NUBLARES, de Antonio Pérez Henares
      Crítica de Óscar Camarero

Datos bibliográficos:
Título: Nublares
Autor: Antonio Pérez Henares
Año: 2000
Editorial: Jet (Plaza & Janés)
Colección: DEBOLSILLO
Presente edición: marzo 2001
Diseño portada: Jordi Lascorz
Páginas: 284
Formato: tapa blanda
ISBN: 84-8450-191-4

     Vi este libro en un expositor de una librería una semana santa que estaba de vacaciones. Lo primero que me llamó la atención fue su portada, con el dibujo de una lanza prehistórica. ¿Otro libro sobre Atapuerca, pensé? Pero no. Bajo el título de Nublares aparecía el título del autor: Antonio Pérez Henares, y la frase "Una aventura de naturaleza, poder y sexo en la prehistoria peninsular" me avisó de que estaba ante una novela. No conocía al autor, pero lo cogí y le di la vuelta, y la sinopsis del libro me atrajo.        
    
Tras ello, me asaltaron a la mente los recuerdos de una novela de Jack London titulada Antes de Adán (maravillosos recuerdos, por cierto).
     La verdad es que la aventura derivada de la vida cotidiana me subyaga. Y esta novela nos lleva a esos tiempos en que la vida en sí era una mera aventura, si consideramos como tal el hecho de ser cazador y presa a la vez en un medio claramente hostil. La vida de los primeros hombres en nuestro país es un tema de lo más atrayente aunque sólo sea como reflejo del hombre-bestia que todos llevamos dentro, aquel ser primigenio que se debate entre la necesidad de vivir en comunidad ( y más en los tiempos en los que se desarrolla la novela) y el espíritu indómito del buen salvaje que anida en los corazones de los personajes de Nublares, aún en mayor medida en la de Ojo Largo, el protagonista de tan magnífica novela. Porque en este libro, Ojo Largo representa el espíritu indómito que todos llevamos dentro, en claro enfrentamiento con el mundo y la sociedad en que vivimos. Ojo Largo es un líder, un ser destinado por sí mismo a levantarse en símbolo de los jóvenes de su pueblo y a la vez un referente del cambio que se acerca, frente a los ancianos del clan. Naturalmente la naturaleza indómita del protagonista habrá de forjarse en la adversidad y la dureza por la supervivencia ante su entorno, ya sea el salvaje o el de su tribu. Por ello, Nublares también representa la dificultad del viaje a la madurez, propias de la juventud en cualquier época histórica (que esos problemas son comunes a la naturaleza humana y no a un periodo histórico determinado). Por todo ello Nublares representa varias novelas en una. Por un lado nos muestra de forma clara la vida de los homo sapiens peninsular, por otra, el enfrentamiento entre la tradición y la evolución, tan necesaria para el devenir de la raza humana y por otro la aventura de la vida cotidiana en aquella época.
     Si a todo ello añadimos un lenguaje pulcro, una narración suelta aunque a veces beba del lirismo, y un amplio conocimiento de lo que se está hablando, resultará que tras leer Nublares nos dará la sensación de haber viajado con Ojo Largo a la prehistoria hispana... a la aventura.
     Es un periplo hacía el crecimiento humano en todos los sentidos, tanto personal como evolutivo. En fin, una novela altamente recomendable.
     Pero a pesar de lo dicho anteriormente, que nadie piense que esta pueda resultar una novela aburrida desde un punto de vista  épico. Secuestros, enfrentamientos con clanes rivales, batallas, exilio, una lucha contra un jabalí impresionante, celos, intrigas... Vamos, que no os aburriréis leyéndola.
     

     PD: posteriormente he podido comprobar que Antonio Pérez Henares ha sacado El clan de La Garza, novela continuadora de Nublares, aunque en su contraportada se informe que no es un producto destinado a aprovechar el tirón de la primera novela, sino una “nueva” novela. A ver que tal.