Salón del Manga 2004
Tongo y mantequilla
Guía
:: Crónica
:: Introducción
:: Reflexiones
:: Jornada 1
:: Jornada 2
:: Jornada 3
:: Jornada 4
:: Mapa del salón y expositores
:: Galería (miscellania)
:: Galería de cosplay
:: Videoreportaje
| Desde el
último salón del manga de Barcelona, muchas cosas han ocurrido a nivel
personal, y entre las más importantes, y que vengan a colación, están el
hecho de que haya terminado la carrera, y que me haya mudado de Valencia a
L'Hospitalet de LLobregat. Los motivos son muy simples: a) Estar con Rosa b)
Trabajar de lo que me gusta (que es ser profesor). He conseguido lo primero,
pero lo segundo aun no. Desde septiembre, he estado realizando uno de los
equivalentes a ser pizzero que existen para universitarios y gente con escaso
currículum: trabajar para una empresa de catering, haciendo de monitor en una
escuela de Cornellà. Por desavenencias con la gorda de la coordinadora, me
despiden el mismo día que comienza el salón; ¿es una señal? La semana no ha sido tan dura como pasadas ediciones del salón (si en el trabajo, pero no en cuanto a preparación de la convención), dado que ni tenía que recorrer 350km para llegar hasta el, ni tenía que disfrazarme, por problemas económicos y falta de planificación. En cambio Rosa si que ha ido de culo los últimos días, cosiendo su disfraz de morning musume junto con Miriam. Adicionalmente, hacíamos de anfitriones de una importante cantidad de gente que pasaría las noches aquí. Ninguno de nosotros sabía que este iba a ser (al menos para Rosa y para mi) el mejor de todos los salones , ni tenía idea de la cantidad de cosas que estaban a punto de acaecer. La información técnica del salón era novedosa: este año ficomic nos deleitaba con 4 días de salón, aprovechando el día 1 de noviembre, festivo en toda España. Una vez más el salón era ampliado en cuanto a espacio, y como hemos dicho, la jornada adicional ofrecía unas posibilidades de reparto temporal muy atractivas, a saber: |
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:: Jornada 1: Karaoke libre (2h),
Operación Friki y concierto del grupo Charm (3h), karaoke libre (1h)
:: Jornada 2: Concurso de karaoke (3h y 3'5h)
:: Jornada 3: Concurso de cosplay (3h y 3'5h)
:: Jornada 4: Karaoke libre (1h), exhibiciones (2h) Karaoke libre (2h)
Pintaba muy bien, la verdad. Todo esto se aderezaba con la típica exposición, proyecciones non-stop, gymkhanas, mesas redondas, etc. Nosotros planeamos ir todos los días, y así fue como hicimos: un fin de semana a tope donde estaríamos con los amigos, conoceríamos gente, participaríamos, miraríamos material otaku, veríamos cosas, saldríamos a la fiesta visual, y grabaríamos/fotografiaríamos toda clase de eventos para nuestros respectivos reportajes (yo el web, y Rosa el de video). Así, llego el viernes...

Previamente a comenzar con la crónica, me gustaría plantear una serie de reflexiones que he ido realizando a lo largo de estos cuatro días, algunas derivadas de mi experiencia propia con los salones, y otras resultado de ciertos eventos que durante la convención acaecieron. Quizá el siguiente texto se haga un poco pesado para el lector que solo desea leer la experiencia de otra persona en el salón, por lo que si quieres saltar directamente a la crónica, puedes hacerlo con este link. Comencemos.
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:: ¿Jornadas o Salón? Solemos escuchar eso de "salón del mueble",
"salón del automovil"... otra forma de nombrar este tipo de eventos
es "feria del X". Cuando uno acude a estos eventos, va a ver,
comparar, tal vez conocer gente, y desde luego a comprar. Ni que decir tiene que
ninguna de estas acciones es de obligatoria realización, pero si son lo más
habitual, y si algo distingo en mis análisis es el "es" y el
"debería ser". El segundo punto de esta reflexión es el siguiente: ¿Qué es ficomic? Según la portada de su web, se trata de una organización sin ánimo de lucro cuyo objetivo es la difusión y promoción del cómic. ¿Es ficomic una institución pública? No, no lo es. Se trata de una organización privada, que se busca la vida como toda empresa inscrita en un régimen económico capitalista, recibe ayudas, subvenciones, y trata de acomodarse a los intereses del público al cual sus actividades van destinadas, para obtener un rendimiento económico optimizado, y esto último sin lugar a dudas, es el interés subyacente a todo planteamiento que hagamos sobre esta organización. Ellos no quieren ganar dinero para hacerse ricos (al menos esto es lo que se supone), sino para mejorar su coyuntura, en un proceso de feedback por el cual lo que el cliente les da (en este caso, dinero de las entradas, y arrendamiento de los stands), vuelve a este en siguientes ediciones, convertido en mejoras del evento. Hasta ahora ha sido así: cada año hemos visto ampliado el espacio; Es discutible el grado de renovación de las actividades de ficomic, pero no que lo hayan intentado. Quiero decir, serían deseables cosas como un mejor equipo de audio para el escenario, un segundo tablado para karaoke libre durante todo el fin de semana, más espacio para el público, sillas, más expositores, pero esto es solo deseable, no obligatorio de cumplir para ficomic. Son una empresa privada, pueden hacer lo que les de la gana. Desde luego si no mejoran cada año, el público dejará de asistir a sus eventos, y tarde o temprano surgirá una mejor oferta por parte de otro grupo, que reemplazará al salón del manga de Barcelona como cita obligatoria. Si a alguien no gusta lo que hace ficomic, puede gritar para que sus demandas sean escuchadas, o puede dejar de acudir al salón, boicot el cual es la forma más extendida y segura de hacer que una empresa capitalista ceda ante las exigencias de sus clientes. Ahora al grano: El Salón del manga de Barcelona, no son unas jornadas de manga organizadas por un club de manga anime o un ayuntamiento, son un salón, una feria, un lugar comercial. Si queremos actividades y buen rollo, nos vamos a las Jornadas anuales del CMI, pero no pidamos peras al olmo, que ficomic no tiene obligación de nada. Esta reflexión es el soporte de ciertos argumentos implícitos en la crónica a la que dentro de poco llegarás, como el "tongo" del cosplay, o los problemas de organización. |
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:: Cultura otaku. Hace unos 13 años (yo tenía 13 por ese entonces), la editorial planeta publicó una serie de cómics de nacionalidad japonesa, como Dragon Ball, El Puño de la Estrella del Norte... Por aquel entonces los no versados en la materia, es decir, la gente joven, descubrió que un cómic no se podía comprar únicamente en los kioskos, descubrió que existía algo llamado tienda de cómics, donde uno podía adquirir además de las novedades editoriales, objetos relacionados con estas, y números atrasados. Poco tiempo después, en concreto el año siguiente, a raíz del éxito en estas colecciones, y el descubrimiento de que no solo los niños veían dibujos animados, la compañía mangavideo hizo su entrada en el mercado español, con vhs de películas de animación dobladas al castellano, que difícilmente podíamos ver en las televisiones públicas o privadas. Había comenzado un fenómeno: la generación otaku. Surgieron fanzines a cientos, y compañías como Norma cómics se unieron al carro de Glenat y Planeta en la publicación de material que el público español demandaba. No solo esto, la importación de ediciones japonesas o estadounidenses, donde el fenómeno estaba asentado desde hacía tiempo, proliferó en las tiendas especializadas.
