Mucha gente nos pregunta por los motivos que impulsan a ciertos personajes del cine internacional a hacer determinadas películas... Como hemos podido descubrir en las cámaras de tortura y experimentación de Latveria, la industria cinematográfica tiene el claro propósito de llevar al ser humano hacia un nuevo estadio evolutivo marcado por el condicionamiento operante... El caso que hoy nos ocupa es el de un jovencito gay (nótese la camisa de Goofy) llamado Tiburcio, que durante dos dias estuvo atendiendo fijamente a la película The Order, the Jean Claude Van Damme, mientras comía cacahuetes, pistachos, y otros alimentos de primate. Tras esta experiencia, tuvo que ser llevado al sanatorio psiquiátrico de Arkham. Al dia siguiente, el ministerio de sanidad, preocupado por el corte de comunicaciones con el susodicho manicomio, envió al pelotón de exterminio Bayer (el de las aspirinas), que descubrió a todos los empleados del centro muertos, incluido el Joker. Parece ser que en la investigación sobre el paciente Tiburcio, se descubrió que la secuencia lingüística "The Order" provocaba automáticamente una reacción en el sodomita, que se lanzaba en patada voladora hacia el ser humano mas cercano. De esta forma, Tiburcio eliminó a todo el personal del asilo, quedando solo y rodeado de cadáveres, recolectando latas de pepsi, tal y como fue encontrado.
Actualmente Tiburcio se encuentra bajo nuestra tutela, sometido continuamente a películas de Ben Afleck y Sandra Bullock.


Y aquí efectivamente comprobamos como unos actores estadounidenses de conocidas capacidades hipnóticas, expresan su opinón sobre el plan de conquista del mundo a través del condicionamiento operante.

 

 

Actualizado: martes, 09 de noviembre de 2004
Marco Code Losvaize