Galería de H.R. Giger
LOVECRAFT & HIS PETS
de la
Hay mucha relación de H.R. Giger con H.P. Lovecraft, como lo demuestran sus dos fabulosos álbumes de grabados llamados Necronomicon I y II. También hay que hablar del "Monstruo Biomecánico" que aparece y casi protagoniza la película de "Alien, el Octavo Pasajero".
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Muy interesante esa muestra del arte enfermizo de H. R. Giger, que debe ser espeluznante, como toda su degenerada y extraordinaria obra.
No sé a qué mascotas de HPL se referiría con el título de esa pintura asquerosa y pulposa, jabonosa y gomosa, pero supongo que lo hará a seres como las Descarnadas Alimañas de la Noche, o quizá incluso a los Gatos de Ulthar, ya que el querido Howie no se detuvo a explicarnos cómo eran esos "gatos" - que no serían de burdel, seguro -. Pero a mí me suenan a las mascotas que tengo en mi casa y que debo alimentar con litros de mi sangre todos los días... ¡y son insaciables, hay que ver! (Dogon)
Ciertamente, siempre que se habla de mascotas, referidas a H.P. Lovecraft, nos vienen a la mente sus amados gatos y, si estamos hablando de seres vivos, no está mal el apunte que Vd. hace en dirección a las Descarnadas Alimañas de la Noche. Quizás habría que añadir a la lista (más como anti-mascotas) a la Rata-Humana, familiar de la Bruja Keziah, llamada Brown Jenkins y, por supuesto, esos seres híbridos como pulpos y todo tipo de bactracios.
A la vista de la pintura, la observación me lleva a pensar que estamos ante mascotas-metáforas con todo lo que las metáforas tienen de elemento simbólico, lo que nos informa de las filias y fobias del artista pintor (Giger) que pretende proyectar en el artista escritor (Lovecraft).
Todos sabemos que las pinturas de Giger están focalizadas en escenas explícitamente sexuales y que abundan los dibujos fálicos... Y es posible descubrir algo de esto en esta pintura dedicada a Lovecraft. Así que es probable que lo que pudiera entenderse como "Retrato" se convierta en Autorretrato, reflejando ciertas obsesiones del pintor helvético.
Las mascotas reflejadas en el cuadro son claramente orgánicas: Podemos descubrir un ojo, una columna vertebral, algunas vísceras con apariencia de riñón, que tal vez comufle un miembro viril. Es fácil componer la imagen de un tentáculo que cae fláccidamente sobre una improbable frente o de un tentáculo dinámico que parece el látigo de un espermatozoide.
En todo caso, el sello indiscutible de Giger es ese diseño mecánico, de artilugio futurista, que hace posible miles de interpretaciones. (Henry Armitage)