
Ebenezer Holt
Adoraban, dijeron, a los Grandes Primordiales, que eran muy anteriores a la aparición del hombre y habían llegado al joven mundo desde el cielo. Estos Primordiales se habían retirado ahora al interior de la tierra y bajo el mar, pero sus cuerpos muertos revelaron secretos al primer hombre, mediante sueños, y éste instauró un culto que jamás había muerto. Este era ese culto, y los prisioneros dijeron que siempre había existido y siempre existiría, ocultándose en alejados yermos y parajes retirados de todo el mundo hasta el tiempo en que el gran sacerdote Cthulhu saliese de su tenebrosa morada en la poderosa ciudad sumergida de R'lyeh y sometiese a la Tierra una vez más a su poder. Algún día vendría, cuando los astros fueran favorables; y el culto secreto estaría siempre allí, dispuesto a liberarlo.
La llamada de Cthulhu, H.P. Lovecraft. Traducción de Francisco Torres Oliver
Edward conoció a Asenath en una reunión de la «intelligentsia» universitaria celebrada en una habitación estudiantil, y no supo hablar de otra cosa cuando vino a verme al día siguiente. Según decía, Asenath tenía los mismos intereses e inquietudes intelectuales que absorbían la atención de él y, por si fuera poco, le fascinaba su aspecto físico. Jamás había visto yo a la joven, y sólo ligeramente recordaba alguna que otra referencia a ella, pero sabía de quién se trataba. Me parecía bastante lamentable que Derby llegara a perder de tal modo la cabeza por semejante mujer, pero no hice nada por quitarle la ilusión pues el encaprichamiento se crece con las críticas. Por lo visto, no pensaba hablarle de ella a su padre.
El ser en el umbral, H.P. Lovecraft. Traducción de Aurelio Martínez Benito
Lovecraft Artesanado Nº 1
Relato Colectivo de la Nueva Logia, Volumen I
Al Cuhuir: La Estela de Luveh-Kerapt
Lovecraft Artesanado Nº 2
Relato Colectivo de la Nueva Logia, Volumen II
Al Cuhuir: La Estela de Luveh-Kerapt
Relatos de Ebenezer Holt
Marcia parece leer un grimorio, El Necronomicón tal vez, o una historia de H.P. Lovecraft y le podría ocurrir lo mismo que a la niña Amy Pope del cortometraje Mother Love, que leyó Aire Frío y después empezó a cambiar su comportamiento: Realizar conjuros e invocar a las Criaturas de la Oscuridad.
Primavera en Gardner Farm
Una recreación de El color que cayó de cielo
En las laderas menos pendientes se levantan antiguas granjas en medio de las rocas, con sus semiocultas casitas cubiertas de musgo rumiando eternamente los viejos secretos de Nueva Inglaterra al socaire de enormes precipicios [...]
Al anochecer, por todo Arkham corría la noticia de la gran roca que había caído del cielo incrustándose en el suelo, junto al pozo de la granja de Nahum Gardner. La casa de los Gardner se levantaba justo en el lugar que con el tiempo habría de conocerse por el erial maldito, aquella preciosa casita blanca de Nahum Gardner rodeada de fértiles huertos y vergeles.
El color surgido del espacio, H.P. Lovecraft. Traducción de Traducción Aurelio Martínez Benito
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