Guía de Supervivencia Otaku
Introducción
Lo que es un/a otaku ya lo sabes si estás aquí. Si no, visita este vínculo o este para enterarte más o menos. Lo que está claro es que ser otaku es un estado de la mente, pero también les una forma de vida, y un destino social determinado. Muchos son los otaku que actualmente hay en el mundo, más de los que piensas. Muchos lo son desde el principio: personas que crecieron con Heidi, de los Apeninos a los Andes, Gatchaman, Ironman 28, Robotech, Jinete Sable... Otros tantos se engancharon con la fiebre de Dragon Ball, ya en su adolescencia. También muchos supieron del manga-anime después, por otras personas de su contexto. Puede llegarse a pensar que ser otaku es algo genético, es decir, que uno está destinado a ser otaku porque lleva "esa" forma de vida, siempre ha querido llevarla, y no desea cambiar. Otros tal vez piensen que el ser otaku viene dado por la educación o los amigos que se ha tenido. Está claro que muchísimos de nosotros compartimos pasado o presente. Cuantos otaku hay hijos de padres divorciados, marginados en clase por cualquier motivo, amantes de los libros desde bien pequeños... Muchas son las circunstancias que hacen al otaku; yo personalmente marco como principal "el sueño". Según el anime otaku no video o 1982-1984 un otaku es aquel que llega más allá de los demás en su imaginación y deseo de otros mundos. En efecto, el otaku sueña con lugares y situaciones imposibles, con aventuras, romance, drama, leyendas... es en resumidas cuentas una especie de evasión de la realidad. Algo debe de quedar claro: ser otaku bajo ningún concepto es malo. No está mal soñar ni crear, no está mal la evasión, ni nuestra forma de vida. Que no esté mal no significa que no tenga sus pegas. La forma de vida otaku está marcada por las miradas ajenas de reprobación, por los traumas, por la frustración, la lucha, el ostracismo y la soledad. Supongo que todos ya sabéis a qué me refiero. La cuestión es que se puede ser otaku y esquivar esos handicaps que sufrimos por nuestra forma de vida, creo sinceramente en ello, y por eso escribo esta guía. A lo largo de este texto trataré de dar soluciones a problemas comunes del otaku, soluciones que reconforten a algunos, desengañen a otros o sean indiferentes a los que todavía no las hayan vivido. También daré ciertos consejos o advertencias que considero prudentes conocer.
Quizá mis lectoras se hayan dado cuenta de que estoy solo utilizando el masculino en este texto, cuando lo habitual en mi es incluir la "@" o el "os/as". Esto es porque desde mi naturaleza masculina, poco se de las mujeres, solo lo que aprendí a lo largo de mi vida, y no conozco los avatares diarios de una chica otaku. Aun con estas trataré de dedicaros un espacio específico más adelante, además de los textos que os sean comunes. Un otaku es un otaku, independientemente de su sexo, edad o condición. Lo único que cambia es lo que les ocurre en la vida, y la forma que tiene la sociedad de mirarnos.
Muchos preferirían que aquí hiciese una apología de las maravillas de ser otaku, de los increíbles que somos, de lo que aventajamos en inteligencia al resto (lo cual no es cierto como más adelante veremos), o de lo muy borregos que son los demás y lo libres que somos nosotros (cosa falsa también). No, esta no será de la forma en que lo conseguiréis, no con rencores ni diferenciación, sino a través de la comprensión y el juicio en oposición al prejuicio.
Sin más dilación, vamos con la guía.
Marco code Losvaize 14/08/2002
Los padres
Los progenitores son un tema bastante espinoso. No muchos padres gustan de ver como han mantenido vivo a un hijo largos años (y eso lo han hecho todos) además de educarlo y darle apoyo, para que ahora esté "tirando su vida por la borda". Está claro que no todos los padres piensan así. Hay diferentes tipos: Clásico.- Muy contentos de que su hijo no esté por la calle drogándose o en mala compañía, felices de que el nene esté siempre en casa, sea obediente, listo y poco problemático. Moderno.- Los padres modernos buscan que su hijo se relacione con la gente, que sea un miembro pleno de la sociedad, que salga, que viva. Este tipo de apdres, aunque aprueban la ganancia cultural que representa ser otaku, no están de acuerdo con la reclusión a la que muchas veces nos sometemos. Quejica.- Estos abundan en nuestra sociedad infeliz, y pasan como su nombre indica todo el tiempo quejándose; que si sales poco, que si sales mucho, que si no estudias, que si pierdes el tiempo, que si no llegarás a ningún lado, que si "yo a tu edad ya era butanero y me ganaba la vida". Friki.- Luego está el improbable caso del padre friki, culturalmente avanzado y muy permisivo con los gustos y aficiones de su hijo. En estos no ahondaremos porque un padre así es una bendición y no suelen acarrear problemas. Los padres están omnipresentes en nuestra vida, y por eso encontraremos un poquito de ellos en casi todas las secciones de esta guía. Primero de todo, merecen un respeto muy importante y que debería perdurar toda la vida salvo que te hagan una tranca realmente importante (esto es, arruinar la familia, arruinar de verdad tu vida, etc), en base al siguiente argumento: si tus padres no te hubieran engendrado, no estarías vivo, recuerda que eres la fusión de tu padre y tu madre, tu cadena de ADN no se va a repetir en mucho tiempo (deberían encontrarse un hombre y una mujer con el mismo ADN que tus padres para que tu volvieses a nacer), sin ellos no serías quien eres, y deberías estar orgulloso de ti mismo, de ser irrepetible y único a día de hoy, porque si no lo estás perderás la vida entre llantos, cuando reconciliándote contigo mismo al final incluso acabarás cayéndote bien; a esto se le llama autoestima, y es algo de lo que los otaku no sabemos mucho. Somos tíos cojonudos, no te olvides de eso. Solo puede rebatirme aquel que no desee estar vivo, pero si no deseases estar vivo no leerías este texto de ayuda, ¿verdad? ;-) Ya tenemos que los padres deben ser respetados pero, ¿y tolerados? Desde luego esta gente a veces hace cosas muy heavies, y lo que si está claro es que quien tiene que decidir eres tú, aunque con ello pierdas tiempo de vida en darte el batacazo para darte cuenta de lo que hay. Esto lo tienen que tener claro, a leches se aprende, y si no te las pegas no aprenderás. Yo soy un futuro maestro, y puedo garantizar que cualquier profesor te dirá que se aprende más por descubrimiento personal que por atender a una explicación. No obstante eso no quiere decir que pases de ellos y te dediques solo a lo tuyo; debes escucharles, y