Muchas personas habíamos encontrado algo que nuestro interior deseaba desde
hacía tiempo, algo a lo cual por culpa del retraso cultural en nuestro
país, no habíamos podido acceder. El asunto era que realmente ese algo era una
necesidad para nosotros. La situación era como la de alguien que vive en una
aldea aislada, está enfermo, y no sabe lo que es la medicina ni los hospitales,
mientras en la gran ciudad, los cosmopolitas disfrutan de seguridad social y
seguro privado.
Así, la maquinaria mercantil comenzó a funcionar dándonos lo que pedíamos, a
cambio de dinero. Así funcionan estas cosas: si solo uno lo pide, nadie
escucha, pero si un gran grupo es el demandante, el mercado ofrece, y mejora la
oferta (con más merchandising, importación...), para ampliar el público, y
que de esta forma sus arcas se llenen más y a mayor velocidad.
Por otra parte, estábamos nosotros, que para nada pensábamos en la ley de la oferta y la demanda; lo único que sabíamos de dinero era que necesitábamos más para conseguir más y mejores cosas con las que saciar nuestra sed, que nunca resultaba satisfecha ¿Por qué? Somos el fruto de una generación que necesita ilusiones, necesita fantasía, necesita algo en lo que creer. El término "generación x" es uno que no escucho desde hace al menos una década, pero no descarto que fuese acertado, y premonitorio además. Así dejamos de estar en el grupo llamado "gente normal", y pasamos a formar parte del llamado "otakus". Estos conjuntos a dçia de hoy no son excluyentes, es decir, uno puede estar en "gente normal", y a la vez en "otakus", o pertenecer solo a este ultimo, pero el caso es que así nacimos.
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El "Quijote Complex" En otros artículos hablábamos de este complejo, como definición esencial del otaku. Como obra maestra de la literatura universal, si no leído, todos conocemos "de qué va" la obra de Cervantes. Aquel que se niega a entender el mundo como los demás, e inventa uno acorde con sus ficciones de libro, recibe el apelativo "quijotesco". De esta forma, Don Quijote de la Mancha es el otaku más conocido del planeta, y nuestro referente. No nos refugiamos en las novelas de caballería sino en el manga o el anime, pero la esencia es la misma: evadirse de una realidad que no nos gusta del todo. |
A lo largo de la década, la cultura otaku se ha institucionalizado, y ha también ha recibido el nombre de "cultura friki". "Friki" es un término que inventó Lázaro Muñoz para definir a las personas que preferían quedarse en casa un viernes noche jugando a rol, viendo pelis o jugando a videojuegos, antes que salir de marcha. El resto de implicaciones del término (despectivas), todos las conocemos. Volviendo a lo de la institucionalización, yo he observado que actualmente el grupo de los otakus se ha desglosado en varios: otakus en el sentido original del término (la generación que necesitaba ilusiones externas a ellos, los "quijotes"), aficionados a esta nuestra cultura alternativa, pero que no viven con el estilo de vida derivado de ella, frikis (gente que vive según el estilo de vida otaku, pero no necesita la ilusión externa de la que antes hablábamos), y por último los frikis de nueva generación (no quiero decir que todos los que se acaban de incorporar a nuestro mundillo pertenezcan a esta categoría ni mucho menos), que asumen este estilo de vida porque hoy en día "mola", porque el grupo de amigos es friki, etc.
Mi padre suele decir que toda sociedad tiene un cupo de monstruos, y cuanto más
grande es la sociedad, más grande es el número de monstruos. Esto se aplica no
solo a sociedades y monstruos, sino también a grupos. Cuanto más grande el
grupo al que pertenecemos, más número de personas dentro de los subgrupos hay,
y más posibilidades de ser conocidos se presentan. Al ser conocidos, y porqué
no decirlo, bien vistos (creo que hoy en día pensar que la sociedad nos odia
por ser otakus, es una ficción desfasada, destinada a la autocomplacencia de
quienes lo creen así), personas que nada tienen que ver con lo que somos, se
presentan e integran. La ginebra es ginebra, pero si poco a poco agregamos
gaseosa, se convierte en cubata. Químicamente la ginebra sigue allí en su
estado original, el aspecto es el mismo, pero el sabor no lo es , se trata de
una mezcla homogénea. Hablo lo que un alarmista llamaría corrupción de la
cultura otaku, que yo llamo ampliación y transformación, renovación. El ayer
y el hoy son bien distintos para nosotros, pero al producirse la mezcla entre
ginebra y gaseosa tan paulatinamente, nadie se ha dado cuenta de que el sabor ha
cambiado.
Así, cabe asumir algo: como grupo cultural, estamos cambiando, si no hemos
cambiado ya. No somos los mismos que hace 10 años, no hacemos las mismas cosas.
El amante de este sistema de vida (el friki), estará plenamente satisfecho, el
otaku quijotesco, quizá pueda sentirse decepcionado por la cantidad de personas
distintas de él (aunque estos invasores piensen que no lo son) que amenazan su
territorio...
