EL TIRANO, de Valerio Massimo Manfredi
      Crítica de Andrés Díaz Sánchez

Datos bibliográficos:
Título: El tirano
Título original: Il tiranno
Autor: Valerio Massimo Manfredi
Año: 2003
Traducción: José Ramón Monreal Salvador
Editorial: Grijalbo
Colección: Novela histórica
Presente edición: marzo 2004-05-01
Ilustración de portada: 
Páginas: 432
Formato: Cartoné
ISBN: 84-253-3821-2

     En este libro se novela la vida de Dionisio I de Siracusa, que llegó a ser dueño y señor absoluto de las colonias griegas de la isla de Sicilia durante el siglo IV a.C. Entonces, se produjo una encarnizada lucha entre griegos y cartagineses por el control de las boyantes polis sicilianas. En un principio la poderosa Cartago se impuso sobre las desunidas colonias helenas, que gozaban cada una de su propio sistema democrático. La flota cartaginesa, pues, se hizo con varias de ellas, reduciéndolas a escombros y exterminando o esclavizando a sus habitantes. El líder de la oposición griega fue el protagonista, Dionisio de Siracusa, en principio un alto mando más de los helenos de la isla. Para vencer en esta guerra de supervivencia, empezó por dominar primero a todas las polis griegas y someterlas a un gobierno absolutista centrado en una sola persona: él mismo, un tirano. De tal modo presentaba un solo frente, sólido y compacto, contra el enemigo común. A pesar de granjearse el odio de los demócratas, a los que anuló incluso por la violencia, sus medios dieron resultado y, tras muchas batallas y movimientos audaces, consiguió frenar y hasta a veces expulsar de sus ciudades a los cartagineses. Su poder creció hasta el punto de levantar un pequeño imperio griego en el Mediterráneo occidental, conquistando incluso extensos territorios del Sur de la península itálica. Ideó revolucionarias máquinas de guerra y embelleció Siracusa y las otras ciudades bajo su dominio. El libro, pues, narra tanto su ascenso como su época más boyante, y por último su inevitable caída, que provocó también el derrumbe del sistema que había alzado.
     En cuanto al estilo, Manfredi es muy tosco, a veces simplista, y el ritmo en ocasiones se le acelera demasiado y la narración marcha “a trompicones”. Sin embargo, lo compensa con una agilidad narrativa sorprendente, de tal modo que logra enganchar al lector y tenerle atento hasta el final, lo que es la causa fundamental de su gran éxito. No es ningún virtuoso, pero conoce bien las bases de la escritura para entretener, de principio a fin. Además, la propia historia que cuenta es en sí muy amena y tiene los ingredientes propios de un “best-seller”: luchas y batallas a raudales, intrigas políticas enrevesadas, romances y relaciones de amor-odio entre amigos y entre hombres y mujeres, personajes “de una pieza” que se dejan llevar por las pasiones… Así, aunque el crítico literario eche pestes de la novela, el lector que sólo busca evadirse con una historia de aventuras y batallas encontrará exactamente lo que busca. Donde mejor lo hace Manfredi es en el tratamiento de personajes, que van cambiando durante la trama, desde unos principios idealistas e ingenuos hasta el cinismo, la maldad y la soledad propias del poder despótico. Y si bien las batallas y luchas merecerían un poco más de descripción, se agradecen los mapas sobre las mismas, que ayudan a entender su desarrollo.
     En resumen, un libro que se olvida de inmediato en cuanto se termina de leer, pero que hasta entonces entretiene muchísimo.