aunque como en Peanuts (Charlie Brown y Snoopy) tú escuches "wahwahwahwawawawahwawa" cuando hablen, puede que te estén diciendo cosas diferentes de las que ya sabes que dicen y suelen ser equívocas o poco apropiadas. Esto último es importante ¿te conocen tus papis? Si no te conocen seguro que los consejos que te dan están fuera de contexto, y por eso pasarás de escucharlos. ¿Cómo te das a conocer? Contando lo que haces, los pros y contras, de una forma racional, sin decir "y esto está muy bien" o "pero con esto me aburro mucho". Una constante en el mundo adulto es que a la gente no les gusta oir a los demás quejarse o pasarse de listos. Es una especie de envidia, con la cual ellos piensan algo como "seguro que no eres tan feliz como dices, y te lo voy a demostrar". No es que sus voluntades estén podridas, es una reacción subconsciente y puramente humana, que tú también tendrás. Aprenderás a dominarla a través de la tolerancia, pero costará. Muchos adultos no han dado ese salto, no toleran. A estos que no te toleran, toléralos tú que si que puedes. Quede claro que los otakus, por nuestra baja autoestima, estamos constantemente tratando de llamar la atención. Contamos nuestros sufrimientos, o las cosas que nos salen mal de forma constante, o actuamos para que la gente se de cuenta de lo jodidos que estamos (como en un manga-anime) ¡Peligro! Eso debes de superarlo cuanto antes mejor. Para ello, simplemente trágate las penas cuando estés con los demás, actúa como el resto, y pronto tu familia dejará de ignorarte cuando estés de verdad mal. Si siempre estás deprimido, estás condenado al fracaso familiar. Otro detallito relacionado con lo que antes hablábamos de la tolerancia, es una especie de sentimiento fascista que crece en muchos de nosotros tal que "me he educado en una sociedad moderna, y tengo acceso a más cultura que vosotros, soy más listo, y vosotros sois una panda de australopitecus a mi lado" ¡Jamás! Eso se llama nazismo, prejuicio, está fatal pensar así. En la naturaleza todos estamos nivelados, quien no tiene fuerza tiene el mismo grado pero en inteligencia, quien sabe mucho, actua poco, y el que sabe poco tiene un círculo social increible. Tus padres igual, ellos han aprendido a vivir, cosa que a ti te falta. Cuando aprendas a vivir y crezcas los comprenderás. Hemos hablado de esto en referencia a las discusiones frecuentes entre padre e hijo, discusiones de esas que te dan ganas de soltar "estoy harto de esta mierda, me pillo un trabajo y me piro de casa". Mi ex-novia hacía algo que yo en un principio veía terrible, aunque ahora comprendo. Ella era totalmente sumisa a los arrebatos y reproches familiares, transigía, se tragaba el orgullo, perdía mucho tiempo libre por ayudar en casa. Yo, como rebeldillo, lógicamente me cabreaba con eso, pero ella estaba bien en casa, no tenía discusiones fuertes, y su familia la quería mucho. La sumisión, aunque parece un acto digno de una persona sin principios, es una estratagema de supervivencia. No eres un cobarde por no enfrentarte a lo que está mal en tu familia, tenlo claro; lo contrario, yo creo que demuestras ser más listo que ellos si sobrevives hasta que te puedas largar a vivir tu vida tal y como siempre quisiste vivirla. La estrategia de supervivencia básica en todas las especies que habitan el planeta es la imitación del adulto, quiero decir, que si imitas a un adulto común, las cosas que hace, es como lograrás el reconocimiento. Fíjate que las mujeres, que son más maduras que el hombre, se convierten en adultas muy pronto. Esto en un principio puede parecer malo (¡yo no quiero envejecer a los 16!), pero ten presente que aunque tu actúes de una determinada forma, lo que cuenta es como seas por dentro, tu naturaleza, y eso puede ser joven por siempre. De hecho en tanto que seas otaku serás joven. En un libro llamado Hagakure, que es el códice más preciado de los samurai antiguos, se dice que un hombre a partir de lso 30 se hace impermeable a los consejos ajenos. Esto es cierto, los adultos se quedan estancados en sus convicciones al avanzar en edad, por tanto tratar de convencerles de tus principios o forma de vida es darse de cabezazos contra la pared. Déjales que sean como quieran ser, ellos han decidido qué creer y que negar, como tratas de hacer tú. Cada uno tiene su juicio, si respetas el ajeno respetarán el tuyo (por norma general y si tu juicio no es claramente kamikaze), y esto tiene un problema importante que es el de la ambigüedad, es decir, cada uno tiene su juicio y nadie se pone de acuerdo, o sea que cada uno con su verdad y a la marcha. Yo todavía no he podido resolver esto, lo único que he encontrado verdadero en esta vida es lo siguiente "tu libertad acaba donde empieza la del otro" (o sea, que estás restando libertad a los demás cuando tus acciones repercute sobre ellos, para bien o para mal), "si no puteas, no te putean" y "bueno es aquel que hace sentir bien a la gente" (cada persona se siente bien de una forma distinta, y eso es cuestión de la empatía que tengas para averiguarlo). Vamos a acabar esta sección con el tema que más común me parece: ¿otaku = infantil? Evidentemente no. Hay una prueba clara de ello, si naciste del 75 al 80, te darás cuenta de que la juventud actual cada vez está peor, de que desde la desaparición del anime en TV en España, los jóvenes son distintos. El anime nos ha enseñado muchas cosas: amistad, amor, respeto, superación. Ni que decir tiene que Captain Tsubasa (campeones) o Kinnikuman (Muscleman) son infinitamente más educativas que Pokemon o Delfi. Posiblemente tus padres consideren que leer comics es apto para ciertas edades, vamos, que el tebeo es para los niños. La única solución que creo conveniente es coger el más profundo de tus animes o manga y mostrárselo. Obviamente no es profundo Dragon Ball o Ranma, aunque si lo es Porco Rosso o Grave of the Fireflies. Si les pones una peli no te pases de espectacularidad, ni de violencia, ni de drama, porque eso sería una cagada. Tu máxima para con tus padres puede ser algo así "puedo comprender el funcionamiento del mundo y leer comics al mismo tiempo". Lo de comprender el funcionamiento del mundo es una descripción clásica de la madurez propiamente dicha.
Los amigos de clase
Cuando nos referimos a los amigos
de clase, estamos hablando de aquella gente que comparte aula contigo, pero que
no comparte tus gustos y aficiones. Puede ocurrir (como sucede en los
bachilleratos especializados como el artístico) que casi toda la gente de tu
clase sea friki u otaku. La cosa cambia mucho para cada uno de los casos.