Todas las personas tienen derecho a asociarse con quien quieran, nadie puede
impedir el acceso de alguien a un grupo tan numeroso como los frikis (sobre todo
porque el otaku quijotesco solo por ser como es, ya pertenece al grupo, sin
necesidad de asociarse con nadie). Pensar, como yo he pensado durante este
salón "¿Qué coño hace esta peña aquí?" está mal, es mezquino.
Si a uno no le gusta en lo que su grupo se ha convertido, puede marcharse y
fundar uno nuevo, o integrarse en el ya existente.
¿Por qué esta reflexión aquí y no en la sección glosario
(faq)? Incide plenamente en el salón del manga, dado que ficomic da lo que la
mayoría cliente pide, y si lo que estos últimos quieren es bizarrismo, leches,
humor y manganimes malos, ficomic ya se encargará de darnos espacio y medios
para que esto tenga lugar, por eso, antes de quejarnos sobre ciertos aspectos
del salón, pienso que deberíamos reflexionar sobre quienes somos y donde
estamos, ser un poco realistas, y meditar sobre el "es" y no el
"debe ser".
Dejemos ahora el tono discursivo y melancólico de lado, y comencemos con lo que ha ocurrido durante estos cuatro días.
A las 15h salgo del trabajo, habiendo sido despachado, pese a que yo no lo sabía aun. 20 minutos después llego a casa, y veloz como el rayo comienzo a preparar todo. Ya habían llegado las amigas de Miriam, pero Rosa aun no. El hecho es que Paula se había traído su cámara digital de la muerte, y por ello Miriam nos dejaba la suya. El regocijo fue enorme, y el de dreamers.com, por la cantidad de fotos que va a tener que soportar en su servidor, supongo que será escaso. En cuanto Rosa llega, y terminamos de arreglar los bártulos, partimos en metro hacia la farga, dado que allí nos esperaba Yui para sacarnos el pase de prensa que durante el resto de las jornadas marcaría "Acid Losvaize". Por supuesto llegamos tarde, pero por fortuna Yui es paciente, y no se marchó del umbral de La Caixa enfrentada a las puertas del salón.
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Hechos los trámites, entramos, y rápidamente decidimos que no podíamos cometer el error de todos los años: en vez de dar vueltas erráticas, debíamos seguir un orden. Así, peinamos la zona como buenos soldados, para finalmente depositar nuestros traseros cerca del escenario, donde en aquellos momentos estaba cerca de terminar la edición anual de "Operación Friki". Adicionalmente, descubrimos que alguien había iniciado un jamming sobre nosotros, puesto que mi cámara de fotos analógica no funcionaba con normalidad, la digital se había quedado sin pilas (compré unas nuevas, pero va a ser que las que cuesten menos de un euro con cincuenta, no gustan a estas novedosas tecnologías fotográficas), y la cámara de video colgaba.
| Rápidamente hice algunos apaños sobre la analógica, y conseguí hacerla funcionar. Sin prestar mucha atención a la operación friki, pasamos el rato, y nos encontramos con las amistades que por allí moraban, pero no todo podía ser regocijo, puesto que ¡horror! Charm iban a entrar a escena... Efectivamente, era el concierto despedida de una de las integrantes, que supongo habrá decidido iniciar en solitario su carrera cinematográfica, y después de esto, el concierto presentación del nuevo dúo Charm. Huimos tan lejos como nuestros pies nos llevaron, esto es, a la entrada. Pedro, Aurora, Edu, José, y Mar, acudían al evento, cargaditos de maletas y dineros que entregar a ficomic. | ![]() |
Poco después, otra vez dentro, ya a salvo de los berridos del grupo "Encantamiento", que había terminado su perpetración, visitábamos el stand del CMI para hablar con el compañero Calamanga, y advertirle de su fabuloso parecido con un conocido concursante de Gran Hermano 6.
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No había mucho más por hacer allí, la gente no quería cargar con sus maletas
por todo el recinto ferial, y con un poco de suerte llegaríamos al mercadona a
tiempo para que la gente comprase cena, por lo que me di caña en colgar los
carteles de Acid Losvaize! Otaku Page que habitualmente cuelgo aquí y allá, y
partimos hacia Santa Eulalia caminando como buenos excursionistas. Los "¿faaaaalta
muchoooooo?" abundaron, pero 25 minutos después llegábamos a las puertas
del supermercado, donde mis chicos pudieron comprar su legión de pizzas, que
les darían fuerzas para la fiesta visual que por la noche iba a acaecer en la
zona de Corts.
¿Os he hablado de nuestro horno alguna vez? Veréis, el artefacto en cuestión
vivía conmigo en Valencia, donde felizmente calentaba pizzas y otros manjares,
conectado con su toma de corriente especial rojo+azul+toma de tierra, pero por
lo que parece allí estaba un poco aburrido, y decidió emigrar conmigo a
Hospitalet, donde el suministro de energía era aproximadamente de la mitad que
en su antigua morada, y no había toma de tierra porque se trataba de un
edificio viejo. El resultado es un enchufe instalado pobremente, donde la
conexión verde-amarilla no lleva a ningún sitio, y muchos apagones cuando
varios aparatos están encendidos a la vez, como pueda ser microondas+horno, u
horno+dos pc's. Como decimos, este horno específicamente tiene vida propia, y
sintiéndose solo, una vez superada su crisis de aburrimiento, instó a su
compatriota, la lavadora, a que emigrase también a Barcelona. Pues bien, la
máquina de lavar ropa no tiene enchufe especial, ni necesita toma de tierra,
pero la mamona consume más energía que el horno cuando se trata de lavar en
caliente. Ese viernes noche, yo tenía una colada a medias, y había muchas
pizzas que hornear, imaginad lo que estaba a punto de acaecer...
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Efectivamente, apagones los hubo y abundantes. Cuando apagué la lavadora,
encendimos el horno, pero resulta que tener encendido horno+ps2 con volumen en
la minicadena, también superaba el output de energía de la casa, por lo que
algunas partidas de tekken 4 y soul calibur 2 quedaron interrumpidas por una
oscuridad total, que siempre era seguida por el señor Marco que a tientas
agarraba la linterna de un cajoncito, y se dirigía a la entrada para volver a
dar la corriente. El HDD de mi pc, que nunca descansa, también lo pasó muy mal
aquella noche, todo sea dicho. Pero bueno, volvamos al tema; una vez superada la crisis energética, cabía preparar la fiesta visual a la que debíamos acudir. Para ello Rosa miraba la información en los foros donde se organizaba, y yo trazaba una ruta hacia el lugar, bastante cercano. "¡Que la han cancelado!" - salió de los labios de mi novia. Hubo un gran regocijo en la casa, ante la posibilidad de dormir unas horitas más antes del pesado día que aguardaba. |
Sobre las 7 AM, Pedro, Aurora y Edu, marchan al aeropuerto para recoger a uno más de la familia, mientras Rosa y yo nos despertamos, dado que ella aun debía coser buena parte del disfraz.
