
Imaginad que el mundo que conoceis (o creeis conocer) no es más que una farsa. Imaginad que el hombre no es el único habitante inteligente del planeta, y ni mucho menos el más poderoso. Imaginad que, sin saberlo, somos mero ganado, esclavos en potencia, de unos seres primigenios cuasi dioses que llevan aquí eones, y para los cuales somos unos insectos recién llegados.Leyendo a Lovecraft en sus relatos de "Los Mitos", adoptamos el rol de sus personajes, gente que cree conocer bien el mundo que le rodea, pero que poco a poco va descubriendo horrorizada cómo el Dios en el que cree, ese anciano bondadoso de barba blanca, es un mero producto de la imaginación humana, y que, existen dioses, si, seres superiores y más antiguos que el mismo tiempo, pero de una maldad absoluta y aterradora, que nos observan aguardando el momento de su regreso, momento en el que cambiarán para siempre la faz de la tierra, a su espantosa imagen. Es una batalla que el ser humano no puede ganar. "...Sólo notaréis su presencia en la inmundicia que generan. Sus manos ciñen vuestro cuello, pero no los veis, e incluso habitan entre vosotros... El hombre reina ahora donde ellos reinaron antaño, pero volverán a reinar donde ahora reina el hombre. Esperan, pacientes y poderosos, puesto que Ellos volverán a reinar sobre la tierra."
Pese a que Lovecraft creó a la mayor parte de los "dioses primigenios" de su terrorífico panteón cósmico, incluyendo al gran Chtulhu, nuncá se refirió a su cosmogonía particular como "los mitos de Chtulhu". Ese es un término que acuñaron sus muchos seguidores y amigos, la gran mayoría escritores como él. Lovecraft, un hombre tímido e introvertido, era, según dicen, una persona muy afable y siempre presta a responder todas las cartas de sus lectores y amigos.
El término "Mitos de Chtulhu" hace referencia a la extraña cosmogonía que inventó, y que prácticamente redefinió el género de terror a principios de este siglo.Mediante el azar en algunos casos, y en otros mediando algún manuscrito antiguo, grimorio prohibido o un incunable compendio de ancestral sabiduría, sus personajes van tomando contacto con ese mundo desconocido que, según Lovecraft, nos rodeaba pero eramos incapaces de ver. De manera absolutamente verosímil, el aterrado protagonista relataba sus experiencias, las circunstancias que le llevaban a escribir ese relato ("no me cabe duda de que me tildarán de loco, pero el mundo debe conocer los espantosos horrores que nos acechan"). Con una fina psicología, Lovecraft hacía, él mismo, de abogado del diablo. Consciente de lo increible de sus propuestas, ponía en la boca de sus personajes las mismas dudas y explicaciones que cualquiera de nosotros intentaríamos darle a esos siniestros y misteriosos acontecidos. Pero poco a poco la pavorosa verdad se iba mostrando ante nuestros ojos... hasta llegar a un clímax en el que una horrenda presencia se manifestaba, para espanto del protagonista (que solía acabar loco, muerto o algo peor).
"Los Mitos de Chtulhu" son un compendio de dioses, semidioses, seres primigenios, y espantosas criaturas servidoras, todo ellos de aspecto y naturaleza bastante desagradables, que pueblan el universo, y algunos de los cuales habitan en este mundo. Su número ha ido creciendo con los años, ya que pocos seguidores de Lovecraft (como August Derleth, Robert Bloch o Brian Lumley) se han resistido a la tentación de crear nuevos dioses y nuevas criaturas. Por ello, es casi imposible hacer aquí una relación detallada de todos ellos, ya que se necesitaría una página web entera para ese propósito. Hablaremos de los clásicos:
Nyarlathotep: El mensajero de los Dioses Exteriores. Adopta diferentes manifestaciones físicas, una de ellas la de un pulcro humano de apariencia egipcia. Otra es un enorme monstruo con garras y un largo tentáculo rojo sangre en lugar de cara. Siempre intenta acarrear la locura a la humanidad y algunas profecías lo señalan como el principal artífice del futuro fin del mundo.
Sub-Nigurath:Llamado tambien "La cabra negra de los bosques con un millar de retoños". Parece ser una inmensa masa nubosa cubierta de pústulas y úlceras. Es probable que partes de la niebla coagulen en ocasiones formando miembros horrendos, como tentáculos negros en forma de soga, bocas que gotean baba o patas cortas y retorcidas acabadas en pezuñas negras.
Yog-Sothoth:Vive entre los planos dimensionales, donde aparece como un conglomerado de globos iridiscentes, fluyendo siempre unos dentro de otros y reventando.
Chtulhu:"...un monstruo de perfil vagamente antropomórfico, pero con una cabeza semejante a la de un pulpo cuya cara fuera una masa de tentáculos; un cuerpo con escamas, de aspecto gomoso; tremendas garras en las extremidades delanteras y traseras, y alas largas y estrechas detrás....Era una montaña que caminaba bamboleante." ("La llamada de Chtulhu": H.P.Lovecraft). Se dice que duerme en la ancestral ciudad sumergida de R'Lieh, pero despertará cuando menos lo esperemos "...que no está muerto lo que yace eternamente, y, con el paso de los eones, hasta la misma muerte puede morir..."
Perros de Tíndalos:"¡Son flacos y sedientos!",gritó."Todo el mal del universo se ha concentrado en sus cuerpos flacos y hambrientos.¿Pero tenían cuerpo? Solo los vi durante un instante, y no puedo estar seguro" ("Los perros de Tíndalos": F.B. Long)
Los profundos: "...su color predominante era un verde grisáceo, aunque tenían el abdomen blanquecino. Eran brillantes y resbaladizos, pero su espina dorsal era escamosa. Sus formas eran vagamente antropoides, mientras que su cabeza era de pez, con ojos grandes y saltones que nunca se cerraban. A los lados del cuello tenían agallas palpitantes, y sus largas zarpas poseían membranas interdigitales.... Eran las blasfemas ranas-peces del designio innominado, vivo y horrible."("La sombra sobre Innsmouth": H.P. Lovecraft)
Los hongos de Yuggoth, o Mi-go: "Eran seres rosados, como de un metro y medio de largo, con cuerpos como los crustáceos y un par de enormes aletas dorsales, o alas membranosas, y varios juegos de patas articuladas; tenían en lugar de cabeza una especie de elipsoide arrollado, cubierto por multitud de antenas muy cortas..."("El susurrador en la oscuridad": H.P. Lovecraft)
Los Gules: Humanoides gomosos y repugnantes, con pezuñas en lugar de pies, rasgos faciales caninos, y garras. Suelen vivir en cementerios, alimentándose de cadáveres. A menudo están cubiertos de moho de sepultura.
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