
CAP.VII- EL TESTIMONIO DE ABDUL ALHAZRED
Luego de haber estado en el banco de Hee Hoo y haber hablado con la directora de la agencia de viajes en donde Hee Hoo había comprado su boleto de avión, Henry Armitage e Iranon regresaron a la universidad. Una vez allí se dieron hora esa misma noche para acudir a la cita de Alhazred. Luego, Iranon se fue a continuar sus indagaciones. El profesor regresó al despacho de Hee Hoo y siguió estudiando sus documentos lo cual le permitió aprender un poco más acerca de la supuesta Simiente del Innombrable.
Se suponía que esta había sido una antigua raza híbrida generada por un Genitor, que a su vez había sido engendrado cuando un ser monstruoso venido del ultra cosmos había inseminado su semental en una antigua forma de vida animal. Este Genitor era una entidad monstruosa y carente de facultades de desplazamiento, que podía producir a los individuos de esta raza de manera autónoma, sin necesidad de intervención externa, aunque de manera periódica y en cantidades limitadas. La raza esa había prosperado durante millones de años alcanzando un avanzado nivel de civilización. Esta raza habría edificado al menos cuatro ciudades, algunas sobre las tierras emergidas, otras bajo los mares epicontinentales (pues las continuas transgresiones y regresiones marinas obligaron a ciertos individuos a adaptarse a la vida fuera del agua, y estos habrían sido los más influyentes, posteriormente). Durante evos enteros habían logrado sobrevivir a las diferentes crisis biológicas que sacudieron a la historia natural del planeta gracias al Genitor que, una vez terminados los tiempos difíciles, podía producir los efectivos necesarios al restablecimiento de la raza. Pero he aquí que al cabo de cientos de millones de años su Genitor terminó muriendo. No obstante, para aquel entonces la raza había logrado desarrollar diversos métodos para reproducirse por medios propios asegurando así su continuidad. Pero resulta que los individuos nacidos por tales métodos salían degenerados y anormales (teniendo en cuenta el concepto de normal tal como lo definía aquella abominable especie) y al cabo de miles de años (la longevidad media de esos seres andaba en los 1500-2700 años), la estirpe se vio amenazada nuevamente. Los últimos miembros sanos y de "pura raza" se reunieron pues en asamblea extraordinaria y decidieron que invocarían a su arcano fundador el Innombrable para que les engendre un nuevo Genitor. Escogieron pues al más sano de entre los suyos para que el Innombrable le insemine su "semilla" y celebraron un ritual que liberó momentáneamente a su fundador de su prisión de más allá del tiempo y de las esferas, durante el cual este cometió lo suyo.
Un nuevo genitor nació pues y la estirpe del Innombrable conoció un verdadero renacimiento. Su civilización siguió floreciendo hasta que una nueva crisis biológica, que Hee Hoo identificó con la que los geólogos y paleontólogos denominan la crisis K-T [1], golpeó fatalmente a la vida planetaria y a la simiente del Innombrable. La raza comenzó a extinguirse y su genitor también. Antes de morir, su Genitor dio instrucciones a los últimos de la especie para que le construyan un mausoleo que le sirva de guarida durante el periodo de crisis. Una vez que lo hubieran colocado allí adentro, deberían pronunciar cierta encantación que el mismo les enseñó y que le haría entrar en una larga hibernación hasta que las cosas en la superficie se mejoren. Al término de dicho tiempo, los sobrevivientes de su raza pronunciarían otra encantación que también el les enseñó con el fin de hacerlo salir de su letargo y restablecer la raza antigua. Los sobrevivientes hicieron pues como les fue ordenado y luego ellos mismos se construyeron abrigos en las profundidades de la tierra. Cuando el planeta volvió a ser habitable, los últimos sobrevivientes (que no debían ser más de diez) volvieron a salir a la luz del día pero constataron con espanto que ninguno se acordaba de la fórmula para hacer revivir a su genitor. Pues los más ancianos, aquellos que la conocían, no habían sobrevivido mucho tiempo después de la crisis biológica. En su desesperación por mantener viva su raza, entraron en contacto con Los de las Alas negras, los Hongos de Yuggoth e hicieron alianza con ellos. ¿En que consistía dicha alianza? los de la simiente del Innombrable inseminarían pues por métodos artificiales su semental a ciertos individuos de entre los de Yuggoth con el fin de preservar, aunque sea de manera parcial, a la antigua estirpe. Aunque lograron de esta forma sobrevivir de manera precaria durante las decenas de millones de años del Cenozoico, su civilización jamás volvió a ser lo de antes y cayeron en una fase de declive permanente. Muchos de ellos adoptaron una vida semisalvaje y se pretende que algunos alcanzaron a vivir hasta el tiempo de los hombres, a quienes habrían propuesto extrañas alianzas
Armitage halló a este cuento absolutamente repugnante, pero original.