Obviamente influye mucho el curso en el que uno se encuentre, y también el
grupo. Casi todos mis visitantes van a pertenecer a la educación secundaria o
universitaria, y cada grado marca unos handicaps determinados. Podemos decir que
cuanto uno más crece, mayor es su madurez y sociabilidad. Junto contigo
evoluciona el resto de la clase, por lo tanto es más tratable un compañero en
último año que en primero de secundaria, o al menos más llevadero. Esto
sería en caso de no existir saltos hormonales o desafíos sociales, me explico:
Para las mujeres este tema está mejor, dado que no sufren el desajuste hormonal
que padecen los hombres durante ese largo periodo que es la adolescencia. Ellas
maduran antes. Desde luego un chico está más tranquilo a los 12 años que a
los 16, cuando empiezas a convertirte en persona mayor. Hay un fenómeno llamado
la edad del pavo cuya característica es que uno se vuelve un completo idiota
que busca impresionar al grupo o sociedad en todo momento. La gente descubre lo
pequeña que es (cosa que la infancia te oculta), y se mata tratando de ser
quien no es. Muchos hombres van a tomar mal camino en esta época. Cuando hablo
de mal camino me refiero a makinetos varios y gente descerebrada similar,
personas cuyo único rumbo va a ser la diversión y la impresión. No te
preocupes por estos elementos, en la universidad dejarás de encontrártelos,
solo están en la escuela porque se les obliga. En cambio tú no has tomado ese
camino tan fatídico, pero puede que sufras la otra cara de ese desajuste
hormonal: la depresión. Muchos (casi todos) adolescentes van a sufrir
depresiones y cambios profundos durante esta época, y puede que se vuelvan
intratables por días, semanas, meses... nadie sabe cuanto le dura a uno la
rabieta hormonal. Las soluciones a esto las trataremos dentro de unas líneas,
primero analicemos el resto de los casos. Decíamos que las mujeres no sufrirán
el ataque de la testosterona mutante, pero no se libran por ello del problema.
En su lugar pasarán por un reto más sutil que antes nombrábamos como desafío
social, también aplicable a hombres, aunque afecta antes y más fuerte a las
mujeres. El paso de la niñez a la madurez es darse cuenta de cosas que antes no
podías ni imaginar; bueno, si podías imaginarlas, pero no podías comprender.
En la adolescencia te planteas cosas como el individuo que uno es, la muerte, lo
que uno hará con su vida, la pareja (porque con los 10-13 años llega el
descubrimiento natural de la sexualidad y la regla para las mujeres) y ese tipo
de cosas omnipresentes en el adulto. Esto genera un problema de marca mayor.
Nadie te va a comprender en esto, nadie te va a guiar, ni ayudar; al menos como
tú quieres. Te sientes solo ante la avalancha de cambios por venir, y eso te
hace adoptar posiciones raras ante la vida, conductas extrañas, cambios de
humor... todo eso. A las mujeres les dará una obsesión por convertirse en
féminas saludables y socialmente correctas, en muchos casos sus aspiraciones
serán llegar a diva terrenal (o sea, diva que no canta). Esto tiene su lado
malo y su lado bueno, porque por un lado las prepara mejor para llevar una vida
correcta cuando tengan 18 o 19, pero por otro lado las convierte en unas
arrogantes orgullosas muy contentas con sigo mismas y zalameras con los adultos
que las alaban. Obviamente ninguno de los dos géneros se libra de esto, pero en
el hombre cuya dejadez está más marcada, se sufre menos este síndrome.
Soluciones: Como deciamos en la sección anterior, y repetiremos durante todo el
texto, moderación, comprensión y juicio. Si lo que quieres es pasar
desapercibido, imitación de lo que hacen los demás, eso si, no trates de
innovar porque si no vas con suficiente confianza la fastidiarás y te ganarás
un mal nombre. Recuerda que en este momento eres una semilla, la flor está
todavía por salir del suelo, o sea que no trates de ser quien todavía no
puedes ser porque eso te provocará frustración. Eso respecto al mundo que te
rodea, pero respecto al problema hormonal la solución es bastante más
sencilla, porque no requiere interacción social. Los arrebatos (de furia, de
tristeza o de lo que sea) se irán algún día, pero mientras tienes que
controlarte. Para ello es buena solución observar lo que los demás opinan de
ti para darte cuenta de lo que haces, de cuando te dan los prontos, eso si no
los puedes observar por ti mismo que sería lo idóneo. Cuando veas que se te va
la cabeza y estás empezando a hacer cosas raras, adoptas actitud pasiva hasta
que te quedes solo (para que los demás no sufran las consecuencias de tu
adolescencia), y entonces te comes un buen bocadillo, acompañado de cola cao
(yo prefiero en nesquick), o duermes (descansar también vale). El deporte ayuda
muchísimo a desahogar, aunque pueda parecerte una mentira de tíos guayones.
Correr 7 u 8 kilómetros (lo cual es una hora o menos, depende del ritmo que
lleves) siempre viene fenomenal, te sentirás mucho más calmado. Si tienes
gente para jugar a otros deportes mucho mejor, aunque cuidado porque el deporte
cooperativo es en todos los casos competitivo y precisamente aquello de lo que
estás huyendo te ataque por la espalda. Esto quiere decir que juegos como el
football o el baloncesto dan lugar a constantes malos rollos (ese es mejor que
yo, ese es un patán y un paquete, ese me odia y me ha empujado, etc) que pueden
surgir de ti o bien de los demás. Esto ocurre incluso con muy buenos amigos, o
sea que anda con ojo de no tomarte las cosas en serio cuando no corresponde
(como en el deporte si no es una competición oficial). Además entre los
deportistas se haya la mayor colección de gallitos que te puedas encontrar,
sobre todo debido a que el deporte libera adrenalina que es prima hermana de la
testosterona para los hombres. Hacer deporte con mujeres ya es otra cosa, aunque
puede que te sientas incómodo o incapaz de no llamar la atención. Es un asunto
complicado, medita sobre lo que haces.
Después de todo el rollo hormonal, hay que tratar cosas más terrenales, de
todos los días. Empezábamos diciendo que la cosa cambia dependiendo de si tus
compañeros de clase son frikis o no. Vamos a ello:
Si tus compañeros no son otaku/friki: Depende del curso como hemos explicado
hace un momento, pero por lo general, tú vas a estar leyendo comics o hablando
de lo poderoso que es Piccolo Jr. mientras los demás estén jugando a football
o hablando de Gran Hermano. Eso obviamente va a traer consecuencias. Los frutos
directos de esta conducta son el ostracismo (que te marginan), las risas por
parte de los demás, humillaciones, miradas raras (y solo dios sabe lo que
duelen cuando provienen de la chica que te gusta de clase), etc. ¿No quieres
que eso ocurra? Es muy fácil, y tu propia mente te va a ayudar, porque con el
tiempo vas a desarrollar la sensación de que si los que te rodean te aprecian o
cuentan contigo, estás más a gusto. No te digo que te conviertas en un as del
balón como tus otros compañeros, pero si que debes socializarte, integrarte
regularmente aunque tengas tus momentos de lectura de manga, dibujar o las cosas
que te caracterizan como otaku y te gusta hacer. Eso te va a convertir en una
persona interesante. Aquellos que antes te rechazaban ahora se interesarán por
ti y por lo que haces, y las chicas te considerarán más maduro que la media:
stop, no te engoriles todavía. No eres maduro, estás en camino a serlo, por lo
que mantente constante en lo que haces, se uno más del grupo conservando tu
identidad y sobre todo, no trates a los demás como inferiores, no
lo son. Por muy chungos o pijos que sean, son personas como tú. Has elegido un
camino, ellos otro, ninguno de los dos sabe cual es el bueno, solo el tiempo lo
dirá. Si no recuerdas esto que acabamos de decir, nada de este texto te va a
servir de nada. Por favor retenlo en tu memoria para siempre.
