Jornadas décimo aniversario CMI : Healing Vision

El Club Manga Igualada (http://www.clubmanga.net) es una asociación otaku situada en la localidad de Igualada, 64km al oeste de Barcelona. Como indica el título de la crónica, este es su décimo año de existencia. Recuerdo haberlos visto en diferentes salones con su respectivo stand, pero hasta no hace mucho eran irrelevantes para mi. En el mes de abril, Rosa comenzó a participar en el trivial otaku del CMI, y poco después comencé a ayudarla para conseguir los premios que dan cada mes. El concurso de abril no lo ganamos, pero si el de mayo. Fue un mes muy difícil de responder la pregunta nada más disponible (a las 00h) diariamente, volviéndome loco con el google y preguntando por msn y listas de correo cuando desconocíamos las respuestas. Finalmente nuestra persistencia fue recompensada con un lote de dvd's (del cual solo me interesaba dolls, la de Kitano), aunque realmente me quedé con la sensación de que la equivalencia de stress por persecución en el ranking, las horas de cyber cuando respondíamos desde Barcelona, las trasnochadas para responder, y el tiempo de investigación (por no hablar de la desesperación cuando las preguntas no estaban bien formuladas o ninguna de las tres respuestas era correcta) no correspondían con el premio ganado, por lo que no volví a participar.
Durante el mes de junio Rosa se comprometió a llevar a cabo un taller de flor japonesa (ikebana) en las jornadas que tendrían lugar a principios de julio, en concreto el día 3, y que coincidían con su partida a Mallorca, como una forma de despedida. Así pues, y aunque un poco reticente al principio porque no sabía lo que iba a encontrarme, di mi aprobación para ir. Como iba a haber concurso de cosplay, mi amor y nuestra compañera de piso Miriam comenzaron a preparar una coreografía para un megamix de canciones hello project (incluyendo morning musume y Maki Goto), con bastantes dificultades debo decir. Por mi parte, era mi intención ir de Snake (por tercera vez ya), pero me dejé el traje en Valencia, por lo que tras algunas especulaciones sobre de qué podría disfrazarme, si debía disfrazarme, y que pasaría si no me disfrazase, decidí no hacerlo, y por una parte no me arrepiento por lo cómodo que es ir de paisano, y por otra si porque hubiese dado más color a un concurso de cosplay un tanto escaso.
Como decíamos, tras una semana de soundforge, coreografía, buscar kenzans, poner mensajes en el foro del CMI, ya estábamos listos... o casi. El caso es que el último día fue cuando descubrí que mi ps2 V3 podía hacer funcionar dvd-r's, y yo obviamente estaba impaciente por probarlo. También este era el día en el que debíamos buscar una floristería adecuada, comprar "tiestos", hacer el cd de karaoke y conseguir sus lyrics, grabarle a Lenne Adolescence of Utena, y preparar todo para el día siguiente. El caso es que acabó saliendo bien, y pudimos completar todas las tareas antes de que fuese demasiado tarde, aunque de todas formas nos fuimos a dormir a una hora poco recomendable sabiendo que nos deberíamos levantar a las 08'00h el día siguiente, sábado.
De esa mañana solo recuerdo agitación. Mi misión consistía en preparar una ensalada con arroz y pollo frito para que comiésemos allí. Usar la freidora a esas horas de la mañana suele ser casi surrealista, pero conseguí hacerlo sin provocar ninguna catástrofe. Se me ocurrió depositar en un enorme cuenco el arroz y la ensalada a modo de o-bento, quedando muy bien debo decir (aunque mejor habría quedado si hubiese sido comida japonesa, pero bueno...). Mientras, Rosa bajaba a comprar la flora para el ikebana y Miriam dormía. A eso de las 9'30 ya nos habíamos reunido todos en el salón, y mientras uno se aseguraba de que todo estaba en orden y grababa cd's de mp3 para el coche, otras se arreglaban y practicaban coreografías. Así, creo que fue a las 10 de la mañana cuando salimos hacia Igualada. Yo había advertido que un cartel señalaba a este lugar cerca de Vilafranca del Penedés vía n340, en uno de mis múltiples viajes al sur, por lo que coche repostado partimos, aunque ¡sorpresa! ¡Patty advierte que nuestra alianza no está en mi dedo! Me toca volver, recoger el anillo que estaba en la cama, y a toda leche regresar al coche para iniciar la misión, que duraría cerca de una hora y media.

Parece ser que a Acid Losvaize! no se le da muy bien eso de tomar los caminos más cortos, y pese a que en la web del CMI indicaban como llegar hasta ellos de forma sencilla por la A2, nosotros hicimos esto:

Las flechas rojas indica nuestro trayecto para ir, y la línea azul indica el de vuelta.