Volvió luego a su casa y, tras ducharse y arreglarse, tomó su auto y fue a buscar a Iranon, para conducirlo luego a lo de Alhazred.
-Buenas noches profesor. ¿Cómo está, después de esta tarde?
-Y mire más o menos, estuve leyendo los documentos de Hee Hoo y me parece que se volvió completamente chalado. ¿Y usted?
-Bien, bien. Fíjese usted que, después que lo dejé en la facultad, fui al aeropuerto y a la agencia de la compañía aérea con la cual Hee Hoo viajó a Dublín. Obtuve la lista de embarque del vuelo en el cual viajó y su nombre figura en la misma.
-Lo cual significa que viajar, viajó- opinó el profesor.
-Exacto. Me comuniqué también con la línea local que debía tomar en Dublín y con la compañía de ferry que debía llevarlo a Kilkanon. Por desgracia, esta última me dijo que jamás conservan su lista de embarque, una vez que verificaron que todos los pasajeros registrados estén a bordo. En cuanto a la línea aérea local, me enviarán por fax la lista de embarque del vuelo correspondiente en cuanto puedan.
Verifiqué los horarios de vuelos y constaté que Hee Hoo tenía varias horas de espera en Dublín antes del trasbordo y concentré mi atención en ese lapso de tiempo. Gracias a ciertas fuentes, me enteré que durante ese intervalo, había arreglado una cita en un bar llamado Las Nueve Trenzas de Chú-Chulainn. ¿Con quien debía verse? Eso lo ignoramos todavía.
-¿Una cita dices? Dublín lo único que se me puede ocurrir es con Lady Margaret, no olvide que ahí se halla su residencia principal y que es el único contacto suyo que conocemos en dicha ciudad. Ahora se halla en Londres y por un largo tiempo parece. Así que va a ser necesario volver a contactarla de urgencia y exigirle que juegue con sus cartas sobre la mesa.
Dijo Henry y en ese momento llegaron a la casa de Abdul.-¡Salaam Henry, viejo amigo!
-Buenas noches Cide Abdul ¡Cuanta alegría verte de vuelta! Te presento al señor Iranon de Aira, el detective.
-Buenas noches señor Iranon, encantado de conocerlo. Bienvenido a mi morada.
-El placer es mio Don Alhazred.
-Seguidme queridos amigos, la cena ya está servida.
Abdul condujo a sus huéspedes al comedor donde una mesa elegantemente presentada los esperaba con una variedad de platos que desprendían sabrosos aromas de tintes sarracenos.
-Caballeros, si os he convocado esta noche, es para informarles que me temo lo peor por nuestro amigo Hee Hoo. Tal vez me tachareis de crédulo o de loquillo por parecer dar crédito a las divagaciones de Cide Hoover pero creedme que tengo razones de sobra para pensar que Hee Hoo se ha inmiscuido en asuntos que los hombres deberían dejar en paz. Odio tener que deciros esto pero, tengo la íntima convicción que Hee Hoo está muerto ya. Eso es lo que interpreto de los extraños sueños que me persiguen de hace un tiempo.
Abdul les narró el sueño que había hecho en repetidas ocasiones sin omitir los elementos nuevos que se le habían presentado la última vez.