Si tus compañeros son otakus/frikis: Este caso sucederá raramente, pero merece
la pena nombrarlo porque tiene unos problemas determinados y bastante agudos.
Pondré el ejemplo que más cerca tengo, y es el instituto Artesanos de
Valencia, que cuenta con módulos de FP, bachilleratos especializados, y cursos
artísticos. Yo estuve en ese centro desde los 16 a los 18 años, pero con gente
mayor porque era uno de los cursos de comic. No hubo mucho problema. Luego me
hice unos amiguetes allí y pude contemplar como era aquello de día... la mayor
cantidad de alternativos/as guayones/as y gente prepotente que puedes encontrar
por ahí, todos reunidos en la puerta de los cines Martí pelándose clases.
También había buena gente (¡hola Pablo, Andrés y Sara!), pero por lo demás
todo eran nenes y nenas muy creciditos con pantalones anchos, "culturetas
de los cojones" (personas tan orgullosas de la cultura de pacotilla copiada
que tienen, que no pueden sino demostrar a los demás que son muy listos y
tienen la razón en todo), divas de la comunidad otaku, gente que flipaba de
tener la mejor biblioteca manga de Valencia, hippies y punkies con marcadas
tendencias fascistas (aunque obviamente ellos no se daban cuenta de eso)... en
resumen, gente bastante flipada en la mayoría de los casos. ¿Recuerdas la
máxima que he subrayado más arriba? Toda esta gente era el producto de eso, de
creerse más que otras personas. Imagina que estás bajando cosas con tu
ordenador, y llegas al tope de tu disco duro; tienes la desgracia de no tener
diskettera, ni grabadora, con lo cual no puedes vaciar nada salvo que formatees,
pero no estás dispuesto a ello. Te tiras un año entero con el ordenador a
rebosar, sin sacar nada nuevo de la red. El resultado es que tu computador no ha
aprendido nada en un año entero. Ahora imagino que uno de estos elementos que
nombraba antes, se ha convertido en ordenador, y ha hecho una partición falsa
en el disco duro, de 5 gigas que tenia ha pasado a tener 600 megas, porque ha
conseguido un nuevo software que le dice que ha llegado al tope de su capacidad.
Durante tiempo posterior, ese disco duro no va a ganar más que bytes,
conocimientos nimios y pequeños, no podrá instalar nada nuevo. Supongo que
todo el mundo puede ver la analogía que acabo de hacer: Alguien que cree que lo
sabe todo, ya no se esfuerza o se abre a nuevos conocimientos, se estanca en lo
que es, lo que tiene y lo que quiere seguir siendo. El problema es que los
discos duros se corrompen por el tiempo, y poco a poco las informaciones que
estos individuos tienen se van a degradar, como agua en un estanque artificial.
Amigo mío, debes cambiar el agua de tu pecera. Aquellos cuyas peceras están
sucias, parecen estar muy a gusto en su grupo, con sus opiniones estereotipadas
y razonadas falazmente (una falacia es en términos de lógica una
argumentación que falla en algún punto. Un argumento falaz por ejemplo, y en
términos de silogismo de Aristóteles, es: El hombre es inteligente, las
mujeres no son hombres, luego las mujeres no son inteligentes. Aquí hay un
error de categorías flagrante. Los que utilizan las falacias a propósito para
hacer que los demás piensen cosas que no son aunque parezcan tener su lógica
son aquellos conocidos como demagogos, políticos, o dictadores). Aquellos
partícipes del libre pensamiento son los que han adoptado un pensamiento único
y anclado, sucio por el tiempo que lleva sin renovarse.
Como en la sección anterior, recomiendo que estés integrado pero vayas a tu
marcha al mismo tiempo, saca tus propias conclusiones y si no les gustan a los
demás, no las digas y así te dejarán vivir sin reprocharte nada. Poder pensar
por uno mismo es algo sumamente difícil. A mis actuales 23 años todavía no
estoy seguro de si pienso por mi mismo, así que ves con ojo.
Ha llegado el tiempo de la universidad, y los días de angustia parecen ya
lejanos. En la facultad la gente es más apacible, más interesante, nadie te
fastidia y hay un menor porcentaje de gente estúpida. Aun así el síndrome del
instituto sigue presente, y uno nuevo acaba de llegar. Hablamos del terror al
crecimiento. A los 18-20 años uno empieza a preguntarse "¿y ahora
qué?", lo cual es muy difícil de llevar a solas. Es casi imposible
sobrevivir a la carrera universitaria sin amigos. Utiliza todos los métodos que
has aprendido durante la adolescencia para que los demás no opinen que eres un
bicho raro, ahora puedes hacerlo mucho mejor porque has crecido, has madurado.
De todas formas me gustaría exigirte algo más: antes hablábamos sobre una
flor que tiene que salir de la tierra; ahora la plantita ha crecido, y ya es una
flor, pero este débil tallo tiene que convertirse en un gran árbol. Uno nunca
termina de crecer, de aprender, y así es mucho mejor. Los humanos tenemos la
capacidad de aprender sin límite, aunque se nos olviden cosas. Aprovéchate de
esto y no pienses que eres la caña de lo cool y lo inteligente porque te queda
mucho que patear, y si cometes ahora el error de estancarte, te convertirás en
un "cultureta de los cojones en la universidad", que suena a título
de película de troma, pero el número de los afectados por esto es
asombrosamente asombroso. Si en el insti predominaban los necios, en la facultad
predominarán los que a sus 20 años parece que ya lo saben todo. La solución
ya la sabes, no hace falta que diga más sobre esto. Un consejo: es más fácil
relacionarse con el sexo opuesto en la facultad de lo que lo era en el
instituto, y hay muchísimas cosas que aprender de las mujeres (buenas para
imitarlas, y malas para no caer en ellas), y te entenderán/tratarán
ampliamente mejor que un hombre (depende por supuesto de qué chicas).
¿Que como te acercas a la gente? Realmente es muy simple: un poco de
iniciativa. Debes estar aburrido de tirar iniciativas en el rol, piensa en lo
que ello significa. Yo era muy tímido antes, y hacía pocos amigos salvo que
otra gente se acercase a mi (mayoritariamente porque tener una carpeta
íntegramente forrada en manga y videojuegos, además de unas estrafalarias
camisetas de Akira, llaman la atención, lo cual no es malo si te quieres dar a
conocer sin palabras), Aprendí de mi amiga Sara cómo solucionar esto: ¡Hola!.
Es lo único que hace falta, ese simpático y animado "¡hola!"
inicial seguido del motivo que te acerca a esa persona. Ya sea porque le/la has
visto actuar y te cae bien, o porque lleva ropa de tu estilo... lo que sea, solo
tienes que mover tu ficha y posiblemente tengas en marcha un buen grupo de
amigos para el resto de tu carrera. Si te muestras tímido los demás van a
pensar que desprecias a la gente (de veras) o que no quieres hablar con nadie.
