Valinor no estaba sujeto a los controles físicos como lo estaba la Tierra media. No obstante, aun sin los poderes etéreos, la altitud de las áreas próximas a Tirion habría originado un clima benigno a lo largo de todo el año. En el norte, la costa de Araman era fría y en Oiomüre había una espesa niebla producida por el contacto entre el agua templada del mar y el Hielo Crujiente.
Las tierras conocidas de la Tierra Media debían hallarse probablemente en la latitud aproximada de Europa, ya que Europa se encuentra en un circuito de vientos predominantes del oeste, al igual que ocurría con la Tierra Media. Tolkien mencionó en numerosas ocasiones los vientos del este: en Nevrast, en la Comarca, en las Quebradas de los Túmulos, en el Bosque de los Trolls, en la Montaña Solitaria, en Gondor, e incluso en Mordor después de la Batalla del Pelennor. Así el clima atlántico, atemperado, y a la vez relativamente frío, de Inglaterra y el norte de la Europa Central se ve reflejado en el Númenor septentrional, Beleriand y gran parte de Eriador. Beleriand, incluyendo Nevrast, tenía inviernos suaves antes de que se acrecentara el poder de Morgoth. Las Tierras Altas Centrales eran más frías, no sólo a causa de su mayor elevación, sino también porque recibían de pleno los gélidos vientos del norte de Morgoth durante el invierno. Himrig era la "Siempre Fría", y por el Paso de Aglon "un viento crudo soplaba". En Hithlum "el aire era frío y el invierno muy crudo". Las tierras altas interceptaban, asimismo, los vientos del sur, reduciendo las precipitaciones, lo cual explica que en Ard-galen y Lothlann sólo creciera hierba.
Durante la Segunda y la Tercera Edad, después del anegamiento de Beleriand, el efecto de los vientos marítimos se dejó sentir probablemente más lejos, hasta el corazón de Eriador. Las Montañas Azules habrían retenido parte de la humedad, que favorecería el crecimiento de los bosques de las laderas occidentales; la brecha del golfo de Lune y la larga costa del sudoeste de Eriador podían haber contrarrestado, no obstante, el efecto de las montañas, confiriendo a la Comarca el clima de Inglaterra. Sin embargo, a tan sólo 100 leguas al norte, alrededor de la Bahía de Hielo de Forochel, el frío de Morgoth persistía y empeoró en una ocasión a causa de las escarchas de Angmar. Lo mismo debía de suceder en los Desiertos del Norte, que estando tan cerca de la región del frío, tenían sin duda crudos inviernos. La influencia moderadora de los vientos marítimos no se sentía ya al este de las Montañas Nubladas, como corroboró Aragorn durante el viaje en barca al decir: "Estamos lejos del mar. Aquí el mundo es frío y la primavera llega bruscamente". Incluso Rohan permaneció cubierto de nieve de noviembre a marzo durante el Largo Invierno, a pesar de que normalmente el frío no era riguroso allí, tan como comprobaron Aragorn, Legolas y Gimli a finales de febrero.
Las montañas suelen generar climas esteparios, o incluso desérticos, en las vertientes de sotavento; éste no era, sin embargo, el caso ni en las Montañas Nubladas ni en las Blancas. Los pastos de Rohan podrían haber sido ocasionados por este efecto lluvia-sombra, pero al este de las Montañas Nubladas había extensos bosques...quizá debido a la menor evaporación propiciada por el aire frío del norte.
La única región árida mencionada de manera específica era la Tierra de Nadie próxima a la Puerta Negra. La aridez podía deberse a las nocivas emanaciones y no a la escasez de lluvia. De todas formas, los veranos secos son una constante en toda la cuenca del Mediterráneo, y al sur y al este de este mar se encuentra zonas desérticas y esteparias, lo cual nos lleva a considerar la posibilidad de que Tolkien atribuyera este mismo comportamiento a la zona situada en torno a la bahía de Belfalas. El amargor del Mar de Nûrnen y la descripción de Dagorlad como una llanura pedregosa refuerzan la probabilidad de que Mordor fuera árido a consecuencia del clima al margen de la intervención de factores químicos que harían mas acusada la falta de vegetación.
Los climas de latitud media son el campo de batalla entre las masas de aire frías o polares, y las cálidas o tropicales, lo cual da lugar a un área de ciclones que se desplaza de oeste a este tierra adentro. Los frentes son la superficie de contacto entre dos masas de aire. Los frentes, fríos van acompañados de tormentas y lluvias torrenciales; los frentes cálidos, de lluvias moderadas de verano; y los frentes de oclusión, de las lloviznas invernales persistentes. Éste era el material con que comúnmente trabajaba Tolkien, asociando los fenómenos meteorológicos a las peripecias de la narración. Lo que hacía era utilizar el tiempo normal, agregándole una fuerza y una duración sobrenaturales, llegando incluso a crear climas totalmente supeditados a los poderes del Mundo Secundario. Asó los poderes benignos en climas inusitadamente suaves y apacibles y los del Mal, de Morgoth, Sauron y Angmar generaban climas fríos e inclementes. A este respeto Tolkien demostró una vez más su maestría en el uso de lo natural para enfatizar lo sobrenatural.