-Estos elementos nuevos son los que me hacen pensar que Hee Hoo ha cruzado ya el Aquerón. Es por ello que he convocado Madame Selena, la vidente, para luego de la cena. Así establecemos contacto con el espíritu de Hee Hoo quien espero nos informe de lo que le ha acontecido...Y de lo que esta pasando. En efecto, mi intuición me dice que Hee Hoo estaba ¿Cómo decirlo? No controlado pero vigilado por una voluntad externa. Esta sabía en que andaba Hee Hoo y que era susceptible de obtener cierto resultado que a esta voluntad externa le podría interesar.
Iranon dejó momentáneamente de comer su niño envuelto para lanzar una mirada interrogadora a su anfitrión.
-Si, lo se Cide Iranon- le dijo Abdul al notar su expresión- Se que os resulta confuso que os hable en enigmas, pero por ahora es todo lo que os puedo decir. Porque es todo lo que se y ni siquiera yo estoy seguro de comprender lo que estoy diciendo.
-Dime amigo- intervino entonces Henry- ¿A partir de cuando comenzaste a sentir que Hee Hoo podría estar en problemas? Bien recuerdo que hace ya unos meses me comentabas cuanto te disgustaba la dirección que estaban tomando las indagaciones de Hee Hoo.
-En efecto. Al enterarme que había consultado el Necronomicon comprendí que Hee iba ya por mal camino. En aquel entonces tuve mi primer sueño extraño. Todo lo que recuerdo del mismo es un caos tentacular, sin más. Pero en realidad sentí que algo le había ocurrido más o menos en la misma época en que desapareció. En aquel entonces mi periódico me había enviado a Turquía para realizar un reportaje sobre la salud económica y social del país y su posible admisión en la Unión Europea. Cuando hube terminado de redactar mi reportaje lo envié a la sede del periódico por E-mail desde Ankara y de ahí decidí tomarme unas bien merecidas vacaciones. Contraté pues un guía y me lancé a explorar la salvaje y encantadora meseta de Anatolia. En jeep, en bus, a lomo de mula, caballo o incluso dromedario recorrí lugares de ensueño y sitios cargados de arte, historia y misterio. Serhat, mi fiel guía, me condujo pues a través de comarcas pastorales donde las gentes guardan aún su modo de vida ancestral, hermosas extensiones naturales no prostituidas aún por la mano del hombre, me llevó a visitar las ruinas de Hatussa, capital de los hititas y otros sitios donde la misteriosa civilización anatoliana dejó sus rastros. Conocí en la misma ocasión los sitios donde se habría originado el aterrador y enigmático culto de Cybele. Y vi de estatuas roídas por el tiempo junto a altares de piedra que, a pesar de su antigüedad, conservaban aún elocuentes manchas de color oscuro, cuan vívidos y evocadores testimonios del mentado culto. Nuestro tour terminó en Capadocia, la más meridional provincia del macizo donde conocí los espectaculares relieves que la naturaleza esculpió en el tufo, aquella suave piedra volcánica, los esplendores de la civilización bizantina y las habitaciones trogloditas escavadas por los habitantes de la región en el siglo VII para refugiarse del invasor moro ¡Verdaderas ciudadelas llegaron incluso a excavar en el vientre de madre Gaia! Pues bien, he aquí, una noche paramos en lo de unos primos de Serhat quienes tenían a cargo la custodia y gestión de una de estas ciudadelas subterráneas. A penas llegamos Serhat se puso a intercambiar propósitos en lengua turca con su tía quien parecía presa de una cierta inquietud. El guía me explicó que desde hacía unos días era imposible dormir a causa de extraños clamores que subían por la noche desde las profundidades de la tierra. Luego de la copiosa cena generosamente servida por la familia de Serhat me fui a acostar y me dormí en diez minutos. Mi sueño fue agitado ya que parecía bogar entre el sueño y la vigilia y los ruidos del exterior parecían infiltrarse en mis sueños. Cuando a eso de media noche, Serhat me sacó del sueño de una sacudida. Señor, señor, venga y