incensarios y redomas, el olor a rancio de las momias en sus mausoleos o el de los muertos
en palacios que asemejan necrópolis del alma y de la carne.
En su lenguaje no hay concesiones a la sensibilidad del lector, y sin resultar efectista resulta de lo más evocador, sumergiendo al lector en la parte más oscura del alma de los hombres.
Y es que Zothique no es más que el último continente, en un "lejano futuro", de este planeta llamado Tierra.
A continuación os pongo dos fragmentos de esta novela, en el segundo de los cuales podréis apreciar el gran uso que CAS hacía de los adjetivos, las comparaciones y las metáforas, que en los tiempos que corren a muchos podrán parecerles excesivos, pero que denotan su origen poético como escritor y personalmente me parecen un acierto.
"Mientras entraba en el edificio, el alfombrado silencio se rompió en un aterrador escándalo. En medio del clamor distinguió los alaridos de Rubalsa, los chillidos de Simbam y los furiosos bramidos de Cushara, pero, por encima de todo aquello, ahogándolo, se elevaba sin cesar una risa obscena, como una corriente de oscuras aguas subterráneas, espesas y pestilentes, con las
grasas de la podredumbre".
"Su ruta les conducía por una región moribunda. Ahora, mientras la caravana se acercaba a las fronteras de Yoros, el desierto comenzó a adquirir una desolación más profunda. Las colinas eran oscuras y desnudas, como recostadas momias de gigantes. Cursos de agua secos corrían hasta los lechos de unos lagos leprosos por la sal. Ondulaciones de arena grisácea se amontonaban a gran altura contra los desmoronados acantilados donde, en un tiempo, se habían arrugado las tranquilas aguas. Se levantaban y agitaban columnas de polvo como fantasmas fugitivos. Por encima de todo, el sol era una monstruosa brasa en un cielo calcinado".
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