Así pues, sobre las 12 llegamos a Igualada, y allí redescubrimos lo que es ir perdidos por un pueblo desconocido. Yo tenía cierta experiencia gracias a mis aventuras resolviendo puzzles por Silent Hill, otro pueblo pequeño en el Penedés norte, por lo que pudimos encontrar la zona aproximada donde se realizaba el evento (realmente pasamos justo por al lado y no nos dimos ni cuenta debido a que la perspectiva de la cámara que teníamos en ese momento no enfocaba la puerta a ese nuevo escenario, por lo que mi recomendación para los otakus viajeros es la de cada dos por tres tirar de la perspectiva primera persona para no dejar pasar detalles tan evidentes como este). Aparcamos el coche, y con el material imprescindible (dejamos los tratos de ikebana y la comida en el coche, lo demás a cuestas) partimos hacia arriba (literalmente).
| Preguntamos a algunas personas, que nada nos supieron decir, hasta que al mismo tiempo que mi pochita conseguía que un viejo nos acompañase, yo deducía el camino correcto basándome en el mapa que habíamos impreso de la página del CMI. Aunque yo ya sabía como ir, y así se lo expresamos al anciano, este no se despegó de nosotros, por lo que yo supuse que debíamos escoltarlo hasta allí manteniendo el botón triángulo pulsado y vigilando que ningún soldado genoma se acercase a él, y así lo hicimos. |
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Las barritas negras convirtieron nuestra visión de 4:3 a 16:9, y en una FMV pudimos escuchar a unos metros músicas anime. Nos acercamos sigilosamente y dimos con la kaserna, lugar donde se celebraba el 10º aniversario de la asociación. El iaio desapareció de repente, y comenzó la acción. |
Las jornadas a sábado estaban compuestas por un escenario multifunción, principalmente destinado al karaoke, unas mesas (con sillas) para sentarse y comer, una misteriosa fuente a la que si tirabas algo te salía una especie de gota de agua gigante que te preguntaba no se qué de un hacha de oro y un hacha de plata, un panel para dibujar, hacer dedicatorias, poner máximas lapidarias o escribir desvaríos, y el edificio central donde se hallaban en el primer piso el taller (no de tunar coches, obviamente) a lo largo del día se realizaban diferentes talleres de manualidades en este área), y en el segundo la sala de juegos en red, la sala de proyecciones, la mangateca, y los WC's. Yo quedé impresionado por la cantidad de recursos, y la poca gente que había (yo me esperaba unas doscientas o así), así que acto seguido nos pusimos a cantar.
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En la zona karaoke fue donde más tiempo estuvimos durante la poca mañana que quedaba. Esta zona estaba tomada por un subgrupo del CMI llamado "Les nenes del CMI", un grupo de chicas avispadas que correteaban de un lado a otro mostrando la cara más joven del ser otaku. Mientras ellas cantaban, nosotros esperábamos a que nos llegase el turno, filmábamos, tomábamos fotos, y escribíamos en el panel. |
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Nos hicimos con la gente local, y comenzamos a conspirar dado que había una persona que no nos conocía, aunque nosotros si a ella, chica a la cual debíamos hacer entrega de la película de Utena anteriormente citada: la que a lo largo del día se convertirá en nuestra hijita Lenne. Rosa no quería desvelar nuestra identidad, aunque mis comentarios en el panel hacían más que obvio quienes éramos. Llevábamos un CD repleto de canciones anime y videojuegos con sus lyrics. Depositamos el cd en la mesa del técnico y comenzamos la juerga. Cada dos canciones cantábamos nosotros más o menos, por lo que en resumidas cuentas, allí canté más que en toda mi vida, sobre todo teniendo en cuenta que dado que no había mucho cosplayer, el concurso se retrasó a por la tarde, y hasta las 14h que el concurso de o-bento tuvo lugar, pudimos cantar el 90% del CD. Cantamos en todos los modos combinatorios posibles: Marco y Rosa, Rosa y Miriam, Marco Rosa y Miriam, e infatigablemente les nenes estuvieron ahí animando. Entre los temas cantados más a destacar comprendo Beyond the Bounds (Zone of Enders 2), You're not here (Silent Hill 3), Fantasie Sign (Cowboy Bebop OST Blue), How far to paradise (Area 88 OST 1), Mizerable (Gackt), dos de Morning Musume cuyo nombre no recuerdo (ni quiero recordar), Heart of Madness (Hokuto no ken movie OST), Chiisana koi no merody (Eatman 98)... |
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Finalmente fuimos descubiertos por Lenne, y nos presentamos ante ella, lo cual nos abrió las puertas a confraternizar con el resto del equipo (bienvenido señor Cloud, su fiesta la espera arriba). Una buena muestra de esto son las imágenes que rodean este texto (nótese a Eva invariable en tres de ellas) |
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A la hora de comer, el festival del canto se detuvo, y comenzó el de cosplay. 6 personajes desfilaron, y entre estos se hallaban Rosa y Miriam con su coreografía de Morning Musume, que con leves desfases de ritmo, salió bien, mereciendo una gran cantidad de aplausos.
