Historia

Hace dos milenios, hubo una revuelta en el infierno comandada por uno de sus cabecillas, Mundus. Querían conquistar el mundo de los humanos. Un demonio llamado Sparda no estaba de acuerdo y se tornó contra su señor, encerrándolo temporalmente en el no-mundo. Luego subió al mundo humano para reinar allí discretamente durante 20 siglos.

Hoy en dia Mundus ha tenido el poder necesario para liberarse, y va a conquistar la Tierra salvo que alguien se lo impida. Sabe que tiene un rival, Dante, el hijo de Sparda. El demonio se las arregló para matar a la esposa de Sparda y a uno de sus hijos, Virgilio, pero no pudo con Dante. Este se dedica hoy en dia a cazar las criaturas maléficas que puedan escapar del Erebo, al mando de un negocio llamado Devil May Cry. Su vida de cazador va a cambiar para siempre; Mundus ha creado a una mujer espectacular llamada Trish, basándose en la figura de la madre de Dante. La manda para que convenza a Dante de caer en una trampa. Ni que decir tiene que Dante cae ante el influjo de una dama que le recuerda tanto a su madre, y dice estar tratando de impedir que Mundus resucite en una isla en el Pacífico.

Dante y Trish van a la susodicha isla, donde Dante va a tener que recorrer un castillo medieval habitado por los sirvientes de Mundus que han establecido la zona como el punto de salida de la invasión. Por el camino, Dante va a tener que enfrentarse al Angel Negro, un poderoso y noble guerrero que escapa siempre que el colgante rojo de Dante asoma. Tal colgante es un regalo de la esposa de Sparda. No es facil intuir que el Angel Negro no es otro que Virgilio resucitado por Mundus.

 Hay multitud de estatuas dedicadas al señor del tiempo donde Dante podrá ofrendar la sangre de los engendros de Mundus para que el mismo Cronos le devuelva paulatinamente todos los poderes demoníacos que su padre tuvo. Dante consegurá como aliados a la espada demonio Alastor, elemental de la electricidad, y a los guanteletes Ifrit, elementales del fuego. Cada una de sus armas influirá en como será su avatar demoníaco y cuales serán sus facultades. 

Tras acabar con el castillo custodiado por Phantom, el molusco gigante de lava, Dante también visitará el barco pirata que descansa en las grutas bajo la isla, y podrá acceder al coliseo, donde acabará con Griffin, el buho mecánico de espectacular poder que será sacrificado por el mismo avatar de Mundus ante su incompetencia. Finalmente Dante conseguirá todo lo necesario para abrir las puertas del Infierno y bajar a sus mismas entrañas y acabar con el maligno. Poco antes descubrirá que el Angel Negro es su hermano, y con el colgante que también el posee, el Juicio Final, espada que su padre le dejó como herencia, se transformará en la Sparda, verdadera forma y fuente de poder del legendario Caballero.

Las batallas en el inframundo van a ser crueles y realmente mortíferas, pero Dante conseguirá derrotar a todo habitante que le salga al paso con la ayuda de sus pistolas ébano y marfil, además de sus armas demonio. En un combate legendario contra la criatura "pesadilla beta", Trish revelará de que lado está realmente, y se lo pondrá más dificil a Dante para acabar con el monstruo. Aun así nadie duda de la pericia de Dante, hijo de Sparda, que acabará con "pesadilla" y salvará a Trish del derrumbamiento producido por la explosión del ser, pese a su traición. Trish no entenderá el porqué de su bondad, además de no poder llorar, los demonios no tienen sentimientos. Dante alcanza el santuario de Mundus finalmente, donde éste le amenazará con matar a una prisionera Trish, e intenta seducirle para que vuelva al lado infernal. Dante parece que va a ceder ante la amenaza, y justo ese momento aprovecha el engendro para tratar de matarle. No sabía éste que Trish acababa de comprender lo que era un sentimiento, y se interpondrá en el camino del rayo fulminante de Mundus, lo cual acabará con su vida. Dante demostrará que un humano-demonio si puede llorar, y tras esto Mundus saldrá a pelear en su verdadera forma. Dante también va a echar el resto para esta ocasión, y se convertirá en un verdadero Serafín divino capaz de llamar dragones de fuego. Tras diversos combates épicos, Dante devuelve a Mundus a los confines del infierno de nuevo, y clava la Sparda al lado del cadáver de Trish. Intentando escapar, el suelo se va a hundir ante sus pies, y adivina quién le va a estar esperando en las cloacas: en efecto, Mundus. Ahora Dante ya no tiene los poderes de su padre, pero también es cierto que el malvado está muy débil. El hijo de Sparda va a pelear como un poseso y hasta la muerte, pero ni aun así puede con el poder de Mundus. Cuando las cosas van de verdad mal, el milagro llega y Trish vuelve de los muertos con suficiente energía para canalizarla a través de Dante y sus ébano y Marfil. El rayo va a ser realmente tremendo, y va a devolver, esta vez a Mundus, al lugar de donde salió. A Dante y Trish les toca escapar en un avión misterioso que se hallaba en el castillo a través de las grutas mientras la isla está explotando rebosante de energía diabólica. Ni que decir tiene que tan buen cazador es Dante como piloto de hidroavión, y lo conseguirán. Trish comprende que lo que significa el azul del cielo, y lo que significa la amistad, y otra cosa, que los demonios que sirven a Mundus son malos y hay que acabar con ellos.