escuche, que ha comenzado- me dijo. Aunque no estaba despabilado del todo, me parecía percibir un lejano murmuro ritmado e insidioso. Venga con nosotros- me dijo el primo una vez que salí de mi cuarto y mientras tomaba un pesado manojo de llaves- allí se escucha mejor. Nos llevó al exterior y tras abrir la pesada puerta de hierro nos condujo al nivel más profundo de la ciudadela subterránea. Una vez allí constaté en efecto cuanto más nítido era el clamor y ¡Brrrr! Cuán desagradable esa sensación que daba, de sentirlo bajo nuestros propios pies. Arrodillándome, apoyé mi oreja contra el piso para tratar de escuchar mejor. Difícil de explicar lo que capté en ese momento. Aquello era como voces (si voces podían llamarse ya que aquellos sonidos no podían provenir de cuerdas vocales humanas ni de ningún otro ser, por lo menos dentro de los Cordata) que parecían entregarse a una especie de orgía litúrgica. Música repugnante e indecible parecía además montar de aquella bacanal triunfal (pues me daba la impresión que se estaba festejando un triunfo). Pero lo más escalofriante, son aquellas incompresibles palabras sueltas que creí captar Xgrh-Hykhteron, Wstall, N'hyth-Fnbaoth, Gtharluijts hrj-darr... en ese momento, sentí en mi corazón que algo le había sucedido a Hee Hoo y que esas manifestaciones subterráneas estaban relacionadas con ello.
Todos quedaron silenciosos sin saber que decir ante semejante testimonio y en silencio terminaron la cena. Luego de haber ayudado a Abdul a levantar la mesa y a guardar la vajilla en la lava vajillas los tres congregados se sentaron a tomar el café hasta que sonó el timbre. -Madame Selena, sin duda- dijo Abdul dirigiéndose al vestíbulo. Abdul volvió a entrar acompañado de una bella mujer que debía andar entre los 35 y 40 años, alta, delgada y de cabellera oscura que se presentó como Madame Selena, adivina, vidente y médium.
-¿Desea comer o beber algo antes de empezar Madame? Ofreció Abdul.
-Muy agradecida pero no, ya lo he hecho. Sin duda alguna estos caballeros están impacientes por comenzar la sesiónAbdul los condujo entonces a una salita anexa al salón donde había una mesa redonda de tamaño medio. Madame Selena sacó de su porta documentos una hoja de 70x70 CMS donde estaban escritas con marcador negro y de manera nítida todas las letras del abecedario, más las palabras SI y NO. Luego de fijarla con scotch a la superficie de la mesa pidió una copa. Abdul le mostró una copa de Champagne y dijo -Perfecto ¿Tiene usted una foto del difunto?- Abdul salió de la pieza y le trajo una foto donde estaban Abdul, el profesor Henry y Hee Hoo frente a lo que parecía ser la entrada a una gruta. -Hubiera preferido una foto donde el difunto esté solo pero no importa, pienso que marchará igualmente- Luego invitó a Abdul y a sus huéspedes a sentarse alrededor de la mesa y apoyar la yema de su índice sobre la superficie del vaso -La punta del dedo debe apenas rozar el vaso- les recordó y entonces les invitó a observar un minuto de silencio con el fin de poner sus mentes en blanco y hacer una oración para protegerse del Maligno. La atmósfera reinante era de lo más extraña. Armitage e Iranon percibían por un lado los dulces aromas de jazmines y de incienso con el cual Abdul había perfumado la pieza, dándole al ambiente cierto tinte oriental. Por otro lado, llegaba a sus narinas el aroma de Narcisos que desprendía el perfume de Madame Selena quien, con sus vestiduras negras, tenía el aspecto de una verdadera nigromante. Por fin dijo -Espíritu ¿Estás aquí? Si lo estás, dinos si.
No sin cierto asombro, Iranón sintió el vaso desplazarse delante de la palabra SI, como si los dedos de los cuatro congregados fueran coordenados por una misma voluntad. Observó discretamente el rostro de Henry que no parecía expresar emoción alguna. Sin duda debía de estar más acostumbrado que el a este tipo de rituales.
-Dinos espíritu ¿Eres tú mister Hoover?
