El Cáliz
La reunión
Dentro del salón les están esperando cuatro personas, el grupo más heterogeneo que cualquiera pueda imaginar: Un anciano con aspecto de intelectual, un hombre maduro, a todas luces un funcionario, un joven sacerdote con sotana y un musulmán, vestido a la moda occidental pero con una especie de bonete en la cabeza, de piel muy oscura y rasgos angulosos. Una tirada exitosa por un tercio del porcentaje en Conocimientos permitirá identificarlos como el catedrático e intelectual Miguel de Unamuno, y al hombre maduro como el diputado Martínez Anido (anteriormente gobernador civil de Barcelona, asesino de anarquistas y sindicalistas y encubridor de matones rompehuelgas). Los otros dos son personas desconocidas para el "gran mundo" por lo que es dudoso que los Pj los identifiquen de buenas a primeras como el prometedor reverendo Jose María Escrivá de Balaguer y el ocultista marroquí Al Burux. Los Pj, de alguna u otra manera, han estado en el pasado relacionados directa o indirectamente con ellos (los intelectuales han estado de tertulia, al menos alguna vez con Unamuno, los hombres de acción han estado a favor -o en contra- de Martínez Anido, las gentes de religión han charlado más de una vez sobre cuestiones teológicas con Escrivá y los aficionados al Ocultismo en general han ido a alguna que otra conferencia de Al Burux). Unamuno tomará la palabra, saludando a los Pj, invitándoles a tomar asiento y excusándose por el método "poco ortodoxo" con el que han sido... "invitados" a esta reunión.
La puerta se abrirá de repente, interrumpiendo al intelectual. Enmarcado en la puerta, con su traje de gala manchado de vino tinto, masticando a medias una loncha de jabugo, el dictador Primo de Ribera mirará fijamente a los Pj, luego se dirigirá a Martínez Anido para preguntarle secamente "¿Son estos?" (una tirada de Psicología revelará un fuerte tono despectivo en su voz) y a continuación cerrar la puerta de un portazo.
Con una mirada asesina en dirección a la puerta y un carraspeo, Unamuno proseguirá:
- Bien... Les ruego disculpen a nuestro... jefe de gobierno. Al grano: Les supongo familiarizados con la leyenda del tablero de ajedrez de Aben Habuz...
Si alguno de los Pj quiere hacerse el listillo es el momento de pasar una tirada de Ciencias Ocultas. En caso contrario será Al Burux el que recitará la leyenda:
La leyenda
Whasington Irving habla de ella en su libro "Cuentos la Alhambra": de cómo el mago Ibrahim Eben Abu Hajib construyó para el rey Aben Habuz un tablero de ajedrez mágico. A Aben Habuz le bastaba con mover las piezas del tablero para que sus enemigos lucharan y se destruyesen entre sí. Durante muchos siglos se pensó que este tablero había desaparecido,pero recientes investigaciones sobre las causas que han desarrollado la terrible Gran Guerra de Europa demuestran que no ha sido así. Recientemente, los reveses sufridos por nuestras tropas en África nos han confirmado que el tablero ha caído en manos privadas. ¿Son ustedes creyentes? Lo digo porque todo parece indicar que la mano que mueve las piezas no es otra que... la garra del Diablo...
Escrivá tomará la palabra para continuar: Y solamente hay una cosa capaz de frenar al Diablo: ¡El Santo Grial!
El guardián esperará a que los jugadores de los Pj dejen deexclamarse, reírse o hacer cualquier tipo de aspaviento antesde que el sacerdote continue:
- Como hombres sabios sin duda sabrán (Nota para el Guardián: Tirada de Teología ¿lo saben?)que hay unos cuatrocientos cálices en todo el mundo cristiano que afirman ser del que bebió Nuestro Señor en la última cena... Uno de los que tienen más fama se encuentra en la catedral de Valencia, y fue llevado allí en tiempos medievales desde el monasterio de San Juan de la Peña. Pero ese es falso, al igual que otros. Pocos somos los que sabemos que el auténtico se halla en la abadía de Montserrat.
Lo interrumpe Martínez Anido, para continuar:
- Ya hemos hablado con los monjes, que lo custodiaban en secreto, y dadas las excepcionales circunstancias han aceptado cederlo. El Diablo les espera en Finisterre. Han de ir hasta allí y enfrentarlo a la reliquia sagrada, cuidando de que nada le pase por el camino. Tendrán todo el apoyo que sea necesario, todos los medios que estén a disposición del Estado... pero procuren no fallar. Las consecuencias podrían ser... terribles.