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Yo preparaba cámara digital y el resto de equipo, a la vez que trataba de ayudar a Rosa, que estaba en pleno ataque de histeria por el tiempo que se nos venía encima. Al tiempo, la comitiva del aeropuerto volvía con un nuevo miembro, Felip. Todos ellos comenzaban a ataviarse sus respectivos cosplay, y al verme rodeado de extrañas criaturas de manganime, algo comenzó a susurrar a mi oido "coooooooooooosplaaaaaaaaaaay...... ¡coooooooooooooooooooooooooosplaaaaaaaaaaaaaaaaaaaay!". La misteriosa fuerza pudo conmigo, y acabé portando los ropajes de Solid Snake aquella mañana, cuando la idea era hacerlo al día siguiente.

Estábamos todos listos a eso de las 11 de la mañana, y decidimos partir hacia la farga. Desde la parada de Rambla Just Oliveras hasta la puerta del recinto, no habría problema, puesto que había un constante flujo de cosplayers, pero ¿y desde casa hasta el metro? Este fue el resultado:
| Sobre las 12 llegábamos a la entrada, donde poco a poco fuimos entrando. Estaba teniendo lugar el concurso de karaoke, y como ya sabíamos que si lo escuchábamos íbamos a acabar hasta el gorro de las mismas canciones una y otra vez, decidimos hacer otras cosas más interesantes, como hablar con las señoras y señores de doki-doki, encontrarnos con Dani, amigo de Rosa, tomar algunas instantáneas, pegar carteles, y hacer mi primera compra del salón, que al igual que el año pasado, fue un calendario de Cowboy Bebop. |
A la hora de comer, Rosa y yo salíamos de la farga para comer nuestro
bocadillo, y decidíamos volver a casa para cambiar nuestra indumentaria por
ropa de calle, más cómoda. Volvíamos todo lo rápido que el tren nos llevaba,
para descubrir que Miriam y Paula habían tenido la misma idea que nosotros.
Total, que nos cambiamos, y volvimos al salón en coche. Afortunadamente, como
por arte de magia, un sitio libre aparecía, bien cerca del salón, por lo que
sobre las 17h, volvíamos a estar allí.
Aprovechamos para hacer algunas compras, como la sección 9 al completo, Olga
Gurlukovich (¡gracias mipochi!) y dos llaveros de Totoro, al igual que quedar
con los del CMI para
cenar. Esa tarde, llegaban Silvy, Yaku y Espe, por lo que nos apresurábamos en
volver a casa, cosa de las 19'45, antes de que llegasen. Conseguimos aterrizar
justo a tiempo, mientras yo sospechaba que eso de los 3 días festivos, venía
realmente bien para encontrar aparcamiento en Hospitalet.
Instalábamos a los recién llegados, y organizábamos al resto, que llegaban
progresivamente. Todos juntos decidieron marchar a cenar fuera, lo cual nos daba
la oportunidad perfecta para poner un poco de orden, y llegar con tiempo a la
cena del CMI. A todo esto, comenzó a llover...
Sumidos en la lluvia, sobre las 22'50 salíamos pitando hacia la zona de Poble
Nou, donde supuestamente estaba emplazado el restaurante Take, japonés buffet
libre. Llegados a la dirección que Gustavo nos había proporcionado,
descubrimos que se trataba de un enorme solar, por lo que consideramos la
posibilidad de haber sido timados, y decidimos llamar a alguien. El mismo Gus
nos dijo que no era el número 273, sino doscientos veintialgo, así que
tratamos de hacer un cambio de sentido. De nuevo me sentía como cuando el año
pasado trataba de pasar al otro lado de la carretera, mientras recorría
diagonal hacia bajo. Cerquita de Plaza de las Glorias, donde el supositorio
gigante, pudimos pasar al otro lado, y embalarnos haciala nueva dirección que
nos habían dado. Coste total del viaje: 40 minutos.
Una vez más el duende de los aparcamientos nos concedió el deseo, y quitando
el lugar a un gato que zampaba algo de comida que habían dejado para él,
instalamos el coche, y recorrimos la escasa distancia hasta ese extraño lugar
que llaman Take.
En su interior, medio CMI
esperaba, pero el otro medio estaba aun por llegar, y no podíamos empezar hasta
que esto ocurriese, dado que tendría lugar en las mesas de la izquierda, un
extraño ritual pagano-económico, por el cual quien comiese más platos, no
pagaba la cena. Desafortunadamente nosotros estabamos en las mesas de la
derecha, aunque alguien debió insistirme en ello, puesto que yo, pese a
saberlo, seguía con el chip puesto de tragar más allá de mis posibilidades.
Gran error, Marco, gran error...
Sobre las doce comenzábamos a comer, yo
como un señor cerdo (no por los modales sino por la cantidad), algunos como
cerdo y medio (por los mismos motivos), y el resto, que velaban más por su
salud que por su bolsillo, a velocidad normal.
Sobre la una, nos dábamos cuenta Rosa y yo de que nuestros colegas nos esperaban en Sant Adrià de Besós, lugar donde tenía lugar la fiesta visual, por lo que yo con 17 platos en mi estómago, uno de ellos un par de calamares a la romana, que no por haber sido preparados por orientales eran menos romanos, y Rosa con unos 14, emigramos.
El lugar no estaba mal, o no lo hubiera estado de no ser porque, quien sabe si a
causa de la lluvia, de una mala propaganda, o de la distancia, no había ni
dios.
