
En la Baja Edad Media la cultura está en manos de la Iglesia, pese a la cada vez mayor presión por parte de los municipios. Los estudiantes universitarios son considerados a todos los efectos como clérigos menores, y en caso de que cometan algún delito o deban rendir cuuentas ante la justicia son siempre juzgados por tribunales eclesiásticos, no civiles.
La carrera universitaria
La vida universitaria suele empezar a los quince años, aunque es normal ver en las aulas gente de mayor edad. Existen cuatro tipos de facultades: Artes, Leyes y Cánones, Medicina y Teología.
Antes de emprender una carrera universitaria propiamente dicha, el estudiante debe pasar unos años en la facultad de Artes estudiando artes liberales. Concretamente los estudiantes han de aprobar el Trivium (Gramática, Dialéctica y Retórica) y el Cuadrivium (Aritmética, Geometría, Astronomía, Música).
Seguidamente, el estudiante puede optar por intentar licenciarse en Artes liberales o bien estudiar para Bachiller en cualquiera de las otras universidades. En ese caso debe seguir un número variable de cursos: (cuatro para Medicina, cinco para Teología, seis para Leyes).
Conseguir el título de Licenciado (poseedor de la licentia docenti, para dar clase de esa disciplina) supone nuevos cursos de estudio, alternados con prácticas y lecturas públicas: (cuatro en Medicina, cinco en Derecho, tres en Artes y cuatro en Teología).
Para acceder al título de Bachiller el estudiante debe demostrar sus conocimientos pronunciando una breve lección ante sus compañeros, ante un doctor (maestro) que debe confirmarle el título y ante el Rector de la Universidad. Para ser licenciado, sin embargo, el aspirante debe exponer durante dos horas una lección a la Asamblea de doctores de la Facultad. El tema de dicha lección, elegido por sorteo, le es notificado con 24 h. de antelación. Los doctores decidírán con posterioridad, en votación secreta, si el aspirante merece o no el título.
El bachiller con influencias puede asimismo acceder al cargo de Rector de la Universidad, que en la época es ocupado por un alumno y no por un profesor. El Rector es elegido por votación mayoritaria de los estudiantes, y es un puesto lucrativo, ya que, aunque no percibe un sueldo fijo, cobra una tasa de cada alumno que desea acceder al título de bachiller.
El curso y la clase
Los cursos son largos, pues abarcan normalmente de Octubre a Septiembre. Los horarios de clase empiezan a las 6 o las 7 de la mañana, prolongándose hasta las 7 o las 8 de la tarde con una pausa al mediodía para comer.
El método de trabajo en todas las asignaturas es fundamentalmente oral, y consiste en tres partes:
· Exposición, en el cual el maestro lee un texto y lo comenta.
· Disputa, en el cual lo discute con sus alumnos y organiza debates.
· Repetición, en el cual los estudiantes memorizan lo aprendido.
Las novatadas
Es costumbre que los estudiantes de cursos superiores gasten una serie de novatadas (varias de ellas de muy mal gusto) a los nuevos alumnos. Algunas de ellas son: La Rueda (los novatos son metidos dentro de un cerco de estudiantes, y golpeados con los libros de texto o con varas); el manteo (hacerles volar con una manta); arrancarles las cubiertas de los libros (ya en el siglo XV y XVI, cuando gracias a la imprenta los estudiantes usan libros); hacerles "obispillos" (obligarles a pronunciar un discurso coronados con una mitra de papel); la Nevada (llenarlos de gargajos bien dirigidos)...
Para acabar con esta pesadilla (que según las diferentes Universidades tenía una duración variable) el estudiante novato debía abonar la llamada "Patente", impuesto que se pagaba a los estudiantes veteranos, ya fuera en metálico o en especie, y que estos consumían luego en meriendas y juergas.
Las salidas nocturnas están prohibidas en los estatutos de todas las universidades: sin embargo se practican asiduamente, sea para dar serenatas o cencerradas, visitar las tabernas, jugar o ir al burdel.
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