Es un buen momento para que los Pj hagan una tirada especialmente difícil (la mitad de su porcentaje, redondeando hacia abajo) de Idea. Aquellos que la pasen se darán cuenta que en toda la reunión el intelectual, el clérigo y el político han hablado con una voz extrañamente monocorde... casi como si hablaran en sueños... y que apenas se han movido de sus sillas... Tal que si fueran muñecos de trapo de un ventrílocuo. Aquellos suertudos que hayan la tirada tienen derecho a hacer otra por Descubrir, para darse cuenta, justo en el instante en el que son sacados de la habitación casi con tanta brusquedad como los introdujeron, que los tres hombres dejan caer la cabeza sobre el pecho, casi a la vez, mientras la luz de la habitación decrece progresivamente.
La puerta se cierra a las espaldas del grupo. Los policías de paisano los sacan fuera. La bacanal, pues en eso se ha convertido la fiesta, los engulle en su caos enloquecido. El dictador, en el centro de la pista, a todas luces bebido, baila torpemente un tango con la anfitriona...
Nota maquiavélica solamente para el Guardián:
Dejemos que los jugadores babeen un poco mientras intentan meterse de nuevo el cerebro por las orejas y vamos aparte, caro lector, para contarte de qué va todo este kafkiano embrollo: Pese a lo que puedan suponer los jugadores, el tablero existe, y está en manos privadas. En concreto, en las de Nyarlathotep, el Caos que se Arrastra. No es que lo necesite demasiado, pues de hecho es un mero foco de su propio poder. Él mismo lo creó hace muchos años, y de cuando en cuando se divierte con él: las guerras medievales, las terribles guerras de religión del Renacimiento, las revoluciones del XIX, las luchas por el control de Europa que precedieron a la primera guerra mundial..., en general buena parte de las guerras que han azotado a la raza humana en el último milenio han tenido como fin exclusivo la diversión del dios exterior (tampoco exageremos, no han sido culpa suya todos los conflictos, que el hombre es perfectamente capaz de masacrar al vecino sin ayuda)
Ahora el bueno de Nyarla quiere apoderarse de uno de los objetos más sagrados de la humanidad: El Santo Grial, fuente de vida, santificado por la energía espiritual (también llamada fe) de generaciones de creyentes. Pero, evidentemente, no lo quiere tal y como está. Ha de... prepararlo. Moldearlo, como hace con los débiles cuerpos y aún más débiles mentes de sus seguidores humanos. El grupo de Pj, actuando inconscientemente como instrumentos suyos, conducirán la copa a través de un viaje de pesadilla para cargarla, no con la energía espiritual del peregrino, sino con el miedo de unos seres perseguidos, torturados, al borde de la locura. La oscura peregrinación de los Pj, que culminará con su sacrificio en un impío ritual, puede permitir al Caos que se arrastra invocar a Nodens, el señor del gran abismo, (el único ser con cierto poder que ha osado enfrentarse al dios), y esclavizarlo para siempre, sofocándolo con cadenas que ni el tiempo ni el espacio puedan romper...
Y puede hacerlo.
Preliminares
Puede que los Pj se hayan tragado la historieta del cáliz sagrado, puede que pataleen indignados de ser tratados así o simplemente puede que se huelan algo raro sin saber qué pasa exactamente. No importa. Al salir de la fiestecilla, los Pj se encuentran con que siguen literalmente secuestrados por la policía, cuyas órdenes son conducirlos directamente a la estación de Atocha. Cómo el Guardián propone y los Pj disponen, hay la posibilidad de que intenten escapar de las garras de la ley. Bueno, si, por qué no. Si se organizan bien puede que lo consigan, en especial ya que los policías tienen órdenes de no disparar contra ellos salvo en ultimísimo recurso. Eso podría darles algo de cancha, que les permitiera investigar y enterarse de un par de cosillas relacionadas con tan peregrina aventura:
- Los mil cien kilómetros que unen Montserrat con Finisterre siguen a grandes rasgos el Camino de Santiago.
- Existe la leyenda de una peregrinación maldita, satánica, que no se detiene ante la sagrada tumba del apóstol sino que sigue hasta el fin del mundo: Finisterre
- En cualquier enciclopedia se puede averiguar, sin necesidad de tiradas, que el Grial es la copa en la que Jesucristo bebió en su última cena. Pero ciertos textos insinúan que la copa no fue elegida al azar: Sugieren que puede ser mucho más antigua, y sagrada por méritos propios. Que la piedra verde en la que está tallada tiene la virtud de alejar el Mal y templar a los puros de corazón...
