Sobre la naturaleza de los monstruos



Sigamos hablando de monstruos, ya que al parecer el tema interesa:


No lo digo yo, que bien pocas cosas sé, sino un tipo tan sesudo como Crichton (que encontrar la fórmula para ganar dinero escribiendo best sellers demuestra tener la cabeza para algo más que para peinarse): es más que evidente que Neandertales y Cromañones convivieron, hasta que los primeros fueron exterminados por los segundos. Pero hay estudiosos que opinan (y esta tesis defiende Crichton en su novela Devoradores de Cadáveres, llevada al cine con el nombre de “El guerrero número 13”) que comunidades Neandertales sobrevivieron en lugares aislados y de difícil acceso hasta bien entrados los siglos IV y V, quizá más.

 

¿Cómo era el Neandertal? Un tipo bajo, muy ancho de espaldas y corpulento, con una mandíbula prominente y poderosa, capacidad  craneana algo superior a la del homo sapiens... y con la laringe no diseñada para emitir sonidos articulados. Y eso, claro está, fue su perdición. Aunque fuera increíblemente fuerte comparado con el hombre actual (y con el Cromañón) la falta de armas naturales y sobre todo la falta de comunicación entre sus semejantes le impidió organizarse y ser un gran cazador y depredador. Los Neandertales eran recolectores de frutos, carroñeros, cazadores de pequeñas piezas... pero no podían enfrentarse con posibilidades de éxito con grandes piezas de caza. Además, estaban culturalmente estancados. Podían copiar, por imitación, las ideas de otros, pero no podían comunicarlas a terceros, pues carecían de lenguaje abstracto. Por ello nunca pudieron agruparse en grupos extensos, ya que, al vivir sobre la tierra, un grupo superior a un par de docenas de individuos hubiera agotado rápidamente los recursos naturales. Y aunque practicaban el entierro ritual, también se han encontrado huesos roídos de neandertales en las cuevas que habitaron. Seguramente, todo era carne, y aunque sintieran reparos a comerse a la abuela, seguramente no les daría tanto asco un miembro de la tribu vecina... Evidentemente, cuando los primeros Sapiens llegaron a Europa y se encontraron con estos brutos bajitos de habla gutural y costumbres tan divertidas... se dedicaron alegremente a su exterminio y masacre, y los empujaron a zonas agrestes, donde se fueron extinguiendo poco a poco.

 

Esta es la historia de los Neandertales. Y yo no puedo evitar pensar en los ogros, los trolls, los gnomos del folklore europeo. En esa colección de seres monstruosos que viven en las profundidades de los bosques, que devoran a los viajeros solitarios,  que raptan niños, en esas mujeres humanoides que cambian a sus hijos monstruosos por los hijos de los humanos, pues saben que entre los hombres tendrán una oportunidad. En esas leyendas de hombres valerosos o lujuriosos que roban doncellas del bosque, y las enseñan a vivir junto a él...

 

Y me da que pensar cuanto tendrán de cierto las leyendas...


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