La copa empezó a desplazarse en una larga sucesión de letras hasta componer una larga frase:
N O E X A C T A M E N..T E H E E H O O N O D..I S P..O N I B L E P O R E L M O M E N T O S O Y S U R E M P L A Z A N T E P O R A S I D E C I R L O.(con su mano libre, Abdul iba tomando notas en un carné, de allí que pudieron retener luego tan largas frases)
-Dinos al menos si eres un espíritu benigno o maligno.
De nuevo empezó la larga sucesión de letras hasta dar la frase siguiente:
-MAL BIEN ES RELATIVO USTEDES DECIDEN.
-Por favor ¿Puedes identificarte?
-TODAVIA NO PREFIERO DARLES LA SORPRESA.
-¿Sabes si Mr. Hoover está muerto, puedes respondernos? ¿Está muerto?-NO PERO HUBIERA SIDO MEJOR PARA EL ESTARLO
-¿A que te refieres? ¿Serías tan amable de ser más preciso, por favor?
- . . .
-¿No quieres responder? ¿Pero quien eres? ¿Por qué no quieres identificarte?
Iranon observaba a Madame Selena quien parecía estar en una especie de transe.-Repito ¿Puedes por favor identificarte? ¿Con que autoridad hablas en el nombre del señor Hoover?
Siguió entonces aquel estremecedor silencio que duró un minuto, dos minutos, tres minutos, cuatro, cinco Por fin la copa empezó a moverse de nuevo. Los tres hombres se inclinaron hacia la mesa y observaron la hoja con expectativa no disimulada.
La copa parecía moverse ahora mucho más lentamente que las veces anteriores y su lentitud parecía intencional.
Por fin, terminó su lenta progresión hasta formar los extraños vocablos
N HYTH FNBAOTH
Abdul abrió grande los ojos y comenzó a recitar presa del miedo suratas del Corán en árabe. Casi al mismo tiempo la médium fue presa de violentas convulsiones y comenzó a exclamar
-¡DIOS MÍO ESA COSA! ¡ESA MATERIA! ¡ESAS CARNES BLANQUECINAS E HINCHADAS!¡ESOS ROSTROS! PERO ¿CUALES SON SUS OJOS? ¿CUALES SON SUS BOCAS? ¿CUAL ES SU ROSTRO? ¡MATTER REGINA! ¡BELIAL! ¡GOG Y MAGOG!Armitage e Iranon se precipitaron inmediatamente hacia la médium para tratar de calmarla y hacerla salir del trance. Mientras tanto Abdul se precipitó fuera de la sala y regresó inmediatamente con un frasco de formol y una botellita de Coñac.
Tras sentir el frasco de formol que Abdul le colocó a unos centímetros de sus narinas, Madame Selena volvió poco a poco en si. Iranon la hizo sentarse de nuevo y Armitage le tendió un vaso de Coñac.
Una vez recuperada volvió a hablar diciendo:
-Me temo que su amigo está ahora en manos de Dios, si es que Dios aceptará algún día tener piedad de alguien que ha estado en compañía de semejante abominación.-Por favor, señora- dijo Henry acercándose a ella- se cuanto le cuesta tener que rememorar las cosas terribles que debió haber visto en su trance pero ¿sabe al menos si el Sr. Hoover esta vivo?
-Vivo está, pero ya no pertenece a este mundo. O mejor dicho, a esta realidad del mundo. Ellos se lo han llevado.
-¿Ellos? ¿Quiénes son Ellos?- insistió Henry, escogiendo cuidadosamente sus palabras y su tono de voz.
-No lo se, es la primera y última vez espero, que los veo. De una cosa estoy más que segura; aquellos que Ellos se llevan jamás los devuelven no Ellos fueron, Ellos son y Ellos serán Créanme Ellos no nos aprecian y menos aprecian aún que nos metamos con Ellos.Armitage tenía miles de preguntas que hacerle todavía, deseaba saber más. Quería preguntarle si sabía donde se encontraba Hee Hoo pero, si ella realmente consideraba que no estaba más en este mundo, de nada serviría preguntarle. Le hubiera gustado saber más sobre Ellos y sobre la última visión que tuvo y que tanto la llenó de terror, pero sabía que, tras el choque emocional que acababa de sufrir no le sentaría nada bien el rememorar esas imágenes.