Bueno, los Pj ya han correteado bastante. Independientemente de lo que hagan (salvo que decidan suicidarse en masa, cosa que sigue siendo bastante idiota en un juego y en la vida real) más bien pronto que tarde el poder de Nyarlathotep los localizará, y las fuerzas del orden los cazarán en un despliegue de fuerzas realmente impresionante. Sigamos:
Ya sea de grado o a la fuerza los Pj son conducidos a la estación de Atocha, donde les espera un tren especial sólo para ellos y sus... acompañantes: seis guardaespaldas de aspecto facineroso y el general San Miguel, hombre que merece la máxima confianza del Dictador y cuya misión consistirá en proteger la vida de los Pj y que la misión se realice con éxito. No por éste orden, por supuesto.
A poco de partir, San Miguel preguntará a los Pj qué creen que van a necesitar para la misión. Evidentemente, el acceso a armas de fuego o similares dependerá de lo bien o menos bien que hayan aceptado el encarguito. El material, solicitado por vía telegráfica, estará esperando al grupo en la estación de Francia de Barcelona, junto a tres confortables coches Hispano Suiza.
Montserrat
Montserrat (Monte Serrado) es un macizo impresionante,que se levanta, enorme y solo en medio de una llanura, acincuenta kilómetros de Barcelona. Su impresionante aspecto leha hecho ser un centro religioso desde mucho, mucho antes delo que llamamos civilización, y aún hoy en día conserva unbello monasterio.
El grupo llega a media tarde, cuando el valle del Llobregat se está emezando a teñir con un ocaso rojo como la sangre. Autoritario, San Miguel pide hablar con el abad. Éste lo visita a puerta cerrada (aunque si algún Pj tiene curiosidad y una posición social adecuada, puede asistir a la entrevista). Todo es muy rápido: San Miguel presenta una colección de documentos impresionante, entre los que un Pj de ojos vivaces (tirada de Descubrir) puede reconocer un sello papal, y ordena "que se le entregue lo que ha guardado tanto tiempo". Con lágrimas de rabia y humillación en los ojos, el abad se arranca del cuello una cadena, de la que cuelga una llave de plata de mediano tamaño.
Un monje joven acompañará al grupo (que posiblemente, no estará vestido ni preparado para la excursión) por un sendero de cabras hasta la cueva de un ermitaño. Éste se encuentra sentado en el suelo, como si esperase a los Pj y a sus acompañantes. No dirá una palabra, y se desprenderá cuidadosamente de la llave de oro que cuelga de su cuello, escondida bajo su raído ábito. Luego, siempre en silencio, guiará al grupo al interior de su cueva. Tras un recodo difícil de distinguir en la penumbra, se encuentra una sólida puerta de hierro, con una cerradura en la que encaja la llave... Dentro, solamente hay oscuridad. Una oscuridad que parece devorar ávidamente las luces de las linternas del grupo...
Y es que el objeto sagrado tiene un protector. El umbral es tan estrecho que ha de cruzarse de uno en uno, y aquellos que vayan entrando deberán en el acto hacer una tirada de su Poder contra 20 en la tabla de resistencia, so pena de perder 1D100 puntos de Cor, lanzar un aullido espantoso y salir huyendo, babeando locamente (posibilidad de romperse el cuello por caída más o menos tonta, esas cosas siempre quedan bien y dan ambiente). Por cierto, uno de los guardaespaldas será el que pase primero. De nada.
Aquel que entre rezando con verdadera fe (tirada de Poder x 5, con malus o bonus según el carácter del Pj a juicio del Guardián) se abstendrá de hacer la tiradita de marras.
Es de suponer que tarde o temprano alguno lo conseguirá (si no, siempre puede hacerlo el ermitaño, bajo los ruegos de los Pj o las órdenes de San Miguel). En un pesado relicario, que se abre con la llave de oro, descansa un cáliz tallado en una piedra de color verdoso. La copa tiene incrustaciones de oro, evidentemente añadidos posteriores, que a juicio de alguien realmente sensible no han hecho más que afear la pureza de líneas original del objeto. Irradia una palpable sensación de paz y sosiego. (En términos de juego, permite ganar 1D6 de Cor)
El grupo se aleja con el tesoro en sus brazos. Es entonces cuando el ermitaño habla por primera vez:
"Ningún ser de las tinieblas, oídme, podrá haceros ningún mal... siempre que brille el sol. ¡Cuidaos de las tinieblas! ¡Cuidaos de la noche y la tormenta!"
...Y a los Pj les parecerá casi como una maldición...
Sea como fuere, la misión ha empezado.