Se trataba de un amplio lugar con unos banquitos, un par de altavoces, un
ordenador portatil, y un par de lavabos. Lo del par de altavoces, que sonaban
como el trasero, hubiese sido mejorable, al igual que el hecho de que no hubiese
luces en la gran sala, estuvo muy bien que por 5 euros te pudieses poner hasta
arriba de cerveza o calimocho, pero no tenía perdón que el total de personas
fuese de unos 40, contando a los organizadores. El espectáculo era más o menos
así:
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| La gente bebió, fumó, y cantó, mientras el peso de 17 platos caía sobre mi, creando en mi interior un estado entre la vida y la muerte, que ni me molaba nada, ni tampoco a mi pobre novia, que se lo pasaba pipa mientras me veía amargarme vivo. Yo no se si libre de las dos toneladas de hormigón armado en mi estómago me lo hubiese pasado bien, o directamente algo tan underground no es lo mio, pero el caso es que allí estuve, pudiendo asistir a como algunos caían dormidos ante la falta de luz y animación. Tan grande era el bizarrismo de algunos de los asistentes, que mientras su colega moraba el mundo de morfeo, unos caballeros escribian en su frente "fóllame" (sospecho que sin acento). Todos se acercaron a mirar, mofarse, o tratar inutilmente de despertar al hebrio señor, pero no hubo manera. Ante tal visión del apocalipsis, yo escapaba hacía la salida, donde me encontraba con una persona de Cádiz que esa misma mañana había venido a compartir conmigo su devoción por mgs, en concreto el señor con el pitillo que posa a mi lado, y podemos ver en la imagen de la derecha. La conversación fue de otro mundo: Colega de Cádiz- ¿Y tu que hace' aquí?- Marco- Pues nada, en la fiesta visual- Colega de Cádiz- E'to si que e' una fiesta; en la de ayer 6 euro' y no bebí ma' que un cubata y aquí por 5 euro' me he pue'to hazta el culo- (Nótese que es una trascripción fonética sin ánimo ofensivo, dado que mi familia materna e' de Málaga, y hablan tambié' con asento andalú'). |
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Le deseé una feliz fiesta, y tal como salió el resto de mis contertulios, me di cuenta del percal: éramos 7 personas, para un ford fiesta de 5 plazas. Alucinando un poco con la que se me venía encima, con una pandilla de personas tirando a lo borracho, y amargado todavía por lo mal que me había caído la cena, llevé a la gente hasta el marcoche, y guardando por supuesto el lugar más cómodo para Rosa, se consiguió empacar a cinco personas donde caben tres. Una muestra de lo ocurrido:
Yo había bebido dos cervezas en las últimas 4 horas, lo cual ya le hace a uno valedero de una señora multa en un control de alcoholemia, y llevaba dos personas más de las que tocaban en el coche. Muy flipante, y lo era más el hecho de que consiguiera recorrer toda la Ronda de Dalt, Doctor Marañon y Riera Blanca sin que me parase la policía, y sin tener ningún accidente. Como puede comprobarse en la cara de las personas que podemos ver arriba, no iban precisamente de bajón. Descubrimos aquella noche las propiedades hilarantes que tiene un coche con sobre peso, y así es como finalmente, llegamos sanos y salvos.
Como no podía ser de otra manera, no nos acordamos del cambio de hora, pero no importándonos bien poco la hora de alzarnos, dormimos hasta las 11, que en realidad eran las 10. Yaku nos informaba de la realidad horaria, y había gran regocijo, porque todavía llegábamos a tiempo al cosplay, así que cámara de video medio cargada, cámara digital a tope, y hatillo en mano, salíamos disparados para la farga, una vez más en coche, y de nuevo volvíamos a encontrar sitio para aparcar (triple salto mortal). Veloces como balas, llevamos todos nuestros trastos hacia las escaleras de metal, esas donde no se puede estar porque es salida de emergencia, y así comenzaba un día loco como el solo.
Depositamos el trípode, y montamos la cámara de video, a las órdenes de Rosa. Yo me encargaba de las fotos digitales y las analógicas, dependiendo del grado de zoom que necesitásemos. Mandé mensajes a varias personas para informar de nuestra ubicación, y entre empujones, "cuidado con el trípode" 's, y números naranjas que desfilaban por el escenario, se pasó la mañana.
Por supuesto, veníamos cargados con nuestras raciones para nada más terminase la primera tanda de cosplayers, sentarnos frente al escenario, y no movernos de allí hasta que volviese a empezar, de forma que así lo hicimos, con la fortuna de encontrar a Eddie y Matias, amigos de Rosa, que amenizaron la tarde en gran medida. A nosotros se unió también Silvy, y más tarde Yaku...
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El incidente Totoros Por todos los lectores de
esta web es conocido que mi señora es la ex-presidenta y fundadora de una
asociación llamada Totoros
Mallorca. Totoros era un grupo de otakus mallorquines de muy buen
humor, y cuyo espíritu era el de la amistad por encima de todo. Sin
embargo, los había en su seno que discrepaban con ciertas actitudes de la
junta directiva, y la situación que en aquel momento había. Celos,
envidias, rencores, odios... muchas cosas ocurrieron en Totoros, hasta que
finalmente Rosa y otros tantos fundadores dejaron la asociación. |
Yaku acababa de hablar con Chichiri, uno de los totoros que más odio tiene hacia Rosa. ¿Sabéis estos momentos "raje a terceros que no están presentes" que ocurren a veces entre amigos? Pues Chichiri y sus colegas no pueden evitar insultar a Rosa cuando ésta no está presente, y su despecho fue tan grande como para preguntar a Yaku, íntimo nuestro, si estaba alojado en casa de "esa zorra". La fiesta se había iniciado, nadie insulta a mi novia. Yo estaba verdaderamente dispuesto a partir la cara de Alfonso (Chichiri) o arruinarle la vida a través de todas las formas crueles que se me pueden ocurrir (segunda vez que me pasa esto con un mallorquín, es curioso), pero afortunadamente mi viejo compatriota Diego, que apareció recién salido de Tarragona, y ha sido militar profesional, me convenció de no hacerlo. Realmente no merece la pena, da mucha rabia pero no merece la pena. La solución final fue, una vez el energúmeno en cuestión se presentó a ver el cosplay, acercarnos Rosa y yo para tener una charla con él. La charla no sirvió de nada, porque existen personas con tan poca autoestima, que necesitan degradar verbalmente a otros para sentirse integrados, y por eso, mientras el truco le funcione con sus amiguetes, no va a parar. Ah, por cierto, otro de los contertulios del tal Chichiri, Ranma, al cual el primero profesa bastante amistad, no lo soporta, lo traga porque le toca tragarlo. Divertido, ¿no es así?
