
Porque Yog-Shothoth controla las Puertas. El conoció donde los Antiguos aparecieron en tiempos pasados, él conoce cuando aparecerán de nuevo. Domina el tiempo y el espacio, los cuales son sólo palabras para Él...
Y un poco de lo que Él sabe, lo saben a veces sus escogidos... “
Abdoul Al-Azhred, “El Necronomicón”
Enrich Weiss nace en Budapest, el 24 de Marzo de 1874. Es un niño extraño, que mira las cosas con fijeza, ríe poco y nunca llora. Cuando se siente especialmente triste, se limita a escuchar el latido del corazón de su madre, apoyando la cabeza en su pecho.
Su familia emigra muy pronto a los Estados Unidos, aunque la fortuna no les sonríe. Su padre, intelectual judío, no encuentra trabajo fácilmente. De todos modos, como buen rabino, educa a sus hijos, y en especial a Enrich, en el uso de los viejos ritos y tradiciones. Éste empieza a trabajar a la edad de 14 años, al mismo tiempo que empieza a interesarse por la magia. En 1891, a los 17 años, asiste por primera vez a una sesión de espiritismo: su espíritu sensible le hace darse cuenta con rapidez que se trata de una superchería. Poco después lee la autobiografía de Jean Eugene Robert-Houdini, misterioso mago francés que en cierta ocasión impidió la rebelión de un grupo de tribus argelinas enfrentando su magia a la de sus líderes religiosos, los Marabús. Enrich decide seguir los pasos de Houdini, cuyo nombre convierte en su apodo artístico. Debuta con el espectáculo “Metamorfosis”, en el que sale de un baúl cerrado con llave en el que ha sido introducido maniatado. Llegó a ser capaz de realizar el “truco” en 3 segundos.
En 1893 afirma ser capaz de soltarse de cualquier par de esposas, candado o cadenas con que le aten, invitando al público a que traigan sus propios candadoso cadenas y que le aten ellos mismos.
Se libera siempre.
En 1899 el Examiner de San Francisco publica un artículo afirmando que lo único que tiene de portentoso Houdini es su capacidad para esconder y usar ganzúas. El mago se siente ofendido, y desafía publicamente tanto a la policía como a la prensa de la ciudad. En la Comisaría es atado con grilletes en manos y tobillos. Enlazan diez pares de esposas formando una cadena entre manos y pies, y por último lo encierran dentro de un armario (por cierto, antes lo han desnudado por completo). Houdini logra salir en diez minutos. Dentro del armario solamente se encuentran las esposas y las cadenas, cerradas e intactas.
En el año 1900 inicia un largo viaje por Europa, en el que realiza innumerables actuaciones, pero también habla con gente extraña y realiza misteriosas investigaciones. En Scotland Yard el jefe superior de policía lo encadena a una columna metálica. Houdini se libera antes de que el hombre llegue a salir de la habitación.
A su regreso de Europa, todos coinciden en que ha mejorado su técnica: sus números empiezan a ser cada vez más espectaculares y sorprendentes: Ahora es capaz de salir de una caldera de hierro con la tapa soldada; de arrojarse esposado y encadenado de un puente al agua; de escapar de un recipiente totalmente lleno de agua y asegurado por seis candados en no menos de 4 minutos, (según él, para darle emoción a la cosa...)
Cultiva una interesante amistad con Joe Rinn, conocido investigador de fenómenos psíquicos, con el que llega a colaborar esporádicamente. En cierta ocasión Houdini explica a Rinn que su técnica, altamente perfeccionada, podía desatar una cierta fuerza psíquica que causara un efecto auténticamente mágico.
En 1913 muere su madre. Esto destroza a Houdini, que visita frecuentemente su tumba abrazándose a la sepultura, y pegando el rostro en la tierra. Deseando entrar en contacto con ella, frecuenta las reuniones espiritistas, no quedando en absoluto satisfecho. En 1919 contacta con Sir Arthur Conan Doyle, el famoso escritor creador de “Shelock Holmes”, que intenta ponerse en contacto con su hijo, muerto en Francia durante la Primera Guerra Mundial. Juntos, asistirán con ojo crítico a no menos de cien reuniones espiritistas y mágicas.
Simultaneamente la revista Scientific American ofrece 2.500 $ (una fortuna en la época) a quien pudiera presentar una experiencia psíquica ante un jurado de científicos. Houdini forma parte de ese jurado, desenmascarando impostores en dos ocasiones.
En 1924 inicia una “guerra” particular contra los embaucadores, dando un total de 24 conferencias en las que explica los métodos de los falsos mediums para embaucar a sus clientes y enseña sus trucos: mesas que levitan, pizarras en las que aparecen “mágicamente” palabras, instrumentos musicales que suenan solos... Evidentemente, empieza a recibir amenazas, y los espiritistas afirman que está perturbando a los fantasmas. Es en esa época cuando conoce al que será su gran amigo, el escritor H.P. Lovecraft.
El 22 de Octubre de 1926 es atacado (por razones que nunca quedaron demasiado claras) por J. Gordon Witehead, que le propina varios puñetazos en el estómago. Con toda seguridad a raíz de ello le sobreviene una peritonitis, de la que fallece poco después.
En su libro “Un mago entre espíritus”, Houdini escribió:
“Puedo optar por divulgar mis secretos, pero espero llevármelos a la tumba, ya que no son de utilidad material para la humanidad, y en el caso de que fueran utilizados por personas al margen de la ley podrían convertirse en una seria amenaza para la sociedad...”
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