-Ellos -pensó- Todo esto se parece demasiado a las lecturas de Hee Hoo.
Levantándose por fin, madame Selena anunció que se iba y Abdul le pagó sus honorarios.
-¿Desea usted que la acompañemos?- se ofreció Iranon.
-Se lo agradezco mucho pero no, he venido en auto si, si, quédese tranquilo, le aseguro que estoy en condiciones de conducir.Una vez solos, los tres hombres platicaron sobre los pasos a seguir.
-Si realmente Hee Hoo vive aún y que está atrapado en algún lado, es nuestro deber ir a socorrerlo- opinó Abdul -La cosa es saber donde está.
-Si hemos de fiarnos a los resultados que Iranon y yo obtuvimos hoy, debería estar en algún lugar de Irlanda y, para ser más preciso, en la isla de Inismor. He de rendirme allí lo más pronto posible. Pero antes, he de viajar unos días a Londres puesto que me he comprometido a dar en los próximos días un par de conferencias en el British Museum. Aprovecharé de dicha estadía para tratar de obtener algunos datos complementarios De todas maneras, temo que si nos rindiésemos a Inismore o a Dublín con lo que poseemos actualmente en mano no avanzaríamos mucho o por lo menos, espero obtener en Londres datos complementarios que nos permitan avanzar más a prisa una vez en Irlanda.
-Henry- dijo Abdul- si has de ir a Londres y hasta Irlanda te acompañaré, este caso nos incumbe a los dos y pienso poder ser de gran utilidad para ti.
-Gracias Abdul, me alegra saber que siempre se puede contar contigo- respondió Henry.
-Estoy de acuerdo con todo lo que usted acaba de decir, señor profesor- intervino Iranon- Más no olvidemos la misteriosa cita que tuvo en Dublín antes del trasbordo. Si no es que desapareció en Dublín mismo, y que aquella cita no era más que un señuelo.
-Mmm interesante deducción S. Iranon- dijo Henry- no se me había ocurrido.
-Si mañana por la mañana no obtengo la lista de embarque del vuelo de trasbordo los volveré a contactar. Es de vital importancia saber si tomó o no ese avión. Si no lo hizo, debería talvez hacerme una escapada a Dublín y ver que es lo que sucedió allí.
Al oír esto, el profesor Armitage asintió sin decir nada. Pues los fondos de emergencia que había constituido con la familia de Hee Hoo se estaban agotando y pronto tendría que pasarse de los servicios del detective.
-En fin- se dijo para si mismo -ya se lo anunciaré cuando llegue el momento.
De todas formas, con los elementos que le había proporcionado Iranon, más lo que Henry había averiguado de su lado, tenía en manos los elementos necesarios para concluir el caso.
La colaboración entre Armitage e Iranon no tardaría pues en cesar. Sin embargo, esta ruptura sería de lo más breve ya que Iranon volvería pronto al caso, y de manera inesperada.
[1] - Crisis K/T: o crisis del Cretácico/Terciario, aconteció hace 65 millones de años (algunas dataciones darían 63, otras 64 y otras 66) al caer un asteroide de gran tamaño o un cometa sobre el planeta. Este levantó al estrellarse tal cantidad de polvo que durante varios años cubrió el sol interrumpiendo casi por completo la fotosíntesis y sumergiendo al planeta en un largo invierno nuclear. Esta catástrofe acabó con 75% de las especies vivientes. Ningún animal de más de 25 Kg. sobrevivió y, entre sus víctimas cuentan los últimos géneros de dinosaurios, los cefalópodos acorazados conocidos como amonitas, los Pterosaurios o reptiles voladores y varios grupos más. En los estratos geológicos correspondientes a ese periodo se halla una concentración de iridio demasiado elevada para la tierra. Este elemento, escaso en la tierra, abunda en asteroides y otros cuerpos siderales.
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