Acabado el incidente, se nos quedó el cuerpo bastante mal, pero por fortuna
comenzaba de nuevo el evento cosplay, y el mal humor se marcharía tal como
había llegado.
Lázaro este año iba vestido de Jedi, y me reitero en las tesis de pasadas
ediciones: lo único que me parece mal de Lázaro, es su lenguaje soez en
presencia de niños, padres y madres, y su despecho cuando una cosplayer
exhibicionista se muestra en escena.
Lázaro da a la gente lo que la gente pide. Si no hubiese un Lázaro con el que
meterse, aquello no sería aquello. Su forma de actuar en el escenario, su
soltura, es lo que le da el carisma. Quizá uno preferiría a alguien más
correcto, pero si ese hipotético presentador entrase en acción, quizá
echaríamos de menos al Muñoz de toda la vida.
Hay dos cosas de aquella tarde que quedarían en la memoria cosplayer hasta
sospecho dentro de mucho tiempo, a saber, el dedo, y la pinza. La pinza es el
artefacto con el que se enganchan los micrófonos al pié de los mismos,
artefacto bastante simple (¡una pinza!), pero que con los nervios, todo el
mundo olvidaba usar. Cada vez que alguien tiraba del micro, y este no salía,
todos los cercanos al escenario (yo inclusive) comenzaban el cántico "piiiiiiiiiiiiiiinza
piiiiiiiiiiiinzaaa". Ni que decir tiene que algunos si superaron la
maldición de la pinza, aunque fueron más los que no lo consiguieron.
Por otro lado estuvo el invento de Lázaro
y
. El asunto consistía en
que para ahorrar tiempo, pasado un minuto del comienzo de las actuaciones,
Lázaro alzaba el dedo, y el público mediante los gestos
o
, decidía si la actuación
seguía o terminaba, dando paso a la siguiente. Lo bueno del asunto es que el
público decide, el cosplay va más rápido, y no de forma arbitraria sino
democrática; además, el público predispone al jurado para sus votaciones,
dado que un
tiene menos
posibilidades de ganar que un
.
Además, con este sistema, los cosplayers prepararán actuaciones de un minuto o
menos, que no arriesguen a que el público boicotee su salida a escenario, lo
cual dinamizaría mucho el acto. Por otro lado lo malo es que si tú subes ahí,
y por cualquier cagada, si no eres chica, tu actuación comienza un tanto sosa,
es de hablar, o en resumidas cuentas no entra mucho por los ojos, todas las
fieras automáticamente te lanzan el
maligno, lo cual descorazona de todas todas. Un
no solo es un veredicto del público, también puede ser interpretado como
abucheo.
El caso es que este sistema de pulgares posiblemente perdurará, y elevará el
nivel y dinamismo en las actuaciones de cosplay, o forzará a la gente a en vez
de hacer actuación, únicamente desfilar. A prácticamente todo el mundo, yo
inclusive, parece bien este sistema, pero hasta que no suba y los puños se
alcen, bajando los dedos, no tendré un juicio verdadero sobre el asunto.
Algunos cosplays fueron de otro mundo; señalar a "antiguo señor feudal
chino", que hizo las delicias de la afición.
Vimos cosplays muy buenos, sobre todo la actuación de Mario y Luigi, el grupo
de Street Fighter 2, el performance de un efectista Mana, un Silent Hill 2
alucinante interpretado por un Pirámide Roja y Mariah, y un muy divertido (y
sentido) Paradise Kiss...
Antes de explicar lo sucedido al final del día, debemos ponernos en contexto.
Este año, existían dos categorías de premio, mejor disfraz y mejor actuación
de grupo. Tales categorías ya existían, y eran los premios más deseados por
el cosplayer, y este año permanecían, con la diferencia de que estaban
reservadas para los dos segundos mejores en ambos grupos. En cambio los mejores,
que debían ser mayores de 18 años, concursaban solo por la tarde, y debían
tener color de número de cosplayer verde (se pedía al inscribirse), aspiraban
a un viaje a Japón, para representar a España en una convención internacional
en Nagoya. Para ello, una televisión japonesa, que era quien patrocinaba el
viaje, y decidía quien se llevaba el premio, había enviado a un representante.
Los ganadores fueron estos:
| Mejor disfraz individual (Japón) | Mejor disfraz individual |
![]() |
|
| Mejor disfraz de grupo (Japón) | Mejor disfraz de grupo |
| Mejor coreografía | Mejor disfraz de Jmusic |
| Disfraz más sexy | Mejor mascota |
| Disfraz más ingenioso | |
En muchos casos estos premios eran
del todo merecidos, pero existieron muchas discrepancias en otros, sobre todo en
los que ganaron el viaje a Japón. La chica que ganó el mejor disfraz (Japón),
vestía como una mala de la serie de ciencia ficción Farscape. Desde luego esto
es ilegal porque en las bases del concurso especifica que el disfraz tiene que
ser de manga o anime (supongo que los videojuegos se incluyen por simpatía,
aunque con la ciencia ficción no lo tengo tan claro), aunque en un principio la
gente no dijo más que un "psssssche", transigiendo con la decisión
del jurado.
Pero por desgracia no acabó ahí el asunto, dado que algunas personas
comenzaron a gritar "Toooooooooooooongooooooo, tooooooooooongooooooo"
acompasadamente y de forma ininterrumpida. Cuando todos los de organización
hubieron bajado del escenario, un grupo de personas, a saber, los que ganaron el
premio de mejor grupo (ilegal también, porque no eran un grupo sino un tipo y
una mascota), con su cosplay de naruto, subieron a la tarima y continuaron con
los abucheos a la decisión del japonés. La chica de farscape y la de saikano,
que fueron las abucheadas, nos mostraron sus más destrozados semblantes ante la
que se les había caído encima. Más de cincuenta personas, subidas al
escenario, se quejaban de una forma ciertamente cruel por la arbitraria y tal
vez poco justa decisión del representante nipón. Bajaron estando a cincuenta
metros de ellos el cuerpo de protección civil, que avanzaba dispuesto a
apaciguar los ánimos.

