La película 99.9, La Frecuencia del
Terror (1997), dirigida por Agustín Villalonga] . una
producción española muy interesante a todas luces.
Se
trata de una interesante película en la que se mezcla con bastante
buen manejo del guión aspectos propios del cine policiaco,
de terror y de ciencia ficción. Una de esas rarezas españolas
del cine del género que sorprenden en muchas ocasiones por
su buen tratamiento del tema y su escasa repercusión dentro
del cine contemporáneo. Destacaría una muy correcta
dirección y unas muy adecuadas interpretaciones destacando
la de la protagonista María Barranco, aunque a veces un tanto
estática en algunas escenas, y la de Terele Pávez muy
inspirada en su papel perverso de bruja.
Además
destacaría sin lugar a dudas una excelente fotografía
que verdaderamente ayuda y facilita en gran manera a la veracidad
de lo que está ocurriendo en la pantalla. En algunos momentos
del guión en los que tiene lugar unas escenas de aquelarre
la fotografía cobra unos visos de luz goyesca destacando el
uso de los colores rojizos, ocres y negros. Trabajo fotográfico
premiado en el prestigioso Festival de Sitges de 1997.
La
película está grabada en formato VHS debido a que iba
a tratarse del episodio piloto de una serie para la televisión
sobre fenómenos de terror. A última hora tuvieron lugar
una serie de problemas, seguramente de índole económica,
y la serie quedó reducida a un único episodio reconvertido
en largometraje mediante un arreglo del guión.
El
tema central del argumento resulta muy interesante para la Nueva Logia,
pues se trata de un guión basado en las archiconocidas Caras
de Bélmez comentadas en algunas ocasiones en este Foro
principalmente por nuestro compañero Iranon De Aira,
que incluso escribió una colaboración para la Sección
Insólita Iberia de nuestra Página Lovecraftiana.
Por
todo lo anterior considero que se trata de un título muy interesante
para quienes se muestren amantes del cine del género y que
sin duda les hará pasar un buen rato de intriga con esa base
de fenómenos extraños en paisajes rurales y con una
serie de personajes muy correctamente caracterizados que otorgan veracidad
al filme.
Joseph
Curwen
Alguien
ha dicho alguna vez que "Siempre se aprenden muchas cosas
de quienes formamos parte de esta gran Familia Neologia"
... Y ciertamente esto es verdad, al menos en mi caso, ya que me voy
enriqueciendo con aspectos de mi persona, que contaba con esas carencias.
Es el caso del cine; puesto que son muchos los filmes que estoy teniendo
la oportunidad de ver y he llegado a conclusiones francamente interesantes:
Que actualmente existe un cine español que nada tiene que ver
con las historias de alta alcurnia (Orduña), ni con las historias
de baja estofa (Ozores) o con historias de desarraigo (Buñuel).
Dicho
esto, nos encontramos con un cine español de calidad y gran
parte de él orientado hacia el terror, la fantasía,
el gore y demás subgéneros cinematográficos.
He
tenido oportunidad de ver 99.9, La Frecuencia del Miedo y
sencillamente me ha impresionado. ¿Por qué será
que la historia de la España profunda, visceral y racial es
suficientemente terrorífica, o quizás habría
que decir, suficientemente truculenta... tan cercana al tremendismo
del que se hablaba de la novela "La Familia de Pascual Duarte"
de Camilo José Cela.
Como
menciona Joseph Curwen, hay un motivo inspirador
en la película que es lo ocurrido en Bélmez:
Un caso muy singular y muy polémico en su momento y que todavía
hoy no ha perdido ese punto de discutible a la par que inexplicable.
Me
llamó mucho la atención de que se hiciera la filmación
en las arideces de Castilla, un paisaje de pedregales y de gran atraso
cultural (no me refiero a la comarca actual, sino a la histórica).
De hecho, me recordó mucho el Documental que Buñuel
hizo con motivo de la visiat de sus Majestades los Reyes (Alfonso
XIII y su comitiva, si no me equivoco) a la Edad Media de las Hurdes.
Porque Las Hurdes, Tierra sin pan es una historia terrorífica,
de una crudeza de cine gore y eso que no hablamos de una
ficción, sino de una realidad de principios del Siglo XX.
Es
una pena que no se haya hecho esa serie para la TV, porque así
nos evitaríamos esos programas tan reiterativos de sucesos
supuestamente paranormales, que casi siempre traían el recuerdo
eterno del Dr. Jiménez del Oso (q.e.p.d.)
Tal
y como se destaca en el libro "Cine Fantástico y de
Terror Español 1984-2004":
La
película es el estudio del miedo, del horror (de sus raíces)
que se ampara en la domeñación de voluntades -cf. el
personaje de Dolores (Terele Pávez), mitad bruja, mitad mártir,
que constriñe el intelecto de su sobrina Julia (Ruth Gabriel)
mediante esa botella que contiene agua y orina - y en la creencia
en lo sobrenatural (descontrolado o no).
Henry
Armitage