Dante iniciará una nueva vida junto a su compañera "de negocios" Trish en el mismo local pero con el nombre cambiado: Devil Never Cry

Crítica

Ni que decir tiene que si hago todo este artículo es porque DMC me ha encantado. No digo con esto que sea un juego cojonudo en todos los aspectos. Destaquemos lo mejor:

Historia -- Muy buena historia, al menos en su concepto.

Música -- El tio Nobuo Uematsu se luce con unas mezclas de rock duro (de riff de guitarra arrasador) con techno. La música ambiente se funde con la de combate cuando este llega, y el tema  Divinty Statue (de las habitaciones donde hay estatuas del señor del tiempo) es fenomenal.

Gráficos -- Fantásticos también. Los decorados son una pesadilla gotico-barroca alucinante, y lo que diríamos "fotografía" es de primera.

Jugabilidad --Pues da mucho de si lo de ir comprando poderes, especializándote en el arma demonio que más te guste. Dante tiene unos movimientos que son una gozada (apoyarse en las paredes, los supersaltos, la ralentización cuando desciendes disparando). Eso si, te dejas los dedos, sobre todo si juegas en modo normal en vez de auto.

Lo malo es que aunque DMC destaca en todas estas cosas y las que se me olvidan, no deja de tener algún detallito bastante casposo, como que halla un avión sin motor en la isla y luego puedas escapar en él sin que nadie lo haya arreglado, las sub-fases como la de nado, el primer combate contra mundus (que parece el axelay más que un juego de PS2), o la ridícula escapada en el avión. Además, lo que es el fragmento desde que sales de la isla hasta donde sale el nuevo local Devil Never Cry, es una basura total con una sensibleria infumable. Además, puedes llegar a frustrarte de verdad con las plataformas a las que hay que saltar (que requerirán horas de meditación sobre el equilibrio y los movimientos en falso) o las misiones secretas que a veces llegan a ser realmente heavies de realizar. Otra cosa increible es los puzzles estúpidos que a veces hay que hacer, como el de la reja; uno se pregunta, un demonio capaz de pegar mega saltos y mandar al más poderoso de los malignos al infierno, ¿no puede levantar una maldita reja? Todo esto tiene una explicación, y se llama Capcom. Estos señores, al igual que Square, tienen un sello personal que imprimen en todos sus juegos, y de vez en cuando resulta cargante tener que vivir y vivir las mismas pegas juego tras juego. Otro tema es que DMC no es un juego precisamente largo ni multidireccional; en 6 horas te lo acabas, y no hay más finales. Lo más que vas a conseguir son nuevos modos de dificultad donde podrás llevar a Super Dante (el de siempre pero con energía demoníaca infinita), y al Legendario Caballero, que es el Dante normal pero con otra ropa y una espada diferente que hace exactamente lo mismo que el Juicio Final. Ni que decir tiene que si el nivel de dificultad normal, y usando el modo normal de botones es ya muy pernicioso para los dedos, posteriores niveles como "Dante must Die" te asdegurarán que además de tener que gastarte el dinero en el DMC 2, debas de ahorrar para un transplante de mano. Yo no he tenido el gusto de catar estos modos de juego, pero creo que tampoco lo deseo.

Quizá me he excedido en la crítica negativa, pero algo malo tenía que decir de DMC entre tantas cosas geniales que tiene. Mirad, yo lo recomiendo encarecidamente, y encima está en platinum, o sea que no teneis excusa para no conseguirlo. Solo por lo molón que es Dante, la idea original, y las músicas además de las FMV, merece muchísimo la pena.

  

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Culto a Mundus

        

Actualizado: miércoles, 03 de septiembre de 2003
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