La cosa quedaba así, y todos nos íbamos con mal sabor de boca de esta edición del cosplay, pero no fue este el final... Ciertas personas no habían quedado muy satisfechas con el hecho de que ficomic hubiese dicho al jurado "haced lo que digan los japoneses" (se puede entrever que ficomic tiene como interés de alta prioridad la proyección internacional de su evento), y estas personas hablaron. Ante el alboroto, ficomic quizá obligaría a la chica farscape a renunciar al premio, y desde luego las implicaciones de lo que había ocurrido eran enormes, como le hecho de que cualquiera que el año que viene quiera presentarse pueda pensar "por muy bien que lo haga, si aparece una tipa con las peras enormes y vestido sexy me va a quitar el premio, por lo que paso de currármelo, ¿para qué?", que los japoneses no sean bien recibidos, o que la presencia policial sea mayor en el salón del año que viene.
Adicionalmente a la ceremonia de abucheos, pudimos ver a lo largo de aproximadamente el 50% de las actuaciones que las coreografías basaban su encanto en las leches que se pegaban los participantes, por no hablar del club de la lucha que se formó una hora antes del comienzo del cosplay, cerca de la isla de fanzines, donde solo el más fuerte quedaba en el círculo, y seguía luchando ante el siguiente desafío hasta ser derrotado, o también podemos hablar de la lucha de martillos de spiderman que tuvo lugar el viernes por la mañana... ¿Qué imagen nos da esto, sumada a los comentarios sexuales de Lázaro, y las cosplayers de erotismo agresivo? Quizá nosotros le quitemos peso, pero dudo que el público general lo haga, y es más, precedente a precedente, ciertas cosas se asumen como normales, hasta que llegue un momento donde que se den estas cosas, poco propias de otakus, sea lo más común, y entonces si que cualquier protesta contra el ostracismo de la sociedad hacia nosotros, sea absurda (porque nos habremos buscamos la fama que nos dan).
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Una vez más volvíamos a casa, corriendo para buscar en la web cómo era el original de la cosplayer farscape, y poder comparar. La verdad es que no era un disfraz precisamente perfecto, pero mira, el japonés sabrá lo que hacía. No creo que estos premios especiales deban ser vistos como parte del salón, sino como un añadido, u complemento al salón que se rige por premisas de Japón y no de aquí, y por lo tanto nos son de difícil comprensión. |
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Tocaba cenar en casa, y salir de fiesta un día más. Habíamos sido invitados
por el grupo que repetía en el premio a mejor coreografía, a una fiesta Hello
Project en un garito del centro. Me tocó hacer dos viajes para poder llevar a
todo el mundo, y todo esto para que a) la fiesta fuese en el bebe+ del centro
(un antro donde ya estuvimos en San Juan) y b) Los de la fiesta en cuestión no
apareciesen hasta 45 minutos después.
Dado que ya era tarde, se había pasado el turno de la fiesta, y los afortunados
ganadores nos animaban a ir a otro garito, el Aloha, un tugurio de alto standing
y talante hawaiano. La cosa es que el sitio se dividía en compartimentos
estancos, por lo que ellos en una parte, y nosotros en otra. Nos sentíamos a
caballo entre timados y excluidos, por no decir incómodos ante los
elevadísimos precios del bar en cuestión. Pasamos allí unas horitas, en las
que solo un par de los doki doki vinieron a hacernos compañía, y la gente que
podía y quería de los nuestros, se ponía ciega (yo no, para variar, porque no
es lo más adecuado para el que conduce). A las tres y media aquello cerraba,
los doki se largaban a otro garito para bailar y celebrar su premio (Miriam y
Paula con ellos), y nosotros marchábamos a dormir. ¿Que cuantos éramos? Hehe...
7, los mismos que la otra vez. Por fortuna estábamos más cerca de casa, pero
por desgracia tocaba ir ciudad a través. Ni que decir tiene que lo conseguimos,
y no tuvimos problemas con la policía, pero de nuevo se volvió a producir el
fenómeno de la noche anterior: hilaridad.
Expresé mi descontento ante una zona donde si el conductor se pasaba de
velocidad, se le hacía una foto automáticamente, y Felip expresó una de las
verdades científicas que nos abrió las puertas del nirvana "si pones
mantequilla en la matrícula, y la guardia civil te hace una foto en carretera,
la foto no sale"...
Comenzamos a especular si la imagen del coche saldría distorsionada cual The
Ring, o si solo quedaría borrosa la matrícula, pero entre carcajadas y locura,
nada conseguimos averiguar más que estábamos hechos polvo, y nada más llegar,
a dormir.
Nos levantamos a las 11, y
decidíamos que era el turno de hacer entrevistas, ver exposiciones, y cantar un
poquito por la tarde, así que una vez más, cámara en mano, y ya sin la
digital (porque ya tocaba devolvérsela a Miriam), volvimos al salón. Llovía,
y hacía un día de extremo microclima, pero el duende de los aparcamientos no
nos podía fallar esta última vez, y no lo hizo...
Escribimos una serie de rutinas de pregunta para la entrevista, y entramos al
salón cámara y micro (mi micro del pc, todo sea dicho) por delante, para hacer
una serie de interrogatorios de buen rollo al personal, abocados a conocer los
motivos por los que venían al salón, sus opiniones sobre la convención y la
cultura otaku, y sobre el "incidente del tongo". Así pasamos la
mañana, para procederr a comer uno de los míseros bocadillos vendidos en la
nueva barra que ficomic ponía a disposición de los asistentes, y reponer un
poco de fuerzas. Matamos el tiempo en la exposición (que me emocionó bastante
por la presencia de objetos relacionados con el autor de hagakure), e hicimos
cola durante bastante rato para que Rosa pudiese cantar la primera en el karaoke
libre, a las 17h.
Después de esto nos despedimos del salón hasta el año que viene, con mucha
mucha pena, puesto que habían sido cuatro días formidables, nuestro primer
salón juntos, y por mucho que estuviese hasta las narices de ver tanto naruto y
otaku de nueva generación, todo eso se iba a perder durante 365 días, y si
algo sigo pensando, 12 años después de mi primer salón, es que pertenezco a
este lugar.
Nadie había en casa aun, así que aprovechamos para estar solos (por fin) y
ordenar, aunque no duraría mucho porque Pedro, Aurora, Edu y Felip, estaban en
camino, puesto que se habían aburrido ya.