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Tras esto, el concurso de comida asiática (o-bento). Yo personalmente me lo perdí porque partí raudo a reencontrarme con mi coche para llevarlo a una posición más favorecida de cara a los misteriosos eventos que tendrían lugar por la tarde. De esta forma salí al mapa global y recorrí a toda riquitiqui la amplia distancia que me separaba de ese mech rojo que llamo Hustler-X. Con más sentido de la orientación que al llegar, conseguí presentarme en la calle contigua a la Kaserna, aparcando en una zona prohibida. El destino estaba conmigo, y justo cuando me disponía a sacar los bártulos, un coche salía de una zona no vedada, por lo que usando mi carga especial flash aparqué el coche de forma segura, saqué la comida, y me reuní con mi señora & nuestra compañera de piso.
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La comida se desarrolló de forma muy familiar. Alegramos al personal con nuestros extraños manjares, repartiendo barquillos y mini trozos de pollo frito. Miriam recibía una llamada para que acudiese acto seguido a Barcelona, por lo que una vez comidos, ella partió para no volver a ser vista durante estas jornadas. De forma gratuita nos sirvieron curiosos granizados de magnífico sabor, de los cuales destaco el de jarabe. Fue un gran detalle que nos invitasen, dado que durante el resto del día se vendían a 0'60€. Unos minutos más tarde comenzaba de nuevo el karaoke, y yo me decidía a degustar el café de máquina de la kaserna (el cual no estaba mal, cosa que deduzco del hecho de que me tomase 4 de ellos). Rosa se dejaba la voz, y de tanto en cuanto yo también. Terminamos el CD (jamás había cantando tanto), y mientras esperábamos a que llegase la hora del taller de ikebana, Calamanga aparecía y dialogaba con nosotros al respecto de esto y otras cuestiones (como la idiotez que había supuesto venir por Vilafranca).
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Debo destacar del karaoke en estas jornadas la extremada cantidad de veces que se escuchó y cantó Blurry Eyes (conté diez). Aunque nosotros nos internamos en la kaserna para nuestro taller, en el escenario exterior curiosamente gente todavía no vista salía a cantar antes del concurso de Dance Dance Revolution. Esto tiene su razón de ser en que tira más ratón conectado a counter-strike que cable de micro. No obstante me alegro de que los viciados estuviesen con su vicio porque pudimos disfrutar de una tranquila mañana de karaoke sin demasiadas colas de espera. |
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Sobre las 18h, desplazábamos los aparejos de ikebana al interior y mientras el taller de máscaras finalizaba, preparábamos el material. |
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Al tiempo que el ikebana empezaba, el DDR se ponía en marcha, con leves complicaciones iniciales (el emisor inalámbrico de la alfombra de baile no tenía pilas). Mientras Rosa disponía las mesas, yo miraba por el cristal, y veía a Mr. Keitaro bailar el tema que da nombre a este artículo, Healing Vision de un tal De Sire. Quedé muy impresionado. Muchos fueron los que participaron en este torneo, y muchos más los que lo miraban.
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Ikebana

Así pues, Rosa comenzó con su taller muy caracterizado por la itinerancia, a saber, muchas personas asistieron a intervalos, y solo unas pocas atendieron a la explicación y demostración completa. Por desgracia no pudimos fotocopiar los apuntes que habíamos compilado para repartir, aunque a pesar de esto, no hubo más problemas que la escasez de kenzan (solo teníamos 3, uno mini y dos medianos). Rosa elaboró uno de muestra, Lolo creó a la velocidad del rayo, y cargado de gran sensibilidad uno que desafiaba las leyes de la gravedad, y finalmente un grupo de dos chicas realizó uno extremadamente pensado y concienzudo. El resultado pues del taller fue interesante: un ikebana sensible y frágil, y otro robusto y matemático. |
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Después de esto, Calamanga despidió la ceremonia con un gran (cualitativamente) y muy humilde discurso. Hicimos fotos de los asistentes, y acabamos las jornadas. Dado que nosotros íbamos en coche, y de camino a Barcelona (esta vez por la A2), nos llevamos a tres personas de organización con las que estuvimos hablando un buen rato, hasta la puerta del restaurante asiático donde iban a cenar. La charla fue muy gratificante y amena, tanto dentro del coche, como en los quince minutos que estuvimos a las puertas del asiático. Hicimos proyectos, dimos opiniones, comentamos... y nos despedimos.
Rosa y yo volvíamos a Barcelona con una sonrisa en los labios, tras un día muy especial como jornadas, y también para nuestra pareja. Mi valoración es la siguiente: jornadas ya he visto varias, y salones no te quiero ni contar. De todos estos eventos, posiblemente este ha sido el mejor, sobre todo teniendo en cuenta que estuvimos en Igualada de 12 a 21h. Hemos hecho amigos, y creo que buenos amigos, nos llevamos una hijita, ilusión... en definitiva, una visión curativa de cara a lo que ambos pensábamos de los otaku y de las jornadas (dado el listón [no diré la altura...] que habían dejado las Burjassotaku). Toda mi obsesión con el CMI derivada de la traumática experiencia del trivial había desaparecido, Rosa sonreía de nuevo, yo soñaba con poder educar a alumnos tan extremadamente pochos como les nenes, y con disfrutar en pareja de más actividades en Igualada... un día formidable que no olvidaré. |
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14 de julio del 2004 |
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Actualizado: jueves, 15 de julio de 2004
Marco Code Losvaize