Battle Royale

La primera vez que se supo en España sobre Battle Royale (al menos en mi caso) fue por los informativos de telecinco allá para el año 1999. El trailer nos mostraba una psicodélica, bizarra y violenta producción japonesa sobre un grupo de jóvenes estudiantes que debían exterminarse entre si. La fecha de salida de la película es el año 2000, a nuestro país ha llegado en el 2002. Sea esto lo impío que se quiera, pero más vale tarde que nuca, no es momento para la indignación. La película llega de la mano de Kinji Fukasaku, uno gran director de filmes de Yakuza, y avalada por Quentin Tarantino

Battle Royale es una especie de drama que dice más de lo que muestra. Básicamente el argumento consiste en que en el Japón de un cercano futuro, y debido al altísimo índice de fracaso escolar, se ha implantado una nueva ley llamada acta BR por la cual el gobierno puede hacer participar en un juego macabro a un aula entera una vez al año. La broma es sedar a los alumnos y llevarlos a una isla deshabitada, ponerles un collar explosivo, y darles armas para que se maten entre ellos en el plazo de tres días a riesgo de que el collar estalle si no hay un único vencedor al final. Si mal no recuerdo en la edición a la que asistimos participa una clase de 42 muchachos/as, entre los cuales destacan los protagonistas Shuya y Noriko, junto con Kawada (un desafortunado que participó en la edición del año anterior y fue forzado a entrar en el juego otra vez). En el bando contrario encontramos a un profesor mórbido que dirige toda la operación, y es encarnado por el fabuloso actor/director Takeshi Kitano en un cómico pero bizarro rol. 

En Battle Royale se nos cuenta algo de los alumnos más importantes; tal como salen del "starting point" que es un viejo colegio en desuso, cada uno corre en diferentes direcciones. Algunos se encuentran y alían, otros no. Se forman grupos entre los más amigos, otros participantes como el siniestro Kiriyama (que participa solo por diversión ya que nadie le obligó a entrar) solo matan para conseguir el arma de su rival. Poco a poco conoceremos las motivaciones de cada uno, y sobre todo sus relaciones. En BR lo más divertido es ver como todos están enamorados de alguien, sobre todo las chicas. Se pasarán los tres días que dura el juego buscando a su pareja u objeto de deseo obteniendo conclusiones de lo más desastrosas en la mayoría de los casos.

Entre los personajes más importantes se hallan (perdonad que no ponga los nombres) el grupo de chicos que quieren sabotear el juego con métodos terroristas y piratería informática; el chico "armado" con un localizador que va buscando a la chica que ama mientras la que de verdad la corresponde (la del chándal amarillo) le busca a él; las chicas que se han aliado futilmente para tratar de hallar una solución (una de las cuales está enamorada de Shuya); la perdedora que quiere dejar de serlo a base de tener sexo con todos los chicos y traicionar a todo aquel que se le oponga; por último Nobu, el mejor amigo de Shuya, que muere al principio del todo asesinado por un sádico Kitano.

En Battle Royale además de esperpento vamos a ver grandes lecciones de amistad y compañerismo en situaciones extremas, además de vivir durante las casi dos horas que dura la película las ilusiones y sentimientos de los participantes. También vamos a ver amor desesperado, la realización de ciertos personajes como adultos, y por supuesto las psicopatías del profesor Kitano.

Para los poco amantes de los sentimientos blandos, tenemos a Kiriyama, el estudiante de intercambio, que además de un sanguinario asesino tiene la pinta a caballo entre un cantante de jpop y un personaje de Yu-Yu Hashuko. Es digámoslo así, el personaje molón. Yo personalmente he preferido de Battle Royale a los personajes que tenían algo que decir, o con los que me podía identificar, antes que con los guayones, pero para gustos, colores.

Antes de terminar el artículo, decir que no solo la fotografía y el guión de esta película son muy buenos, también la música, con temas como "El Danubio Azul" o Dies Irae, además del "Aire" de Bach, convierten el filme en más surreaslista si cabe.

Solo tengo una pega, y es debido a mi naturaleza occidental: a veces no me aclaro con quién es quién. Entre que los veo muy parecidos, los uniformes, y la velocidad de cámara, de vez en cuando tengo que esforzarme por identificar a los personajes de la escena.

Altamente recomendable si sabes ver el contenido en cosas aparentemente carentes de ello.

 

Actualizado: martes, 04 de mayo de 2004
Marco Code Losvaize