El siguiente hecho a destacar es que a los citados cuatro personajes, les habían dicho que tomaban su avión de regreso a las 22h, pero al querer comprobarlo, Rosa advirtió que solo el vuelo de Edu regresaba a esa hora, que hacía una hora que su avión había marchado. Ya me ves llevando a todo el grupo maletas inclusas al aeropuerto, para tratar de arreglar el asunto.
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Tras dejarlos, volvía a casa, y recibíamos a los siguientes huéspedes en arribar, que nos traían extrañas noticias, como que la señorita presidenta de la asociación Totoros Mallorca, ataviada cual Yukari de Paradise Kiss, había protestado a ficomic por no haber ganado el viaje a Japón, que había visto las votaciones (las cuales son secretas), y que Jonu le había dado 180€ en novedades como disculpa. Desde luego esto me cabreó hasta la saciedad, porque no soporto la injusticia, no soporto a las divas y no soporto lo que esas actitudes hacen al espíritu otaku. Remití un mensaje al libro de visitas de su web, que un día después, ha sido borrado, alegando que se trata de temas personales, y no deben tratarse en el foro, que es de la asociación. Si no es tema de la asociación, ¿porqué los instigadores del disturbio "tongo" eran los totoros, que proclamaban a los cuatro vientos la injusticia de que su reina madre no hubiese ganado? Estas informaciones no eran del todo correctas como veremos ahora... |
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Super nuevas: El siguiente texto ha sido extraído de los foros de infotaku (debes estar registrado y loggeado para ver el post). Es un post escrito por la chica que iba de Saikano, que ganó el cosplay individual:
Conclusiones: He ganado el cosplay del Salon del Manga, el de toda la vida, el que yo tenia ilusion de ganar. Lo que opinen cuatro japoneses salidos francamente me la suda.
Cuando se monto la protesta ante el fallo del jurado japones un mienbro de ficomic hablo conmigo y me dijo:
-Ficomic ha dado el primer premio al cosplay que han considerado que es el mejor de todo el salon. Los japoneses han dado su premio al que ellos han considerado que es el mejor cosplay. No nos han pedido opiniones ni tenemos nada que ver con su decision.
Estaban un poco asustados porque veian que la gente estaba muy "caliente" y con razon. Yo me ofreci a subir a tranquilizarlos un poco (aunque creo que con el jaleo no se me oyo). He de decir que la gente se comporto: protestaron (como estabn en su derecho) pero la cosa no fue a mayores.
La verdad es que no se que criterios segurian los japoneses pero darle el primer premio del Salon del MANGA a una chica que iba disfrazada de FARSCAPE en fin... Habia cosplays geniales en el salon : el de Yukari, un chico que iba de Clow con una espada de metacrilato impresionante, Cloe vestida de la bruja de la Dimension, en fin maravillas. que algunos le gusten unas mas que otras lo podemos entender,pero que le den un premio a un disfraz que ni siquiera es de un manga. en fin....
Agradecer tambien a Jonu media que se portaron como señores.
Cuando nos llevaron a un cuartito a parte, no fue para que la gente no nos viera y prostestara comos e ha dicho aqui. Si no porque yukari estaba muy disgustada y querian que se relajara y se tranquilizara un poquito.
Nos dieron a Yukari y a mi un premio extra por ser :"los dos mejores cosplays de todo el Salon"
Nos regalaron Todos los DVDS que salian este mes. Y os puedo asegurar que eran muchos DVDS.
Ademas le ofrecieron a Mei (la chica disfrazada de Yukari) contratarla para hacer los cosplays del stand de Jonu para el año que viene (Que espero que acepte porque todo los que hace esta chica es maravilloso) y a mi ser la imagen del DVD de Saikano que sacaran proximamente.Realmente a los chicos de Jonu les gusta el cosplay.
Yo he leído de todo por los foros, desde que sin jonu/chinichi no habría cosplay, y nos tenemos que atener a lo que ellos digan, que sin los de Aichi tv solo pillan chicas ligeras de ropa, y para una revista de cosplay erótico, que si tongo, que si blah blah blah...
A la vista del texto en rojo,
actualizo mi opinión a lo siguiente:
:: Seguiría habiendo cosplay aunque no hubiese patrocinadores; no habría
premios, pero, ¿no es ganar el concurso, y no ganar el premio, lo que quiere la
gente? Al menos así lo reconoce la tal Blackie
:: Jonu media tiene derecho a dar regalos a quien le de la gana. Si en España
se abre un mercado nuevo, que es el fenómeno otaku institucionalizado, es
normal que Jonu media quiera explotarlo, sobornando a cosplayers para
integrarlos en sus campañas. Esto sin embargo tiene otros análisis: a) Como
decía, Jonu puede hacer regalos a quien le de la gana, y no hay nada de malo en
ello. b) Que Jonu de premios a DOS disfraces individuales, parece sentar el
precedente de algo que no mola demasiado. Tanto podrían merecer dos cosplays
individuales un premio, como dos cosplays de grupo (por ejemplo Mario Bros y
Street Fighter, y que se repartan los DVD's) c) Los regalitos de una
corporación a individuales, pueden generar amiguismo, y en última instancia la
creación de una élite otaku, como la que existía en el tiempo de los
primeros fanzines.

[...]Yukari estaba muy disgustada
y querian que se relajara y se tranquilizara un poquito[..]
a) Querían lleva acento en la "í".
b) Repetir los reflexivos es una chorrada, por no llamarlo incorrección
sintáctica. Lo correcto sería "se relajara y tranquilizara"
c) Cuando yo no gané el cosplay de Vulcan Raven, con una gatling igual de
currada que la tuya, todo el torso depilado y pintado al detalle con rotulador
permanente altamente tóxico, actuación inclusa, digamos que también estaba
muy disgustado, pero nadie vino y me regaló "muchos DVDS". Las
rabietas, sobre todo cuando lo son ante un veredicto de jurado no deberían
calmarse con regalitos (esto visto desde un punto de vista educacional)
Hay cosas que están mal, y otras que directamente no pueden ser, y no puede ser que el concurso de cosplay se convierta en un "voy para ganar", porque esa no es la idea con la que el cosplay fue pensado, ni aquí ni en Japón.

La cosa queda así, en cuatro días geniales a nivel personal, y con momentos muy heavies en lo otaku. Estoy deseoso por ver lo que nos depara la próxima edición.
Marco code Losvaize
02/11/2004

Actualizado:
lunes, 09 de agosto de 2010
Marco Code Losvaize