La gente desea conocerte, al menos así es en la facultad, o sea que no seas
miedoso, es como tirarte de cabeza a una piscina, exactamente la misma
sensación. Frases buenas para romper el hielo pueden ser del estilo
"¡Hola!" seguido de: "me he fijado que te gusta el manga",
"¿tienes los apuntes de hoy?", "¿no te parece que este profesor
es un asco?", "¿tu sabes donde esta (lugar de tu instituto/facultad)?
No consigo encontrarlo". Luego, a no ser que veas a la otra persona
claramente reticente, sigue la conversación con otros cosas. Al principio nada
de temas personales, esquívalos como si se tratasen de la mismísima Sadako, ya
habrá tiempo de profundizar. Hablar de cosas triviales es lo que se llama
normalmente "hablar del tiempo", y viene fenomenal para romper el
hielo. Después de unos minutos de conversación ya puedes soltar el "¿nos
tomamos un café?" y ya se te ocurrirá de que hablar sobre la marcha. No
abordes a la gente a solas, eso asusta, es preferible que trates con grupos
reducidos (dos a 4 personas), y esto incluye lo de ir a cafetería.
Con esto concluimos el tema de las relaciones entre compañeros de clase.
Pasemos al nivel más particular de la pandilla.
El "grupete" de colegas
Todas las personas tienden a no estar solas, casi sin excepción. En algún momento se siente la necesidad de acercarse a la gente, pueden ser más o menos personas, pero no puedes estar totalmente solo por siempre. Normalmente la gente se arrima a los que mejor le caen, lo cual viene a ser aquellas personas que tienen los rasgos que más valora uno, o que tiene en común con él/ella. A nivel general la amistad existe por encima de tu nivel social, raza, credo y todas esas cosas; quiero decir que la amistad es posible entre la mayoría de los seres humanos. Para hacer más fáciles las cosas, solemos aliarnos con aquellos que tienen una vida, gustos, aficiones o estilo similar a nosotros. Cuando un conjunto de personas similares se hacen amigos, y esa amistad aguanta cierto tiempo, se forma "el grupete" o "la pandilla" (término ya en desuso por suerte). El grupo va a dedicarse a varias actividades conjuntas que van a edificar a la mayoría de sus miembros. En nuestro caso, los grupos otaku van a con's juntos, quedan el sábado para ver anime hasta altas horas de la noche, juegan a videojuegos o rol, o simplemente estamos juntos hablando de nuestras cosas freakies
La gente en general
Las chicas
Yochikos
La pareja
Desde mi punto de vista, amar es
el objetivo de toda vida orgánica sobre este planeta. Fijándonos en el resto
de los seres vivos, que a diferencia de nosotros son productos puros de la
naturaleza, o de kami-sama (según las creencias de cada cual), encontramos que
el sentido de la vida no es construir cosas, pasarlo bien, o argucias humanas de
este tipo. Mi paradigma de pensamiento no es el del ser humano como medida de
todo, claro está, sino la naturaleza y sus patrones como regla general de
existencia. Dentro de este sistema, el ser humano es una de las posibilidades
que podían darse en el mundo, y se dio, para bien o para mal. Las personas han
evolucionado desde primates a este punto en el que nos hallamos, pero eso no les
da más importancia que una margarita (no me refiero a la pizza), dado que si
bien la flor repone el oxígeno que todos los demás respiramos, nosotros solo
conseguimos contaminarlo. Creer que el ser humano es el centro de todo, es un
error; solo un cobarde que no esté dispuesto a afrontar su mayor maldición, el
pensamiento complejo, caería en esto. Quiero decir que lo que nos diferencia a
nivel de existencia respecto a los otros seres que se mueven, es que nosotros
pensamos. Este pensamiento genera ciudades, videojuegos, páginas web, anime,
guerras, electricidad, amistad, amor humano... Son cosas muy diferentes ¿no es
así? Las personas somos "libres" de hacer con nuestra cabeza lo que
nos de la gana, y esto quiere decir que podemos inventarnos sentimientos, o
formas de vida, pero no creo que esto quiera decir que realmente hagamos lo que
queramos sin pensar en como nacimos, más bien deberíamos reflexionar sobre
como apoyar la forma de vida natural, con estas "armas" de las que
disponemos. En este proceso vamos a encontrar paradojas e inseguridades, pero
decisión de cada cual es el saber tomar el camino más coherente (dado que no
hay una vía verdadera que seguir).
Si te estás preguntando a donde va todo este rollo new age, ahora vamos
con ello. Hay dos formas de ser, ser humano, y ser natural. No las creo
incompatibles. Está claro que cuando ciertos seres humanos o colectivos son
demasiado humanos, ocurren cosas como las masacres, la polución,
deforestación, tecnología punta, los trastornos mentales como la depresión...
no hablaré de esto aquí. Mi análisis más bien va enfocado, como antes he
comentado, al amor. La naturaleza básicamente solo nos pide una cosa, que nos
reproduzcamos para que la vida orgánica no se extinga. Lo mires por donde lo
mires, esto siempre es así. Una repercusión de esto es que nuestra obligación
sea sobrevivir, sobrevivir para seguir reproduciéndonos hasta que no podamos
más y entonces llega nuestra hora de desconectarnos del mundo (que todas tus
funciones cesen, vamos), subir al cielo, reencarnarse, ser alimento de nuevas
vidas... lo que se prefiera pensar. Como decimos, los humanos somos seres
aparentemente libres, y muy complejos, pero los genes a mi modo de ver, son una
especie de sistema matemático muy complejo que ante un determinado estímulo,
producen una respuesta, que habitualmente suele tender a ser beneficiosa para la
naturaleza. Por eso existe el amor; dado que los seres humanos no tenemos
periodos de celo (la cuestión sería saber si alguna vez los tuvimos), como la
mayoría de los animales, y por lo tanto no estamos obligados a reproducirnos,
se generan en nosotros dos sentimientos destinados a que cumplamos nuestra tarea
en el mundo, estos son, el deseo puro, y el amor. Como deseo puro entiendo las
ganas de copular (que poco me gusta esa palabra) con alguien,
habitualmente la persona que tus genes seleccionan como mejor candidata para
reproducirse, es decir, con la que más posibilidades de tener hijos tendremos
(por la excitación que nos produce). De ahí la tendencia moderna a
"rollos de una noche", promiscuidad, parejas transitorias y breves,
etc. Desde luego este método es el que más fiel es con la naturaleza, y de no
ser porque existen los anticonceptivos, sería la estrategia natural idónea.
