
Empezó con una voz, una misteriosa voz, fantasmal que provocaba
escalofríos en la espalda mientras resonaba en las antiguas radios
de los años 30. "La Sombra lo sabe" proclamaba la voz espectral
"y usted también lo sabrá si escucha la Historia de Detectives
que Street & Smith presenta hoy... La Casa de la Muerte"
'La risa susurrante que seguía no parecía ser humana, sino
de algún fantasma más allá de la tumba.
¡Era
la risa de La Sombra!
Por más de medio siglo, la legión de fans de La Sombra vibraron
con esa voz y las excitantes aventuras que le siguieron. De los centenares
de efímeros héroes aventureros que surgieron para cubrir
las necesidades de evasión dé los años 30, ningún
otro consiguió tanta popularidad como La Sombra. El Maestro
de la Oscuridad se trasladó de la radio a las revistas y puips,
volvió a la radio, luego al cine, a las novelas, comics y otras
publicaciones, estableciendo un record de ediciones tan asombroso como
el propio personaje.
La Sombra al principio sólo fue el presentador de "La Hora del Detective
de Street & Smith", desde el 31 de Julio de 1930, interpretado originalmente
por Jimmy La Curto.
El trabajo de adaptar al antiguo magazine de misterio a la radio fue obra
de Dave Christman (de la agencia de publicidad Ruthrauff & Ryan) y
Bill Sweets, uno de los más famosos escritores para guiones de radio.
Ellos tuvieron la idea de crear un presentador-fantasma para el programa,
pero fue Harry Engman Charlot, el joven ayudante de Sweets quien bautizó
la personaje como "La Sombra".
Los editores del magazine "Historias de Detectives" confiaban que los programas
de radio impulsaran las ventas de la revista, pero pronto descubrieron
que el misterioso narrador les robaba el show. La audiencia preguntaba
a los vendedores por el "Magazine de la Sombra" y la compañía
decidió publicar una versión en revista para asegurar el
copyright. El mago-periodilta Walter B. Gibson fue contratado para
escribir la nueva serie y plasmar el nebuloso concepto a la vida literaria.
Para publicitar el nuevo magazine, Street & Smith crearon un concurso
en la revista "Historias de Detectives" y en sus programas de los jueves
ofrecieron 1.000 dólares a quien describiera mejor al locutor espectral
cuya identidad real permanecía como un secreto celosamente guardado.
"Para la audiencia, La Sombra era una voz, una espeluznante, siniestra
y macabra voz. Pero ¿qué aspecto tenía? ¿Qué
clase de hombre era?
Frank Readick había tomado el papel y hecho suyo cuando su amigo,
Jimmy La Curto, dejó la serie después de unos pocos programas
para actuar en Broadway. Durante los cinco años siguientes,
las siniestras actuaciones de Readick convertirían a La Sombra en
un éxito nacional, pero fue en los relatos de Walter Gibson que
el sombrío personaje se transformó en el héroe legendario
cuya popularidad continuaría por más de medio siglo.
Como una fábrica de literatura de un hombre solo, Gibson escribió
283 maravillosas novelas de La Sombra bajo el seudónimo de "Maxwell
Grant". Él creó el alter-ego de Lamont Cranston para encubrir
las actividades de La Sombra, proveyó al Vengador Oscuro de un ejército
de ocultos agentes y estableció el tono de la serie. Trabajando
al increíble ritmo de 10. 000 a 15. 000 palabras diarias, Gibson
acababa novelas frecuentemente en cuatro o cinco días cada una,
seguidos algunas veces de un período de descanso para que sus dedos
sanaran.
Fue en las
novelas donde La Sombra estuvo mejor, con sus dos pistolas automáticas
gemelas disparando sus ráfagas mortales hacia el mundo del hampa.
En una serie sin igual de 325 novelas (incluyendo veintisiete de Theodore
Tinsley y quince de Bruce Elliot), La Sombra derrotó a villanos
como el Príncipe del Mal, el Dr. Rodil Mocquino (el criminal Amo
del Vudú) y su mayor enemigo, Shiwan Khan, el diabólico oriental
descendiente de Genghis Khan. La emoción y el suspense reinaron
supremas desde la primera historia "La Sombra viviente", hasta la última,
"Los ojos susurrantes".
La popularidad abrumadora del magazine animó a Blue Goal a patrocinar
un nuevo show radiofónico, dedicado exclusivamente a las aventuras
de La Sombra. Orson Welles, con sólo veintidós años
entonces, fue el primer actor en interpretar a Lamont Cranston cuando el
programa comenzó el 26 de Septiembre de 1937. En los años
siguientes, el papel principal sería interpretado por Bill Johnstone,
John Archer, Steve Courtleigh y finalmente Bret Morrison (que continuaría
siendo el vengador invisible durante más de una década).
El programa de radio no mencionó la identidad de Allard. "La
Sombra, el misterioroso colaborador de las fuerzas de la ley y el orden",
proclamaba el presentador Ken Roberts, "es en realidad Lamont Cranston,
un joven adinerado que, años atrás en Oriente, aprendió
el poder de hipnotizar y nublar las mentes de los hombres para que no pudieran
verle. Sólo la amiga y compañera de Cranston, la adorable
Margo Lane, conoce a quien pertenece la voz de La Sombra invisible".
El personaje
de Margo Lane fue creado para el programa por Clark Andrews, el primer
director de la revitalizada serie. Las historias de Gibson explicaron
más tarde que Margo se había enamorado de Larnont Cranston
durante un crucuero por el Caribe y se unió a su otro yo, La Sombra,
a su vuelta a Nueva York. Agnes Moorehead interpretó a Margo
junto a Welles y fue sustituida el verano de 1938 por Margot Stevenson,
la popular "ingenua" de Broadway que fue la inspiración real de
la compañera de La Sombra. En los años siguientes,
el papel fue interpretado por Marjorie Anderson, Judith Alien, Laura Mae
Carpenter, Leslie Woods, Grace Matthews y Gertrude Warner.
Después de la cancelación de la larga serie radiofónica
en 1954, La Sombra dejó de aparecer hasta que Beirnont Books editaron
nuevas aventuras a principios de los años 60. Walter Gibson volvió
para escribir la primera de las nuevas historias, "La vuelta de La Sombra".
Al mismo tiempo, las aventuras originales de la radio fueron reemitidas
para estremecer a una nueva generación de oyentes.
"Siempre
ha habido un lugar para La Sombra", proclamaba Gibson en 1963, en una entrevista.
"La vieja idea de un personaje vengador es tan buena hoy como lo fuera
ayer... Los mejores misterios se centran siempre en un solo personaje,
al estilo de Sherlock Holmes o el Drácula de Bram Stoker.
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