Pero tiene un problema, que somos humanos, y complejos, y esta forma de vida
genera muchas veces problemas enormes, dislexias del pensamiento y el
sentimiento. Si te acuestas una noche con una persona, y al día siguiente la
ves con otra, sabiendo en cómo acabará el asunto, lo normal, como ser natural
que eres, es sentir celos, porque esa era la hembra/macho más adecuada para ti,
y te la están robando. Esto, por no hablar de los sentimientos tan propiamente
humanos (y fomentados por nuestra cultura) de impureza, suciedad, etc. Además
del deseo, existe amor, y ¡no es solo propio de los seres humanos! (vitoreemos
a la naturaleza). Muchos animales son monógamos, y existe el preciosos caso de
esos pájaros cuyo nombre no recuerdo, que contraen pareja, y a partir de ese
momento siempre están juntos con ella, hasta que uno de los dos muere, y en ese
caso el otro también fenece (bonito ¿verdad?).
Así pues, el amor es un sentimiento que nos une a una persona, y tiene dos
utilidades a nivel natural: reproducirnos, y calmar nuestras "rayadas
mentales" y penas, derivadas del pensamiento complejo del que hablamos. La
primera utilidad es puramente natural, y la segunda es un apaño solo propio de
los seres humanos. No sabemos si este sentimiento de amor existe en otros
animales, por eso no podemos decir que sea un invento de las personas, de hecho
no lo es, y encontramos el ejemplo más seguro en eso que llamamos "amor de
madre". Lo que una mujer siente hacia su hijo, es prueba suficiente de que
"eso" está ahí, e imagino que ese sentimiento se contagiaría al
macho, e inundaría nuestras vidas por completo, a lo largo de nuestra
evolución. ¿Por qué no? Es una faceta que hace sentirse muy bien a la persona
amada, que está protegida, y a su vez recompensa de alguna manera a ese que le
ama (con más afecto y reconocimiento). Es una manera de garantizar nuestra
comodidad, y por lo tanto supervivencia, dado que tristes es difícil tener
hijos, pero cuando uno está enamorado, es feliz, y no le faltan ganas de tener
hijos (eliminemos de este razonamiento todas las trabas contemporáneas como la
falta de dinero, o el evitar las responsabilidades de paternidad). No solo esto,
una persona feliz, tiene más posibilidades de sacar adelante a su progenie, de
conseguir que sobreviva el tiempo suficiente para tener a su vez más hijos, y
de esto va el ciclo natural: sobrevivir para reproducirse, hacer que los
cachorros sobrevivan hasta que puedan tener descendencia, y volver a repetir el
ciclo hasta que no podamos más. Obviamente ser plenamente consecuentes con esto
es imposible hoy en día, puesto que existe eso llamado sobrepoblación,
derivada de que tardamos demasiado en morir (chicos y chicas, hay que hacerse a
la idea de que por mucho miedo que tengamos a desaparecer, es nuestro deber
extinguirnos, y dejar paso a otros que tienen el mismo derecho que nosotros a
vivir), y puesto que no hay bastante sustento para todos (esperemos que el
colonialismo espacial empiece pronto). Esta vez no es la naturaleza la que hace
el apaño, sino que nos toca elegir, y esta decisión a nivel general es la de
tener una familia con entre 1 y 10 hijos, y para de contar.
Con esto creo que he justificado de forma suficiente que amar, es bueno y
natural, es el objetivo de nuestra existencia. Es más, debemos vivir en el
amor, y enseñar a nuestra descendencia a amar, porqué de esta forma aquellos a
los que hayamos dado vida crecerán adecuadamente, y en un futuro tendrán un
buen ejemplo donde apoyarse para repetir lo que tu hiciste con ellos.
Ahora la pareja. Existen muchos tipos de pareja que una persona puede tener,
pero en esta sección solo voy a hablar de tres, la que nada tiene que ver
contigo, la que tiene puntos en común contigo, y la que comparte tus aficiones,
es decir, es otaku.
:: Pareja muy diferente. Mi experiencia con esto es escasa, por no decir nula,
pero basándome en lo que he vivido y he visto, trataré de hablar con un poco
de lógica. Asumimos que los dos os amáis, vale, pero ¿qué hacéis con ese
amor? Tu eres un otaku recalcitrante, y ella por ejemplo es amante de la fiesta,
no le gustan los manga, ni el anime, ni los videojuegos, y llama a los japoneses
"chinos". Si cada uno sigue con sus aficiones, sin anular su modus
vivendi por la otra persona, suele ocurrir que la pareja se distancia, dado que
el está con sus colegas pasándose el silent hill un sábado noche, mientras
que ella está en L'ovella negra, bebiendo con amigos y amigas. Al día
siguiente hablan, se cuentan las cosas, y en vez de alegrarse de que cada cual
se lo haya pasado bien, ambos sienten celos de que su pareja se lo haya pasado
bien sin él/ella. Por otro lado mientras que a una le encantaría presentarle a
sus amigos, o salir a ponerse ebrios por ahí los dos, a él le gustaría
llevarla al cine a ver el estreno de la última peli de Ghibli, ir disfrazado
con ella a un salón del manga... cosas así que dudosamente funcionarán porque
si uno da el brazo a torcer, deja de ser quien era, y por lo tanto ya no es la
persona de la que su pareja se enamoró. Bien, vale, esto es un poco drástico,
pero contemos con que las ilusiones se convierten en obsesiones cuando uno ve
factible que se cumplan, pero por sistema no lo hacen. Me refiero a que si él
quiere que ella se convierta en otaku, o ella quiere que él salga un poquito de
casa, y le de alegría al cuerpo (porque generalmente se prima el darle alegría
al cuerpo, cuando igual de importante es dársela a la mente), y ninguna de las
dos cosas sucede, uno vive pensando en "cómo hubiese sido si...", y
eso es harto destructivo, porque llega un momento en que cada uno se encierra en
sus cosas, como hemos comentado al principio, y un buen día uno de los dos
piensa "podría encontrar alguien más afín a mi, y pasármelo súper bien
con esa persona. ¿Por qué estoy en este rollo de relación?", y fin de la
historia.
Emparejarse con alguien muy distinto a ti requiere que seas sumamente flexible y
tolerante, aun sin perder tu personalidad. Puede ser una experiencia
enriquecedora, pero en mi opinión solo funciona una vez de cada tantas, por eso
las personas tienden a ser "del tipo standard", para así tener más
posibilidades de emparejarse, dado que hay más gente común, que no común.
:: Pareja con puntos en común. Este tipo de relación tiene puntos cruzados con
la que anteriormente hemos comentado, por lo que trataremos de ser breves.
Imaginemos (recordemos que esta guía está destinada a chicos otaku) a un chico
otaku recalcitrante como el de antes, que tiene una relación con una chica
normal, que ha visto Akira y unos cuantos animes más, y ha jugado a tekken 3
con su hermano pequeño. Va el individuo y en plan otaku no video, le descubre
las películas Ghibli, Hotaru no haka, Macross I, el shojo, y que tiene el
tekken 4 y soul calibur 2 con todos los personajes sacados. Ella en un principio
encantada de la vida porque está haciendo cosas por las que en un primer
momento sintió curiosidad, con su novio, y él, por supuestísimo encantado
dado que está haciendo lo que más le gusta, con la persona que ama. Lo más
normal es que ocurra un proceso quijotesco. En La novela de Don Quijote,
al final de sus aventuras el hidalgo acaba teniendo facetas de Sancho panza, y
el escudero también se contagia de los ideales de su señor; en resumidas
cuentas, el chico toma cosas de la chica, y la chica del chico. Se fusionan y
dan lugar a una vida moderada en la que tanto salen a tomar una horchata, como
se quedan un viernes noche viendo capítulos de X en japonés subtitulado. Todo
es guay, pero quietos parados que la historia aun no acaba. Puede que vivan
felices y coman perdices, o puede que no. Ocurre que a veces uno de los dos es
totalmente asimilado por el estilo de vida del otro, en cuyo caso o bien la
transformación es satisfactoria para ambos, o bien la transformada comienza a
echar de menos su vida pasada, o bien el que ha contagiado su forma de vida
descubre que la persona que tiene delante, como decíamos anteriormente, no es
la misma de la que se enamoró, y deja de amarla porque no le aporta nada. Todo
puede ocurrir, y ocurre. Una vez más pido a quienes se embarquen en
relaciones así, que siempre tengan en cuenta el ser ellos mismos, y ser uno
mismo conlleva comportarse y actuar de una manera. Las aficiones que uno tiene
son secundarias, no van enlazadas a quién eres tú, porque uno cambia de
hábitos un montón de veces a lo largo de su vida. Por ello puedes hacerte
otaku o dejar de serlo sin dejar de ser tu mismo, pero puede que al perder tu
forma de vida pasada te sientas muy mal, y eso repercuta en tu relación.
Siempre hay una vuelta atrás, y eso tu pareja lo tiene que comprender. Ser
novios es, como decía un amigo, 50-50, es decir, que todas las decisiones se
toman entre los dos, hay que llegar a acuerdos. Por ello si echas de menos tus
aficiones, porque estás muy metido en el mundo de tu pareja, háblalo y llega a
un acuerdo para impedir que tu personalidad muera por completo, dado nadie
quiere (en realidad) un clon a su lado, sino una persona que lo complemente. Si
dejas de resultar interesante para tu pareja, un buen día tu vista se nublará
y ante aparecerá un frío cartel que dice "game over"
:: Parejas otaku. El sueño de todo otaku: tener una novia otaku. ¿Creéis
acaso que esto es Jauja? Pues no lo es. Ni mucho menos desanimo a tener parejas
otaku; es más, creo que esta es la mejor opción para uno de nosotros. Lo
único que quiero decir, es que no os durmáis en los laureles y creáis que
todo saldrá bien solo por el hecho de que vuestra novia sea también friki.
Vamos a hacer un inciso, relacionado con todo lo que hemos estado hablando.
Decíamos que escogemos a la persona más apta para tener hijos con nosotros.
Esta es una persona cuyo comportamiento y ser nos agrada, y además su físico
nos atrae. Estos dos factores producirán que a la hora del sexo, nos sintamos
cómodos, y podamos procrear como campeones. Un buen día descubrimos que por
habituación a nuestra pareja, la excitación ya no es la misma, de hecho otras
personas nos excitan más que ella. Es normal, puesto que nuestros genes siguen
ahí chinchando para que encontremos a la mujer más fértil y que más nos
"ponga", pero ¡alto! somos seres humanos ¿no? para ir por ahí
procreando sin parar ya están el resto de las especies, que mueren a velocidad
normal y no producen sobrepoblaciones. Además, si ese hastío te ha ocurrido
una vez, ¿no crees que volverá a ocurrir? Tenlo por seguro, amigo. El auto
convencimiento del "esta vez será diferente" es la forma que le damos
a un sentimiento instintivo de deseo natural, en el sentido que le dábamos al
principio de esta sección. Dejemos la puerta abierta a que efectivamente sea
diferente, pero pensemos también en que no lo será, a que estamos abandonando
a una chica estupenda por capricho, y que jamás podremos retomar aquello que
perdimos por dejar que nuestros genes pensasen por nosotros.
Solemos escuchar por ahí ese tópico que dice "hay que trabajar el amor,
cuidarlo" (sin ir más lejos la mujer de Otto Octavius aka Dr. Octopus).
¿Sabéis qué? Es verdad. Al principio, nuestros instintos nos llevan a
la euforia, y pensamos que jamás nos aburriremos de esta persona que está a
nuestro lado (una vez más esto es una traducción mental de la comanda de los
genes que dicen "procrea, ¡procrea!"), pero estos están sujetos a un
cansancio, al igual que todo lo que hay en nuestro cuerpo. Llega el momento
trágico del hastío, que no ocurre por arte de magia y en el momento, como te
puedas imaginar, sino que es fruto de un proceso largo de desgaste que culmina
con un pensamiento de darse cuenta de que la persona con la que estás, no es
con quien quieres estar. Entonces tomamos una decisión, y yo propongo lo
siguiente para cada vez que esto nos ocurra: ¿qué hacemos cuando nos cansamos
después de estar viendo durante horas los nuevos capítulos de nuestra serie
favorita? ¿Paramos y los abandonamos para siempre? ¿Paramos y volvemos a ello
al día siguiente? ¿Seguimos viéndolos al arrastre mientras desconectamos?
Estas preguntas contienen una trampa, puesto que no ofrecen una posibilidad
moderada ¿qué necesidad hay de cortar durante un tiempo, o distanciarse para
descansar? Nuestra novia no es un anime, y podemos hablar con ella (sin llegar a
decirle que no estamos cansando de ella, porque nosotros no estamos cansados,
sino nuestros caprichosos genes) para tener actividades más sosegadas durante
un tiempo, actividades tranquilas con las que hagamos un reset a nuestro
flatulento windows 95 mental (y que el PC vuelva a arrancar, no tarda demasiado
¿verdad? depende de lo viciado que esté el sistema operativo...),
replantearnos las cosas y llegar a la conclusión de que nuestra pareja es el
ser que más amamos en el mundo, que pechos tienen todas las chicas, y como
decía Pilar Lopez en Juana la Loca, "todas tienen lo mismo entre
las piernas". Hay una peli de ese ser carente de neuronas llamado Wynona
Rider, en la que se propone lo siguiente: ¿mandamos a paseo lo que tanto tiempo
nos ha costado de conseguir, por una tentación, o mostramos nuestro valor y
disciplina aguantando el tipo hasta que la bruma pase, y veamos a esa persona
que nos ha regalado su vida entera, ante nosotros? Otra película que recomiendo
para ilustrar este caso es por ejemplo American Beauty. Yo siempre he estado muy
preocupado por el hastío, pero tengo un buen referente. Veréis, en una cena de
nochebuena, escuché a mi abuelo decir a mi abuela "Antonia, que guapa
estás esta noche". La cuestión es que mis abuelos llevaban juntos toda la
vida. Unos años después, mi abuelo murió, y la pobre Antonia quedó
destrozada, presa de los recuerdos. Pese a que eran una pareja un tanto
trágica, lo mismo ocurrió con mis abuelos paternos, cuando murió el señor
Pascual, la señora Concepción quedó devastada; podías oírla llorar por su
marido muerto muchos años después, hasta que finalmente sucumbió también a
la vejez. En cambio Antonia, pese a que sigue llorando, no hace más que
recordar a todos cosas que "al abuelo" le gustaban, o habría hecho si
estuviese allí. Cuando me mudé a Barcelona, hablé con ella y me preguntó por
mi novia. Le parecía estupendo que viviésemos juntos, me dijo que debíamos
apoyarnos en los malos momentos, y disfrutar en pareja de los buenos, ir
haciendo poco a poco. Esa es la esencia del amor eterno, amigos míos. Hoy en
día la gente se divorcia por motivos absurdos, y a un ritmo espeluznante. Nadie
quiere aguantar, poca gente se da cuenta de que después de la tempestad, viene
la calma, de que todas esas cosas malas, tienen una recompensa, de que cuanto
peor lo pasa una pareja, al sobrevivir a ello, es mucho más fuerte (si, justo
como los saiyan). Aguante, valor, coraje, disciplina, raciocinio... Cuando tu
pareja muere por vejez, y tú sigues enamorado de ella, muriendo tu también
tiempo después porque tu tiempo ha terminado, podrás decir como últimas
palabras que tu amor ha sido eterno, porque en caso de no haber muerto ninguno
de los dos, habría continuado y continuado y continuado.
Retomemos el asunto de las parejas otaku, después de la parrafada que quizá no
os interese porque aun no tenéis edad ¿estáis de acuerdo? yo no. Si que os
interesa, ya tengáis 25, o 15. Opino que si no quieres mantener a tu pareja
hasta el día en que te mueras, mejor no estés con ella. Todos sabemos que los
amores de juventud no suelen funcionar, porque las personas jóvenes se
convertirán en adultas, y cambiarán (y ya hemos hablado de lo que pasa cuando
cambia la persona de la que te enamoraste), pero sabiendo esto, que cabe la
posibilidad de un fin, salir por salir con alguien, puede llegar a ser un sin
sentido, o acabar muy bien, he visto de los dos casos. tenemos que tener en
cuenta que lo que uno dice es una cosa, y lo que el subconsciente obra sin que
tu lo sepas, es otra, y muchas veces la gente no dice que le va muy bien con su
pareja y que piensa casarse, porque hacerlo es gafe; ojito con los referentes
que tomáis, que cuando uno tiene una relación, tiende a abrirse a la gente, y
somos extremadamente susceptibles a lo que vemos y oímos, sea o no verdad. No
pierdes nada si obras de manera que tu novia sea la novia definitiva. Si se
acaba, pues bien, se ha acabado, a volver a empezar, pero si tiras la toalla
desde un principio por una supuesta certeza de que se va a acabar, entonces has
condenado la relación. Otra cosa son los amigos que acuerdan una especie de
relación "de rollete", lo que por ahí oiremos como "amistad con
sexo", pero eso no es amor, amigos míos, es hacer la vida de uno mientras
satisfaces lo que tus genes te piden, cosa la cual puede ser correcta, pero solo
la recomiendo para personas con carácter muy fuerte; para el resto, puede
resultar una experiencia aterradora y destructiva.
Una pareja otaku comparte tus gustos ¿es esto cierto? Veamos, qué nos gusta a
los otaku... anime, películas, manga, videojuegos, rol, model-kit,
informática, karaoke, cultura japonesa... Cuestiónese el lector con cuales de
estas aficiones concuerda, y con cuales no. Estoy convencido de que no compartes
al menos una de ellas. Lo mismo ocurre con las novias otaku. Puede ser que aun
siendo los dos lo que sois, discrepéis en ciertos puntos, y esto no es un
problema, sino algo a tener en cuenta. Por eso hablaba antes de no dormirse en
los laureles; ya que has tenido la suerte de encontrar alguien afín a ti, cuida
lo que tienes con mucha cabeza y mimo, no creas que haciendo lo que a ti te
gusta hacer, a ella también le va a gustar, porque puede que no sea así, o
aunque así fuese, que a ti te apetezca no significa que a ella también.
Así, las cosas son más fáciles (al menos al principio), si tenéis tantos
puntos en común, y por ello debéis aprovechar estas facilidades para construir
algo muy sólido. Cuando hablo de solidez, me refiero a perdurabilidad en el
tiempo, y para ello además del aguante y el valor que antes he nombrado,
necesitas planificar (con tu pareja) un futuro inmediato, y uno para largo,
pensar en lo que ella quiere tanto como lo que quieres tú (y repito que porque
ambos seáis otaku, eso no significa que aficiones puramente friki vayan a ser
siempre de su agrado), y sobre todo, seguir siendo tu mismo, no rendirte a la
comodidad de la pareja, seguir pensando por uno mismo, aunque dejándose
influenciar (siempre que la influencia sea cabal) por tu pareja, sin olvidar
quien era esa persona de la que ella se enamoró. Que incida tanto en esto,
tiene un motivo, y es que como decíamos, una cosa es amor y otra es deseo; lo
primero es el acto del apego por un todo, y lo segundo el apego visual temporal
por un cuerpo. Si crees que una persona va a seguir estando enamorada de ti
hagas lo que hagas, cambies como cambies, estás presuponiendo que ella se
enamoró solo de tu cuerpo, no de ti.
Para terminar con este bloque, hablemos un poco sobre este factor tan espinoso
que es el cambio. ¿Está permitido cambiar dentro de una pareja? Depende de la
razón del cambio, de su dirección, y de su velocidad. Razón refiere al motivo
por el que cambias (si tu pareja lo entiende y está de acuerdo, está bien),
dirección a si es para bien o para mal (y esto es lo más complicado, porque lo
que tu crees que es un cambio a mejor, a ella le puede aburrir, o parecerle mal,
y un cambio a peor puede gustarle, pero tú no sentirte cómodo; no hay receta
única para esto), y velocidad a si es un proceso o de un día para otro
(generalmente nos habituamos y normalizamos mejor un cambio que conlleva una
transición suave, que uno brusco, como un fundido en negro o un plano de corte
mal hecho). Lo ideal es un cambio razonable, a mejor (para ambos), y gradual.
Sobre todo hay que estar alerta de si tú o ella estáis cambiado (sin llegar a
ser paranoico, que esto destroza las parejas), para comprenderlo, meditarlo,
hablarlo, y tomar una determinación al respecto. Para darse cuenta es
conveniente reflexionar sobre las cosas que hacías y pensabas antes, y las que
haces y piensas ahora. Recuerda siempre hacerlo en frío (como el cambio de
aceite de un motor), dado que la subjetividad es amiga de modificar tus
recuerdos para adaptarlos a lo que tu subconsciente traidor quiere.
La soledad
Reclusión
El dinero
El tiempo
Aficiones
Enfoques
Problemas frecuentes para chicas otaku

Actualizado: jueves, 29 de julio de 2004
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